{"id":1323,"date":"2025-05-06T11:01:41","date_gmt":"2025-05-06T14:01:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1323"},"modified":"2025-05-06T11:01:41","modified_gmt":"2025-05-06T14:01:41","slug":"colapso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2025\/05\/06\/colapso\/","title":{"rendered":"Colapso"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Todas las estructuras son inestables.<\/strong>&nbsp;El 25 de febrero de 2025, se produjo en Chile un corte del suministro de energ\u00eda el\u00e9ctrica que se extendi\u00f3 por m\u00e1s de siete horas y afect\u00f3 a m\u00e1s del 90% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. Luego, el pasado 28 de abril, Espa\u00f1a, Portugal y la zona sur de Francia experimentaron un apag\u00f3n masivo que trastoc\u00f3 su rutina cotidiana. Estos eventos recuerdan ficciones apocal\u00edpticas, donde alg\u00fan evento afecta todos los sistemas de&nbsp;<strong>sociedades completamente dependientes de la tecnolog\u00eda y se desencadena el caos.<\/strong>&nbsp;En 2019, la miniserie francesa&nbsp;<strong>&#8216;L&#8217;Effondrement&#8217;<\/strong>&nbsp;(&#8216;El colapso&#8217;), creada por el colectivo&nbsp;<strong>Les Parasites<\/strong>&nbsp;anticip\u00f3 magistralmente esta situaci\u00f3n. En ocho cap\u00edtulos, la serie presenta una Francia que ha sufrido un colapso sist\u00e9mico y sigue la trayectoria de diferentes individuos, grupos y familias mientras buscan por distintos medios sobrevivir en un mundo y contexto que ya no est\u00e1 bajo su control. En una entrevista los creadores de la serie se\u00f1alaron:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8220;Quisimos mostrar que todo lo que nos rodea&nbsp;<\/strong>(supermercados, autom\u00f3viles, hospitales, internet&#8230;)&nbsp;<strong>es mucho m\u00e1s fr\u00e1gil y alterable de lo que parece&#8221;.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>L&#8217;Effondrement, a trav\u00e9s de situaciones l\u00edmite, nos emplaza a cuestionar la&nbsp;<strong>robustez de nuestro sistema&nbsp;<\/strong>econ\u00f3mico y sus inequidades; nos sumerge en reflexiones sobre la posibilidad real del colapso de la civilizaci\u00f3n y lo que ello implica para&nbsp;<strong>nuestra idea de progreso y modernidad<\/strong>; nos alerta sobre la dimensi\u00f3n ecol\u00f3gica de la crisis, subrayando que&nbsp;<strong>ignorar los l\u00edmites naturales y \u00e9ticos del crecimiento nos lleva al abismo<\/strong>; nos hace revivir dilemas \u00e9ticos fundamentales, mostrando c\u00f3mo&nbsp;<strong>la moral se pone a prueba cuando las estructuras se desmoronan<\/strong>; y, finalmente, nos hace imaginar&nbsp;<strong>formas diferentes de vivir juntos<\/strong>. Ronald Wright en su libro&nbsp;<strong>Una breve historia del progreso<\/strong>, define la&nbsp;<strong>trampa del progreso<\/strong>&nbsp;como aquella situaci\u00f3n en la que una sociedad, persiguiendo continuamente&nbsp;<strong>el crecimiento y el avance tecnol\u00f3gico<\/strong>, acaba atrapada en una din\u00e1mica autodestructiva. Seg\u00fan Wright, la humanidad hist\u00f3ricamente ha creado&nbsp;<strong>tecnolog\u00edas y sistemas<\/strong>&nbsp;beneficiosos inicialmente pero que terminan generando consecuencias imprevistas o contraproducentes que amenazan la propia supervivencia social. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMuchas de las grandes ruinas que adornan los desiertos y selvas de la Tierra son&nbsp;<strong>monumentos a las trampas del progreso,<\/strong>&nbsp;las l\u00e1pidas de&nbsp;<strong>civilizaciones que sucumbieron a su propio \u00e9xito.<\/strong>&nbsp;En el destino de estas sociedades \u2014antiguamente poderosas, complejas y brillantes\u2014 se encuentran las lecciones m\u00e1s instructivas&#8230;&nbsp;<strong>son aviones de pasajeros ca\u00eddos cuyas cajas negras pueden revelarnos qu\u00e9 fall\u00f3\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<strong>La condici\u00f3n humana<\/strong>, Hannah Arendt sostiene que uno de los grandes errores del pensamiento occidental fue&nbsp;<strong>olvidar el origen concreto y real de las cosas y los seres<\/strong>. Por ello para Arendt&nbsp;<strong>\u2018las estructuras de pensamiento occidental saltan en pedazos ante el contacto con la realidad\u2019.<\/strong>&nbsp;Seg\u00fan Arendt, los sistemas excesivamente abstractos han simplificado y separado artificialmente conceptos como la acci\u00f3n, la pluralidad y la realidad, lo que ha generado en nosotros una&nbsp;<strong>\u2018ineptitud te\u00f3rica\u2019<\/strong>&nbsp;\u2014una incapacidad para comprender y responder a los desaf\u00edos humanos desde su contexto vital real. Mar Padilla en el art\u00edculo&nbsp;<strong>El pensamiento ind\u00edgena se\u00f1ala las causas de nuestras crisis<\/strong>, publicado recientemente en El Pa\u00eds, argumenta que demasiadas veces creemos que&nbsp;<strong>\u2018nuestro modo de vida es el \u00fanico v\u00e1lido\u2019<\/strong>, pero&nbsp;<strong>existen muchas otras formas de habitar el mundo,&nbsp;<\/strong>de hecho, actualmente hay casi 500 millones de personas pertenecientes a pueblos ind\u00edgenas que viven en 90 pa\u00edses diferentes. Tyson Yunkaporta docente de pensamiento ind\u00edgena en la Deakin University Melbourne y autor del libro&nbsp;<strong>Escrito en la arena. C\u00f3mo el pensamiento ind\u00edgena puede salvar al mundo,&nbsp;<\/strong>en una entrevista se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cEl mundo se est\u00e1 infectando de simplicidad artificial, enfangado en esa simplicidad.<\/strong>&nbsp;En realidad, la guerra entre el bien y el mal es una imposici\u00f3n de la estupidez y la simplicidad sobre la sabidur\u00eda y la complejidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Yunkaporta observa que el pensamiento occidental razona a partir de variables aisladas y abstractas, lo que lleva a conceptos desvinculados y jer\u00e1rquicos. Por ello las personas sumergidas en culturas poco dependientes del contexto estamos expuestas&nbsp;<strong>\u2018a razonamientos basados en se\u00f1ales y estructuras conceptuales determinadas por una autoridad desconocida\u2019<\/strong>, que controla el tiempo y el espacio de nuestra realidad.&nbsp;<strong>Estamos sometidos a algo que ejerce su poder m\u00e1s all\u00e1 de las personas, sea en forma de Dios, ciencia, tecnolog\u00eda o el gran emperador de turno.<\/strong>&nbsp;Seg\u00fan Yunkaporta, el pensamiento occidental arrastra un defecto de origen: la idea de&nbsp;<strong>\u2018yo soy m\u00e1s que t\u00fa, t\u00fa eres menos que yo\u2019<\/strong>. Frente a esta perspectiva occidental cr\u00edtica, cabe preguntarnos&nbsp;<strong>c\u00f3mo otras culturas han construido alternativas al progreso tecnol\u00f3gico desenfrenado.<\/strong>&nbsp;El ling\u00fcista Daniel Everett, es mundialmente famoso por su trabajo con el pueblo pirah\u00e3, una remota y aislada tribu de unas 400 personas que viven en la ribera del Maici, afluente del rio amazonas. Existen registros de buscadores de oro portugueses que hab\u00edan avistado esta tribu hace m\u00e1s de 300 a\u00f1os, pero siempre se negaban a toda influencia del exterior y prefer\u00edan vivir aislados. Los pirah\u00e3 se llaman a s\u00ed mismos&nbsp;<strong>\u2018cabezas rectas\u2019<\/strong>, y a los extranjeros los llaman&nbsp;<strong>\u2018cabezas torcidas\u2019<\/strong>. Everett lleg\u00f3 a la Amazonia en 1977 con la misi\u00f3n de traducir la Biblia y convertir al pueblo pirah\u00e3 al cristianismo. En aquel entonces,&nbsp;<strong>ten\u00eda dos certezas t\u00edpicamente occidentales: su fe evang\u00e9lica y la convicci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de que todos los idiomas comparten estructuras universales.<\/strong>&nbsp;Sin embargo, tras d\u00e9cadas de convivencia con los pirah\u00e3 sus convicciones se resquebrajaron. Everett descubri\u00f3 que la calidad de vida de los pirah\u00e3 era mejor en la mayor\u00eda de los aspectos que las de las personas que conoc\u00eda en el&nbsp;<strong>\u2018mundo civilizado\u2019<\/strong>. As\u00ed que, en lugar de&nbsp;<strong>\u2018civilizar\u2019<\/strong>&nbsp;a los pirah\u00e3, fue \u00e9l quien se vio cuestionado y&nbsp;<strong>\u2018descolonizado\u2019<\/strong>&nbsp;de sus paradigmas occidentales.&nbsp;En el libro&nbsp;<strong>Don&#8217;t Sleep, There are Snakes<\/strong>, Everett escribe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo que encontr\u00e9 fue un pueblo para el cual&nbsp;<strong>la mayor\u00eda de las cosas que eran importantes para m\u00ed, les parec\u00edan irrelevantes\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Everett comenta:&nbsp;<strong>\u2018imagina una vida sin arrepentimientos, sin preocupaciones m\u00e1s all\u00e1 de aquello que podemos solucionar ahora mismo, sin un cielo sobre nosotros o infierno por debajo. Es una lecci\u00f3n maravillosa y, creo, una filosof\u00eda sofisticada\u2019<\/strong>. En su pr\u00e1ctica cotidiana, los pirah\u00e3 no planifican m\u00e1s all\u00e1 del d\u00eda a d\u00eda. Son unos empiristas radicales, amantes del&nbsp;<strong>carpe diem<\/strong>. Por ejemplo, no guardan comida ni acumulan pertenencias<strong>: cazan, pescan o recolectan lo necesario para el momento y conf\u00edan en que la selva proveer\u00e1 ma\u00f1ana.<\/strong>&nbsp;Esta orientaci\u00f3n al aqu\u00ed y ahora se refleja tambi\u00e9n en su lengua y sus narrativas. De hecho, carecen de conceptos abstractos que no se puedan vincular a lo vivido directamente. No tienen n\u00fameros ni t\u00e9rminos precisos para cantidades, s\u00f3lo nociones equivalentes a&nbsp;<strong>\u2018poco\u2019<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>\u2018mucho\u2019<\/strong>. Tampoco tienen t\u00e9rminos espec\u00edficos para los colores, los describen por semejanzas concretas,&nbsp;<strong>\u2018como sangre\u2019<\/strong>&nbsp;en vez de decir&nbsp;<strong>\u2018rojo\u2019<\/strong>. Su idioma tampoco emplea tiempos verbales que se refieran a eventos lejanos o hipot\u00e9ticos. Estas particularidades tienen profundas implicaciones en la forma de entender la vida, sus relaciones interpersonales y el mundo. En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa lengua y cultura pirah\u00e3 est\u00e1n regidas por una<strong>&nbsp;restricci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n a la experiencia inmediata\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los pirah\u00e3 son considerados el pueblo m\u00e1s feliz del mundo.<\/strong>&nbsp;Se r\u00eden por cualquier cosa. Se r\u00eden de su mala suerte, por ejemplo, cuando una tormenta destruye sus chozas, o incluso si saben que van a morir. Cuando pescan muchos peces se r\u00eden. Cuando no pescan ninguno se r\u00eden. Se r\u00eden cuando se hartan de comer y cuando tienen hambre. Para Everett la felicidad de los pirah\u00e3 es cultural y se debe a que no se preocupan por el pasado o el futuro.&nbsp;<strong>No hay en su idioma una palabra que signifique preocupaci\u00f3n.<\/strong>Sienten que son capaces de hacerse cargo de sus necesidades del presente, ya que desde ni\u00f1os son autovalentes.&nbsp;<strong>No son materialistas. No quieren cosas que no pueden proporcionarse por s\u00ed mismos.&nbsp;<\/strong>Valoran poder viajar r\u00e1pido y ligero. Un grupo de psic\u00f3logos del departamento de ciencias cognitivas y del cerebro del MIT midieron el tiempo promedio que los pirah\u00e3 pasan riendo y sonriendo, y lo compararon con otras sociedades.&nbsp;<strong>Los pirah\u00e3 ganan por goleada.<\/strong>&nbsp;En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsa es una evidencia superficial de la felicidad.&nbsp;<strong>Pero tampoco encuentras un pirah\u00e3 sentado deprimido y llorando.&nbsp;<\/strong>No encuentras s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica. No encuentras el suicidio. El concepto de suicidio les es ajeno. Nunca he visto evidencia de ninguno de los trastornos mentales que asociamos con la depresi\u00f3n, la tristeza y la falta de felicidad entre los pirah\u00e3.&nbsp;<strong>Simplemente trabajan, llegan a casa y hablan.<\/strong>&nbsp;Est\u00e1n contentos. Cantan por la noche. Y se levantan y lo vuelven a hacer.&nbsp;<strong>Es simplemente un grado asombroso de satisfacci\u00f3n sin necesidad de drogas o estados que alteren la conciencia\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El joven misionero cristiano que hab\u00eda llegado con 25 a\u00f1os a evangelizar a los pirah\u00e3, se hizo ateo.<\/strong>&nbsp;Este cambio provoc\u00f3 otro terremoto personal para Everett, signific\u00f3 el final de su matrimonio de m\u00e1s de treinta a\u00f1os. En 2005, Everett public\u00f3 el art\u00edculo&nbsp;<strong>Cultural Constraints on Grammar and Cognition in Pirah\u00e3<\/strong>&nbsp;en que concluy\u00f3 que el lenguaje de los pirah\u00e3,&nbsp;<strong>contradice la teor\u00eda de Chomsky sobre la gram\u00e1tica universal y en particular la recursividad.<\/strong>&nbsp;El paradigma aceptado desde hac\u00eda 50 a\u00f1os por la ciencia fue cuestionado. Everett explica que el lenguaje pirah\u00e3 carece de recursividad sint\u00e1ctica debido a su principio cultural de inmediatez, sin que ello impida que se comuniquen eficazmente. Esto provoc\u00f3 acalorados debates acad\u00e9micos, pero m\u00e1s all\u00e1 de lo t\u00e9cnico, plantea una pregunta de fondo:&nbsp;<strong>\u00bfhasta qu\u00e9 punto nuestros sistemas conceptuales occidentales son verdaderamente universales?<\/strong>&nbsp;Los pirah\u00e3 han desarrollado otros modos de resolver los problemas de la existencia, igualmente v\u00e1lidos. Como dice Everett, cada cultura ind\u00edgena es como&nbsp;<strong>\u2018un sistema completo de conocimiento\u2019<\/strong>. Everett cuenta que la \u00faltima vez que visit\u00f3 su aldea, los pirah\u00e3 le manifestaron su deseo de que ning\u00fan for\u00e1neo se estableciera en sus tierras. Le dijeron:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos&nbsp;<strong>\u2018cabezas torcidas\u2019<\/strong>&nbsp;tiene much\u00edsima tierra y much\u00edsima agua. Nosotros tenemos el r\u00edo Maici. \u00bfPor qu\u00e9 no se pueden quedar los&nbsp;<strong>\u2018cabezas torcidas\u2019<\/strong>&nbsp;en su jungla y dejarnos a nosotros en la nuestra?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>J\u00fcrgen Habermas, uno de los fil\u00f3sofos sociales m\u00e1s destacados de nuestra era, en su&nbsp;<strong>Teor\u00eda de la acci\u00f3n comunicativa<\/strong>&nbsp;realiza la distinci\u00f3n entre el&nbsp;<strong>\u2018mundo de la vida\u2019<\/strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>\u2018sistema\u2019<\/strong>. En t\u00e9rminos sencillos, el mundo de la vida abarca la esfera de la experiencia cotidiana, la cultura compartida, los valores, lenguajes y significados que integran una comunidad.&nbsp;<strong>Es el espacio de la interacci\u00f3n simb\u00f3lica donde las personas se comunican<\/strong>&nbsp;para entenderse mutuamente y reproducir sus lazos sociales y tradiciones. Por otro lado,&nbsp;<strong>el sistema se refiere a los \u00e1mbitos funcionales especializados<\/strong>&nbsp;de las sociedades modernas, especialmente la econom\u00eda de mercado y el aparato administrativo-estatal. En el sistema, la coordinaci\u00f3n no se basa en valores compartidos o entendimiento com\u00fan, sino en mecanismos impersonales: las transacciones monetarias, las \u00f3rdenes legales, las reglas tecnocr\u00e1ticas. Habermas advierte que, con la modernizaci\u00f3n, estos sistemas tienden a&nbsp;<strong>\u2018desbordarse\u2019<\/strong>&nbsp;al mundo de la vida. A este fen\u00f3meno lo denomina&nbsp;<strong>\u2018colonizaci\u00f3n del mundo de la vida\u2019<\/strong>, en que el dinero y el poder comienzan a dictar las normas incluso en la esfera familiar, comunitaria y personal, desplazando las formas de relaci\u00f3n orientadas por valores y entendimiento. Habermas lo describe como un&nbsp;<strong>\u2018encogimiento paulatino del entramado cultural, simb\u00f3lico y moral\u2019<\/strong>.&nbsp;Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cHoy en d\u00eda, el lenguaje del mercado penetra cada poro y fuerza cada relaci\u00f3n interpersonal<\/strong>&nbsp;al esquema de la preferencia individual\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El resultado es una sociedad con alta eficiencia t\u00e9cnica, pero crecientes patolog\u00edas: aislamiento individual, p\u00e9rdida de significado compartido, mercantilizaci\u00f3n de esferas \u00edntimas y desintegraci\u00f3n comunitaria.<\/strong>&nbsp;La existencia de comunidades como los pirah\u00e3 en pleno siglo XXI es un recordatorio de que hay formas de vida alternativas. Desaf\u00eda la noci\u00f3n de que el&nbsp;<strong>\u2018progreso\u2019<\/strong>&nbsp;material y tecnol\u00f3gico es indispensable para la felicidad o la plenitud humana. La cultura pirah\u00e3 nos muestra que es posible vivir con muy poco y aun as\u00ed no sentir pobreza alguna en lo esencial.&nbsp;<strong>No se sugiere que la humanidad deba volver al paleol\u00edtico<\/strong>, pero s\u00ed preguntarnos: \u00bfQu\u00e9 hemos perdido en el camino al&nbsp;<strong>\u2018desarrollo\u2019<\/strong>?&nbsp;<strong>Quiz\u00e1 hemos ganado en control material, pero hemos cedido control sobre nuestro propio tiempo, nuestras relaciones y narrativas a fuerzas que muchas veces no comprendemos del todo.<\/strong>&nbsp;Los pirah\u00e3, al conservar el control sobre su vida, mantienen una lucidez y una alegr\u00eda de vivir que interpelan&nbsp;<strong>nuestras insatisfacciones cr\u00f3nicas.<\/strong>&nbsp;En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cLos pirah\u00e3 han construido su cultura en torno a lo que es \u00fatil para la supervivencia.<\/strong>&nbsp;No les preocupa lo que no conocen, y tampoco creen que puedan hacerlo ni saberlo todo.&nbsp;<strong>De la misma forma, no codician los productos o las soluciones de conocimientos ajenos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La vida para los pirah\u00e3, es pescar un pez, remar en una canoa, re\u00edr con los hijos, amar a los hermanos y morir de malaria.&nbsp;<\/strong>Muchos occidentales se empe\u00f1an en insinuar que eso los hace m\u00e1s primitivos, pero la evidencia muestra que tal vez seamos nosotros los&nbsp;<strong>\u2018cabezas torcidas\u2019<\/strong>, los primitivos. Los pirah\u00e3 nos dan la oportunidad de conocer un ejemplo concreto de un lenguaje y vida de personas sin sistemas abstractos, absolutos, culpas, miedos y la obsesiva b\u00fasqueda del \u00e9xito. La modernidad no puede desandarse, ni tampoco se trata de romantizar la vida en la selva. Pero s\u00ed podemos aspirar a&nbsp;<strong>\u2018reponer\u2019<\/strong>&nbsp;en nuestra experiencia algo de esa sabidur\u00eda del mundo de la vida.&nbsp;<strong>Podemos descolonizar nuestra propia mente y vida cotidiana.<\/strong>&nbsp;No es un problema de t\u00e9cnica es un problema de \u00e9tica.&nbsp;<strong>\u00bfC\u00f3mo podemos vivir dentro de los l\u00edmites de nuestro planeta y crear un entorno seguro para todos?&nbsp;<\/strong>Hay que recordar que el objetivo de tener sistemas es mejorar la vida,&nbsp;<strong>no devorarla.<\/strong>&nbsp;En definitiva, quiz\u00e1 el mayor colapso que enfrentamos no sea el de nuestros sistemas tecnol\u00f3gicos, sino el de nuestra capacidad para imaginar vidas diferentes.&nbsp;<strong>\u00bfEstamos dispuestos a cuestionar el paradigma occidental y reaprender lo esencial para vivir en armon\u00eda con nuestro entorno y con nosotros mismos?<\/strong>&nbsp;Ronald Wright advierte:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cNuestro comportamiento actual es el t\u00edpico de sociedades fracasadas en el apogeo de su codicia y arrogancia.<\/strong>&nbsp;La historia demuestra que estas sociedades a menudo colapsan justo cuando parecen m\u00e1s invencibles. Las cosas avanzan tan r\u00e1pido que la inacci\u00f3n en s\u00ed misma es uno de los mayores errores.&nbsp;<strong>El experimento de 10.000 a\u00f1os de esta civilizaci\u00f3n se sostendr\u00e1 o caer\u00e1 por lo que hagamos, y por lo que dejemos de hacer, ahora mismo\u201d.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todas las estructuras son inestables.&nbsp;El 25 de febrero de 2025, se produjo en Chile un corte del suministro de energ\u00eda el\u00e9ctrica que se extendi\u00f3 por m\u00e1s de siete horas y afect\u00f3 a m\u00e1s del 90% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. 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