Ciencia

Be water, my friend

Bruce Lee fue un actor, cineasta, filósofo y escritor considerado como el artista marcial más influyente de todos los tiempos y un ícono de la cultura pop.

Sus películas, entrevistas y principalmente su carisma extendieron la popularidad de las artes marciales por todo el mundo. Creó su propio método de combate que se conoce como Jeet kune do. Convertido en leyenda, falleció a los 32 años en circunstancias tan extrañas que probablemente el misterio sobre su muerte permanezca para siempre.

En 1971, protagonizó la serie de televisión Longstreet, en que compartió su metáfora más citada:

Vacía tu mente. Sé amorfo, sin límites, como el agua. Si pones agua en un vaso, ella se transforma en vaso; si la pones en una botella, se transforma en botella; si la colocas en una taza, se transforma en taza. … Sé cómo el agua, mi amigo.

En el libro Artist of Life, se registran cartas, notas y poemas privados que ofrecen una visión más completa sobre su filosofía de vida. En este libro Bruce Lee comenta que cuando su maestro estaba tratando de enseñarle el arte del desapego, le dijo:

Protégete siguiendo las curvas naturales de las cosas y no interfieras. Recuerda nunca oponerte a la naturaleza; nunca estés en oposición frontal a ningún problema, sino contrólalo balanceándote con él. No practiques esta semana: vete a casa y piénsalo.

Pasó horas meditando sobre las palabras de su maestro, hasta que se dio por vencido y se fue a navegar.

¡En el mar pensé en todo mi entrenamiento anterior y me enojé conmigo mismo y golpeé el agua!

Se dio cuenta que el agua no sufrió daño con sus golpes, luego trató de agarrar un puñado de agua, pero le resultó imposible.

El agua, la sustancia más blanda del mundo, que podría estar contenida en el frasco más pequeño, parecía débil. Pero en realidad, era capaz de destruir las sustancias más duras del mundo. ¡Eso fue todo! Quería ser como la naturaleza del agua.

Entendió que esto era lo que su maestro quería decir con desapego: no estar sin emoción o sentimiento, sino ser alguien en quien los sentimientos no están adheridos ni bloqueados. Por lo tanto, para controlarse primero debía aceptar ir a favor y no en contra de la naturaleza de las cosas. Citando al Tao Te Ching, escribió:

Bajo el cielo no hay nada tan blando y maleable como el agua;

Pero no hay nada como el agua para erosionar lo duro y rígido.

El agua no es sustituible.

Lo débil puede sobreponerse a lo fuerte; lo blando puede sobreponerse a lo rígido;

El agua es el líquido más abundante en la tierra y también la sustancia con mayor número de anomalías en sus propiedades. Es un requisito previo para la vida y, como tal, el tema más importante de la investigación científica actual en física-química y química-física. A pesar de su simplicidad como líquido, tiene un diagrama de fases enormemente complejo donde diferentes tipos de hielos, fases amorfas y anomalías esconden muchos misterios por revelar.

En octubre de 1611, Cosimo II De ‘Medici patrocinó un debate en Florencia protagonizado por Galileo sobre ¿Por qué el hielo flota en el agua? 400 años después, 25 científicos conmemoraron el evento, revisando todo lo relacionado con el agua. Quedó claro que como en la época de Galileo, y pese a que el 60% de nuestro organismo está compuesto por agua, y el 70% del planeta está cubierto de agua, aun sabemos muy poco sobre ella.

De hecho, su origen exacto sigue siendo un misterio. Si el agua hubiera estado en la Tierra cuando nuestro planeta se formó hace 4.500 millones de años, se habría evaporado por el calor y la radiación solar. Eso significa que el agua que tenemos ahora debe haber llegado aquí más tarde. Pero aún no sabemos cómo.

El agua es el único elemento capaz, en estado natural, de presentarse en tres formas diferentes: líquido, sólido o gas. Sin embargo, Gerald Pollack, bioingeniero y profesor de la Universidad de Washington, en The Fourth Phase of Water, descubrió que en ciertas condiciones el agua posee un cuarto estado.

Lo que encontramos lo conocemos como la cuarta fase del agua, más allá del sólido, el líquido y el vapor. No es H20, en realidad es H302. En esta fase, el agua es energía potencial, y funciona como una batería.

Pollack, realizó una encuesta entre sus colegas científicos para preguntarles cuánto creían que sabíamos sobre el agua. Se sorprendió con los resultados, de hecho algunos consideran que sabemos sólo un 1%. Algunas anomalías en el agua:

  • El agua congelada, se expande, por lo tanto, el hielo flota. La mayoría de los líquidos se contraen al enfriarse. El agua hace lo contrario.
  • Cuando el agua es más densa, sus moléculas se mueven más rápido. Ese comportamiento es contra intuitivo, ya que a mayor concentración las interacciones debieran reducirse, en el agua es al revés.
  • El agua caliente se congela más rápido que el agua fría.
  • El agua puede absorber y liberar una gran cantidad de calor con muy poco cambio en su temperatura.
  • A diferencia de la mayoría de los sólidos, el hielo presenta una delgada capa líquida en su superficie que hace que las cosas resbalen.
  • En la Tierra, el agua hirviendo crea miles de pequeñas burbujas de vapor. En el espacio, se produce una burbuja ondulante gigante.
  • Cuando una gota de agua cae sobre una superficie mucho más caliente que su punto de ebullición, puede deslizarse por la superficie más tiempo de lo esperado. La gota sobrevive extrañamente durante varios segundos sin evaporarse.
  • El agua tiene una propiedad que hace que la capa exterior de un cuerpo de agua actúe como una membrana flexible. Esto permite que cuerpos más densos no se hundan. Propiedad que ocupan los insectos.
  • No hay dos copos de nieve iguales. De hecho, en toda la historia de la nieve, cada una de estas hermosas estructuras ha sido completamente única. Un copo de nieve comienza como un simple prisma hexagonal, y sus seis brazos crecen en perfecta simetría.
  • Los experimentos sobre la memoria del agua sugieren la existencia de efectos de tipo molécula sin moléculas. Aunque hasta ahora este tema sigue en debate científico, se han registrado cambios consistentes en sistemas biológicos.

Esta rareza es la que sostiene la vida en la Tierra. Investigadores de la Universidad de Estocolmo realizaron otro hallazgo sorprendente, descubrieron dos fases del líquido con grandes diferencias en estructura y densidad. En su artículo Liquid-liquid transitions under pressure, señalan:

La nueva propiedad notable que encontramos es que el agua puede existir como dos líquidos diferentes a bajas temperaturas donde la cristalización del hielo es lenta.

Estos nuevos resultados apoyan la idea que el agua a temperatura ambiente no puede decidir en cuál de las dos formas debe manifestarse, con alta o baja densidad, lo que da como resultado fluctuaciones locales entre las dos. Lars Pettersson, profesor de física-química teórica en la Universidad de Estocolmo señala:

En pocas palabras: el agua no es un líquido complicado, sino dos líquidos simples con una relación complicada.

A diferencia de occidente, la antigua China fue una sociedad conectada profundamente con la naturaleza y basada enteramente en la agricultura. El agua no solo era un elemento vital, sino que también podía causar daños catastróficos. El lado bueno del agua es evidente. Sin embargo, también tenía su lado brutal y dañino.

En el mundo espiritual del pueblo chino, el hombre y la naturaleza están unidos. Para entender sus principios filosóficos se requiere una profunda conexión con la tierra, sus elementos y criaturas. Esto sólo se puede lograr aprendiendo a observar la naturaleza, sentir el ritmo de la vida y percibir cómo todo está interconectado en un todo equilibrado y armónico. El profesor de filosofía, Jian-guang Wang, de la Universidad Agrícola de Nanjing en China, en su artículo Water Philosophy in Ancient Society of China, señala que, el agua tiene características sorprendentes, y un profundo significado metafísico.

El agua es variable y condensable, blanda y dura. La razón por la que el agua puede conmocionar el pensamiento de las personas es que las personas pueden comprender su metáfora, observar los fenómenos sociales y sentir el verdadero significado de la vida según su imagen.

El Tao Te Ching refleja y transmite esta vivificante y liberadora visión. Su sencillez es plenitud, su ingenuidad inspira sabiduría y su naturalidad armoniza el universo con el hombre inmerso en la tierra, con el agua como metáfora.

La Suprema Bondad es como el agua.

El agua es buena y útil a los diez mil seres por igual.

No tiene preferencias por ninguno en especial.

Fluye en sitios que los hombres suelen rechazar, al igual que sucede con el Tao.

Por esto, estar cerca del Tao implica que:

Al escoger tu morada, has de saber cómo no apartarte de la tierra.

Al cultivar tu mente, has de saber cómo bucear en las profundidades ocultas.

Al tratar con los demás, has de saber ser amable y bondadoso.

Al hablar, has de saber medir tus palabras.

Al gobernar, has de saber cómo promover el equilibrio.

Al administrar, has de saber ser eficaz y justo.

Cuando actúes, has de saber escoger el momento oportuno.

El Sabio que consiente en ello no rivaliza con los otros, y por lo tanto, no se equivoca.

El taoísmo es una filosofía de fluidez. Los filósofos taoístas enfatizan una y otra vez que el verdadero Tao es una fuerza que lo abarca todo, que está más allá de nuestra comprensión y no puede ser percibida por los sentidos. Aunque nunca podamos captar el verdadero Tao, el objetivo es vivir de acuerdo con él. El taoísmo compara la vida con un río. El río tiene un curso o varios cursos. La mayor parte de nuestras vidas nadamos contra la corriente y ni siquiera nos damos cuenta. Creemos que debemos y podemos controlar el entorno para sobrevivir, aunque la mayoría de los procesos que están tanto dentro como fuera de nosotros, están fuera de nuestro alcance. El enfoque taoísta es más bien navegar por el río en lugar de intentar controlarlo. El Tao no es el agua, pero es cómo el agua.

Como nosotros el agua tiene su genio. Es blanda cuando nos acercamos a ella lenta y suavemente, pero también puede ser dura y mostrar una gran resistencia si alguien se acerca a ella rápidamente y desde la distancia. Las características del agua cambian y son en sí mismas fluidas, incluso sin que el agua cambie su naturaleza esencial; lo que importa es cómo la abordamos. Cambia sin cambiar al ser tanto suave como fuerte, los opuestos están contenidos en su misma identidad.

  • Humildad: el agua busca los lugares más bajos. El agua que fluye, siempre se mantiene baja. Ayuda a que las plantas crezcan y mantiene vivos a los animales. No llama la atención, ni necesita ninguna recompensa o reconocimiento. Sin embargo, una simple gota de agua es capaz de perforar rocas y derribar grandes montañas.
  • Claridad: el agua alcanza la claridad a través de la quietud. El entorno tiende a distraernos y alejar nuestra atención de lo que está dentro de nosotros. La energía, los esfuerzos inconscientes y frenéticos no permiten lograr claridad para observar y comprender mejor lo que sucede. En ciertas condiciones, tratar de entender lo que pasa es como intentar ver a través del barro. Tengamos la paciencia de esperar, y dejemos que el barro se asiente.
  • Armonía: el flujo del agua es una metáfora del devenir impredecible de la vida. El agua que fluye y se encuentra con una roca, simplemente fluirá a su alrededor. No se enoja. No se agita. Ante un obstáculo, encuentra una solución, sin fuerza, sin conflicto. Podemos encontrar una mayor sensación de satisfacción en nuestros esfuerzos, cambiando el enfoque y lograr una mayor armonía.
  • Transformación: Dependiendo del medio en el que se encuentre, puede ser una tetera, una taza o un florero. Dependiendo de la temperatura, puede ser sólido, líquido o gas. El proceso de disipación es del hielo al agua y luego del agua al gas. Hielo es una referencia a la energía bloqueada y congelada. Agua es una referencia a la aceptación y relajación de los bloqueos hasta que ya no causen tensión. Y gas se refiere a la liberación completa de toda la energía que estaba allí.

A veces es necesario volver a lo básico. Cuando nos sentimos abrumados, hay reglas esenciales para manejar las acciones, las relaciones y nuestra autoestima. En lugar de luchar o presionar contra los obstáculos, podemos permitir que las cosas sigan su curso natural. Esto también puede significar que cuando no sabemos qué hacer, podemos optar por hacer nada.

La vida es fluida y creativa. Siempre está llena de las energías vitales de la transformación inminente y la potencialidad naciente. El cambio es una condición intrínseca y eterna de todas las configuraciones, con independencia del deseo, la voluntad o la planificación humana. La incertidumbre es parte esencial de nuestra vida. Es una condición que hay que aceptar y para la que tenemos que estar preparados. Por lo que la ciencia está descubriendo, el agua es más que una simple metáfora del misterio de la vida.

Sé agua, amigo.

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