{"id":937,"date":"2023-10-16T10:26:24","date_gmt":"2023-10-16T13:26:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=937"},"modified":"2023-10-16T10:31:17","modified_gmt":"2023-10-16T13:31:17","slug":"conexiones-perdidas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/10\/16\/conexiones-perdidas\/","title":{"rendered":"Conexiones perdidas"},"content":{"rendered":"\n<p>En vista de las alarmantes y crecientes tasas de depresi\u00f3n y ansiedad, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) ha instado a los l\u00edderes globales a enfocarse m\u00e1s en la salud mental y el bienestar de las personas. Entre las causas citadas se encuentran la soledad, el aislamiento post pandemia, la p\u00e9rdida de seres queridos, inseguridades financieras, inestabilidad social y econ\u00f3mica, recesiones intermitentes, inseguridad laboral, nuevas tecnolog\u00edas, inestabilidad pol\u00edtica, conflictos armados, entre otras. En 2011 la OMS declar\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8220;<strong>La salud mental es un producto social<\/strong>: la presencia o ausencia de salud mental es, por encima de todo, un indicador social, de modo que&nbsp;<strong>requiere de soluciones tanto sociales como individuales.<\/strong>&#8220;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hace m\u00e1s de un siglo, Le\u00f3n Tolst\u00f3i, considerado uno de los m\u00e1s grandes novelistas de la literatura mundial, pensador social y pol\u00edtico,&nbsp;<strong><em>percibi\u00f3 el impacto negativo que una sociedad en desequilibrio puede tener en la salud mental de los individuos<\/em><\/strong>. Sus ideas, que influenciaron a figuras como Gandhi y Martin Luther King, resuenan hoy m\u00e1s que nunca. Tolst\u00f3i naci\u00f3 en la nobleza rusa, su madre muri\u00f3 cuando ten\u00eda dos a\u00f1os y su padre cuando ten\u00eda nueve. Estudi\u00f3 derecho y lenguas orientales en la Universidad de Kaz\u00e1n, pero abandon\u00f3 los estudios. Era conocido por su comportamiento hedonista. Disfrutaba de los placeres de la vida aristocr\u00e1tica, incluyendo fiestas, alcohol y relaciones con mujeres. Tambi\u00e9n ten\u00eda una adicci\u00f3n por el juego que lo llev\u00f3 a acumular deudas significativas y problemas financieros. En su libro&nbsp;<strong><em>&#8216;Confesi\u00f3n&#8217;<\/em><\/strong>, escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La ambici\u00f3n, el ansia de poder, la codicia, la lascivia, el orgullo, la ira, la venganza; todo eso era respetado.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Sucumbiendo a esas pasiones, parec\u00eda m\u00e1s adulto, y sent\u00eda que todos estaban contentos conmigo. Mi buena t\u00eda, con la que yo viv\u00eda y que era el ser m\u00e1s puro del mundo, siempre me dec\u00eda que no hab\u00eda nada que deseara tanto para m\u00ed como que&nbsp;<strong>mantuviera una relaci\u00f3n con una mujer casada<\/strong>. [\u2026] Me deseaba tambi\u00e9n otra felicidad: que me convirtiera en&nbsp;<strong>ayudante de campo, preferiblemente del emperador.<\/strong>&nbsp;Por \u00faltimo, el colmo de la dicha, a sus ojos, era que&nbsp;<strong>me casara con una joven muy rica y que ese matrimonio me aportara el mayor n\u00famero posible de esclavos.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en 1857, Tolst\u00f3i asiste por casualidad en Par\u00eds a una ejecuci\u00f3n p\u00fablica. Aquel hecho, trivial para la \u00e9poca, supuso para el escritor una revelaci\u00f3n. Ese mismo d\u00eda le escribi\u00f3 a un amigo, y le relat\u00f3 el terrible espect\u00e1culo y concluy\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La verdad es que&nbsp;<strong>el Estado es una conspiraci\u00f3n dise\u00f1ada no s\u00f3lo para explotar, sino sobre todo para corromper a sus ciudadanos.<\/strong>&nbsp;De ahora en adelante, nunca servir\u00e9 a ning\u00fan gobierno en ninguna parte<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Posterior a esta experiencia,&nbsp;<strong><em>Tolst\u00f3i entr\u00f3 en una profunda crisis espiritual y moral<\/em><\/strong><em>,<\/em>&nbsp;cuestionando su existencia aristocr\u00e1tica y los valores de la alta sociedad. Se hallaba en una constante b\u00fasqueda de significado, pregunt\u00e1ndose sobre el prop\u00f3sito de la vida, el dinero y la fama que ten\u00eda.&nbsp;<strong><em>Esta crisis lo llev\u00f3 al borde del suicidio<\/em><\/strong>, pero encontr\u00f3 consuelo en diversas filosof\u00edas y textos religiosos, incluyendo a Schopenhauer, textos budistas y la Biblia<strong>. Su exploraci\u00f3n lo llev\u00f3 a adoptar un estilo de vida espiritualmente enriquecido y austero.<\/strong>&nbsp;Abandon\u00f3 h\u00e1bitos perjudiciales como el beber y fumar, y adopt\u00f3 una dieta vegetariana. En&nbsp;<strong><em>&#8216;Confesi\u00f3n&#8217;<\/em><\/strong>, escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi pregunta, la que a los cincuenta a\u00f1os me condujo al borde del suicidio, era la m\u00e1s sencilla: reside en el alma de todo ser humano, desde el ni\u00f1o est\u00fapido hasta el anciano m\u00e1s sabio, una pregunta sin la cual la vida es imposible, como yo mismo he experimentado. La pregunta es:&nbsp;<strong>\u201c\u00bfQu\u00e9 resultar\u00e1 de lo que hoy haga? \u00bfDe lo que haga ma\u00f1ana? \u00bfQu\u00e9 resultar\u00e1 de toda mi vida?\u201d<\/strong>. Expresada de otra forma, la pregunta ser\u00eda la siguiente:&nbsp;<strong>\u201c\u00bfPara qu\u00e9 vivir, para qu\u00e9 desear, para qu\u00e9 hacer algo?\u201d<\/strong>. O formulada todav\u00eda de otro modo:&nbsp;<strong>\u201c\u00bfHay alg\u00fan sentido en mi vida que no ser\u00e1 destruido por la inevitable muerte que me espera?\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En 1878, public\u00f3&nbsp;<strong><em>&#8216;Ana Karenina&#8217;<\/em><\/strong>, considerada una de las obras literarias m\u00e1s grandes jam\u00e1s escritas. Es una novela realista compleja que consta de ocho partes con m\u00e1s de 800 p\u00e1ginas. La narrativa sigue la aventura extramatrimonial entre Ana, una mujer de la alta sociedad que se enamora del conde Vronsky, lo que desencadena un esc\u00e1ndalo social. A medida que su relaci\u00f3n con Vronsky se intensifica,&nbsp;<strong><em>Ana se va desconectando cada vez m\u00e1s de la sociedad y de su hijo Sergei.<\/em><\/strong>&nbsp;Finalmente,&nbsp;<strong><em>la presi\u00f3n social y los celos la llevan a un estado de desesperaci\u00f3n, culminando en su tr\u00e1gico suicidio.<\/em><\/strong>&nbsp;Paralelamente, la novela tambi\u00e9n sigue la vida de Konstantin Levin, un terrateniente que busca un sentido a su vida mientras explora temas de la religi\u00f3n, la pol\u00edtica y el amor.&nbsp;<strong><em>Levin representa las propias reflexiones y experiencias de Tolst\u00f3i.<\/em><\/strong>&nbsp;Levin se enamora de Kitty Scherbatsky, y despu\u00e9s de algunos desencuentros iniciales, se casan y encuentran la felicidad,&nbsp;<strong><em>explorando la vida en el campo y discutiendo temas filos\u00f3ficos y sociales<\/em><\/strong>.&nbsp;<strong><em>Tolst\u00f3i en esta novela explora c\u00f3mo las decisiones personales y el contexto social pueden llevar a la felicidad o a la tragedia.&nbsp;<\/em><\/strong>La novela comienza con la siguiente l\u00ednea:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Todas las familias felices se parecen entre s\u00ed, cada familia infeliz lo es a su manera.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De manera similar a las reflexiones de Tolst\u00f3i, el periodista brit\u00e1nico Johann Hari, en su libro&nbsp;<strong><em>&#8216;Conexiones Perdidas&#8217;<\/em><\/strong>, tambi\u00e9n explora c\u00f3mo las circunstancias sociales pueden contribuir a la depresi\u00f3n y la ansiedad. Con solo 18 a\u00f1os, comenz\u00f3 a consumir antidepresivos recetados por un m\u00e9dico que le explic\u00f3 que su depresi\u00f3n se deb\u00eda a descompensaciones en su qu\u00edmica cerebral.&nbsp;<strong><em>Trece a\u00f1os despu\u00e9s, Hari, que ya estaba tomando la dosis m\u00e1s alta permitida, segu\u00eda con depresi\u00f3n, malestar, miedo, tristeza y verg\u00fcenza.&nbsp;<\/em><\/strong>As\u00ed que comenz\u00f3 a investigar en profundidad todo lo que la ciencia hab\u00eda descubierto sobre su condici\u00f3n y&nbsp;<strong><em>descubri\u00f3 que casi todo lo que se dice sobre la depresi\u00f3n y la ansiedad est\u00e1 mal.<\/em><\/strong>&nbsp;En su libro, Hari cuestiona la concepci\u00f3n com\u00fan de que los trastornos an\u00edmicos de la depresi\u00f3n y la ansiedad son meramente el resultado de un desequilibrio qu\u00edmico cerebral.&nbsp;<strong><em>Hari sostiene que la depresi\u00f3n y la ansiedad, adem\u00e1s, est\u00e1n fuertemente vinculadas con la desconexi\u00f3n social<\/em><\/strong>. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8220;<strong>En cierta manera, la depresi\u00f3n y la ansiedad quiz\u00e1 sean las reacciones m\u00e1s cuerdas a tu situaci\u00f3n.<\/strong>&nbsp;<strong>Es una se\u00f1al que te indica que no tienes por qu\u00e9 vivir de esta manera<\/strong>, y que, si no recibes ayuda para encontrar un camino mejor, te perder\u00e1s buena parte de lo m\u00e1s gratificante que encierra la condici\u00f3n humana.&#8221;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hari argumenta que muchos casos de depresi\u00f3n y ansiedad est\u00e1n enraizados en problemas sociales m\u00e1s que en la qu\u00edmica cerebral. En su libro, critica los &#8220;valores basura&#8221; del neoliberalismo y c\u00f3mo estos contribuyen a las altas tasas de estos trastornos mentales. La forma en que vivimos, incluyendo la soledad y el aislamiento social, contribuyen significativamente a la depresi\u00f3n y la ansiedad. En su investigaci\u00f3n Hari identifica siete conexiones perdidas que contribuyen a la epidemia de salud mental en la sociedad moderna:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Conexi\u00f3n con un trabajo significativo<\/strong>: La falta de un trabajo satisfactorio puede llevar a sentimientos de inutilidad y depresi\u00f3n. Un trabajo que no proporciona un sentido de valor o prop\u00f3sito puede resultar en descontento y desesperaci\u00f3n.<\/li><li><strong>Conexi\u00f3n con otras personas:<\/strong>&nbsp;La soledad y el aislamiento son fuertes factores contribuyentes a la depresi\u00f3n y la ansiedad. Las relaciones humanas genuinas y la conexi\u00f3n con una comunidad solidaria son fundamentales para el bienestar mental.<\/li><li><strong>Conexi\u00f3n con valores intr\u00ednsicamente satisfactorios:&nbsp;<\/strong>Vivir en una sociedad que valora el materialismo y la apariencia puede desencadenar una crisis existencial, llevando a las personas a sentirse perdidas o insatisfechas con sus vidas.<\/li><li><strong>Conexi\u00f3n con la infancia:<\/strong>&nbsp;Los traumas y las adversidades experimentadas durante la infancia pueden tener un impacto duradero en la salud mental. La falta de una conexi\u00f3n segura y amorosa durante los a\u00f1os formativos puede resultar en serios problemas de salud en la edad adulta.<\/li><li><strong>Conexi\u00f3n con el respeto y el estatus social:<\/strong>&nbsp;La discriminaci\u00f3n, la desigualdad, el abuso y el reconocimiento social pueden contribuir a la depresi\u00f3n y la ansiedad. Una sociedad m\u00e1s equitativa y respetuosa puede ayudar a mitigar estos problemas.<\/li><li><strong>Conexi\u00f3n con la naturaleza:<\/strong>&nbsp;La desconexi\u00f3n con el entorno natural puede tener un impacto negativo en la salud mental. Reconectarse con la naturaleza es una forma de encontrar paz y bienestar.<\/li><li><strong>Conexi\u00f3n con un futuro esperanzador:<\/strong>&nbsp;La incertidumbre y la falta de un futuro esperanzador pueden causar ansiedad y desesperaci\u00f3n. Tener una visi\u00f3n positiva del futuro y trabajar hacia metas significativas puede proporcionar una sensaci\u00f3n de esperanza y prop\u00f3sito.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n de Hari desmantela la creencia de que la depresi\u00f3n es \u00fanicamente un problema biol\u00f3gico o un fen\u00f3meno puramente psicol\u00f3gico.<strong><em>&nbsp;Vivimos en una sociedad enferma que nos enferma.&nbsp;<\/em><\/strong>En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La depresi\u00f3n y la ansiedad tienen tres tipos de causas posibles: biol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas y sociales.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Todas son reales y ninguna responde a una idea tan rudimentaria como un desequilibrio qu\u00edmico.&nbsp;<strong>Las causas sociales y psicol\u00f3gicas llevan muchos a\u00f1os siendo ignoradas.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hari afirma que existe una creciente base cient\u00edfica, que apunta hacia causas m\u00e1s profundas de la depresi\u00f3n. Necesitamos dejar de poner el foco en los \u201c<strong><em>desequilibrios qu\u00edmicos<\/em><\/strong>\u201d y ponerlo en los \u201c<strong><em>desequilibrios de poder<\/em><\/strong>\u201d. Los seres humanos somos animales sociales. Nos necesitamos unos a otros y estamos destinados a estar cerca de otras personas. Las relaciones cercanas nos ayudan. Nuestros cerebros est\u00e1n programados para que nos importe lo que la gente piensa de nosotros; por eso sentirse juzgado o rechazado es tan angustiante.&nbsp;<strong><em>Necesitamos rodearnos de una comunidad.<\/em><\/strong>&nbsp;Necesitamos desprendernos de cualquier sentimiento de verg\u00fcenza por un maltrato del que fu\u00e9ramos v\u00edctima.&nbsp;<strong><em>Todos los seres humanos compartimos estas mismas necesidades y, en nuestra cultura y sociedad muchos de estos factores se subestiman.<\/em><\/strong>&nbsp;En palabras de Hari:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Hemos acabado mostr\u00e1ndonos muy incompetentes a la hora de tener cubiertas nuestras necesidades psicol\u00f3gicas<\/em><\/strong><em>. Esta es una de las razones cruciales que explican por qu\u00e9 t\u00fa y tantos de los que te rodean sufren de depresi\u00f3n o ansiedad. No padeces de un desequilibrio qu\u00edmico en tu cerebro.&nbsp;<strong>Padeces de un desequilibrio social y espiritual en tu modo de vida.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hemos permanecido desconectados los unos de los otros y de aquello que de verdad importa. Hemos perdido la fe en la idea de algo m\u00e1s grande o significativo que el individuo, o que la acumulaci\u00f3n de pertenencias. Para Hari, la depresi\u00f3n es, en un grado considerable, un problema colectivo y fruto de una deriva negativa en nuestra cultura.&nbsp;<strong><em>Por lo tanto, debemos cambiar nuestra cultura como grupo, juntos, sacar a la luz las causas de la depresi\u00f3n y la ansiedad que est\u00e1n generando una infelicidad tan profunda y a tantas personas.<\/em><\/strong>&nbsp;En palabras de Hari:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>F\u00edjate en las personas que tienes sentadas delante en el metro. Muchas de ellas padecen de depresi\u00f3n y ansiedad.<\/em><\/strong><em>&nbsp;A\u00fan son m\u00e1s las que se sienten innecesariamente infelices y perdidas en el mundo que hemos construido. Si te quedas angustiado y aislado, lo m\u00e1s probable es que sigas deprimido y ansioso.&nbsp;<strong>Pero si formas parte de una comunidad, puedes cambiar el ambiente que te rodea.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hari afirma que,&nbsp;<strong><em>a lo largo y ancho del mundo, todas las personas con depresi\u00f3n y ansiedad nos est\u00e1n lanzando un mensaje. Nos est\u00e1n diciendo que algo falla en el modo en que vivimos.<\/em><\/strong>&nbsp;Debemos dejar de silenciar o patologizar ese dolor. Debemos prestarle atenci\u00f3n y atenderlo.&nbsp;<strong><em>\u00danicamente escuchando nuestro dolor seremos capaces de rastrear su origen, y solo una vez ah\u00ed, frente a sus causas verdaderas, podremos empezar a superarlo.<\/em><\/strong>&nbsp;En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Necesitas tus n\u00e1useas. Necesitas tu dolor.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Es un mensaje que debemos escuchar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No hay otro animal que sea tan implacablemente social como nosotros, y dado este hecho, cualquier iniciativa que no otorgue a esta caracter\u00edstica un lugar central es, en el mejor de los casos, incompleta y, en el peor, profundamente infructuosa.&nbsp;<strong><em>La cultura es decisiva.<\/em><\/strong>&nbsp;Una gran parte de la naturaleza humana es nuestra capacidad de utilizar la cultura para dise\u00f1ar nuestra propia naturaleza humana, para bien o para mal. Somos en gran medida los arquitectos de nuestra propia naturaleza. Tanto las observaciones de Tolst\u00f3i como las de Hari, aunque separadas por m\u00e1s de un siglo, resaltan la necesidad de abordar los factores sociales que contribuyen a la salud mental. Las reflexiones finales de Tolst\u00f3i en&nbsp;<strong><em>&#8216;Ana Karenina&#8217;<\/em><\/strong>, resuenan con el llamado de Hari a&nbsp;<strong><em>entender y abordar las causas sociales de la depresi\u00f3n y la ansiedad.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Pero a partir de hoy mi vida, toda mi vida, independientemente de lo que pueda pasar, no ser\u00e1 ya irrazonable,<\/em><\/strong><em>&nbsp;no carecer\u00e1 de sentido como hasta ahora, sino que en todos y en cada uno de sus momentos&nbsp;<strong>poseer\u00e1 el sentido indudable del bien, que yo soy due\u00f1o de infundir en ella.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En vista de las alarmantes y crecientes tasas de depresi\u00f3n y ansiedad, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) ha instado a los l\u00edderes globales a enfocarse m\u00e1s en la salud mental y el bienestar de las personas. 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