{"id":844,"date":"2023-05-22T12:55:36","date_gmt":"2023-05-22T15:55:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=844"},"modified":"2023-05-22T12:55:36","modified_gmt":"2023-05-22T15:55:36","slug":"adaptables","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/05\/22\/adaptables\/","title":{"rendered":"Adaptables"},"content":{"rendered":"\n<p>Paul Dirac es considerado uno de los&nbsp;<strong><em>f\u00edsicos m\u00e1s importantes de todos los tiempos<\/em><\/strong>. Fue uno de los precursores de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y entre otras cosas&nbsp;<strong><em>predijo la existencia de la antimateria<\/em><\/strong>. En 1933 se convirti\u00f3 en&nbsp;<strong><em>el te\u00f3rico m\u00e1s joven en ganar el Premio Nobel de F\u00edsica.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Paul naci\u00f3 en Bristol, Inglaterra, en 1902. Su madre era inglesa, y su padre, era un inmigrante suizo, profesor de franc\u00e9s, famoso por su severidad. Tanto Paul como sus dos hermanos y su madre eran intimidados por su padre, quien insist\u00eda en que le hablaran en franc\u00e9s y nunca en ingl\u00e9s. Las comidas las hac\u00edan en grupos: la madre y sus hermanos com\u00edan en la cocina y hablaban en ingl\u00e9s. El padre y Dirac com\u00edan en el comedor y solo hablaban en franc\u00e9s. Dirac ten\u00eda problemas con ese idioma, por lo que su padre lo castigaba por cada error que comet\u00eda.&nbsp;<strong><em>Pronto Dirac aprendi\u00f3 a hablar lo menos posible,<\/em><\/strong>&nbsp;una reticencia que lo caracteriz\u00f3 toda su vida.&nbsp;<strong><em>En este dif\u00edcil contexto familiar, su hermano mayor se suicid\u00f3 cuando ten\u00eda veintis\u00e9is a\u00f1os.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Graham Farmelo en el libro&nbsp;<strong><em>The Strangest Man: The Hidden Life of Paul Dirac, Mystic of the Atom<\/em><\/strong>, afirma que, desde joven, Dirac mostraba una absoluta falta de empat\u00eda en sus interacciones con otros seres humanos, incluso supone que ten\u00eda s\u00edndrome de Asperger. En una conversaci\u00f3n con un amigo Dirac coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nunca conoc\u00ed el amor o el afecto cuando era ni\u00f1o.&nbsp;<strong>Mi vida se centra en los hechos, no en los sentimientos.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dirac era conocido entre sus colegas por su naturaleza precisa, al mismo tiempo que retra\u00edda. En una oportunidad, Niels Bohr redactaba un art\u00edculo cient\u00edfico y no sab\u00eda c\u00f3mo terminar una frase. Dirac le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>A m\u00ed me ense\u00f1aron en la escuela que nunca se debe empezar una frase sin saber el final de la misma.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El car\u00e1cter fr\u00edo e intelectual de Dirac, era conocido por todos sus cercanos.<\/em><\/strong>&nbsp;Su tendencia al silencio, sus dificultades de relaci\u00f3n social, su falta de empat\u00eda y su desinter\u00e9s por las mujeres. Farmelo, cuenta que en una oportunidad Dirac estaba en un crucero por dos semanas con el eminente f\u00edsico Werner Heisenberg. El sociable Heisenberg aprovech\u00f3 al m\u00e1ximo las oportunidades del viaje para conversar y bailar. Dirac encontr\u00f3 desconcertante la conducta de Heisenberg y le pregunt\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 bailas?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Heisenberg respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando hay buenas chicas, siempre es un placer bailar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dirac reflexion\u00f3 unos minutos antes de responder:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero Heisenberg, \u00bfc\u00f3mo sabes de antemano que las chicas son buenas?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Sin embargo, un d\u00eda, algo notable entr\u00f3 en la vida de Dirac.&nbsp;<\/em><\/strong>Su nombre era Margit Wigner, hermana de un f\u00edsico h\u00fangaro, madre de dos hijos y estaba recientemente divorciada. Estaba visitando a su hermano en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde acababa de llegar Dirac. Ella era conocida por amigos y familiares como<strong><em>&nbsp;Manci<\/em><\/strong>. Un d\u00eda estaba cenando con su hermano cuando observ\u00f3 a un joven fr\u00e1gil y de aspecto perdido que entraba al restaurante.&nbsp;<strong><em>\u00bfQui\u00e9n es ese?,<\/em><\/strong>&nbsp;ella pregunt\u00f3.&nbsp;<strong><em>Bueno, ese es Paul Dirac, uno de los premios Nobel del a\u00f1o pasado<\/em><\/strong>, respondi\u00f3 su hermano. A lo que ella dijo:&nbsp;<strong><em>\u00bfPor qu\u00e9 no le pides que se una a nosotros?<\/em><\/strong>&nbsp;As\u00ed comenz\u00f3 una relaci\u00f3n que termin\u00f3 por transformar la vida de Dirac.&nbsp;<strong><em>Manci era la antipart\u00edcula de Dirac<\/em><\/strong>. Se describ\u00eda a s\u00ed misma como&nbsp;<strong><em>cero cient\u00edfica<\/em><\/strong>. Encarn\u00f3 muchas cosas que faltaban en la vida de Dirac. Farmelo escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Su personalidad dif\u00edcilmente podr\u00eda haber contrastado m\u00e1s con la de ella: en la misma medida que \u00e9l era callado, mesurado, objetivo y fr\u00edo, ella era locuaz, impulsiva, subjetiva y apasionada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 1937, se casaron y Dirac adopt\u00f3 a los dos hijos de Manci. Un matrimonio improbable, que dur\u00f3 toda su vida, en el cual logr\u00f3 un nivel de felicidad que nunca crey\u00f3 posible. Un colega de Dirac coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Es divertido ver a Dirac casado, lo hace mucho m\u00e1s humano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El genetista Llu\u00eds Quintana-Murci, bi\u00f3logo y profesor en el Instituto Pasteur de Par\u00eds integra en su trabajo la gen\u00e9tica, la epidemiolog\u00eda y la inmunolog\u00eda, pero tambi\u00e9n la historia y la antropolog\u00eda. En su reciente libro&nbsp;<strong><em>Humanos: La extraordinaria historia del ser humano: migraciones, adaptaciones y mestizajes que han conformado qui\u00e9nes somos y c\u00f3mo somos,&nbsp;<\/em><\/strong>rastrea la extraordinaria historia de los asentamientos humanos a lo largo del planeta, desde el origen, hace unos 300.000 a\u00f1os en \u00c1frica, la salida hace unos 60.000 a\u00f1os, para poblar Asia, Europa y Australia y luego hace unos 20.000 a\u00f1os Am\u00e9rica y tan solo hace unos 1.000 a\u00f1os poblar las islas de Polinesia. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los seres humanos abandonaron \u00c1frica para poblar todo el planeta en menos de 60.000 a\u00f1os. Hoy en d\u00eda encontramos humanos en todas las tierras emergidas del planeta, en los entornos m\u00e1s diversos, desde las sabanas secas y c\u00e1lidas de \u00c1frica al fr\u00edo inh\u00f3spito del \u00e1rtico, con poco sol; desde las junglas h\u00famedas de \u00c1frica central o del sudeste asi\u00e1tico a las cotas m\u00e1s altas del Himalaya o los Andes, con unas condiciones extremas y hostiles y una baja concentraci\u00f3n de ox\u00edgeno, pasando por grandes extensiones de cemento en ciudades.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Quintana-Murci explica que&nbsp;<strong><em>somos una especie invasiva, cosmopolita y adaptable.<\/em><\/strong>&nbsp;La variabilidad gen\u00e9tica nos permite mutaciones que nos ayudan a soportar mejor el fr\u00edo, la humedad de las selvas ecuatoriales, a vivir mejor en altura como los tibetanos o ciertos et\u00edopes o en los Andes, en condiciones extremas con un 40% menos de ox\u00edgeno. Sin esta capacidad no habr\u00edamos podido adaptarnos a los nuevos ambientes que encontramos. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No somos una caja de genes: somos nuestros genes, pero tambi\u00e9n nuestro ambiente, la temperatura, lo que comemos, nuestra cultura.&nbsp;<strong>Sin diversidad gen\u00e9tica, sin diversidad cultural, sin diferencia, no hay evoluci\u00f3n ni progreso, en el sentido m\u00e1s amplio del t\u00e9rmino.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Nuestra historia como especie, al igual que la historia de todos los seres vivos, est\u00e1 escrita en nuestros genes.<\/em><\/strong>&nbsp;Pero la historia humana no es s\u00f3lo una historia gen\u00e9tica, pues los humanos tambi\u00e9n tenemos una historia cultural, que en ocasiones interviene en nuestra historia gen\u00e9tica y la altera. En los seres humanos,<strong><em>&nbsp;las grandes diferencias las encontramos entre individuos<\/em><\/strong>, no entre poblaciones o razas. Entre individuos&nbsp;<strong><em>nos diferenciamos por unos tres millones de mutaciones del genoma<\/em><\/strong>, que se expresan en rasgos fenot\u00edpicos como por ejemplo la pigmentaci\u00f3n de la piel. Por tanto, desde un punto de vista cient\u00edfico,&nbsp;<strong><em>las principales diferencias entre nosotros se dan a nivel individual y cultural.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es imposible explicar la variabilidad de un gran n\u00famero de rasgos fenot\u00edpicos \u00fanicamente por factores gen\u00e9ticos. De hecho, tanto en el caso del ser humano como en otras especies, para responder a las presiones medioambientales el organismo dispone de otros medios aparte de la adaptaci\u00f3n gen\u00e9tica. Esta capacidad de adaptaci\u00f3n biol\u00f3gica y, sobre todo, cultural nos convierten en unos supervivientes. En palabras de Quintana-Murci:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Aun con un genoma id\u00e9ntico, los gemelos pueden presentar fenotipos diferentes y una incidencia diferente de determinadas enfermedades.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los mecanismos que activan o desactivan determinados genes, unos gemelos que mantengan conductas diferentes (h\u00e1bitos alimentarios, actividad f\u00edsica, consumo de tabaco, alcohol o drogas, gesti\u00f3n del estr\u00e9s, etc\u00e9tera) o vivan en entornos muy distintos (lugares contaminados, condiciones clim\u00e1ticas extremas, etc\u00e9tera), presentar\u00e1n indefectiblemente diferencias biol\u00f3gicas y conductuales. Estos son conocidos como&nbsp;<strong><em>mecanismos epigen\u00e9ticos.&nbsp;<\/em><\/strong>La epigen\u00e9tica es sin duda uno de los descubrimientos m\u00e1s importantes de los \u00faltimos a\u00f1os en el campo de la biolog\u00eda. La palabra&nbsp;<strong><em>epigen\u00e9tica&nbsp;<\/em><\/strong>significa etimol\u00f3gicamente&nbsp;<strong><em>por encima de la gen\u00e9tica<\/em><\/strong>. Se emplea para designar toda modificaci\u00f3n molecular que altera el fenotipo sin modificar la secuencia gen\u00e9tica del ADN. En palabras de Quintana-Murci:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hemos podido observar el impacto que ha tenido la urbanizaci\u00f3n de las poblaciones sobre los perfiles epigen\u00e9ticos del sistema inmunitario [\u2026] los cambios epigen\u00e9ticos podr\u00edan crear un terreno inmunitario m\u00e1s propicio al desarrollo de determinadas patolog\u00edas relacionadas con el sistema inmunitario, como las enfermedades autoinmunes, las al\u00e9rgicas o las inflamatorias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Durante mucho tiempo se crey\u00f3 que el ADN no pod\u00eda experimentar variaciones, salvo a trav\u00e9s de mutaciones que tardaban miles de a\u00f1os en producirse. Sin embargo, desde hace poco, sabemos que nuestro ADN puede verse influido tambi\u00e9n por nuestro entorno y decisiones. Nuestras actitudes y comportamientos influyen directamente en la expresi\u00f3n de nuestros genes. Jo\u00ebl Rosnay en su libro&nbsp;<strong><em>La symphonie du vivant<\/em><\/strong>, explica que las notas musicales escritas en una partitura son como&nbsp;<strong><em>la gen\u00e9tica<\/em><\/strong>, mientras que la epigen\u00e9tica es la forma en que los m\u00fasicos leen esas notas para expresar la sinfon\u00eda. Los m\u00fasicos y el director de la orquesta disponen de su partitura, donde est\u00e1n representadas las notas, los acordes, los silencios, etc\u00e9tera. La precisi\u00f3n y la belleza con que se exprese la sinfon\u00eda depender\u00e1n de la calidad de la interpretaci\u00f3n de cada m\u00fasico, as\u00ed como de la direcci\u00f3n y la coordinaci\u00f3n aportadas por el director de la orquesta. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nuestro organismo funciona como una gran orquesta. El coraz\u00f3n, los pulmones, el h\u00edgado\u2026 Cada uno tiene que tocar su partitura en armon\u00eda con el resto de los \u00f3rganos para interpretar la sinfon\u00eda de la vida. Nuestra sinfon\u00eda personal de la vida.&nbsp;<strong>\u00a1Entender la importancia de la epigen\u00e9tica es tener la oportunidad de convertirnos en directores de orquesta de nuestro propio cuerpo!<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Al demostrar que el ADN no es solo cuesti\u00f3n de herencia, la epigen\u00e9tica ha alterado por completo nuestras convicciones.&nbsp;<\/em><\/strong>El biof\u00edsico y fil\u00f3sofo franc\u00e9s Henri Atlan en su ensayo&nbsp;<strong><em>La fin du tout g\u00e9n\u00e9tique?<\/em><\/strong>, escribe que asistimos al fin del postulado seg\u00fan el cual el programa del ADN controla totalmente el funcionamiento y la reproducci\u00f3n de los seres vivos. Las investigaciones en el campo de la gen\u00e9tica demuestran que no existe una frontera absoluta entre el todopoderoso y r\u00edgido gen, el entorno y nuestro comportamiento. En palabras de Atlan:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No existe solo la programaci\u00f3n en los sistemas complejos<\/em><\/strong><em>, sino la determinaci\u00f3n y regulaci\u00f3n mediante interdependencias a varios niveles: metab\u00f3licas, funcionales y epigen\u00e9ticas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es en esa fluidez y en esa adaptaci\u00f3n permanentes donde la epigen\u00e9tica adquiere pleno sentido. Las informaciones procedentes del medio exterior modulan la expresi\u00f3n de los genes, activando o desactivando algunos en funci\u00f3n de la regulaci\u00f3n con nuestro entorno.&nbsp;<strong><em>Los seres vivos disponemos de un aut\u00e9ntico potencial de acci\u00f3n sobre nuestro genoma. Nuestros actos tienen consecuencias, puesto que pueden activar algunos genes y desactivar otros.&nbsp;<\/em><\/strong>En palabras de Rosnay:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Nuestros h\u00e1bitos de vida, as\u00ed como los acontecimientos que marcan nuestra vida&nbsp;<\/em><\/strong><em>(traumas diversos, guerra, hambre o, por el contrario, abundancia, despreocupaci\u00f3n\u2026), repercutir\u00e1n en nuestra salud y nuestros comportamientos. Asimismo, influir\u00e1n en la forma en que se expresar\u00e1n los genes heredados en el organismo de nuestros descendientes.&nbsp;<strong>De ah\u00ed que haya que modificar por completo las ideas err\u00f3neas acerca de la gen\u00e9tica y la transmisi\u00f3n de los caracteres adquiridos.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las conclusiones principales de la investigaci\u00f3n en epigen\u00e9tica, es que los individuos no estamos totalmente predeterminados por nuestros genes. Nuestro comportamiento y voluntad de actuar tambi\u00e9n pueden ayudarnos a modificar nuestra calidad de vida. Tenemos un margen de actuaci\u00f3n para mejorar. Brian R. Little en su libro&nbsp;<strong><em>Who Are You, Really?: The Surprising Puzzle of Personality<\/em><\/strong>, explica que nuestra naturaleza est\u00e1 influenciada por dos factores principales:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Biog\u00e9nicos<\/strong>: cuya influencia surge de nuestras ra\u00edces gen\u00e9ticas que moldean nuestras estructuras y procesos cerebrales.<\/li><li><strong>Sociog\u00e9nicos:<\/strong>&nbsp;que emergen a trav\u00e9s de la socializaci\u00f3n y el aprendizaje de los c\u00f3digos culturales, normas y expectativas de nuestro entorno.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Little considera que m\u00e1s all\u00e1 de la influencia de los factores biog\u00e9nicos y sociog\u00e9nicos, existe una tercera influencia fundamental de nuestro comportamiento que denomina motivos&nbsp;<strong><em>idiog\u00e9nicos<\/em><\/strong>, una palabra que deriva del griego \u201cidio\u201d, que significa particular a uno mismo o personal.&nbsp;<strong><em>Los motivos idiog\u00e9nicos, est\u00e1n conformados por nuestros planes, aspiraciones, compromisos y proyectos que perseguimos en el transcurso de nuestra vida.<\/em><\/strong>&nbsp;<strong><em>Nuestra voluntad de actuar.<\/em><\/strong>&nbsp;Estas pasiones pueden moldear nuestros pensamientos y acciones. Los proyectos personales pueden variar desde actividades aparentemente triviales hasta \u00e9picas trascendentales. Incluyen esfuerzos peque\u00f1os y grandes, desde lo \u00edntimo hasta lo profesional, desde lo mundano hasta lo existencial. Dirac coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Vivir vale la pena si uno puede contribuir de alguna manera peque\u00f1a a esta cadena interminable de progreso.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La carga gen\u00e9tica y formaci\u00f3n de Dirac pod\u00edan justificar plenamente a un ser humano completamente absorto en su trabajo, sin ning\u00fan inter\u00e9s en los dem\u00e1s ni en sus sentimientos, y absolutamente desprovisto de empat\u00eda. Sin embargo, el hombre que hab\u00eda estado completamente absorto en la vida de la mente se dej\u00f3 transformar por las emociones. El ser humano cuyas mayores contribuciones hab\u00edan estado guiadas por la b\u00fasqueda de la belleza matem\u00e1tica descubri\u00f3 algo hermoso en la humanidad cuya existencia nunca hab\u00eda sospechado.&nbsp;<strong><em>Abraz\u00f3 la diferencia de su antipart\u00edcula.<\/em><\/strong>&nbsp;En una carta dirigida a Manci, Dirac escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Manci querida, me eres entra\u00f1able. Has logrado alterar mi vida de forma maravillosa.&nbsp;<strong>Me has hecho humano<\/strong>. Siento que la vida para m\u00ed vale la pena si solo te hago feliz y no hago nada m\u00e1s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paul Dirac es considerado uno de los&nbsp;f\u00edsicos m\u00e1s importantes de todos los tiempos. Fue uno de los precursores de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y entre otras cosas&nbsp;predijo la existencia de la antimateria. En 1933 se convirti\u00f3 en&nbsp;el te\u00f3rico m\u00e1s joven en ganar el Premio Nobel de F\u00edsica. 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