Ninguna generación ha tenido tanto acceso al conocimiento y tan poca claridad sobre sí misma. Llevamos en el bolsillo bibliotecas enteras, consultamos enciclopedias instantáneas, dialogamos con inteligencias artificiales capaces de redactar ensayos, traducir idiomas y resumir tratados. Y, sin embargo, la sensación de fragilidad, polarización y desconcierto no deja de crecer. Sabemos más datos, pero no necesariamente comprendemos mejor. Estamos más informados, […]