{"id":650,"date":"2022-08-16T11:53:18","date_gmt":"2022-08-16T14:53:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=650"},"modified":"2022-08-16T11:53:18","modified_gmt":"2022-08-16T14:53:18","slug":"ligero-de-equipaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2022\/08\/16\/ligero-de-equipaje\/","title":{"rendered":"Ligero de equipaje"},"content":{"rendered":"\n<p>El historiador de la filosof\u00eda Pierre Hadot, en su libro&nbsp;<strong><em>\u00bfQu\u00e9 es la filosof\u00eda antigua?<\/em><\/strong>&nbsp;concluye que la filosof\u00eda estaba concebida para ayudar a las personas a superar el sufrimiento emocional y a desarrollar la fuerza de su car\u00e1cter. Eran maestros que se esforzaban por encontrar formas de pensar mejor, para vivir mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto las tradiciones orientales como las occidentales han reconocido que la pr\u00e1ctica de&nbsp;<strong><em>soltar apegos<\/em><\/strong>&nbsp;es la clave para vivir plenamente. Por ejemplo, los sadhus, ascetas de la India, los suf\u00edes isl\u00e1micos, los monjes budistas y algunos fil\u00f3sofos griegos como Di\u00f3genes de Sinope, compart\u00edan este enfoque, lo practicaban y lo ense\u00f1aban. Ten\u00edan la convicci\u00f3n que, para alcanzar la felicidad, era imprescindible soltar nuestra compulsi\u00f3n a apegarnos, no solo a posesiones materiales, sino que, tambi\u00e9n a los pensamientos y a las emociones. Ajahn Chah, uno de los monjes tailandeses m\u00e1s influyentes y conocidos durante el siglo XX, sigui\u00f3 esta tradici\u00f3n de austeridad viviendo en el bosque y mendigando su alimento. Su mensaje era simple:&nbsp;<strong><em>ser consciente, no apegarse a nada, dejar todo y rendirse a la manera natural de c\u00f3mo son las cosas<\/em><\/strong>. Se\u00f1alaba:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Si sueltas un poco, obtendr\u00e1s un poco de paz. Si sueltas mucho, tendr\u00e1s mucha paz. Si sueltas completamente, alcanzar\u00e1s la paz completa.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Fue el Buda, quien percibi\u00f3 que la principal causa del sufrimiento humano consiste en aferrarnos a nuestros apegos sobre lo que nos procura felicidad. Para los budistas en cuanto deseamos algo compulsivamente, ponemos todos nuestros anhelos de felicidad en eso y nos exponemos a la desilusi\u00f3n y al sufrimiento, cuando no lo conseguimos. Anthony de Mello, fue un sacerdote jesuita y psicoterapeuta, de origen indio, conocido mundialmente por sus conferencias y libros en que combinaba ense\u00f1anzas de tradiciones m\u00edsticas de Oriente y Occidente. En su libro&nbsp;<strong><em>Autoliberaci\u00f3n interior<\/em><\/strong>, cuenta sobre un proverbio oriental que dice:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con \u00e9l toda su habilidad. Cuando dispara esperando ganar una hebilla de bronce, ya est\u00e1 algo nervioso. Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La habilidad del arquero no ha cambiado, pero al imaginar el premio, su mente se divide. El deseo de ganar el premio, lo distrae y le quita la alegr\u00eda de simplemente disparar. Su habilidad y disfrute por expresarse como arquero se distorsiona con el deseo por obtener el premio. El apego al logro, al reconocimiento, al futuro imaginado, le roba la visi\u00f3n, la armon\u00eda y el gozo.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Soltar asume muchas formas: soltar creencias o puntos de vista inalterables, soltar el hecho de tener raz\u00f3n, soltar el ego, soltar el pasado o las expectativas de futuro, soltar el apego a las posesiones y las relaciones, soltar los juicios y las quejas, soltar las emociones negativas, soltar las suposiciones sobre el modo en que deber\u00edan o no deber\u00edan ser las cosas, etc\u00e9tera. Esta ense\u00f1anza afirma de manera reiterada que el aferramiento limita nuestra percepci\u00f3n, nubla nuestro pensamiento y es causa de buena parte de nuestro dolor y ansiedad. Soltar, en cambio, nos alivia de todo lo anterior. La mente se relaja y sentimos mayor tranquilidad. Antonio Machado lo afirmaba magistralmente en su poema&nbsp;<strong><em>El tren<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Yo, para todo viaje \u2014siempre sobre la madera de mi vag\u00f3n de tercera\u2014, voy\u00a0<strong>ligero de equipaje<\/strong>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Entonces, si soltar es tan valioso y potente, \u00bfpor qu\u00e9 no lo realizamos con mayor frecuencia?, la respuesta, como sabemos por experiencia propia, es porque no es tan f\u00e1cil. Tras una tragedia, ruptura o p\u00e9rdida, nuestros amigos y seres queridos con la mejor de las intenciones pueden percibir nuestra angustia y aconsejarnos:&nbsp;<strong>so<em>lo tienes que dejarlo ir, suelta y sigue adelante\u2026<\/em><\/strong>&nbsp;un consejo adecuado, pero no demasiado \u00fatil, ya que en esas condiciones soltar es muy dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>El primo occidental del budismo, es el estoicismo. Parte de lo que hace que el estoicismo sea una filosof\u00eda de vida tan interesante de estudiar, es que tres de sus practicantes m\u00e1s conocidos ten\u00edan posiciones sociales muy diferentes. Marco Aurelio, era un emperador romano. S\u00e9neca, era un rico y famoso pol\u00edtico y escritor. Y Epicteto, era un esclavo.<\/p>\n\n\n\n<p>Epicteto naci\u00f3 alrededor del a\u00f1o 55 d.C. en Hier\u00e1polis, en lo que ahora es Turqu\u00eda. Epicteto no era su verdadero nombre, la palabra significa&nbsp;<strong><em>adquirido<\/em><\/strong>, para destacar el hecho de que era un esclavo. Su amo Epafrodito, era un liberto rico, es decir, fue un antiguo esclavo, que trabajaba como secretario de Ner\u00f3n. Epicteto estaba lisiado, ya fuera de nacimiento o a causa de una herida provocada por uno de sus amos anteriores. Epafrodito lo trat\u00f3 bien, y le permiti\u00f3 estudiar la filosof\u00eda estoica. Tras la muerte de Ner\u00f3n, fue liberado, lo que era una pr\u00e1ctica habitual en Roma con los esclavos especialmente inteligentes y educados. Entonces Epicteto estableci\u00f3 su propia escuela, se hizo famoso como maestro y atrajo a estudiantes de alto rango. Epicteto no se cas\u00f3, aunque a una edad avanzada empez\u00f3 a vivir con una mujer que le ayud\u00f3 a criar al hijo de un amigo, un muchacho que habr\u00eda muerto si no lo hubiera recogido.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fue Epicteto, un esclavo tullido, que se educ\u00f3, se convirti\u00f3 en hombre libre, emprendi\u00f3 su propia escuela de filosof\u00eda, y ya siendo viejo, ayud\u00f3 desinteresadamente en la crianza de un ni\u00f1o. Bueno y tal vez lo m\u00e1s importante, fue el fil\u00f3sofo que pronunci\u00f3 algunas de las ense\u00f1anzas m\u00e1s poderosas expresadas por cualquier maestro. Epicteto, era muy consciente del car\u00e1cter ef\u00edmero de las cosas y la vida. Ense\u00f1aba que debemos aceptar que estamos aqu\u00ed solo de paso y que&nbsp;<strong><em>lo que pensamos que es nuestro no es m\u00e1s que un pr\u00e9stamo<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>No digas nunca respecto de una cosa: \u201cLa perd\u00ed\u201d, sino \u201cLa devolv\u00ed\u201d. \u00bfHa muerto tu hijo? Ha sido devuelto. \u00bfHa muerto tu mujer? Ha sido devuelta. \u00bfHan expoliado tus campos? Tambi\u00e9n eso ha sido devuelto. \u201c\u00a1Pero el que me los ha arrebatado es un bellaco!\u201d. \u00bfY a ti qu\u00e9 te importa a trav\u00e9s de qui\u00e9n te lo reclaman quienes te lo dieron? Durante el tiempo que te son dados, oc\u00fapate de tus bienes como si fueran de otro, como hacen los viajeros en la posada.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Peter Russell en su libro&nbsp;<strong><em>Letting Go of Nothing<\/em><\/strong>&nbsp;sostiene que nos equivocamos cuando abordamos el soltar como una acci\u00f3n que tenemos que realizar. Por m\u00e1s que lo intentemos, no podemos&nbsp;<strong><em>simplemente soltar<\/em><\/strong>. Para soltar, tenemos que&nbsp;<strong><em>dejar de hacer<\/em><\/strong>&nbsp;las acciones que nos mantienen aferrados a nuestros deseos, eso exige un enfoque diferente:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Imaginemos que sostenemos una piedra. Sostenerla exige un esfuerzo que mantiene tensos los m\u00fasculos de la mano. Para soltarla, relajamos los m\u00fasculos y dejamos de agarrarla. Dejamos de sujetar y soltamos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Entonces, para soltar la piedra, primero tenemos que darnos cuenta que estamos aferrados a esa piedra. Russell explica que eso ocurre con los apegos. No somos conscientes de las piedras que estamos sujetando, las cargas que arrastramos y las tensiones que nos causan. El aferramiento que tenemos que soltar es de naturaleza mental: nos aferramos a estructuras, formas de pensar, actitudes, creencias, personas, expectativas o juicios, de muchos de los cuales no somos conscientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Dedicamos nuestra vida a la producci\u00f3n de resultados a trav\u00e9s de nuestras profesiones, organizaciones y deberes. Estamos absortos en una carrera persiguiendo a aquellos que tenemos delante para no quedarnos atr\u00e1s en la competencia. Cuando ganamos, nuestro valor existencial crece, pero cuando perdemos, es como si nuestro valor se desvaneciera instant\u00e1neamente.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Construimos estructuras con el fin de evitar el dolor. Nos armamos una fortaleza material y conceptual para protegernos. El punto es que estas fortalezas tambi\u00e9n nos aprisionan. Soltar implica trascender nuestros modelos mentales. El camino de salida es tomar conciencia. Dejar de definir la perturbaci\u00f3n mental como una experiencia negativa. Para soltar, tenemos que cuestionar nuestras estructuras de pensar, cambiar la forma en que interpretamos lo que nos ocurre, permitir que nuestra mente tome conciencia de sus apegos, los identifique y luego se relaje para poder soltarlos. De Mello, contaba la siguiente historia:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Le preguntaron a un maestro oriental sus disc\u00edpulos: \u00bfQu\u00e9 te ha proporcionado la iluminaci\u00f3n? Y contest\u00f3: Primero ten\u00eda depresi\u00f3n y ahora sigo con la misma depresi\u00f3n, pero la diferencia est\u00e1 en que ahora no me molesta la depresi\u00f3n.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Liberarnos de nuestras heridas implica dejar de jugar con ellas. Cuanto m\u00e1s las toquemos, m\u00e1s las irritamos. Como siempre estamos&nbsp;<strong><em>haciendo algo<\/em><\/strong>&nbsp;para evitar sentirlas, no les damos la oportunidad de que se sanen de manera natural. La idea es permitir que nuestros apegos afloren a la superficie y entonces soltarlos y dejar que se vayan. Russell propone los siguientes pasos:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Dejar entrar:&nbsp;<\/strong>Significa permitir que la experiencia acceda m\u00e1s plenamente a la conciencia, sintiendo curiosidad por lo que ocurre. Es como una molestia o tensi\u00f3n corporal. Tal vez seamos conscientes de la incomodidad en alguna zona del cuerpo. Si no es as\u00ed, podemos hacer un chequeo y averiguar si hay algo que no percibimos. Entonces es posible que se nos revele alguna sensaci\u00f3n que, probablemente, se encontraba en el l\u00edmite de nuestra conciencia. En lugar de ignorar el dolor, resistirnos a \u00e9l o intentar que desaparezca, le prestamos la atenci\u00f3n que demanda. A medida que exploramos con mayor profundidad esas sensaciones de incomodidad, podemos descubrir que lo que etiquet\u00e1bamos como dolor, molestia o inquietud se convierten en algo m\u00e1s espec\u00edfico.<\/li><li><strong>Dejar ser:&nbsp;<\/strong>Consiste en aceptar las sensaciones. No intentar cambiarlas, ni obsesionarnos para que desaparezcan. Aceptarlas tal como son, con una atenci\u00f3n curiosa. No somos conscientes de la mayor parte de la informaci\u00f3n asociada a una experiencia, de manera que no sabemos con exactitud lo que hay que liberar ni c\u00f3mo hacerlo. Si observamos atentamente la tensi\u00f3n y la experimentamos tal como la sentimos sin tratar de rechazarla, abrimos la posibilidad de comprenderla mejor.&nbsp;<strong><em>El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.<\/em><\/strong>&nbsp;El dolor es la sensaci\u00f3n f\u00edsica. El sufrimiento, en cambio, proviene de nuestra interpretaci\u00f3n de la sensaci\u00f3n, nuestra aversi\u00f3n al dolor, nuestros deseos. Es una capa adicional de malestar, consecuencia de no aceptar lo que es, de aferrarnos a nuestra idea de c\u00f3mo deber\u00edan ser las cosas. Resistirse no ayuda, solo contribuye a incrementar la intensidad del malestar. Es posible que nos demos cuenta que el malestar y el dolor tiene otras causas que nada tienen que ver con lo que pens\u00e1bamos originalmente.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>En su cumplea\u00f1os n\u00famero 30, Steve Jobs envi\u00f3 el siguiente refr\u00e1n hind\u00fa a sus amigos:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Durante los primeros 30 a\u00f1os de tu vida, creas tus h\u00e1bitos, durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os de tu vida, tus h\u00e1bitos te crean a ti.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de programaci\u00f3n mental, nuestros patrones de pensamiento toman el control y operamos en autom\u00e1tico, rara vez notamos los h\u00e1bitos que nos constituyen. James Clear en su libro&nbsp;<strong><em>Atomic Habits<\/em><\/strong>, sostiene que lo que hacemos repetidamente forma en \u00faltima instancia la persona que somos. Seg\u00fan Clear, toda conducta est\u00e1 dirigida por el deseo de resolver un problema. As\u00ed formamos nuestros h\u00e1bitos, conductas y apegos, pero tambi\u00e9n podemos disolverlos y cambiarlos, para lo cual propone:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li><strong>Hacerlo obvio:<\/strong>&nbsp;El primer paso es identificar, reconocer y comprender profundamente nuestros h\u00e1bitos y apegos, para luego poder soltarlos.<\/li><li><strong>Hacerlo atractivo:<\/strong>&nbsp;Los apegos nos hacen depender de algo o alguien externo para nuestra felicidad. Soltarlos permite ser alguien en quien los sentimientos no est\u00e1n adheridos ni bloqueados.<\/li><li><strong>Hacerlo sencillo:<\/strong>&nbsp;Dominar un h\u00e1bito, implica repetici\u00f3n, no perfecci\u00f3n. Soltar un poco, luego mucho, para poder soltar completamente.<\/li><li><strong>Hacerlo satisfactorio:<\/strong>&nbsp;El retorno a la simplicidad y la sencillez tiene la virtud de calmar nuestro dolor y ansiedad y puede ayudarnos a reconocer oportunamente nuestra tendencia natural a apegarnos.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Ramon Bay\u00e9s, profesor em\u00e9rito de la Universidad de Barcelona, con sus l\u00facidos 92 a\u00f1os, en su libro&nbsp;<strong><em>Un largo viaje por la vida,&nbsp;<\/em><\/strong>escribe que la vida es cambio. Por lo tanto, debemos evitar un apego excesivo a nuestras creencias, no somos nuestras opiniones. Bay\u00e9s, sostiene que la persona no es el cerebro, no es el cuerpo, no es la familia, no es el grupo con el que comparte ilusiones y v\u00ednculos, gustos o valores, no es el contexto f\u00edsico, cultural, social y emocional en que nace y transcurre su vida. Bay\u00e9s afirma&nbsp;<strong><em>la persona es el viaje<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Un viaje siempre \u00fanico, irrepetible, interactivo, continuamente cambiante, una biograf\u00eda en constante evoluci\u00f3n desde el nacimiento hasta la muerte, a menudo a trav\u00e9s de niebla, espejismos, ansiedad o dudas, de destellos de conocimiento, felicidad, libertad, justicia o amor, en b\u00fasqueda del mapa de nuestras particulares minas del rey Salom\u00f3n.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>A lo cual nuestro maestro Epicteto, replica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>En definitiva, \u00bfcu\u00e1l es la meta de la virtud si no es una vida que fluye con placidez?<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El historiador de la filosof\u00eda Pierre Hadot, en su libro&nbsp;\u00bfQu\u00e9 es la filosof\u00eda antigua?&nbsp;concluye que la filosof\u00eda estaba concebida para ayudar a las personas a superar el sufrimiento emocional y a desarrollar la fuerza de su car\u00e1cter. 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