{"id":1294,"date":"2025-03-24T16:36:52","date_gmt":"2025-03-24T19:36:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1294"},"modified":"2025-03-24T16:36:52","modified_gmt":"2025-03-24T19:36:52","slug":"no-cometas-estupideces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2025\/03\/24\/no-cometas-estupideces\/","title":{"rendered":"No cometas estupideces"},"content":{"rendered":"\n<p>Aron Ralston es un monta\u00f1ista que durante un&nbsp;<strong>descenso en solitario por el ca\u00f1\u00f3n<\/strong>&nbsp;\u2018Blue John\u2019 en Utah, qued\u00f3 atrapado luego que una roca cayera y le aplastara el brazo derecho. Sin ayuda, agua, alimento ni comunicaci\u00f3n,&nbsp;<strong>su muerte era inminente<\/strong>. Luego de intentarlo todo para liberarse, al quinto d\u00eda decidi\u00f3 fracturarse el antebrazo y terminar de amputarlo con una&nbsp;<strong>\u2018navaja multiusos\u2019<\/strong>. Sangrando y extremadamente d\u00e9bil atraves\u00f3 el resto del ca\u00f1\u00f3n, descendi\u00f3 en r\u00e1pel un desnivel de 20 metros y camin\u00f3 11 kil\u00f3metros hasta ser rescatado milagrosamente. Ten\u00eda una c\u00e1mara de video con la que document\u00f3 su experiencia que luego plasm\u00f3 en el libro&nbsp;<strong><em>Entre la espada y la pared<\/em><\/strong>, que sirvi\u00f3 de base para la pel\u00edcula&nbsp;<strong><em>127 Horas<\/em><\/strong>. Ralston comenta:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cCuando dej\u00e9 mi brazo no sent\u00ed que hubiera perdido algo, sino que gan\u00e9 algo, renac\u00ed<\/strong>\u2026 Casi todos me conocen como el tipo que perdi\u00f3 el brazo en una monta\u00f1a, pero quiz\u00e1s lo que no todos saben es que&nbsp;<strong>soy el tipo que lo cuenta con una sonrisa en la cara\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las cicatrices y heridas que llevamos son un recordatorio de nuestras experiencias, fortaleza y resiliencia. La psiquiatra Elisabeth K\u00fcbler-Ross es considerada uno de los personajes m\u00e1s influyentes del siglo XX. Su enfoque transform\u00f3 radicalmente la manera en que la cultura occidental maneja el sufrimiento y la muerte. En su libro&nbsp;<strong><em>La muerte: un amanecer<\/em><\/strong>, afirma que todos los sufrimientos y pruebas, incluso las p\u00e9rdidas m\u00e1s grandes, son siempre&nbsp;<strong>\u2018regalos\u2019<\/strong>. Escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cSer infeliz y sufrir es como forjar el hierro candente<\/strong>, es la ocasi\u00f3n que nos es&nbsp;<strong>dada para crecer y la \u00fanica raz\u00f3n de nuestra existencia\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todos sufrimos.<\/strong>&nbsp;El ejercicio de la resiliencia nos permite contextualizar nuestro dolor y nuestros errores dentro de la experiencia humana, permitiendo que desarrollemos una&nbsp;<strong>comprensi\u00f3n no enjuiciadora hacia nosotros mismos y los dem\u00e1s.&nbsp;<\/strong>A partir de sus miles de entrevistas con pacientes moribundos y sufrimiento extremo, K\u00fcbler-Ross identific\u00f3 una secuencia de etapas por las que pasan las personas al vivir estas situaciones. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cVi con mucha claridad c\u00f3mo todos mis pacientes moribundos, en realidad todas las personas que sufr\u00edan una p\u00e9rdida pasaban por fases similares.<\/strong>&nbsp;Comenzaban con un estado de fuerte conmoci\u00f3n y negaci\u00f3n, luego indignaci\u00f3n y rabia, y despu\u00e9s aflicci\u00f3n y dolor. M\u00e1s adelante regateaban con Dios; se deprim\u00edan pregunt\u00e1ndose&nbsp;<strong>\u2018\u00bfPor qu\u00e9 yo?\u2019.<\/strong>&nbsp;Y finalmente se retiraban dentro de s\u00ed mismos durante un tiempo, aisl\u00e1ndose de los dem\u00e1s mientras llegaban, en el mejor de los casos,<strong>&nbsp;a una fase de paz y aceptaci\u00f3n\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Gracias al registro detallado, la documentaci\u00f3n existente, y sus propios relatos,&nbsp;<strong>el accidente de Aron Ralston permite sintetizar un proceso universal de cambio profundo aplicable a transformaciones personales, organizacionales y sociales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antes del Accidente.&nbsp;<\/strong>Aron Ralston era un individuo con una fuerte inclinaci\u00f3n hacia la&nbsp;<strong>aventura y el riesgo<\/strong>, combinando su formaci\u00f3n acad\u00e9mica con su pasi\u00f3n por la naturaleza. Se gradu\u00f3 en Ingenier\u00eda Mec\u00e1nica y Franc\u00e9s en la Universidad Carnegie Mellon en 1997, y&nbsp;<strong>trabaj\u00f3 durante cinco a\u00f1os en Intel como ingeniero mec\u00e1nico<\/strong>.&nbsp;<strong>En 2002, a los 26 a\u00f1os, renunci\u00f3 a la empresa debido a su insatisfacci\u00f3n con la vida corporativa.<\/strong>&nbsp;Se mud\u00f3 a Aspen, Colorado, para dedicarse por completo a actividades al aire libre, como el monta\u00f1ismo y el rafting, convirti\u00e9ndose en gu\u00eda de estas disciplinas.&nbsp;<strong>El 26 de abril de 2003, decidi\u00f3 realizar una excursi\u00f3n en solitario al ca\u00f1\u00f3n Blue John, en Utah, sin informar a nadie sobre sus planes.<\/strong>&nbsp;En palabras de Ralston:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cLlevaba a\u00f1os escalando ca\u00f1ones, ten\u00eda experiencia de sobra.<\/strong>&nbsp;Aquel paseo por Blue John parec\u00eda una ruta sencilla, sin consecuencias.&nbsp;<strong>\u00bfQu\u00e9 pod\u00eda salir mal?<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Evento disruptivo.<\/strong>&nbsp;Mientras Ralston intentaba descender por una grieta de menos de un metro de ancho, una roca se desestabiliz\u00f3.&nbsp;<strong>\u2019Pas\u00e9 de flotar en una euforia total, sinti\u00e9ndome libre en ese paisaje impresionante, a\u2026 \u00a1mierda!\u2019<\/strong>.&nbsp;<strong>\u2018Ca\u00ed en c\u00e1mara lenta, mir\u00e9 hacia arriba y ah\u00ed estaba: la roca se desprend\u00eda. Intent\u00e9 esquivarla, pero me golpe\u00f3 y aplast\u00f3 mi mano derecha\u2019.&nbsp;<\/strong>Qued\u00f3 atrapado, con el brazo herido bajo una roca de 360 kilos.&nbsp;<strong>\u2018\u00bfUn momento de incredulidad?\u2019<\/strong>, se r\u00ede con iron\u00eda.&nbsp;<strong>\u2018Fue casi c\u00f3mico, por lo absurdo\u2019<\/strong>. La agon\u00eda lleg\u00f3 al instante:&nbsp;<strong>\u2018Si alguna vez te has apretado un dedo con una puerta\u2026 multiplica ese dolor por cien\u2019<\/strong>. En un arranque de furia, maldijo durante 45 minutos. Luego, busc\u00f3 su botella de agua. Al beber, se detuvo y pens\u00f3:&nbsp;<strong>\u2018Esta agua es mi \u00fanica esperanza\u2019<\/strong>. Sab\u00eda que, al no haber avisado a nadie de su ubicaci\u00f3n, el rescate era imposible. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cCerr\u00e9 la botella y respir\u00e9 hondo. La fuerza bruta no servir\u00eda. Era hora de pensar\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Explorar opciones.<\/strong>&nbsp;<strong>\u2018Ten\u00eda que resolver c\u00f3mo salir de aqu\u00ed\u2019<\/strong>. Detenerse, analizar la situaci\u00f3n, evaluar recursos y trazar una estrategia. Descart\u00f3 de plano la opci\u00f3n m\u00e1s extrema \u2014el suicidio\u2014, pero la siguiente alternativa menos extrema emergi\u00f3 claramente.&nbsp;<strong>\u2018Tuve un di\u00e1logo alucinante conmigo mismo: \u2014Aron, vas a tener que cortarte el brazo. \u2014\u00a1No pienso hacerlo! \u2014Amigo, no tienes elecci\u00f3n \u2014insist\u00eda mi voz interna. Era un conflicto interno entre la raz\u00f3n y la desesperaci\u00f3n\u00b4<\/strong>. En un instante de claridad, intent\u00f3 racionalizar el horror:&nbsp;<strong>\u2018Espera\u2026 \u00bfEstoy hablando solo? Esto es una locura. \u00a1Deja de hacerlo, Aron!\u2019<\/strong>. Pero la conversaci\u00f3n continuaba, ahora con un prop\u00f3sito. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cMe repet\u00eda frases cortas,<\/strong>&nbsp;como mantras, para no perder el conocimiento:&nbsp;<strong>Mant\u00e9n los ojos abiertos. No te rindas. Sobrevive\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Experimentaci\u00f3n activa.&nbsp;<\/strong>Pas\u00f3 dos d\u00edas intentando sin \u00e9xito&nbsp;<strong>desgastar la roca con su navaja&nbsp;<\/strong>multiusos y tratando de&nbsp;<strong>construir un sistema de poleas<\/strong>&nbsp;para levantarla, pero era imposible dado la elasticidad de las cuerdas. Ralston coloc\u00f3 la hoja del cuchillo sobre su brazo y descubri\u00f3, con desesperaci\u00f3n, que&nbsp;<strong>estaba tan desafilada que ni siquiera era capaz de cortar el vello de su piel<\/strong>. En la pel\u00edcula&nbsp;<strong><em>127 Horas<\/em><\/strong>, se dramatiza el momento en que Ralston comprende que debe usar la navaja como daga en lugar de sierra. La c\u00e1mara sigue el trayecto de la hoja hacia su carne, deteni\u00e9ndose abruptamente al chocar con el hueso. Esta escena, descrita por Ralston como&nbsp;<strong>\u2018hermosa\u2019<\/strong>&nbsp;en su crudeza, refleja su experiencia real:&nbsp;<strong>recordaba v\u00edvidamente el tacto del metal contra el hueso<\/strong>, instante que le hizo asumir su mortalidad. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201c\u2018Vas a morir aqu\u00ed\u2019<\/strong>. Pas\u00e9 del triunfo de hallar una soluci\u00f3n al vac\u00edo de entender que el cuchillo no atravesar\u00eda el hueso, como tampoco pude romper la roca.&nbsp;<strong>Era un callej\u00f3n sin salida literal\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aceptar el peor escenario.<\/strong>&nbsp;Al quinto d\u00eda de su agon\u00eda, deshidratado y sobreviviendo a base de su propia orina,&nbsp;<strong>Ralston alcanz\u00f3 un estado de resignaci\u00f3n al asumir que morir\u00eda en ese lugar.&nbsp;<\/strong>En medio de la oscuridad, con temperaturas cercanas a los 3 \u00b0C y alucinaciones provocadas por el hambre, experiment\u00f3 una visi\u00f3n que marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n. En un testimonio posterior, describi\u00f3 haber tenido una experiencia extracorp\u00f3rea en la que se vio a s\u00ed mismo interactuando con un ni\u00f1o peque\u00f1o:&nbsp;<strong>\u201cMe vi jugando con un ni\u00f1o, levant\u00e1ndolo con mi brazo derecho\u2026 el mismo que ya no ten\u00eda mano. \u00c9l me miraba y preguntaba: \u2018\u00bfPap\u00e1, podemos jugar ahora?\u2019\u201d<\/strong>. Este momento, le hizo reflexionar sobre su futuro y la posibilidad de sobrevivir para convertirse en padre. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cEse ni\u00f1o era mi futuro hijo. Entend\u00ed que, si quer\u00eda conocerlo, deb\u00eda salir de all\u00ed\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Revelaci\u00f3n y decisi\u00f3n radical.&nbsp;<\/strong>En la ma\u00f1ana del quinto d\u00eda, Ralston experiment\u00f3 un estallido de rabia que lo llev\u00f3 a una revelaci\u00f3n clave:&nbsp;<strong>pod\u00eda arrojarse contra la roca para fracturar sus propios huesos<\/strong>. Este acto, descrito por \u00e9l como&nbsp;<strong>\u2018euf\u00f3rico\u2019<\/strong>, fue fundamental.&nbsp;<strong>\u2018El desapego ya hab\u00eda ocurrido en mi mente: [el brazo] es un lastre, te va a matar, deshazte de \u00e9l\u2019<\/strong>. Tras fracturar sus huesos, tard\u00f3 una hora en cortar la carne con su navaja multiusos.&nbsp;<strong>\u2018Agarrar, apretar, retorcer, arrancar\u2019<\/strong>. La tensi\u00f3n hace que el tejido se desgarre. Un proceso que defini\u00f3 como&nbsp;<strong>\u2018un sonido horrible, pero para m\u00ed era liberador\u2019<\/strong>. La narrativa de Ralston, tanto en su autobiograf\u00eda como en la pel\u00edcula, destaca que abord\u00f3 la situaci\u00f3n como&nbsp;<strong>\u2018una serie de problemas a resolver\u2019<\/strong>, pragm\u00e1tico y sin autocompasi\u00f3n. Al lograr amputarse plenamente el brazo exclam\u00f3:&nbsp;<strong>\u2018\u00a1Soy libre! Es la sensaci\u00f3n m\u00e1s sobrecogedora que he experimentado nunca en la vida\u2019<\/strong>. Cuando se le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 la soluci\u00f3n surgi\u00f3 de la ira y no de su racionalidad caracter\u00edstica, respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&#8220;La resiliencia tiene que ver con la flexibilidad.<\/strong>&nbsp;No se trata solo de ejercitar tus fortalezas [&#8230;]&nbsp;<strong>tambi\u00e9n se trata de ejercitar lo que no son tus fortalezas&#8221;.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acci\u00f3n consciente.<\/strong>&nbsp;Se hab\u00eda liberado de la roca, pero segu\u00eda atrapado en el fondo del ca\u00f1\u00f3n, sangrando profusa y extremadamente d\u00e9bil. Su camioneta se encontraba a 27 kil\u00f3metros de distancia, un trayecto que, en su estado cr\u00edtico, parec\u00eda imposible.&nbsp;<strong>\u2018Ten\u00eda que pensar muy bien c\u00f3mo salir de ah\u00ed en esas condiciones\u2019.<\/strong>&nbsp;Sab\u00eda que, sin detener la hemorragia, morir\u00eda desangrado antes de recibir ayuda m\u00e9dica. Usando su experiencia en escalada, improvis\u00f3 un torniquete con un tubo de su mochila y una cuerda para reducir el flujo de sangre en el mu\u00f1\u00f3n. La grieta ten\u00eda paredes verticales, por lo que ten\u00eda que escalar.&nbsp;<strong>\u2018Pod\u00eda intentar escalar, pero sin fuerza ni equilibrio, era una sentencia de muerte\u2019<\/strong>. As\u00ed que opt\u00f3 por caminar por el fondo de la grieta para buscar una salida. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cSab\u00eda que cada paso pod\u00eda ser el \u00faltimo. Pero algo en m\u00ed insist\u00eda: \u2018Si te detienes, morir\u00e1s aqu\u00ed\u2019\u201d<\/strong><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Compromiso absoluto.&nbsp;<\/strong>Con el 25% de su sangre perdida, deshidrataci\u00f3n severa y su mu\u00f1\u00f3n sangrando bajo un torniquete improvisado, Ralston avanz\u00f3 con una determinaci\u00f3n f\u00e9rrea.&nbsp;<strong>\u2019Me arrastraba entre las rocas, escupiendo bilis, hasta que vi una grieta que parec\u00eda una salida\u2019.&nbsp;<\/strong>Sin embargo, ahora ten\u00eda que descender por un acantilado de 20 metros. Con las cuerdas residuales y un mosquet\u00f3n, se asegur\u00f3 a una roca y baj\u00f3 cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, usando los dientes para tensar los nudos.&nbsp;<strong>\u2018Cuidado Aron, tranquilo. No cometas estupideces\u2019<\/strong>. Al pie del risco, hall\u00f3 un charco de agua turbia:&nbsp;<strong>\u2018Beb\u00ed como si fuera n\u00e9ctar. Sab\u00eda que, sin eso, no resistir\u00eda ni una hora m\u00e1s\u2019<\/strong>. Calcul\u00f3 que caminando a 2 km\/h, tardar\u00eda 13 horas en llegar a su camioneta. Pero su cuerpo colapsaba: el coraz\u00f3n lat\u00eda a 180 pulsaciones por minuto, la visi\u00f3n se nublaba y las alucinaciones lo asaltaban \u2014ve\u00eda a su futuro hijo dici\u00e9ndole&nbsp;<strong>\u2018sigue, pap\u00e1\u2019<\/strong>\u2014. De pronto tres turistas holandeses lo divisaron:&nbsp;<strong>\u2018Me dieron agua y galletas. Uno corri\u00f3 a buscar ayuda\u2019.<\/strong>&nbsp;Pero el milagro no termin\u00f3 ah\u00ed. D\u00edas antes su madre hab\u00eda tenido&nbsp;<strong>\u2018un presentimiento\u2019&nbsp;<\/strong>y hab\u00eda activado la b\u00fasqueda. Ralston fue rescatado por un helic\u00f3ptero aproximadamente cuatro horas despu\u00e9s de haberse amputado el brazo.&nbsp;<strong>\u2018Si me hubiera amputado el brazo antes, me habr\u00eda desangrado antes de que me encontraran. Si no lo hubiera hecho, me habr\u00edan hallado muerto\u2019<\/strong>. Ralston comenta que esta escena en la pel\u00edcula&nbsp;<strong><em>127 Horas<\/em><\/strong>, lo conmueve profundamente:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cCuando veo ese helic\u00f3ptero lo que veo es a mi madre<\/strong>, porque ella hizo que el rescate sucediera&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Transformaci\u00f3n y nueva misi\u00f3n:&nbsp;<\/strong>La odisea de Aron Ralston en el ca\u00f1\u00f3n Blue John no solo reescribi\u00f3 sus l\u00edmites f\u00edsicos, sino que fractur\u00f3 su identidad de&nbsp;<strong>\u2018invencible\u2019<\/strong>. La lecci\u00f3n m\u00e1s radical surgi\u00f3 tras el rescate:&nbsp;<strong>\u2018El amor no es una debilidad, es el ox\u00edgeno que me mantuvo vivo. Sin los lazos con mi familia y amigos, habr\u00eda sido solo un esqueleto en el ca\u00f1\u00f3n\u2019<\/strong>. En febrero de 2010, naci\u00f3 su hijo Leo, coronando la epifan\u00eda que tuvo durante su encierro:&nbsp;<strong>\u2018Leo no es solo mi hijo. Es la encarnaci\u00f3n de la promesa que me hice: sobrevivir para amar y ser amado\u2019<\/strong>. El nombre Leo (\u2018le\u00f3n\u2019 en lat\u00edn) simboliza para \u00e9l una fuerza distinta a la que antes idolatraba:&nbsp;<strong>\u2018No es la del individualismo, sino la que nace de los v\u00ednculos\u2019.&nbsp;<\/strong>Cada a\u00f1o, Ralston visita el lugar del accidente. Toca la roca que lo atrap\u00f3, no con rencor, sino como&nbsp;<strong>\u2018un recordatorio t\u00e1ctil: la libertad no est\u00e1 en escapar de las trampas, sino en abrazar lo que nos une\u2019<\/strong>. Su pr\u00f3tesis, aunque imperfecta, es un emblema de dualidad:&nbsp;<strong>\u2018Es mi salvaci\u00f3n y mi cicatriz. Me devolvi\u00f3 la vida, pero tambi\u00e9n me ense\u00f1a que la autosuficiencia es un espejismo\u2019<\/strong>. Aunque a\u00fan busca la soledad en monta\u00f1as y r\u00edos, ahora lo hace acompa\u00f1ado.&nbsp;<strong>\u2018Antes escalaba para probarme; hoy, lo hago para compartir la belleza que casi me arrebatan\u2019<\/strong>. Ralston rechaza el t\u00edtulo de&nbsp;<strong>\u2018superviviente heroico\u2019<\/strong>. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<strong>El verdadero hero\u00edsmo est\u00e1 en aceptar que dependemos de otros. La fuerza no se mide en metros escalados, sino en conexiones cultivadas<\/strong>. Las relaciones son el camino hacia la madurez\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo, donde sea o como sea que vivamos, se nos presenta como una serie constante de incertidumbres y desaf\u00edos. Sin embargo,&nbsp;<strong>la forma en que interpretamos lo que nos ocurre, hace la diferencia.<\/strong>&nbsp;El compromiso con la vida no requiere que tengamos que eliminar antes el dolor. M\u00e1s bien requiere lo contrario:&nbsp;<strong>abrirnos a la alegr\u00eda y al dolor que se deriva de vivir nuestra vida como quiera que sea.&nbsp;<\/strong>La experiencia extrema que tuvo que enfrentar Ralston le permiti\u00f3 descubrir una fuerza interior y una voluntad de vivir que no hab\u00eda reconocido plenamente antes. Su historia, enfatiza la importancia de enfrentar los desaf\u00edos con determinaci\u00f3n y perspectiva positiva. Destaca que la adversidad puede revelar lo que es verdaderamente importante en la vida y que cada individuo tiene la capacidad de superar obst\u00e1culos aparentemente insuperables.&nbsp;<strong>\u2018Perder mi brazo me ense\u00f1\u00f3 que la verdadera libertad no est\u00e1 en escapar de las trampas, sino en abrazar la fragilidad y pedir ayuda\u2019<\/strong>. Hoy Ralston comparte su experiencia en charlas que realiza por todo el mundo. Reflexiona:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cLa roca que me atrap\u00f3 no fue mi enemiga. Fue la maestra que me ense\u00f1\u00f3 a vivir. Todos estamos atrapados en alg\u00fan \u2018ca\u00f1\u00f3n\u2019 mental o f\u00edsico. La salida no est\u00e1 en luchar solo, sino en reconocer que el amor \u2014el de otros y el que nos damos a nosotros mismos\u2014 es la cuerda que nos puede sacar del abismo.&nbsp;<\/strong>La pr\u00f3xima vez que sientas que el mundo se derrumba, preg\u00fantate: \u00bfA qui\u00e9n amo? \u00bfQui\u00e9n me ama? Ah\u00ed est\u00e1 tu fuerza\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aron Ralston es un monta\u00f1ista que durante un&nbsp;descenso en solitario por el ca\u00f1\u00f3n&nbsp;\u2018Blue John\u2019 en Utah, qued\u00f3 atrapado luego que una roca cayera y le aplastara el brazo derecho. Sin ayuda, agua, alimento ni comunicaci\u00f3n,&nbsp;su muerte era inminente. Luego de intentarlo todo para liberarse, al quinto d\u00eda decidi\u00f3 fracturarse el antebrazo y terminar de amputarlo con una&nbsp;\u2018navaja multiusos\u2019. 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