{"id":1594,"date":"2026-06-22T10:56:51","date_gmt":"2026-06-22T13:56:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1594"},"modified":"2026-06-22T10:56:51","modified_gmt":"2026-06-22T13:56:51","slug":"ilusion-de-competencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2026\/06\/22\/ilusion-de-competencia\/","title":{"rendered":"Ilusi\u00f3n de competencia"},"content":{"rendered":"\n<p>En un experimento de 2025, Nataliya Kosmyna y su equipo&nbsp;<strong>conectaron a unos voluntarios a un electroencefal\u00f3grafo y les pidieron que escribieran ensayos.&nbsp;<\/strong>Algunos lo hicieron a solas, otros con un buscador, otros con un modelo de lenguaje.&nbsp;<strong>Minutos despu\u00e9s de entregar su texto, les pidieron que recordaran una sola frase del trabajo que acababan de firmar como propio.<\/strong>&nbsp;En el grupo que hab\u00eda escrito con un&nbsp;<strong>chatbot de IA, el 83,3 % no fue capaz de citarse a s\u00ed mismo.<\/strong>&nbsp;<strong>En los grupos del buscador y del l\u00e1piz, solo el 11,1 % fall\u00f3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las frases estaban en el texto y en sentido jur\u00eddico, eran suyas. Lo que faltaba era el otro tipo de propiedad:&nbsp;<strong>la que se adquiere cuando una idea pasa por uno y deja huella.<\/strong>&nbsp;Si el texto se hab\u00eda producido sin que el autor lo pensara, no lo recordaba.&nbsp;<strong>Es la brecha entre producir y comprender.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Durante casi todo el siglo XX rigi\u00f3 el efecto Flynn: cada generaci\u00f3n puntuaba entre tres y cinco puntos m\u00e1s en los tests de cociente intelectual que la anterior.<\/strong>&nbsp;Aunque las causas se discut\u00edan: nutrici\u00f3n, escolarizaci\u00f3n, ambientes m\u00e1s estimulantes, la tendencia parec\u00eda una ley. Hasta que, en varios pa\u00edses, se detuvo y empez\u00f3 a invertirse. Teasdale y Owen lo midieron en reclutas daneses, con un punto de inflexi\u00f3n en torno a 1979; Sundet lo confirm\u00f3 en Noruega; Bratsberg y Rogeberg, en 2018, refinaron el estudio comparando hermanos y observaron que el declive ocurr\u00eda dentro de las mismas familias, lo que da m\u00e1s peso a causas ambientales que gen\u00e9ticas.&nbsp;<strong>En Gran Breta\u00f1a, Shayer mostr\u00f3 que los adolescentes de 2003 razonaban bastante peor que sus pares de los setenta.<\/strong>&nbsp;El declive cognitivo se concentra en&nbsp;<strong>la capacidad de resolver problemas nuevos sin apoyarse en conocimiento adquirido.<\/strong>&nbsp;Es la habilidad que la escuela no transmite de forma directa, sino que se construye enfrent\u00e1ndose una y otra vez a lo que a\u00fan no se entiende.&nbsp;<strong>Es la inteligencia que aumenta con la fricci\u00f3n.<\/strong>&nbsp;El Flynn negativo es un fen\u00f3meno observado antes de la irrupci\u00f3n masiva de la IA generativa. Demuestra&nbsp;<strong>que la inteligencia es ambientalmente maleable y puede caer cuando cambia el entorno.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo Byung-Chul Han, reconocido por su\u00a0<strong>capacidad para diagnosticar la sociedad contempor\u00e1nea,\u00a0<\/strong>ha descrito nuestra \u00e9poca como una\u00a0<strong>sociedad de lo liso.<\/strong>\u00a0En\u00a0<strong><em>La salvaci\u00f3n de lo bello\u00a0<\/em><\/strong>(2015), escribi\u00f3 que lo liso, lo pulido, lo impecable, no da\u00f1a, no ofrece resistencia, elimina toda negatividad. Su objeto no es la tarea que exige esfuerzo o la obra que exige contemplaci\u00f3n, sino la pantalla t\u00e1ctil del smartphone:\u00a0<strong>una superficie que responde con suavidad al dedo, sin aspereza.\u00a0<\/strong>Han afirma que esta\u00a0<strong>\u201clisura\u201d<\/strong>\u00a0ha dejado de ser un atributo de los objetos y se ha convertido en un imperativo que coloniza el trabajo, la comunicaci\u00f3n y la relaci\u00f3n con el conocimiento. La informaci\u00f3n se ofrece como un servicio liso:\u00a0<strong>respuestas instant\u00e1neas, completas, soluciones sin resistencia.<\/strong>\u00a0La IA generativa ha llevado esta tendencia al extremo.\u00a0<strong>El pensamiento se forma trabajando las objeciones: comprender exige el encuentro con lo que se opone, con lo que frustra, con lo que demora.<\/strong>\u00a0La cultura digital, en cambio, impone\u00a0<strong>un estado de excitaci\u00f3n continua que salta de un est\u00edmulo a otro y disuelve la pausa reflexiva.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La paradoja es que la herramienta dise\u00f1ada para mejorar el rendimiento puede estar degradando las competencias que deber\u00edan desarrollarse.<\/strong>&nbsp;Bastani y sus colaboradores lo documentaron con cerca de mil estudiantes turcos, en su estudio:&nbsp;<strong>Generative AI Without Guardrails Can Harm Learning<\/strong>&nbsp;(2025). Dar acceso a los estudiantes a un modelo como GPT-4 elevaba su desempe\u00f1o mientras lo usaban. Pero, al quitarles el acceso, en los ex\u00e1menes sin apoyo de IA, quienes m\u00e1s hab\u00edan dependido de la herramienta rend\u00edan peor que si nunca la hubieran tenido. La mejora era real mientras usaban la&nbsp;<strong>pr\u00f3tesis<\/strong>; al quitarla, se derrumbaba.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Str\u00f6mberg, Lei y Wu (2026) replicaron y ampliaron este hallazgo a una escala masiva. Siguieron a 26.811 estudiantes chinos de secundaria durante treinta meses<\/strong>, aprovechando que distintas escuelas adoptaron la IA en momentos distintos. Esto les permiti\u00f3 comparar a quienes usan la IA con quienes a\u00fan no lo han hecho. El resultado es claro.&nbsp;<strong>La adopci\u00f3n de herramientas de IA sube las notas de las tareas y reduce el tiempo para realizarlas, pero baja las calificaciones de las evaluaciones mensuales, de los controles a seis meses y de los ex\u00e1menes de acceso a la universidad.&nbsp;<\/strong>El hallazgo m\u00e1s alarmante es que&nbsp;<strong>la penalizaci\u00f3n completa no se evidencia hasta unos dos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/strong>&nbsp;Y se concentra en torno al&nbsp;<strong>80 % de los usuarios: aquellos cuyo comportamiento muestra la externalizaci\u00f3n de la tarea, con tiempos de resoluci\u00f3n muy cortos junto a notas altas.&nbsp;<\/strong>Si el da\u00f1o apareciera de inmediato, el estudiante notar\u00eda que no entiende, el profesor se dar\u00eda cuenta y podr\u00eda corregir el rumbo.&nbsp;<strong>Pero cuando un perjuicio tarda dos a\u00f1os en manifestarse, el da\u00f1o ya est\u00e1 consolidado.<\/strong>&nbsp;La herramienta nos deja construir nuestra propia ilusi\u00f3n de competencia, con materiales que parecen excelentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Robert Bjork, en su art\u00edculo&nbsp;<strong>Memory and Metamemory Considerations in the Training of Human Beings<\/strong>&nbsp;(1994), acu\u00f1\u00f3 la expresi\u00f3n&nbsp;<strong>&#8220;dificultades deseables&#8221;<\/strong>, para referirse al hallazgo de que&nbsp;<strong>ciertos obst\u00e1culos empeoran el rendimiento a corto plazo, pero mejoran la retenci\u00f3n a largo plazo.<\/strong>&nbsp;El aprendizaje no es la transferencia de informaci\u00f3n de una pantalla a una cabeza;&nbsp;<strong>es el resultado del trabajo.<\/strong>&nbsp;Eliminar la fricci\u00f3n equivale a eliminar el aprendizaje y conservar solo su apariencia. Risko y Gilbert, estudiaron que descargar el esfuerzo mental hacia un soporte externo como una libreta, una calculadora o un asistente, permite liberar recursos para tareas superiores.&nbsp;<strong>El problema es \u201cqu\u00e9\u201d se delega<\/strong>. Cuando se externaliza el razonamiento entero, no se libera capacidad para pensar mejor:&nbsp;<strong>simplemente no se construye la capacidad de pensar.&nbsp;<\/strong>Un texto generado por IA es, por definici\u00f3n, fluido, coherente, ordenado:&nbsp;<strong>es el escenario perfecto para creer que se ha entendido algo que solo se ha presenciado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 2011, Betsy Sparrow describi\u00f3 el efecto Google: cuando sabemos que una informaci\u00f3n estar\u00e1 accesible en un buscador, recordamos peor el contenido y mejor d\u00f3nde encontrarlo. La memoria se vuelve un \u00edndice de ubicaciones externas.&nbsp;<strong>La IA generativa, sin embargo, no es un buscador m\u00e1s potente: es un salto cualitativo.<\/strong>&nbsp;El buscador recupera fragmentos que debemos leer, juzgar, ensamblar y redactar;&nbsp;<strong>deja en nuestras manos la s\u00edntesis, donde ocurre la mayor parte del aprendizaje.<\/strong>&nbsp;La IA Generativa entrega el resultado terminado.&nbsp;<strong>Se externaliza la operaci\u00f3n intelectual completa: lectura, juicio, estructura, prosa.<\/strong>&nbsp;Por eso el experimento de Kosmyna separa con tanta claridad ambos grupos.&nbsp;<strong>Quien busca sigue siendo el autor de su s\u00edntesis y la recuerda; quien delega la s\u00edntesis a la IA no tiene nada que recordar, porque nunca sucedi\u00f3 dentro de \u00e9l.<\/strong>&nbsp;El efecto Google nos volvi\u00f3 peores recordando y mejores localizando.&nbsp;<strong>La IA generativa amenaza con volvernos prescindibles en la operaci\u00f3n fundamental que define el trabajo intelectual.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el&nbsp;<strong><em>Fedro<\/em><\/strong>, S\u00f3crates advert\u00eda sobre una tecnolog\u00eda entonces nueva y temible:&nbsp;<strong>la escritura.<\/strong>&nbsp;<strong>Confiados en las marcas externas,<\/strong>&nbsp;<strong>los hombres dejar\u00edan de ejercitar la memoria y obtendr\u00edan la apariencia de la sabidur\u00eda en lugar de la sabidur\u00eda.&nbsp;<\/strong>La calculadora, la imprenta, el GPS, Wikipedia: cada tecnolog\u00eda cognitiva ha despertado el mismo temor, y la civilizaci\u00f3n ha sobrevivido a todas. Sin embargo, en este caso hay al menos cuatro diferencias:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>La completitud:<\/strong>&nbsp;la escritura externalizaba el almacenamiento, no el pensamiento; la IA generativa externaliza el acto mismo de producci\u00f3n intelectual.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La latencia:<\/strong>&nbsp;los efectos que tardan dos a\u00f1os en manifestarse ocultan las se\u00f1ales de alarma que nos protegieron antes.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La captura de la m\u00e9trica:<\/strong>&nbsp;cuando aquello con lo que evaluamos es justo lo que la herramienta produce, el sistema deja de medir el proceso (la competencia) y solo mide el resultado.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Y, por \u00faltimo, el efecto Flynn negativo:<\/strong>&nbsp;la inteligencia de una poblaci\u00f3n puede caer cuando cambia el entorno.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Nicholas Carr lleva m\u00e1s de una d\u00e9cada documentando este patr\u00f3n. En&nbsp;<strong><em>The Shallows<\/em><\/strong>&nbsp;(2010) advirti\u00f3 del surgimiento de una&nbsp;<strong>&#8220;mente superficial&#8221;<\/strong>: la lectura&nbsp;<em>hiperenlazada<\/em>&nbsp;y la dependencia de la red&nbsp;<strong>atrofiar\u00edan la atenci\u00f3n profunda y la capacidad de an\u00e1lisis sostenido<\/strong>. En&nbsp;<strong><em>Superbloom<\/em><\/strong>&nbsp;(2025) desplaz\u00f3 el foco&nbsp;<strong>de la cognici\u00f3n individual al v\u00ednculo social<\/strong>&nbsp;y sostiene que las tecnolog\u00edas de la conexi\u00f3n, lejos de acercarnos, nos separan:&nbsp;<strong>fragmentan el tejido social y premian lo inmediato y ef\u00edmero sobre la comprensi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El hilo com\u00fan a Carr, Sparrow y Han es que los artefactos que fabricamos no son neutros, nos configuran. Las tecnolog\u00edas median nuestra relaci\u00f3n con el mundo y, al hacerlo, nos modifican.<\/strong>&nbsp;John Culkin se\u00f1al\u00f3 que damos forma a nuestras herramientas y, despu\u00e9s, ellas nos dan forma. Han a\u00f1ade que&nbsp;<strong>las herramientas digitales nos alisan; eliminan la resistencia del mundo y, con ella, la ocasi\u00f3n de que el sujeto se constituya en el encuentro con lo otro<\/strong>. Si educamos a una generaci\u00f3n donde toda pregunta recibe una respuesta inmediata y pulida,&nbsp;<strong>formamos mentes que no han sido obligadas a atravesar la fricci\u00f3n del error, el esfuerzo y la demora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como sostuvieron Clark y Chalmers con su tesis de la mente extendida, la cognici\u00f3n no termina en el cr\u00e1neo: se derrama a los cuadernos, los dispositivos y ahora a los modelos de IA. La consecuencia es ambivalente.<\/strong>&nbsp;En el&nbsp;<strong><em>Fedro<\/em><\/strong>, la escritura se ofrece como&nbsp;<em>pharmakon<\/em>; Derrida ley\u00f3 ese t\u00e9rmino como&nbsp;<strong>remedio y veneno a la vez, seg\u00fan la dosis y el uso.&nbsp;<\/strong>La IA generativa no es bendici\u00f3n ni maldici\u00f3n;&nbsp;<strong>es un pharmakon especialmente potente, que amplifica al experto que ya posee modelos internos contra los cuales contrastar lo que la m\u00e1quina propone, y atrofia al novato que a\u00fan no los tiene y no puede distinguir una buena respuesta de una plausible.<\/strong>&nbsp;La diferencia es qui\u00e9n usa la herramienta y cu\u00e1nta fricci\u00f3n acumul\u00f3 en el proceso. Martin Puchner, profesor de Harvard, en su charla:&nbsp;<strong>Can AI Produce Culture?<\/strong>&nbsp;(2024), se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para alguien con un martillo, todo parece un clavo.<\/strong>&nbsp;Pero si le das a alguien como&nbsp;<strong>Miguel \u00c1ngel<\/strong>&nbsp;un martillo, un cincel y un m\u00e1rmol, no ver\u00e1 un clavo:&nbsp;<strong>ver\u00e1 la estatua de David.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La comodidad de una IA que escribe por nosotros tiene un precio que se cobra con retraso:&nbsp;<strong>la habilidad que no construimos, el m\u00fasculo que no ejercitamos, la comprensi\u00f3n que confundimos con su apariencia.<\/strong>&nbsp;No se trata de renunciar a estas herramientas, ya que ser\u00eda ingenuo e in\u00fatil, sino de saber&nbsp;<strong>qu\u00e9 le delegamos<\/strong>.&nbsp;<strong>Externalizar el trabajo pesado de un experto que ya sabe es amplificaci\u00f3n; externalizar el aprendizaje de un novato que a\u00fan no sabe es vaciamiento. Cada cual decide c\u00f3mo se califica y vigila.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una sociedad que externaliza su pensamiento corre el riesgo de debilitar la reserva de gente capaz de juzgar cr\u00edticamente lo que las propias m\u00e1quinas est\u00e1n produciendo masivamente, justo lo que m\u00e1s se necesita hoy.<\/strong>&nbsp;La iron\u00eda es que la tecnolog\u00eda que promet\u00eda democratizar el conocimiento podr\u00eda, sin las cautelas, democratizar su atrofia.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Ihde y Lambros Malafouris en&nbsp;<strong><em>Homo faber Revisited&nbsp;<\/em><\/strong>(2019) argumentan que, desde la prehistoria, los humanos hemos estado moldeando nuestras mentes, constituy\u00e9ndonos y reinvent\u00e1ndonos a nosotros mismos a trav\u00e9s de las cosas que hacemos y las habilidades que desarrollamos al usarlas. Escriben:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los seres humanos no son meras criaturas de la \u201cnaturaleza\u201d o la \u201cbiolog\u00eda\u201d. Tampoco son \u00fanicamente productos de la \u201ccultura\u201d. M\u00e1s bien, el modo de ser humano puede describirse mejor como \u201cun continuo de interrelaciones humano-pr\u00f3tesis\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las herramientas nos dan forma, pero somos nosotros quienes les damos forma primero.<\/strong>&nbsp;Saber que estamos siendo constituidos por lo que usamos es la condici\u00f3n de poder elegir&nbsp;<strong>\u201cc\u00f3mo\u201d<\/strong>.&nbsp;<strong>La pregunta que estos estudios dejan abierta no es si la IA nos har\u00e1 m\u00e1s tontos o m\u00e1s sabios, sino si tendremos la lucidez y la voluntad, de conservar, en medio de tanta facilidad disponible, las \u201cdificultades deseables\u201d que nos hacen florecer como humanos.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un experimento de 2025, Nataliya Kosmyna y su equipo&nbsp;conectaron a unos voluntarios a un electroencefal\u00f3grafo y les pidieron que escribieran ensayos.&nbsp;Algunos lo hicieron a solas, otros con un buscador, otros con un modelo de lenguaje.&nbsp;Minutos despu\u00e9s de entregar su texto, les pidieron que recordaran una sola frase del trabajo que acababan de firmar como propio.&nbsp;En el grupo que hab\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1595,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[158,109,127,48,332,551,64,52,153,155,156,31,522,523,304,76,59,53,437,144],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1594"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1596,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594\/revisions\/1596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}