transformación digital

Complejidad del procesamiento mental

En 1965, un desconocido psicoanalista canadiense, Elliott Jaques, publicó un artículo académico en una revista igualmente desconocida llamada International Journal of Psychoanalysis. Jaques había estudiado la biografía de destacados artistas, entre ellos Mozart, Rafael, Dante y Gauguin, y observó que muchos de ellos habían muerto a la edad de treinta y siete años. Sobre esta intuición propuso la siguiente teoría:

“En el curso del desarrollo del individuo hay fases críticas que tienen un carácter de puntos de cambio, o períodos de rápida transición. Y la menos conocida, pero la más crucial de estas fases, llega en torno a los treinta y cinco años, lo que denominaré crisis de la mediana edad”

La idea estalló, la expresión “crisis de la mediana edad” saltó a las portadas de las revistas, lanzó decenas de películas de Hollywood y sigue formando parte del lenguaje actual.

Pero ¿quién fue este Elliott Jaques?, Jaques, se graduó en Psicología en la Universidad de Toronto y en Medicina en John Hopkins Medical School, alcanzó el grado de doctor en Relaciones Sociales por la Universidad de Harvard. Por más de 20 años trabajó con Glacier Metal Company en Inglaterra en su diseño organizacional, por las mañanas hacía clínica individual y por la tarde trabajaba con los ingenieros de Glacier.

Jaques, fue autor de más de 20 libros, y dentro de las muchas propuestas teóricas y prácticas destaca la Organización Requerida. En su experiencia Jaques encontró que una gran cantidad de empresas por él estudiadas, no tenían a las personas adecuadas en los diferentes puestos de trabajo, por lo que las organizaciones y personas experimentaban permanentes conflictos y malos resultados. Profundizó en este tema e identificó que existe:

“una jerarquía de cuatro y solo cuatro formas que usan los individuos para procesar la información cuando se comprometen en el trabajo: procedimiento declarativo, acumulativo, en serie y paralelo. Este cuarteto de procesos se reitera en niveles cada vez más altos de complejidad de la información y cada uno de estos procesos se corresponde con una etapa diferenciada de la capacidad potencial de los individuos”.

Jaques identificó que la complejidad del procesamiento mental de una persona, tiene relación con la dimensión de información que es capaz de interpretar, modelar y procesar para funcionar en el nivel de complejidad que el contexto le presenta. Los patrones mentales individuales abarcan los procesos mediante los cuales la persona recoge información, la selecciona, juega con ella, la analiza, la reúne, la reorganiza, razona y juzga. Las cuatro formas de procesamiento mental son:

  • Declarativo: se expone una posición a través de una cantidad de razones aisladas, que se presentan individualmente, sin establecer nexos con las demás. “Esta es una razón para lo que digo, o también esta otra, o podría agregar esta otra idea”.
  • Acumulativo: se mencionan diferentes ideas, que por sí mismas no bastan para corroborar el argumento, pero en conjunto sí lo hacen. “Así estaban las cosas, y luego ocurrió esto y esto otro, y bueno, por todo eso, las cosas están como están”.
  • En serie: se expone una secuencia de razones encadenadas, cada una de las cuales lleva a la siguiente, como un silogismo. “Primero ponemos esto aquí, esto permite extraer esta pieza, lo que nos permitirá instalar adecuadamente el equipo”.
  • Paralelo: se sostiene una posición mediante diferentes líneas argumentativas. Las líneas de pensamiento se mantienen en paralelo y pueden conectarse entre sí. Este método de procesamiento mental tiene un carácter condicional doble, por cuanto los diversos escenarios no sólo están vinculados entre sí, sino que además pueden condicionarse mutuamente. “Los procesos se han estabilizado, fruto de mejores definiciones, la incorporación de tecnologías y un adecuado liderazgo, plataformas, procesos y personas alineadas con un propósito”.

Complementariamente, está la “complejidad de la información”, que corresponde al nivel de profundidad que cada persona utiliza para interpretar contextos y tomar decisiones:

  • Concreto: las ideas y palabras están directamente ligadas al señalamiento físico de objetos en los que se pensó y a los que se hace referencia, o cosas que, si bien no están físicamente presentes, se han visto hace poco y se presume que siguen en el mismo lugar.
  • Simbólico: Las ideas y palabras ya no necesitan referirse a objetos tangibles, identificables y conocidos. Se emplean como auténticos símbolos. Puede interpretárselos y trabajarse con ellos como si fueran las cosas mismas.
  • Conceptual/abstracto: Las ideas y palabras, remiten a otras ideas y palabras en lugar de remitir a objetos; o sea, las ideas y palabras conceptuales abstractas reúnen diversas ideas; pero debe poder referírselas a cosas concretas no inmediatas.
  • Universal: Las ideas y palabras refieren a la creación de nuevos tipos de sociedad, sistemas morales y éticos, de nuevos valores y culturas, de grandes teorías globales. Se reformulan todas las ideas y palabras en uso.

Para Jaques, las organizaciones empresariales deben manifestar la misma coherencia que se observa en la naturaleza. Así una organización requerida debe ser coherente con el contexto en que opera, para lo cual debe articular tres pilares: estructura, cultura y personalidad de los individuos que la conforman.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público.