{"id":911,"date":"2023-09-03T22:25:02","date_gmt":"2023-09-04T01:25:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=911"},"modified":"2023-09-03T22:25:02","modified_gmt":"2023-09-04T01:25:02","slug":"tetradas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/09\/03\/tetradas\/","title":{"rendered":"T\u00e9tradas"},"content":{"rendered":"\n<p>Martin Puchner, en su libro&nbsp;<strong><em>The Written World<\/em><\/strong>, realiza un recorrido de c\u00f3mo la literatura y las tecnolog\u00edas de escritura han evolucionado para crear el mundo que tenemos hoy. Se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Los textos escritos han marcado la evoluci\u00f3n de la historia<\/em><\/strong><em>: son los c\u00f3digos que definen la&nbsp;<strong>identidad de los pueblos y la forma en que los seres humanos organizan sus vidas.<\/strong><\/em><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Puchner, relata que cuando Gutenberg comenz\u00f3 el proyecto de imprimir la Biblia, ten\u00eda que demostrar que sus m\u00e1quinas pod\u00edan crear algo tan pulcro, preciso, riguroso y elegante como las producidas por los mejores escribas que dedicaban sus vidas a esa tarea. Gutenberg no hab\u00eda pedido ning\u00fan permiso a la Iglesia, sin embargo, sus preocupaciones eran innecesarias. Puchner escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando Gutenberg present\u00f3 su Biblia fabricada mec\u00e1nicamente, la Iglesia qued\u00f3 prendada: era m\u00e1s hermosa que cualquiera que pudiera haber creado el monje m\u00e1s piadoso.&nbsp;<strong>Pese a su belleza deshumanizada,<\/strong>&nbsp;las Biblias de Gutenberg eran lo&nbsp;<strong>suficientemente baratas<\/strong>&nbsp;como para que las parroquias y los monasterios pudieran comprarlas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Todas las p\u00e1ginas de la Biblia de Gutenberg ten\u00edan dos columnas geom\u00e9tricas con un nivel de precisi\u00f3n y simetr\u00eda que ning\u00fan cal\u00edgrafo pod\u00eda aspirar a conseguir. Gutenberg termin\u00f3 superando sus propias expectativas y creando un nuevo patr\u00f3n con el que se medir\u00edan los libros.&nbsp;<strong><em>Una m\u00e1quina hab\u00eda superado la mano del hombre.&nbsp;<\/em><\/strong>Hab\u00eda un motivo adicional que impuls\u00f3 a la Iglesia a aceptar inmediatamente esta nueva tecnolog\u00eda:&nbsp;<strong><em>reduc\u00eda los innumerables errores de los copistas.<\/em><\/strong>&nbsp;La imprenta se revel\u00f3 el instrumento perfecto para que&nbsp;<strong><em>la Iglesia ejerciera control sobre las escrituras.<\/em><\/strong>&nbsp;<strong><em>La Iglesia y la imprenta estaban hechas la una para la otra.&nbsp;<\/em><\/strong>Irene Vallejo, en su libro&nbsp;<strong><em>El infinito en un junco<\/em><\/strong>, describe que, hasta la invenci\u00f3n de la imprenta, los libros fueron objetos artesanales, es decir, de laboriosa fabricaci\u00f3n,&nbsp;<strong><em>\u00fanicos e incontrolables<\/em><\/strong>. Ten\u00edan que ser copiados uno a uno y muchas veces era el propio lector que los copiaba en su hogar. Sin embargo, actualmente con las nuevas tecnolog\u00edas, eso ha cambiado radicalmente. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Los libros electr\u00f3nicos de hoy son la ant\u00edtesis&nbsp;<\/em><\/strong><em>de aquellos antiguos manuscritos: objetos baratos, et\u00e9reos, sin peso, f\u00e1ciles de multiplicar hasta el infinito, pl\u00e1cidamente albergados en servidores y unidades de almacenamiento en centros de datos por todo el mundo;&nbsp;<strong>pero estrictamente controlados<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En 2009, Amazon borr\u00f3 de los Kindles de sus clientes la novela&nbsp;<strong><em>1984, de George Orwell<\/em><\/strong>, alegando un supuesto conflicto de derechos de autor. Miles de lectores denunciaron que el libro que hab\u00edan comprado electr\u00f3nicamente desapareci\u00f3 repentinamente de sus dispositivos. Un estudiante que estaba preparando un trabajo acad\u00e9mico reclam\u00f3 porque, junto con el archivo, tambi\u00e9n se desvanecieron todas las anotaciones que hab\u00eda realizado. En palabras de Vallejo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No sabemos si Amazon era consciente del simbolismo literario impl\u00edcito.&nbsp;<strong>En 1984, los censores gubernamentales borran toda huella de la literatura molesta<\/strong>&nbsp;para el&nbsp;<strong>Gran Hermano<\/strong>&nbsp;arroj\u00e1ndola a una incineradora a la que denominan&nbsp;<strong>\u00abel agujero de la memoria\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En foros de internet, abundan denuncias de desaparici\u00f3n de ediciones digitales de diversos t\u00edtulos. Al parecer, casi no tenemos ning\u00fan derecho sobre esos textos que flotan en las nubes del ciberespacio. Andy Clark y David Chalmers en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>The Extended Mind<\/em><\/strong>&nbsp;plantean que los objetos del entorno operan como parte de nuestra mente. Sostienen que&nbsp;<strong><em>la separaci\u00f3n entre la mente, el cuerpo y el medio ambiente es una distinci\u00f3n sin fundamento.<\/em><\/strong>&nbsp;Debido a que los objetos externos desempe\u00f1an un papel importante en la ayuda a los procesos cognitivos, la mente y el entorno act\u00faan como&nbsp;<strong><em>un sistema cognitivo integrado.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Friedrich Kittler en&nbsp;<strong><em>Gramophone, Film, Typewriter<\/em><\/strong>, cuenta que Nietzsche cuando ten\u00eda 34 a\u00f1os, estaba desesperado porque sus problemas de salud empeoraban, su vista fallaba, y se hab\u00eda visto obligado a reducir su producci\u00f3n literaria.&nbsp;<strong><em>Se le ocurri\u00f3 comprar una m\u00e1quina de escribir<\/em><\/strong>. Aprendi\u00f3 a usarla, y fue capaz de escribir incluso con los ojos cerrados. Sus ideas volvieron a pasar desde su mente al papel. Un peri\u00f3dico de Berl\u00edn inform\u00f3 que Nietzsche se \u201c<strong><em>encuentra mejor que nunca<\/em><\/strong>\u201d y, gracias a su m\u00e1quina de escribir, \u201c<strong><em>ha reanudado su actividad escritora<\/em><\/strong>\u201d. Pero el uso de su nuevo artefacto tecnol\u00f3gico afect\u00f3 su obra. El escritor y compositor Heinrich K\u00f6selitz, not\u00f3 un cambio en el estilo de la escritura de Nietzsche. Not\u00f3 que su prosa se hab\u00eda vuelto m\u00e1s estricta, m\u00e1s telegr\u00e1fica. Pero que tambi\u00e9n pose\u00eda m\u00e1s contundencia, como si la potencia de la m\u00e1quina se transmitiera a las palabras. Nietzsche, le respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Nuestros \u00fatiles de escritura participan en la formaci\u00f3n de nuestros pensamientos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nicholas Carr en&nbsp;<strong><em>The Glass Cage<\/em><\/strong>, afirma que el uso de cualquier tipo de herramienta puede influir en nuestros pensamientos y perspectivas, pero&nbsp;<strong><em>nuestras tecnolog\u00edas intelectuales ejercen el poder m\u00e1s grande y duradero sobre qu\u00e9 y c\u00f3mo pensamos.<\/em><\/strong>&nbsp;Son nuestras herramientas m\u00e1s \u00edntimas, las que utilizamos para la autoexpresi\u00f3n, para dar forma a&nbsp;<strong><em>la identidad personal y p\u00fablica, para cultivar nuestras relaciones con los dem\u00e1s.<\/em><\/strong>&nbsp;Nietzsche reconoci\u00f3 que su m\u00e1quina de escribir estaba cocreando sus pensamientos. En mayo de 1978, Jorge Luis Borges ofreci\u00f3 una conferencia en que se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>De los diversos instrumentos del hombre, el m\u00e1s asombroso es, sin duda, el libro. Los dem\u00e1s son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el tel\u00e9fono es extensi\u00f3n de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo.&nbsp;<strong>Pero el libro es otra cosa:<\/strong>&nbsp;<strong>el libro es una extensi\u00f3n de la memoria y de la imaginaci\u00f3n.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A principios de los sesenta la gente pensaba que la televisi\u00f3n ser\u00eda una excelente forma de tener entretenimiento en casa. Hasta que el profesor de literatura canadiense Marshall McLuhan, revolucion\u00f3 todo lo que se conoc\u00eda sobre el impacto de los medios de comunicaci\u00f3n, la tecnolog\u00eda y la manipulaci\u00f3n que ejercen sobre las masas. Explic\u00f3 que&nbsp;<strong><em>el objetivo no era el contenido, lo que importaba era que estuvieras conectado.&nbsp;<\/em><\/strong>Con su aforismo&nbsp;<strong><em>\u201cel medio es el masaje\u201d<\/em><\/strong>&nbsp;McLuhan destac\u00f3 que&nbsp;<strong><em>la forma en que adquirimos la informaci\u00f3n nos afecta m\u00e1s que la informaci\u00f3n en s\u00ed misma.<\/em><\/strong>&nbsp;Dec\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El impacto de la televisi\u00f3n en los ni\u00f1os<\/em><\/strong><em>&nbsp;no se debe tanto a su contenido como a la forma en que lo transmite, a los puntos de luz proyectada hacia el televidente, carencia de detalle, a su movimiento y sonido, que crean una&nbsp;<strong>atm\u00f3sfera envolvente y una experiencia t\u00e1ctil adem\u00e1s de visual<\/strong><\/em><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para McLuhan, la civilizaci\u00f3n (aldea global) es equiparable a la cultura de la escritura y, por tanto, dividi\u00f3 la historia humana en cuatro fases: agr\u00edcola, mec\u00e1nica, el\u00e9ctrica y tecnol\u00f3gica. Afirmaba que la \u00fanica forma de poder controlar a los medios de comunicaci\u00f3n es mediante la comprensi\u00f3n de sus efectos. En 1962, advirti\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>El nuevo medio, el que sea que venga, podr\u00eda ser&nbsp;<strong>la extensi\u00f3n de la conciencia<\/strong>, incluir\u00e1 a la&nbsp;<strong>televisi\u00f3n como contenido<\/strong>, y no como medio. Una computadora como instrumento de investigaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n ser\u00e1 capaz de aumentar la recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n,&nbsp;<strong>hacer obsoleta la organizaci\u00f3n masiva de las bibliotecas<\/strong>, recuperar la funci\u00f3n enciclop\u00e9dica del individuo y transformarla en una&nbsp;<strong>l\u00ednea privada de comercializables r\u00e1pidamente personalizados.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En su libro&nbsp;<strong><em>Understanding Media: The Extensions of Man<\/em><\/strong>, publicado en 1964 McLuhan habl\u00f3 de c\u00f3mo los \u00ab<strong><em>medios electr\u00f3nicos<\/em><\/strong>\u00bb cambiar\u00edan e influir\u00edan para siempre en la sociedad, \u00ab<strong><em>liber\u00e1ndonos del mundo impreso<\/em><\/strong>\u00bb. Los medios electr\u00f3nicos, con su demanda de interacci\u00f3n, se extender\u00edan a trav\u00e9s del planeta, haciendo que formemos parte de una \u00ab<strong><em>aldea global<\/em><\/strong>\u00bb. Advirti\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Una vez que hayamos supeditado nuestros sentidos y sistemas nerviosos a la manipulaci\u00f3n privada<\/em><\/strong><em>&nbsp;de quienes intentar\u00e1n beneficiarse a trav\u00e9s de nuestros ojos, o\u00eddos e impulsos, no nos quedar\u00e1 ning\u00fan derecho.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el art\u00edculo&nbsp;<strong><em>Laws of Media&nbsp;<\/em><\/strong>y el libro&nbsp;<strong><em>The Global Village<\/em><\/strong>, publicados p\u00f3stumamente en 1989 McLuhan advirti\u00f3 sobre lo que est\u00e1 sucediendo con las tecnolog\u00edas. Escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Todos los artefactos humanos<\/em><\/strong><em>, \u2014ya sea el lenguaje, o las leyes, o las ideas, o las hip\u00f3tesis, o los instrumentos, o el vestido, o los computadores\u2014&nbsp;<strong>son extensiones del cuerpo f\u00edsico o de la mente.<\/strong>&nbsp;El hombre, el animal que fabrica herramientas, lleva much\u00edsimo tiempo intentando extender uno u otro de sus \u00f3rganos sensoriales, de modos que afectan al resto de sus sentidos o facultades. Pero si bien hemos hecho experimentos para este fin de todo tipo,<strong>&nbsp;el ser humano ha omitido constantemente acompa\u00f1arlos con observaciones y comentarios<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Comprender el uso humano de un artefacto puede predecir el impacto social del nuevo invento. As\u00ed, se podr\u00eda aceptar o rechazar desde un comienzo los efectos futuros de cualquier artefacto. Para realizar este an\u00e1lisis McLuhan propuso tres conceptos: espacio visual, espacio ac\u00fastico y leyes de los medios:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>El espacio visual<\/strong>&nbsp;es el conjunto de ideas que han caracterizado la civilizaci\u00f3n occidental, durante los \u00faltimos 4.000 a\u00f1os. Una imagen monol\u00edtica y lineal, una imagen que enfatiza el funcionamiento del hemisferio izquierdo del cerebro, que deja poco lugar para las alternativas o la participaci\u00f3n y&nbsp;<strong><em>glorifica el razonamiento cuantitativo y el poder.<\/em><\/strong><\/li><li><strong>El espacio ac\u00fastico<\/strong>&nbsp;es una proyecci\u00f3n del hemisferio derecho del cerebro humano, una postura mental que aborrece el dar prioridades y r\u00f3tulos y enfatiza el&nbsp;<strong><em>pensamiento cualitativo y el holismo<\/em><\/strong>. Rechaza la jerarqu\u00eda; sin embargo, en caso de que existiera, sabe que es transitoria.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>McLuhan propone cuatro leyes para identificar las propiedades y las acciones que producen en nosotros las tecnolog\u00edas, medios y artefactos. Se aplican a todo tipo de creaciones humanas, hardware o software, bulldozers o botones, estilos po\u00e9ticos o sistemas filos\u00f3ficos. Las cuatro leyes o&nbsp;<strong><em>t\u00e9tradas<\/em><\/strong>&nbsp;se formulan como cuatro preguntas:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfQu\u00e9 es lo que la herramienta, tecnolog\u00eda o medio&nbsp;<strong><em>extiende<\/em><\/strong>, intensifica, acelera o hace posible?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 reduce o deja&nbsp;<strong><em>obsoleto<\/em><\/strong>?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 acciones, servicios o formas anteriores&nbsp;<strong><em>recupera<\/em><\/strong>?<\/li><li>Cuando se lleva al extremo de sus potencialidades \u00bfCu\u00e1l es la&nbsp;<strong><em>reversi\u00f3n<\/em><\/strong>&nbsp;o retorno a una situaci\u00f3n previa?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Con este enfoque se puede indagar el impacto din\u00e1mico y social de cualquier artefacto humano sobre la sociedad. Toda nueva tecnolog\u00eda tiene su lado bueno y malo. Hace varias d\u00e9cadas, transferimos nuestra capacidad de hacer c\u00e1lculos matem\u00e1ticos a ese artefacto que llamamos\u00a0<strong><em>calculadora<\/em><\/strong>. Hoy la preocupaci\u00f3n es si vamos a delegar tambi\u00e9n nuestra capacidad de escribir textos a una aplicaci\u00f3n como ChatGPT. Dan Pontefract en su art\u00edculo\u00a0<strong><em>Reviewing ChatGPT Through The Lens Of Marshall McLuhan\u2019s Tetrad,\u00a0<\/em><\/strong>propone la siguiente t\u00e9trada:<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"426\" height=\"414\" src=\"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Captura-de-pantalla-2023-09-03-221451.png\" alt=\"Dan Pontefract\" class=\"wp-image-912\" srcset=\"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Captura-de-pantalla-2023-09-03-221451.png 426w, https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Captura-de-pantalla-2023-09-03-221451-300x292.png 300w\" sizes=\"(max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><figcaption>Adaptado de Dan Pontefract<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>No hay una \u00fanica respuesta a estas preguntas. McLuhan dijo una vez:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La verdad no es copia.<\/em><\/strong><em>&nbsp;No es un r\u00f3tulo ni una reflexi\u00f3n mental.&nbsp;<strong>Es algo que hacemos en el encuentro con el mundo que nos est\u00e1 haciendo.&nbsp;<\/strong>No tenemos sentido en el conocimiento y en la repetici\u00f3n. \u00c9sa es mi definici\u00f3n de la intelecci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de la sabidur\u00eda.&nbsp;<strong>Representaci\u00f3n, no r\u00e9plica.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El cuadro del pintor ruso Leonid Pasternak<strong><em>&nbsp;The Passion of creation<\/em><\/strong>, muestra a un escritor aparentemente atrapado. Melvin Hall, en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>Plato, Rhetorical Art, ChatGPT, and The Sophist in the Machine,&nbsp;<\/em><\/strong>comenta que solo sabemos que tom\u00f3 la decisi\u00f3n de sentarse en su escritorio a comenzar o reanudar su proceso de escritura. Podemos imaginar qu\u00e9 decisiones est\u00e1 tomando y en qu\u00e9 etapa podr\u00eda estar en su proceso. Aunque la tecnolog\u00eda que lo rodea es anticuada: libros, plumas, tintero, papel, sellos de madera y una l\u00e1mpara con la que pasar la noche,&nbsp;<strong><em>la lucha creativa representada en la postura y la expresi\u00f3n facial del escritor, es intemporal.<\/em><\/strong>&nbsp;Hall se pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfChatGPT experimenta la&nbsp;<strong>\u201cagon\u00eda de la creatividad\u201d<\/strong>&nbsp;como lo hace el escritor de Pasternak? \u00bfChatGPT moldean su alma con lo que escribe?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Philip Dick preguntar\u00eda \u00bfChatGPT sue\u00f1a con ovejas el\u00e9ctricas?<\/em><\/strong>&nbsp;Los artefactos y tecnolog\u00edas que hacemos y usamos no son pasivas ni neutras, sino que configuran activamente lo que somos. El desaf\u00edo es comprender de qu\u00e9 manera y en qu\u00e9 medida estamos siendo formados y&nbsp;<strong><em>constituidos por lo que usamos y fabricamos.<\/em><\/strong>&nbsp;El actual desarrollo tecnol\u00f3gico hace urgente actualizar nuestra comprensi\u00f3n de lo que&nbsp;<strong><em>significa ser humano y delinear responsablemente nuestra propia coevoluci\u00f3n<\/em><\/strong>. Borges termin\u00f3 su charla con estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El libro puede estar lleno de erratas<\/em><\/strong><em>,&nbsp;<strong>podemos no estar de acuerdo con las opiniones del autor<\/strong>, pero todav\u00eda conserva algo sagrado, algo divino, no con respeto supersticioso,&nbsp;<strong>pero s\u00ed con el deseo de encontrar felicidad, de encontrar sabidur\u00eda<\/strong>. Eso es lo que quer\u00eda decirles hoy.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martin Puchner, en su libro&nbsp;The Written World, realiza un recorrido de c\u00f3mo la literatura y las tecnolog\u00edas de escritura han evolucionado para crear el mundo que tenemos hoy. Se\u00f1ala: Los textos escritos han marcado la evoluci\u00f3n de la historia: son los c\u00f3digos que definen la&nbsp;identidad de los pueblos y la forma en que los seres humanos organizan sus vidas. Puchner, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":913,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[34,329,158,30,285,17,242,80,109,127,28,48,332,334,64,52,147,160,313,327,140,6,323,278,33,50,255,108,328,107,267,138,110,266,155,126,215,15,37,156,317,227,31,132,333,320,295,243,214,152,211,159,284,324,19,319,248,318,84,119,336,224,83,335,47,240,85,76,59,53,287,269,101,51,321],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/911"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=911"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/911\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":914,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/911\/revisions\/914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=911"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=911"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=911"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}