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Kronos, Aión y Kairós.

Sincronizar nuestros actos con los de otras personas, ha sido vital para el progreso humano. El consenso sobre lo que dice el reloj es sólo el primer ingrediente. Los equipos que dependen de la sincronización de tiempos para alcanzar sus objetivos, acatan tres principios, un criterio externo que establece el ritmo, la motivación personal y un sentido de pertenencia que los ayuda a cohesionarse.

Es interesante notar que para referirse al “tiempo” solo tenemos una palabra, mientras que los griegos utilizaban tres palabras y tres dioses diferentes: Kronos, Aión y Kairós.

  • Kronos, es un dios que devora todo y a todos, incluidos sus hijos, necesita engullir y matar para conservar su poder. Representa el tiempo objetivo, tiempo del reloj, el tiempo del movimiento, del trabajo, del antes y el después, de las metas, el “takt time” de una línea de producción.
  • Aión, es un dios al que no le hace falta devorar nada para ser eterno. Es a la vez niño y anciano. Es el tiempo subjetivo, del placer donde el reloj desaparece. Es el estado deflujo que Mihály Csíkszentmihályi describe como “el hecho de sentirse completamente comprometido con la actividad por sí misma, cuando el ego desaparece, el tiempo vuela, cuando toda acción, movimiento o pensamiento surgen inevitablemente de la acción, del movimiento y del pensamiento previos, es como si estuviéramos tocando jazz. Cuando todo tu ser está allí, y estás aplicando tus facultades al máximo.”
  • Kairós, era un dios representado como un adolescente con los pies alados que sostiene una balanza desequilibrada en su mano izquierda, con un mechón de cabello muy largo en la frente y completamente calvo por detrás. Pasa rápidamente, por lo que solo se le puede agarrar del mechón cuando se acerca, si ya pasó, no se puede porque por atrás es calvo. Kairós es el tiempo intersubjetivo, la inspiración, el momento oportuno, es el punto justo donde un atleta tiene que entrar para ganar, el tiempo de la acción oportuna en el instante preciso. Es un tiempo, pero también un lugar, un espacio distinto del tiempo del reloj. El momento “Satori” del repentino despertar, el “Eureka” de Arquímedes.

Kronos es un dios peligroso si se le deja sólo ya que nos impulsa a consumirnos en la acción, como lo describe Octavio Paz:

“Al cabo de tantos años de vivir … aunque siento que no he vivido nunca, que he sido vivido por el tiempo, ese tiempo desdeñoso e implacable que jamás se ha detenido, que jamás me ha hecho una seña, que siempre me ha ignorado”

Sin embargo, en medio del implacable Kronos, Aión nos insta a encontrar el silencio para escuchar nuestra vocación y darle sentido a lo que hacemos, la conexión entre ambos la logra Kairós, cuando soltamos las ideas preconcebidas y nos abrirnos al momento fugaz de la inspiración.

La concepción griega del tiempo con dimensiones objetivas (Kronos), subjetivas (Aión) e intersubjetivas (Kairós) abren la posibilidad de integrar nuestra experiencia relativa del tiempo en un todo coherente de mayor sentido y significado que “la magnitud física que permite secuenciar hechos y determinar momentos y cuya unidad de medida es el segundo”.

Daniel H. Pink en su ensayo titulado “¿Cuándo? La ciencia de encontrar el momento preciso”, revisó múltiples investigaciones científicas sobre el tema, desde cronobiología (la ciencia que estudia los ritmos biológicos de los seres vivos) economía, antropología, psicología, medicina, entre otras y concluye:

Antes creía que había que ignorar las olas del día. Ahora creo que hay que surfearlas.

Antes creía que las pausas para comer, las siestas y los paseos eran una forma de indulgencia. Ahora creo que son una necesidad.

Antes creía que la mejor forma de superar un mal comienzo en el trabajo, en los estudios o en casa era librarse de él y pasar página. Ahora creo que el mejor enfoque es empezar otra vez o empezar en compañía.

Antes creía que sincronizarse con otros era simplemente un proceso mecánico. Ahora creo que requiere un sentido de pertenencia, que recompensa con un sentido del propósito y que revela una parte de nuestra naturaleza.

Antes creía que los tiempos lo eran todo. Ahora creo que todo momento es justo.

Antes creía que el timing, la elección del momento justo, lo era todo. Ahora creo que todos los momentos son el momento justo.

Podemos medir el tiempo y contarlo en segundos, pero ¿qué es lo que marca el tiempo? los acontecimientos. La historia no se cuenta por Kronos, sino que por Kairós. Los hitos son aquellos momentos esquivos y extraños, que, con su propia temporalidad, nos abren la puerta a la vida sin fatiga ni desgaste de Aión. Aquello que hace que los días de trabajo y los momentos vividos se vivan en plenitud.

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