{"id":834,"date":"2023-05-08T16:14:53","date_gmt":"2023-05-08T19:14:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=834"},"modified":"2023-05-08T16:14:53","modified_gmt":"2023-05-08T19:14:53","slug":"una-tras-otra","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/05\/08\/una-tras-otra\/","title":{"rendered":"<strong>Una tras otra\u2026<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p>La marcha atl\u00e9tica es una disciplina deportiva en la que se intenta caminar lo m\u00e1s r\u00e1pido posible sin correr. Las reglas son estrictas. El l\u00edmite se establece cuando el atleta pierde contacto con el suelo. Alex Schwazer desde ni\u00f1o se obsesion\u00f3 con este deporte, naci\u00f3 en Bolzano, Italia, en 1984. Fue medallista de bronce en 50 kil\u00f3metros marcha en los campeonatos mundiales de Helsinki 2005 y Osaka 2007.&nbsp;<strong><em>Con veintitr\u00e9s a\u00f1os, en los juegos ol\u00edmpicos de Pek\u00edn 2008, gan\u00f3 la medalla de oro de los 50 kil\u00f3metros marcha batiendo el r\u00e9cord ol\u00edmpico<\/em><\/strong>. En Barcelona 2010, en los 20 kil\u00f3metros marcha, obtuvo la medalla de plata, tras el ruso Stanislav Emelianov, quien posteriormente fue descalificado por dopaje y Schwazer fue proclamado campe\u00f3n de Europa 2010.&nbsp;<strong><em>Hab\u00eda alcanzado su sue\u00f1o de infancia, hab\u00eda ido a las olimpiadas<\/em><\/strong>, las hab\u00eda ganado, se hab\u00eda convertido en campe\u00f3n, tal vez, demasiado pronto. En su libro&nbsp;<strong><em>Despu\u00e9s de la l\u00ednea de meta<\/em><\/strong>&nbsp;escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi vocabulario solo inclu\u00eda dos palabras, entrenamiento y descanso. No ten\u00eda un color o un plato favoritos. No ten\u00eda un hobby, una pasi\u00f3n o una meta que no fuera caminar. [\u2026] Las victorias te dan confianza, por supuesto&#8230; Pero&nbsp;<strong>el coraz\u00f3n de la marcha atl\u00e9tica es el entrenamiento<\/strong>&#8230; Hacer el entrenamiento. Siempre. En cualquier condici\u00f3n. Fr\u00edo, nieve, granizo, da igual\u2026 Esa es la regla. [\u2026] En la carrera,&nbsp;<strong>la mente debe llevar las riendas para sentir el cuerpo, gestionar la energ\u00eda, adaptar estrategias. Buscar la perfecci\u00f3n.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El triunfo lo complic\u00f3 todo.<\/em><\/strong>&nbsp;La extrema exposici\u00f3n medi\u00e1tica mezclada con la necesidad de seguir demostrando que era el mejor, le provoc\u00f3 un colapso emocional. Para un atleta de resistencia los entrenamientos, el esfuerzo diario, son cosas a las que est\u00e1 acostumbrado. Schwazer escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En alg\u00fan momento todo esto, que siempre ha sido mi combustible, se convirti\u00f3 en una carga. Quiz\u00e1s despu\u00e9s de Beijing me sent\u00ed satisfecho, no lo s\u00e9. Pero a partir de ese momento el cansancio dej\u00f3 de ser un est\u00edmulo o algo placentero: se convirti\u00f3 en una obligaci\u00f3n, en un deber, y eso me produc\u00eda n\u00e1useas. Al seguir as\u00ed me sent\u00eda cada vez m\u00e1s vac\u00edo, cada vez m\u00e1s sin energ\u00eda.&nbsp;<strong>Ten\u00eda que parar, pero en cambio empeor\u00e9 mi situaci\u00f3n.&nbsp;<\/strong>Exteriormente, puede que me viera feliz, pero no lo estaba.&nbsp;<strong>Cuatro a\u00f1os antes no ten\u00eda nada, no era nadie, pero ten\u00eda unas ganas extraordinarias de entrenar.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su rendimiento deportivo comenz\u00f3 a bajar. Ten\u00eda que encontrar la manera de seguir siendo atleta. Cambi\u00f3 de entrenador, cambi\u00f3 de lugar donde entrenar, consult\u00f3 sic\u00f3logos, prob\u00f3 con terapias y medicamentos, pero no mejoraba su rendimiento, nada parec\u00eda funcionar.&nbsp;<strong><em>Cada vez m\u00e1s solo, comenz\u00f3 a caer en una profunda depresi\u00f3n y decidi\u00f3 hacer trampa.<\/em><\/strong>&nbsp;Fue a Turqu\u00eda a comprar&nbsp;<em>EPO<\/em>, una hormona prohibida para los deportistas. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Era un yonqui, iba a Turqu\u00eda a doparme.&nbsp;<strong>Razonaba como un adicto<\/strong>&nbsp;y estaba listo para mentir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pocas semanas antes de los Juegos Ol\u00edmpicos de Londres 2012, Schwazer dio positivo en una prueba de dopaje. Hab\u00eda sido descubierto.&nbsp;<strong><em>El campe\u00f3n ol\u00edmpico era un tramposo.<\/em><\/strong>&nbsp;No m\u00e1s deporte. Sin olimpiadas. Fue castigado por tres a\u00f1os y nueve meses. Escribe en su libro:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Cuando toqu\u00e9 fondo me pregunt\u00e9 c\u00f3mo llegu\u00e9 a esa situaci\u00f3n.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Ese d\u00eda marc\u00f3 el renacimiento del hombre que llevaba dentro y que hac\u00eda mucho tiempo que no encontraba espacio para salir. Ese d\u00eda me di cuenta de que estaba en un laberinto inmenso sin salida aparente, en el que andaba a tientas desde hac\u00eda a\u00f1os.&nbsp;<strong>Un laberinto en el que lo hab\u00eda perdido todo. La persona que era, mi prometida, la credibilidad, la dignidad.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Schwazer hab\u00eda hecho trampa y lo admiti\u00f3 p\u00fablicamente. Sin atenuantes asumi\u00f3 las consecuencias. En la serie documental de&nbsp;<em>Netflix<\/em>&nbsp;<strong><em>Alex Schwazer: Marcha por la redenci\u00f3n<\/em><\/strong>, Schwazer relata que en pocas semanas su vida hab\u00eda cambiado completamente, el mundo que conoc\u00eda se hab\u00eda esfumado, ten\u00eda que entender qu\u00e9 m\u00e1s hab\u00eda. A los 28 a\u00f1os entr\u00f3 a la universidad y comenz\u00f3 a ampliar su mundo. En esta nueva condici\u00f3n, Schwazer sinti\u00f3 nuevamente la motivaci\u00f3n por el deporte.&nbsp;<strong><em>Decidi\u00f3 recurrir a su principal acusador: Sandro Donati<\/em><\/strong>, un entrenador que en los a\u00f1os 80 hab\u00eda sido expulsado de la federaci\u00f3n italiana de atletismo por negarse a realizar transfusiones de sangre y darle anabolizantes y esteroides a sus atletas<strong><em>. El objetivo de Schwazer era demostrar que pod\u00eda ganar limpiamente.<\/em><\/strong>&nbsp;Ser entrenado por alguien reconocido por su lucha contra el dopaje reforzaba su transformaci\u00f3n. En palabras de Schwazer:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Me encomend\u00e9 a un entrenador que no sab\u00eda nada de mi especialidad.&nbsp;<strong>Acept\u00f3, pero hab\u00eda mucha distancia.<\/strong>&nbsp;Al principio hicimos algunas cosas raras en el entrenamiento. Tambi\u00e9n hubo perplejidades para m\u00ed, pero as\u00ed soy: si me meto una cosa en la cabeza, la llevo hasta el final.&nbsp;<strong>En el camino, la relaci\u00f3n cambi\u00f3 por completo.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Esta alianza era impensada.<\/em><\/strong>&nbsp;El deportista culpable de dopaje estaba siendo entrenado por su m\u00e1s implacable acusador. Ambos arriesgaron, se pusieron a trabajar y los resultados comenzaron a sorprender. Cuando se cumpli\u00f3 el tiempo de sanci\u00f3n el rendimiento deportivo de Schwazer era \u00f3ptimo. Regres\u00f3 en mayo de 2016 para el Mundial de Roma, d\u00f3nde gan\u00f3 con autoridad los 50 kil\u00f3metros marcha, lo que le permiti\u00f3 clasificar para los Juegos Ol\u00edmpicos de Rio de 2016.&nbsp;<strong><em>El campe\u00f3n estaba de regreso. Se hab\u00eda reivindicado. Estaba nuevamente en lo m\u00e1s alto del deporte mundial y lo hab\u00eda hecho limpiamente.<\/em><\/strong>&nbsp;Sin embargo, pronto todo cambi\u00f3. Nuevamente fue acusado de dopaje.&nbsp;<strong><em>Hab\u00edan reanalizado una muestra tomada el 1 de enero de 2016<\/em><\/strong>&nbsp;y hab\u00edan detectado testosterona. El abogado de Schwazer, Gerhard Brandst\u00e4tter se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las acusaciones son falsas y monstruosas. Ahora pas\u00f3 lo que preocupaba a Alex, pero nos defenderemos y demandaremos a los responsables.&nbsp;<strong>Todo esto me parece il\u00f3gico, no entiendo por qu\u00e9 un test que dio negativo el 1 de enero, reanalizado el 12 de mayo, dio positivo.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Debido a las consecuencias de su propio error anterior, Schwazer hab\u00eda&nbsp;<strong><em>buscado la redenci\u00f3n precisamente a trav\u00e9s de la misma disciplina que le apasionaba, que lo hab\u00eda hecho sufrir, fortalecerse, triunfar, aislarse y destruirse.<\/em><\/strong>&nbsp;Pero tambi\u00e9n le hab\u00eda permitido conocerse. Estaba convencido que esta vez no hab\u00eda hecho nada malo.&nbsp;<strong><em>No le cre\u00edan. Estaba tildado de manzana podrida para siempre.&nbsp;<\/em><\/strong>Schwazer argument\u00f3 manipulaci\u00f3n de pruebas, fraude procesal y complot. Sigui\u00f3 entrenando, prepar\u00e1ndose, haciendo sus mismas rutinas con la esperanza que todo fuera una equivocaci\u00f3n. Se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Creo que un episodio, por desconsiderado que sea, no puede desviar el rumbo de toda una vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Schwazer fue sancionado como reincidente con ocho a\u00f1os de suspensi\u00f3n por dopaje<\/em><\/strong>, justo antes de los Juegos Ol\u00edmpicos de R\u00edo 2016. La sanci\u00f3n le imped\u00eda participar en los Juegos de Tokio 2020 y prolongaba su suspensi\u00f3n deportiva hasta 2024.&nbsp;<strong><em>Ahora comenzaba la lucha por salvar su imagen. Esta vez la historia es digna de la mafia italiana.&nbsp;<\/em><\/strong>Una intriga internacional entre el deporte y los tribunales. En palabras de Schwazer:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Sent\u00ed una ira enorme. Pero conviene hacer un razonamiento m\u00e1s amplio.&nbsp;<\/em><\/strong><em>En la vida te equivocas, yo mismo me equivoqu\u00e9.&nbsp;<strong>No est\u00e1 bien olvidarse de todo o fingir que no pas\u00f3 nada, pero tampoco lo est\u00e1 ponerse en el lugar de la v\u00edctima y compadecerse de uno mismo.<\/strong>&nbsp;Fue algo muy malo, a estas alturas creo que intencional, dif\u00edcil de perdonar.&nbsp;<strong>Pero uno debe ser capaz de ir m\u00e1s all\u00e1.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su objetivo era probar su inocencia. En una larga batalla judicial por fin lo logr\u00f3.&nbsp;<strong><em>En febrero de 2021, el juez de instrucci\u00f3n del Tribunal de Bolzano Walter Pelino archiv\u00f3 el caso&nbsp;<\/em><\/strong>y acus\u00f3 a la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) y a la Asociaci\u00f3n Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) de declaraciones falsas. La sentencia se\u00f1al\u00f3 respecto de las pruebas de orina de Schwazer:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Se alteraron con el fin de hacerlas positivas y, por tanto, descalificar y desacreditar al deportista, as\u00ed como a su entrenador Sandro Donati.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las sentencias del tribunal italiano no fueron aceptadas por la WADA ni por la justicia internacional.&nbsp;<strong><em>Schwazer, fue absuelto por la justicia italiana, pero sigue castigado por la deportiva hasta el 7 de julio de 2024.<\/em><\/strong>&nbsp;Esa fecha, no le da tiempo para clasificar a los Juegos Ol\u00edmpicos de Par\u00eds, a los que llegar\u00eda al borde de los 40 a\u00f1os. En una reciente entrevista con&nbsp;<strong><em>GQ Italia<\/em><\/strong>&nbsp;le preguntaron a Schwazer, c\u00f3mo fue la experiencia de rebobinar su vida en el documental. Respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No fue dif\u00edcil. No sent\u00ed ira, contando todo lo que me pas\u00f3. Y<strong>a he hecho las paces conmigo mismo en muchos aspectos:<\/strong>&nbsp;no soy alguien que alberga ira, me limitar\u00eda. Tengo que superar las cosas. Y lo hice.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>A veces hay circunstancias o accidentes externos que nos impiden conseguir nuestros prop\u00f3sitos.<\/em><\/strong>&nbsp;Elementos que, o bien han cambiado o bien no hemos considerado. Algunas circunstancias, a veces, eran previsibles, otras no. En la experiencia de Schwazer:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Si no me hubiera entrenado Sandro Donati,<\/em><\/strong><em>&nbsp;no habr\u00eda dado positivo, pero tampoco habr\u00eda vuelto a competir, ni a sentir el placer de sentirme atleta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Todos cometemos errores, algunos con consecuencias permanentes. A veces cometemos errores que podr\u00edan haber sido evitados. Pero, de la misma manera, hay errores que eran muy dif\u00edciles de evitar. Algunos errores se cometen una vez y nos quedan grabados a fuego y no los repetimos m\u00e1s. Otros nos acompa\u00f1an durante mucho tiempo. Incluso pueden volverse tristemente cr\u00f3nicos. El desaf\u00edo es tomar conciencia y aprender de ellos. Ignasi Gir\u00f3 en su libro&nbsp;<strong><em>Teor\u00eda optimista del fracaso<\/em><\/strong>, recomienda tres pasos:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Aceptarlos:&nbsp;<\/strong>f\u00e1cil decirlo y aconsejarlo, pero nada trivial realizarlo. A nadie le gusta admitir que ha metido la pata hasta el fondo, y que lo ocurrido en gran parte, fue culpa suya.<\/li><li><strong>Observarlos con detenci\u00f3n:&nbsp;<\/strong>Luego de aceptar los errores cometidos, a una cierta distancia temporal de los hechos, nos analizamos e intentamos describir con todo lujo de detalles aquello en lo que nos equivocamos. Un paso denso, pero fundamental.<\/li><li><strong>Cambiar:&nbsp;<\/strong>Nos convertimos en dise\u00f1adores de nuestra propia vida e intentamos, usando lo observado, a\u00f1adir nuevos ingredientes vitales que limiten las probabilidades de que volvamos a meter la pata.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Lograr un cambio profundo requiere modificar las recetas. Todo cambio, para que tenga alg\u00fan valor, ha de ser duradero. Gir\u00f3 comenta:<\/p>\n\n\n\n<p><em>De la misma forma que una escalera si no tiene pelda\u00f1os es imposible subir, nuestras vidas sin errores no nos dar\u00edan la posibilidad de aprender o mejorar. Los errores alimentan nuestro crecimiento. Los errores, como los pelda\u00f1os, son un gran invento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Los eventos individuales no tienen por qu\u00e9 cambiar nuestra esencia.<\/em><\/strong>&nbsp;Leonard Cohen nos recuerda en<strong><em>&nbsp;Anthem<\/em><\/strong><em>:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Olvida tu ofrenda perfecta. Hay una grieta, una grieta en todo. As\u00ed es como entra la luz.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Las cicatrices y heridas que llevamos son un recordatorio de nuestras experiencias, fortaleza y resiliencia, ocultarlas ser\u00eda ignorar nuestro valor e historia.<\/em><\/strong>&nbsp;Al aceptar e integrar lo imperfecto, reparar lo que est\u00e1 roto y aprender a valorar la belleza de las fallas, honramos la vida. Tom\u00e1s Navarro en su libro&nbsp;<strong><em>Wabi Sabi<\/em><\/strong>, se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La vida tiene errores, problemas y accidentes y as\u00ed debe ser, ya que en sus errores y accidentes nos est\u00e1 brindando la oportunidad de aprender, de explorar, de solucionar; en definitiva, de crecer como personas. La vida, sin duda, es bella a pesar de sus imperfecciones, errores y problemas; y nosotros, igual que ella, somos simples humanos imperfectos que tenemos la oportunidad de disfrutar de toda esa belleza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Solemos mirar las cosas de manera exitista, siempre debe haber una victoria, debemos ganar, tener un final feliz, alcanzar la perfecci\u00f3n. Pero no tiene por qu\u00e9 ser as\u00ed. En una entrevista Schwazer, se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Creo que me hizo una persona mucho m\u00e1s completa.&nbsp;<strong>Cuando ganas, \u00bfqu\u00e9 es dif\u00edcil despu\u00e9s de eso? \u00bfDe d\u00f3nde puedes crecer?<\/strong>&nbsp;Sin embargo,&nbsp;<strong>cuando pierdes, creces mucho m\u00e1s. Intentas entender por qu\u00e9 perdiste.<\/strong>&nbsp;Si te ocurre una paliza como la m\u00eda, te haces preguntas: sobre la vida, sobre la familia, sobre las&nbsp;<strong>prioridades<\/strong>. Me he hecho todas estas preguntas, muchas veces. Y por suerte pude encontrar algunas respuestas.&nbsp;<strong>Probablemente soy un deportista con algunas victorias menos, pero con una experiencia ciertamente mayor en la vida.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La marcha atl\u00e9tica es una disciplina deportiva en la que se intenta caminar lo m\u00e1s r\u00e1pido posible sin correr. Las reglas son estrictas. El l\u00edmite se establece cuando el atleta pierde contacto con el suelo. Alex Schwazer desde ni\u00f1o se obsesion\u00f3 con este deporte, naci\u00f3 en Bolzano, Italia, en 1984. 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