{"id":928,"date":"2023-10-02T10:42:40","date_gmt":"2023-10-02T13:42:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=928"},"modified":"2023-10-02T10:42:40","modified_gmt":"2023-10-02T13:42:40","slug":"una-cuestion-improbable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/10\/02\/una-cuestion-improbable\/","title":{"rendered":"Una cuesti\u00f3n improbable"},"content":{"rendered":"\n<p>Abderram\u00e1n III fue el m\u00e1s grande de los gobernantes omeyas de la Espa\u00f1a isl\u00e1mica, el primero en tomar el t\u00edtulo de califa y uno de los hombres m\u00e1s poderosos de su tiempo.&nbsp;<strong><em>A los veinte a\u00f1os hered\u00f3 un emirato en ruinas y al borde del colapso<\/em><\/strong>; pero luego de una vida de conquistas hizo de C\u00f3rdoba el centro neur\u00e1lgico de un nuevo imperio musulm\u00e1n y la principal ciudad de Europa. La Cr\u00f3nica an\u00f3nima de al-Nasir resume as\u00ed su reinado:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Conquist\u00f3 Espa\u00f1a ciudad por ciudad<\/em><\/strong><em>, extermin\u00f3 a sus defensores y los humill\u00f3, destruy\u00f3 sus castillos, impuso pesados tributos a los que dej\u00f3 con vida y los abati\u00f3 terriblemente por medio de crueles gobernadores hasta que todas las comarcas&nbsp;<strong>entraron en su obediencia<\/strong>&nbsp;<strong>y se le sometieron todos los rebeldes.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el gobierno de Abderram\u00e1n III, C\u00f3rdoba alcanz\u00f3 el mill\u00f3n de habitantes lo que la convirti\u00f3 en&nbsp;<strong><em>la ciudad m\u00e1s poblada de Europa.<\/em><\/strong>&nbsp;Su profunda curiosidad intelectual, le llev\u00f3 a explorar m\u00faltiples campos del saber.&nbsp;<strong><em>Coleccion\u00f3 libros y promovi\u00f3 una atm\u00f3sfera en la que la educaci\u00f3n y el conocimiento pod\u00edan florecer.<\/em><\/strong>&nbsp;Construy\u00f3 la bella ciudad de Medina Azahara y la convirti\u00f3 en un foco cultural desde el que se irradi\u00f3 el conocimiento a toda Europa. Dot\u00f3 a C\u00f3rdoba con cerca de setenta bibliotecas, fund\u00f3 una universidad, una escuela de Medicina y otra de traductores del griego y del hebreo al \u00e1rabe. La historiadora Violet Moller en su libro&nbsp;<strong><em>La ruta del conocimiento<\/em><\/strong>&nbsp;escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La reputaci\u00f3n de C\u00f3rdoba como gran centro del<\/em><\/strong><em>&nbsp;<strong>saber atrajo<\/strong>&nbsp;a estudiosos de todas partes, especialmente a los interesados en los campos de la medicina, la astronom\u00eda, la ley isl\u00e1mica, la gram\u00e1tica y la poes\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Abderram\u00e1n III,&nbsp;<strong><em>ejerci\u00f3 el poder y disfrut\u00f3 de todos los placeres terrenales.&nbsp;<\/em><\/strong>Esto se revela en el diario que escribi\u00f3 durante su vida. Muri\u00f3 en 961, a los setenta y tres a\u00f1os, tras un reinado de&nbsp;<strong><em>cincuenta a\u00f1os, seis meses y dos d\u00edas.<\/em><\/strong>&nbsp;Sin embargo, cuando estaba a punto de morir, escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>He reinado durante m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os<\/em><\/strong><em>&nbsp;en victoria o en paz, he sido amado por mis s\u00fabditos, temido por mis enemigos y respetado por mis aliados.&nbsp;<strong>He tenido acceso a riquezas y honores, a poder y placer<\/strong>, y no parece que ninguna bendici\u00f3n terrenal haya quedado fuera de mi alcance.&nbsp;<strong>Al final, he contado diligentemente los d\u00edas de felicidad pura y genuina que he disfrutado, y en total suman catorce. \u00a1Oh hombre! No pongas tu confianza en este mundo presente.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La felicidad es esa gloriosa sensaci\u00f3n en la que todo parece correcto. Si quien fuera considerado el hombre m\u00e1s exitoso del mundo, tanto por los dem\u00e1s como por s\u00ed mismo, solo pudo disfrutar de catorce d\u00edas de felicidad plena (y no seguidos),&nbsp;<strong><em>parece claro que para los humanos la empresa de ser feliz no es tan sencilla.<\/em><\/strong>&nbsp;En la medida que crecemos, vamos escuchando, abrazando e incorporando expectativas, muchas de las cuales es muy posible que nunca se materialicen. Las expectativas son fuertes esperanzas, deseos o creencias de que algo suceder\u00e1 o de que obtendremos algo que anhelamos profundamente.&nbsp;<strong><em>La expectativa est\u00e1 asociada al resultado de obtener algo, es decir, si no se obtiene, provoca decepci\u00f3n, dolor, culpa y un sentimiento de carencia e impotencia.&nbsp;<\/em><\/strong>Andr\u00e9 Comte-Sponville, considerado uno de los m\u00e1s importantes fil\u00f3sofos contempor\u00e1neos, en su libro&nbsp;<strong><em>La felicidad, desesperadamente<\/em><\/strong>, propone que la felicidad se logra cuando dejamos de tener falsas esperanzas. La ausencia de esperanzas, la \u201c<strong><em>des-esperaci\u00f3n\u201d&nbsp;<\/em><\/strong>de la que habla, no es tristeza, ni menos nihilismo, renuncia o resignaci\u00f3n: es m\u00e1s bien la sabidur\u00eda de no tener expectativas desmesuradas o falaces y poner todo nuestro empe\u00f1o en nuestra voluntad y capacidad de acci\u00f3n. Compte-Sponville, comenta que leyendo el libro&nbsp;<strong><em>Le yoga,&nbsp;<\/em><\/strong>de Mircea Eliade, se encontr\u00f3 con una cita del&nbsp;<strong><em>Mahabharata<\/em><\/strong>, el libro inmemorial de la espiritualidad india, que dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Solo es feliz el que ha perdido toda esperanza, pues la esperanza es la mayor tortura y&nbsp;<strong>la desesperaci\u00f3n, la mayor felicidad.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este es el concepto que incorpor\u00f3 en su vida el ingeniero egipcio Mo Gawdat, que tras una exitosa carrera como director comercial de Google [X], en 2001, pas\u00f3 por una profunda depresi\u00f3n. Gawdat, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n que la&nbsp;<strong><em>felicidad es ausencia de infelicidad<\/em><\/strong>, y que, para ser felices, debemos&nbsp;<strong><em>aprender a estar satisfechos con lo que tenemos<\/em><\/strong>. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Nos sentimos felices cuando los acontecimientos de nuestra existencia se ajustan a nuestras expectativas<\/em><\/strong><em>, a nuestras esperanzas y deseos sobre c\u00f3mo deber\u00eda ser la vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Lo que diferencia a Gawdat de otros autores y gur\u00fas que escriben y hablan sobre la felicidad, es que, en 2014, su hijo Ali de tan solo 21 a\u00f1os muri\u00f3 repentinamente<\/em><\/strong>&nbsp;durante lo que deber\u00eda haber sido una cirug\u00eda de rutina, y su matrimonio colaps\u00f3 a ra\u00edz del duelo. Por lo tanto, este ingeniero que hab\u00eda elaborado una f\u00f3rmula para la felicidad tuvo que volver a ponerla a prueba en las condiciones m\u00e1s extremas imaginables. En el primer p\u00e1rrafo de su libro&nbsp;<strong><em>Solve for Happy<\/em><\/strong>. Gawdat escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Diecisiete d\u00edas despu\u00e9s de la muerte de mi maravilloso hijo, Ali, empec\u00e9 a escribir y no pude parar. Mi tema era la felicidad;&nbsp;<strong>una cuesti\u00f3n improbable<\/strong>, dadas las circunstancias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su historia trata de poner en pr\u00e1ctica lo que comprendi\u00f3 sobre la felicidad, y de c\u00f3mo absorber la tristeza que nunca podr\u00e1 resolverse y aun as\u00ed encontrar formas significativas de seguir adelante.&nbsp;En la entrevista&nbsp;<strong><em>How to be happy: the happiness equation revealed?&nbsp;<\/em><\/strong>Gawdat dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No se trata de si ves el vaso medio lleno o medio vac\u00edo, se trata de lo que esperabas y como respondes.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Si a una persona que espera que su vaso est\u00e9 siempre lleno hasta el borde se le entrega uno medio lleno, la decepci\u00f3n s\u00f3lo se ver\u00e1 agravada por la rabia ante la injusticia de eso. Esta persona no puede ver el agua que tiene debido a su fijaci\u00f3n en el agua extra que cree que deber\u00eda estar ah\u00ed por derecho.&nbsp;<strong>Acepta que la vida trae consigo cambios y p\u00e9rdidas, y que no todo est\u00e1 bajo tu control, y que deber\u00eda ser posible encontrar algo m\u00e1s por lo que estar agradecido.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En su reciente libro&nbsp;<strong><em>That Little Voice In Your Head<\/em><\/strong>, Gawdat afirma que los&nbsp;<strong><em>pensamientos negativos<\/em><\/strong>&nbsp;son la principal fuente de nuestra infelicidad y que las ideas son la m\u00e1s inmersiva de las experiencias. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En mi investigaci\u00f3n he descubierto que&nbsp;<strong>los pensamientos, y solo los pensamientos, son la principal causa individual de nuestro nivel de felicidad. Esa vocecita en nuestra cabeza influye en nuestro \u00e1nimo en mayor medida que las m\u00e1s duras circunstancias que nos toque padecer.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Gawdat afirma que nuestro cerebro, pese a su gran complejidad, es una m\u00e1quina predecible.<\/em><\/strong>&nbsp;Basado en sus conocimientos en programaci\u00f3n, neurociencia y la experiencia de la repentina muerte de su hijo, sintetiz\u00f3 lo aprendido sobre la felicidad en el siguiente diagrama de flujo:<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diagramaCiclo.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-929\" width=\"612\" height=\"586\" srcset=\"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diagramaCiclo.png 826w, https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diagramaCiclo-300x287.png 300w, https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diagramaCiclo-768x735.png 768w\" sizes=\"(max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>El diagrama comienza cuando tomamos consciencia de lo que est\u00e1 ocurriendo. Parte con una simple pregunta que debiera estar permanentemente en nuestra cabeza:&nbsp;<strong><em>\u00bfEres feliz?<\/em><\/strong>&nbsp;Si lo somos, solo queda disfrutar plenamente. Pero si la respuesta es&nbsp;<strong><em>\u201cNo\u201d<\/em><\/strong>, entonces tenemos que responder cuidadosamente a la pregunta:&nbsp;<strong><em>\u00bfQu\u00e9 sientes?&nbsp;<\/em><\/strong>Nuestras emociones&nbsp;<strong><em>modelan la forma en que pensamos nuestras circunstancias presentes y nuestras posibilidades futuras.<\/em><\/strong>&nbsp;Cada pensamiento despierta una emoci\u00f3n ligeramente diferente, pero, en el centro de todo, un pensamiento muy espec\u00edfico desencadena la tormenta. En palabras de Gawdat:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La envidia, por ejemplo,<\/em><\/strong><em>&nbsp;es una emoci\u00f3n desencadenada por el pensamiento \u00abMe gustar\u00eda tener lo que tiene esa persona y yo no tengo\u00bb.&nbsp;<strong>Es una comparaci\u00f3n entre lo que nos gustar\u00eda tener (y otro tiene) y lo que en realidad poseemos<\/strong>.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Reconocer nuestras emociones para descubrir los pensamientos que las gatillan nos ayuda<\/em><\/strong>, entre otras cosas, a diferir nuestras reacciones autom\u00e1ticas, y abrirnos a la opci\u00f3n de explorar acciones m\u00e1s adecuadas.&nbsp;<strong><em>Toda emoci\u00f3n tiene como detonante un pensamiento.<\/em><\/strong>&nbsp;La pregunta&nbsp;<strong><em>\u00bfCu\u00e1l es el detonante?,&nbsp;<\/em><\/strong>nos ayuda a encontrar el pensamiento exacto, la idea precisa, que nos facilitar\u00e1 abordar la causa ra\u00edz. Parece f\u00e1cil, pero Gawdat afirma:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Un pensamiento despierta una emoci\u00f3n, que a su vez desencadena m\u00faltiples pensamientos,<\/em><\/strong><em>&nbsp;mientras nuestro cerebro intenta analizar la situaci\u00f3n desde todos los \u00e1ngulos. En este proceso, nuestra percepci\u00f3n de los acontecimientos se mezcla con nuestras emociones, conjeturas, inseguridades e interpretaciones de la situaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El problema es que nuestro cerebro narrador nunca nos dice lo que ha ocurrido, nos dice lo que cree que ha sucedido.&nbsp;<\/em><\/strong>Nos quiere vender la ilusi\u00f3n de que tiene la raz\u00f3n. Se ocupa de advertir riesgos, imaginar amenazas, rumiar emociones y recuerdos. Por lo que tenemos que preguntarnos&nbsp;<strong><em>\u00bfEs esto cierto?&nbsp;<\/em><\/strong>Gawdat aconseja cuatro reglas para validar la certidumbre de nuestras percepciones:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li><strong><em>No aceptar pensamientos no confirmados por los sentidos.<\/em><\/strong>&nbsp;Nuestros sentidos son la principal fuente de informaci\u00f3n a nuestro sistema.<\/li><li><strong><em>Todo lo que no sea el \u201caqu\u00ed y ahora\u201d es una ficci\u00f3n.<\/em><\/strong>&nbsp;Si nuestros pensamientos llevan el sello de un tiempo pasado o futuro, o si ocurren en otro lugar, tendremos buenas razones para ponerlos en duda.<\/li><li><strong><em>El drama no es la verdad.<\/em><\/strong>&nbsp;Cualquier indicio de una emoci\u00f3n intensa en la manera de pensar es una se\u00f1al de que estamos respondiendo a algo diferente a lo que realmente ha acontecido.<\/li><li><strong><em>El trauma no es la verdad.&nbsp;<\/em><\/strong>A menudo los pensamientos que tenemos respecto a un evento reciben la influencia de cosas que ocurrieron en otros tiempos: c\u00f3mo me trat\u00f3 mi madre durante la infancia, mi \u00faltima ruptura sentimental, las tradiciones del pa\u00eds en el que me crie, mis creencias sobre c\u00f3mo se deben hacer las cosas, etc\u00e9tera.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p><strong><em>Para que un pensamiento sea considerado verdadero nuestro cerebro tiene que aportar evidencias<\/em><\/strong>. Sin evidencias, los pensamientos negativos deber\u00edan descartarse autom\u00e1ticamente. Simplemente olvidarlos. Gawdat aconseja:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No pierdas un minuto de tu tiempo sinti\u00e9ndote infeliz por una broma de la vida.<\/em><\/strong><em>&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9 ibas a dejarte perturbar por una falsedad?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si despu\u00e9s de investigar, la afirmaci\u00f3n demuestra ser verdadera, debemos avanzar a la siguiente pregunta en el diagrama de flujo:&nbsp;<strong><em>\u00bfPuedes hacer algo al respecto?&nbsp;<\/em><\/strong>No basta con un buen an\u00e1lisis, un chispazo de lucidez y una decisi\u00f3n clara de lo que conviene hacer.&nbsp;<strong><em>Necesitamos pasar a la acci\u00f3n.<\/em><\/strong>&nbsp;En palabras de Gawdat:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El mero hecho de pensar en actuar har\u00e1 que te sientas mejor.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Esto es as\u00ed porque la positividad de pensar en lo posible elimina la negatividad de la resignaci\u00f3n y la impotencia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a veces ocurren cosas que no tenemos el poder de cambiar. Los eventos duros y abrumadores son una realidad de la vida. Aqu\u00ed nos hacemos la pregunta&nbsp;<strong><em>\u00bfPuedes aceptarlo y comprometerte?&nbsp;<\/em><\/strong>Aprender a aceptar, forma parte de las reglas del juego. Aceptar nos brinda el poder definitivo de elegir nuestro propio destino y estado de felicidad.&nbsp;<strong><em>Elegir ser siempre feliz, no por lo que la vida nos ofrece, sino por la manera en que hemos decidido afrontar todo lo que la existencia pone en nuestro camino.<\/em><\/strong>&nbsp;En palabras de Gawdat<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Yo elijo creer que todo en la vida, incluso el sufrimiento, tiene un lado bueno.<\/em><\/strong><em>&nbsp;No hay nada absolutamente malo. No ver el lado bueno de una situaci\u00f3n nos vuelve sesgados. Rechazamos y nos quejamos de nuestras circunstancias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Viktor Frankl, en su libro&nbsp;<strong><em>El hombre en busca de sentido<\/em><\/strong>, escribi\u00f3 que la felicidad, es una consecuencia de vivir una vida llena de sentido y prop\u00f3sito. Frankl sobrevivi\u00f3 a los campos de concentraci\u00f3n nazi y ayud\u00f3 a muchos otros a hacerlo. Encontr\u00f3 un prop\u00f3sito para su vida, que consist\u00eda en&nbsp;<strong><em>ayudar a otros a encontrar significado en las suyas<\/em><\/strong>. Seg\u00fan Frankl, lo que verdaderamente importa no es el sentido de la vida como teor\u00eda,&nbsp;<strong><em>sino el sentido espec\u00edfico que una persona le da a su vida.&nbsp;<\/em><\/strong>En palabras de Frankl:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Uno no debe buscar un significado abstracto de la vida.&nbsp;<strong>Cada uno tiene su propia vocaci\u00f3n o misi\u00f3n espec\u00edfica en la vida para realizar una tarea concreta.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Gawdat, luego de la muerte de su hijo, se propuso la misi\u00f3n de ayudar a mil millones de personas a ser m\u00e1s felices, difundiendo el mensaje de que la felicidad se puede aprender y compartir.&nbsp;<strong><em>Reformul\u00f3 su existencia para aportar una perspectiva que conecta su experiencia personal con este desaf\u00edo humano fundamental.&nbsp;<\/em><\/strong>En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Si priorizamos nuestra felicidad, recordaremos que la felicidad es una decisi\u00f3n que tomamos cada d\u00eda.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Descubriremos hasta qu\u00e9 punto hemos desperdiciado nuestra vida persiguiendo falsos objetivos que nunca nos han hecho felices.&nbsp;<strong>Entonces, y solo entonces, haremos del mundo un lugar mejor<\/strong>, porque lo \u00fanico que seremos capaces de cambiar es a nosotros mismos, y la \u00fanica forma de cambiar el mundo consistir\u00e1 en que nosotros, t\u00fa y yo, cambiemos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abderram\u00e1n III fue el m\u00e1s grande de los gobernantes omeyas de la Espa\u00f1a isl\u00e1mica, el primero en tomar el t\u00edtulo de califa y uno de los hombres m\u00e1s poderosos de su tiempo.&nbsp;A los veinte a\u00f1os hered\u00f3 un emirato en ruinas y al borde del colapso; pero luego de una vida de conquistas hizo de C\u00f3rdoba el centro neur\u00e1lgico de un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":930,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[34,329,158,30,285,17,80,109,127,28,48,332,334,64,52,147,160,313,327,140,323,278,33,50,90,108,328,338,107,228,267,138,110,266,155,126,215,15,37,317,45,227,31,132,333,320,295,243,214,152,211,159,337,284,324,19,319,248,318,84,119,224,83,335,304,47,240,85,76,59,53,287,269,101,51,321],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/928"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=928"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/928\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":931,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/928\/revisions\/931"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/930"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}