{"id":787,"date":"2023-03-13T10:24:47","date_gmt":"2023-03-13T13:24:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=787"},"modified":"2023-04-17T12:38:10","modified_gmt":"2023-04-17T15:38:10","slug":"emociones","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/03\/13\/emociones\/","title":{"rendered":"Emociones"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Mike Tyson observaba a su contrincante tendido en la lona.<\/em><\/strong>&nbsp;El 11 de febrero de 1990, defend\u00eda todos sus t\u00edtulos de campe\u00f3n del mundo de los pesos pesados, en el Tokio Dome de Jap\u00f3n. Era el octavo asalto. Se supon\u00eda que el adversario de Tyson, un desconocido, James \u201cBuster\u201d Douglas, no deber\u00eda haber llegado hasta ese punto. El \u00e1rbitro empez\u00f3 la cuenta, Douglas se levant\u00f3 y son\u00f3 la campana. Se fue a su esquina, tuvo un minuto para recuperarse de la conmoci\u00f3n y se levant\u00f3 para seguir peleando. Antes de la pelea, las apuestas eran 42 a 1 a favor de Tyson. De hecho,&nbsp;<strong><em>se ofrec\u00edan apuestas sobre cu\u00e1nto tiempo durar\u00eda Douglas antes de que Tyson lo noqueara<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tyson, el mejor boxeador de finales del siglo XX, creci\u00f3 en un barrio marginal de Brooklyn.&nbsp;<strong><em>A los 12 a\u00f1os ten\u00eda 30 condenas por robo y violencia.&nbsp;<\/em><\/strong>Su madre era descrita como una mujer promiscua. Tyson comenta:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nunca vi a mi madre feliz conmigo y orgullosa de m\u00ed por hacer algo: solo me conoc\u00eda como un ni\u00f1o salvaje que corr\u00eda por las calles, volviendo a casa con ropa nueva que sab\u00eda que hab\u00eda robado. Nunca tuve la oportunidad de hablar con ella o saber de ella.&nbsp;<strong>Profesionalmente, no tiene ning\u00fan efecto, pero es aplastante emocional y personalmente.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tyson, creci\u00f3 sin padre, pero tras la muerte de su madre qued\u00f3 al cuidado del m\u00edtico preparador Constantine D\u2019Amato, que reconoci\u00f3 su talento y potencial para el box.&nbsp;<strong><em>D\u00b4Amato<\/em><\/strong>&nbsp;<strong><em>canaliz\u00f3 la ira y naturaleza agresiva de Tyson para convertirlo en una m\u00e1quina de aniquilar rivales<\/em><\/strong>. En palabras de D\u2019Amato:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Vi que Mike era fuerte, que pod\u00eda aguantar los golpes.&nbsp;<strong>Y estaba dispuesto a ser constante.<\/strong>&nbsp;Por eso le dije que pod\u00eda hacer de \u00e9l un gran boxeador y el futuro campe\u00f3n del mundo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>D\u2019Amato llev\u00f3 a Tyson a las Olimpiadas junior de 1982. Tyson ten\u00eda 16 a\u00f1os. En el primer combate, tard\u00f3 ocho segundos en derrotar a su rival. Y as\u00ed sigui\u00f3 hasta lograr el t\u00edtulo de campe\u00f3n ol\u00edmpico junior. El combate final dur\u00f3 35 segundos. En 1985, Tyson pas\u00f3 al profesionalismo. Desde entonces, fue dejando rivales en la lona y logr\u00f3 reunir sin apelaci\u00f3n los cinturones de la WBC, WBA e IBF.&nbsp;<strong><em>Tyson se convirti\u00f3 en el campe\u00f3n del mundo peso pesado m\u00e1s joven de toda la historia.<\/em><\/strong>&nbsp;Pas\u00f3 a ser una celebridad. Una m\u00e1quina de destrozar rivales y de hacer dinero. As\u00ed lleg\u00f3 Tyson a Tokio.&nbsp;<strong><em>37 victorias, 32 de ellas por nocaut y 17 en el primer asalto. Cero derrotas. Nunca nadie lo hab\u00eda tumbado.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No estaba previsto que Douglas se enfrentara a Tyson. La \u201cverdadera\u201d pelea para Tyson era con Holyfield. La pelea de Tokio era solo una preparaci\u00f3n.&nbsp;<strong><em>A nadie le importaba Douglas.&nbsp;<\/em><\/strong>Precisamente lo eligieron por ser un boxeador con buena pinta y t\u00e9cnica, que pod\u00eda aguantar lo suficiente a Tyson, pero tampoco demasiado. A Tyson le pagaron 6 millones de d\u00f3lares por la pelea y al \u201cpaquete\u201d Douglas, le ofrecieron 1.3 millones de d\u00f3lares por aguatar los golpes.&nbsp;<strong><em>La \u00fanica que confiaba en \u201cBuster\u201d Douglas era su madre.<\/em><\/strong>&nbsp;Sin embargo, tres semanas antes de la pelea, Douglas se enter\u00f3 que su madre hab\u00eda muerto de una apoplej\u00eda a los 47 a\u00f1os. Declar\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Estaba devastado. Nadie pod\u00eda entender mi situaci\u00f3n.&nbsp;<strong>Perd\u00ed a mi mejor amiga, a mi madre.&nbsp;<\/strong>En realidad, no ten\u00eda a nadie a quien acudir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que sus entrenadores le ofrecieron la oportunidad de retirarse de la pelea. No lo hizo. Declar\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ella hubiera querido que permaneciera fuerte.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los boxeadores llegaron a Tokio varios d\u00edas antes de la pelea, para aclimatarse.&nbsp;<strong><em>Mientras Douglas se mataba entrenando, Tyson se dedic\u00f3 a la far\u00e1ndula.&nbsp;<\/em><\/strong>Era l\u00f3gico, enfrentar\u00eda a un rival que era un buen atleta, pero nada m\u00e1s. Sin embargo, Douglas pensaba diferente y coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>He venido a Tokio a ganar. Soy alguien y no tengo nada que perder.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nadie le crey\u00f3. Cuando Douglas cay\u00f3 a la lona en el octavo asalto, todos pensaron que se hab\u00eda terminado su aventura.&nbsp;<strong><em>Si Mike Tyson te noquea, no te levantas.&nbsp;<\/em><\/strong>Douglas, podr\u00eda haber decidido tomar su dinero y retirarse, y nadie lo hubiera culpado.&nbsp;<strong><em>Pero decidi\u00f3 seguir.<\/em><\/strong>&nbsp;Se puso en pie y sali\u00f3 a enfrentar al temible Tyson nuevamente. Aguant\u00f3 el noveno asalto. Y en el d\u00e9cimo asalto Douglas lanz\u00f3 una combinaci\u00f3n de golpes que noquearon al campe\u00f3n.&nbsp;<strong><em>Por primera vez en la historia alguien hab\u00eda sido capaz de tumbar a Mike Tyson<\/em><\/strong>. James Douglas se hab\u00eda convertido en el sorprendente nuevo campe\u00f3n de los pesos pesados. Hasta hoy, este sigue consider\u00e1ndose, el triunfo m\u00e1s inesperado en la historia del boxeo. \u201cBuster\u201d Douglas, \u201cel don Nadie\u201d, hab\u00eda derrotado al invencible Mike Tyson. Luego de la pelea le preguntaron a Douglas \u00bfC\u00f3mo lo hab\u00eda logrado?, \u00bfC\u00f3mo hab\u00eda podido recuperarse de la noqueada en el octavo asalto? \u00bfQu\u00e9 lo hab\u00eda motivado a seguir peleando? Douglas casi rompi\u00f3 en llanto y dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi madre, Mi madre\u2026 Que Dios la bendiga.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Su madre hab\u00eda cre\u00eddo en \u00e9l y eso lo motiv\u00f3.&nbsp;<\/em><\/strong>El combate de Douglas y Tyson en Tokio pone de manifiesto que&nbsp;<strong><em>uno de los factores m\u00e1s importantes de la experiencia humana, para bien y para mal son las emociones<\/em><\/strong>. Leonard Mlodinow, f\u00edsico te\u00f3rico y matem\u00e1tico conocido por sus trabajos de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, en su reciente libro&nbsp;<strong><em>Emotional: How Feelings Shape Our Thinking<\/em><\/strong>, se ocupa de investigar c\u00f3mo nuestras emociones inconscientemente modelan y dirigen nuestro pensamiento. Explica que&nbsp;<strong><em>las emociones est\u00e1n arraigadas en nuestros genes y estructuras cerebrales que compartimos con todos los seres vivos. Y al mismo tiempo est\u00e1n incrustados en esquemas sociales y tradiciones culturales profundas.<\/em><\/strong>&nbsp;Los padres de Mlodinow sobrevivieron a los campos de concentraci\u00f3n alemanes durante la segunda guerra mundial, y en una an\u00e9cdota personal comenta que cuando era ni\u00f1o y hac\u00eda alguna travesura, su madre explotaba y le gritaba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1No puedo m\u00e1s!, \u00a1Desear\u00eda estar muerta! \u00bfPor qu\u00e9 sobreviv\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 Hitler no me mat\u00f3?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A medida que crec\u00eda, Mlodinow se dio cuenta que el trauma que su madre hab\u00eda soportado era la causa de sus reacciones desproporcionadas. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En lo profundo de nuestro cerebro [\u2026]&nbsp;<strong>nuestro oscuro inconsciente aplica todo el tiempo las lecciones de nuestras experiencias pasadas para predecir las consecuencias de nuestras circunstancias actuales.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, somos marionetas tanto del dolor como del placer, ocasionalmente liberados por la creatividad. Las emociones se iniciaron con la vida misma. Nos preceden en nuestros antecesores en la escala evolutiva y nos constituyen en nuestra esencia m\u00e1s profunda. Daniel L\u00f3pez Rosetti, en su libro&nbsp;<strong><em>Equilibrio<\/em><\/strong>, explica que desde nuestra primera infancia y a lo largo de toda nuestra vida,&nbsp;<strong><em>vamos acumulando en nuestra memoria las experiencias que vivimos relacionadas con nosotros mismos, los dem\u00e1s y el entorno.<\/em><\/strong>&nbsp;Aunque casi la totalidad de esas experiencias las olvidamos, recordamos las que nos resultan particularmente relevantes; en especial, las que nos han impactado.&nbsp;<strong><em>La emoci\u00f3n decide y la raz\u00f3n justifica<\/em><\/strong>. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cualquier experiencia que vivamos se recordar\u00e1 seg\u00fan la intensidad de la carga emocional que la acompa\u00f1e.&nbsp;<strong>Lo que vivimos emocionalmente nos queda grabado para siempre.<\/strong><\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Gran parte de nuestro conocimiento de c\u00f3mo funciona la emoci\u00f3n proviene de los avances de los \u00faltimos a\u00f1os, en los cuales ha habido una explosi\u00f3n sin precedentes de investigaciones en este campo. Mlodinow escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sabemos que la emoci\u00f3n es tan importante como la raz\u00f3n para guiar nuestros pensamientos y decisiones, aunque funcionan de manera diferente. Si bien el pensamiento racional nos permite sacar conclusiones l\u00f3gicas con base en nuestras metas y datos relevantes,&nbsp;<strong>la emoci\u00f3n act\u00faa a un nivel m\u00e1s abstracto: afecta la importancia que le asignamos a las metas y el peso que le damos a los datos.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras emociones se comienzan a forjar en la infancia y conforman un marco para nuestros juicios.&nbsp;<strong><em>Modelan la forma en que pensamos nuestras circunstancias presentes y nuestras posibilidades futuras.<\/em><\/strong>&nbsp;Uno de los aspectos m\u00e1s notables de la emoci\u00f3n humana es cu\u00e1nto difiere en las personas, distintas personas reaccionan de manera muy diferente a circunstancias y desaf\u00edos similares. Sin embargo, la actual investigaci\u00f3n acad\u00e9mica destaca algunas emociones que surgen en nuestra infancia y repercuten durante toda nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Verg\u00fcenza:<\/strong>&nbsp;es la inquietud sobre c\u00f3mo t\u00fa y otros te ven, se asocia con un deseo de esconderse o escapar. Las personas propensas a la verg\u00fcenza pueden tender a culpar a otros, enojarse y ser hostiles; en general, son menos capaces de empatizar con otras personas.<\/li><li><strong>Culpa:<\/strong>&nbsp;es la preocupaci\u00f3n sobre c\u00f3mo tus acciones afectan a otros, se relaciona con el deseo de disculparse o reparar. Las personas propensas a la culpa se enojan menos y es m\u00e1s com\u00fan que expresen su ira de manera directa.<\/li><li><strong>Miedo:&nbsp;<\/strong>es una respuesta a un peligro espec\u00edfico, identificable e inminente. El miedo estimula una reacci\u00f3n defensiva o una respuesta para pelear o huir, y r\u00e1pidamente se calma cuando la amenaza desaparece.<\/li><li><strong>Ansiedad:<\/strong>&nbsp;es la percepci\u00f3n de una amenaza posible e impredecible, una que puede tener poca probabilidad de hacernos un da\u00f1o real, puede ser vaga o ambigua, o no tener un origen claro. Es m\u00e1s com\u00fan vivir en un estado cr\u00f3nico de ansiedad que de miedo permanente. Una fuerte tendencia a la ansiedad provoca estr\u00e9s.<\/li><li><strong>Ira:<\/strong>&nbsp;es el est\u00edmulo para actuar cuando se desaf\u00eda la supervivencia o cuando otro individuo obstaculiza el logro de una meta. Una respuesta iracunda est\u00e1 dise\u00f1ada para disuadir no solo la amenaza actual, sino las amenazas similares que podr\u00edan ocurrir en el futuro. Evolutivamente aumenta las posibilidades de supervivencia y reproducci\u00f3n.<\/li><li><strong>Agresi\u00f3n:<\/strong>&nbsp;es una reacci\u00f3n defensiva f\u00edsica o verbal que se puede activar en diferentes contextos. Un bajo nivel de agresi\u00f3n podr\u00eda indicar que dudas en imponer tu opini\u00f3n. Ni la ira ni la agresi\u00f3n tienen necesariamente el mismo efecto hoy que el que tuvieron en nuestro entorno ancestral. Ambas emociones pueden salirse de control.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>El psic\u00f3logo Tom\u00e1s Navarro, en su libro&nbsp;<strong><em>Fortaleza emocional,<\/em><\/strong>&nbsp;se\u00f1ala que nadie elige d\u00f3nde nace, qu\u00e9 familia le toca y qu\u00e9 experiencias vive en su primera infancia.&nbsp;<strong><em>La \u00fanica manera de corregir las malas cosas del pasado es a\u00f1adiendo cosas buenas en el futuro.<\/em><\/strong>&nbsp;El primer paso consiste en asumir que el pasado, pasado est\u00e1 y que no podemos modificarlo. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si te has criado con unos padres, hermanos o personas cercanas manipuladoras, has de saber que&nbsp;<strong>su instrumento preferido para ejercer su control suelen ser el miedo, la culpa o la verg\u00fcenza.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las investigaciones m\u00e1s reveladoras sobre la herencia y la crianza, lo ha liderado Michael Meaney en la Universidad McGill en Montreal. En el art\u00edculo:&nbsp;<strong><em>Are your genes your destiny? (Not if your mom has anything to say about it)<\/em><\/strong>, los investigadores demostraron que&nbsp;<strong><em>ratas criadas por madres negligentes tend\u00edan a ser m\u00e1s ansiosas que ratas criadas por madres cuidadosas.<\/em><\/strong>&nbsp;Descubrieron que la actividad de los genes relacionados con el estr\u00e9s se alteraba en las ratas que hab\u00edan recibido menos cuidados. Eran hipersensibles a las amenazas de su entorno. Se paralizaban si se les dejaba en lugares desconocidos y daban un gran salto si las asustaban. Liberaban grandes cantidades de hormonas, que provocan que el coraz\u00f3n bombee m\u00e1s r\u00e1pido y preparan a los m\u00fasculos para pelear o huir. Las hembras de ese tipo no atend\u00edan bien a sus cr\u00edas y no les daban la atenci\u00f3n habitual.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras ratas del laboratorio se encontraban en el extremo opuesto de la ansiedad. Cuando las colocaban en un nuevo entorno, exploraban. Incluso cuando recib\u00edan un choque el\u00e9ctrico, liberaban solo una peque\u00f1a cantidad de la hormona del estr\u00e9s. Las hembras en este grupo eran muy cuidadosas con sus cr\u00edas. Los investigadores se percataron que las madres de las ratas afectuosas pasaban mucho m\u00e1s tiempo lamiendo y limpiando a sus cr\u00edas, las madres tambi\u00e9n eran afectuosas. Por su parte, las madres de las cr\u00edas ansiosas raramente las lam\u00edan y limpiaban.&nbsp;<strong><em>Las ratas ansiosas ten\u00edan madres ansiosas.<\/em><\/strong>&nbsp;Parec\u00eda que el rasgo del afecto contra el de la ansiedad se transmit\u00eda gen\u00e9ticamente de una generaci\u00f3n a otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los investigadores, dise\u00f1aron un experimento. Al nacer, cambiaron las cr\u00edas: los hijos de las madres ansiosas fueron criados por las madres afectuosas, y viceversa. Sorpresa.&nbsp;<strong><em>Las cr\u00edas crecieron con el rasgo de la madre que los crio, no el de su madre biol\u00f3gica.<\/em><\/strong>&nbsp;Al parecer este experimento muestra que lo que reg\u00eda el perfil emocional era el comportamiento de la madre y no los genes. Los investigadores encontraron que el gen que gobierna los receptores de la hormona del estr\u00e9s en las ratas se modifica por las experiencias de su vida temprana. Las lamidas y el aseo que les brindaban las madres cari\u00f1osas activaban el gen afectuoso.&nbsp;<strong><em>Si la madre es negligente, el gen del afecto se reprime, dejando a la rata susceptible a la ansiedad.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta investigaci\u00f3n muestra que&nbsp;<strong><em>las experiencias infantiles transforman la manera en la que act\u00faa el ADN<\/em><\/strong>. \u00bfEs esto equivalente en humanos? Los investigadores obtuvieron muestras de tejido cerebral e historiales m\u00e9dicos y psicol\u00f3gicos detallados de personas que hab\u00edan sufrido abuso infantil y, posteriormente, se hab\u00edan suicidado. Encontraron que, como en las ratas, cuando se comparaba el tejido cerebral de quienes hab\u00edan padecido abuso, los cerebros violentados conten\u00edan una modificaci\u00f3n qu\u00edmica considerablemente mayor en el gen responsable del receptor de la hormona del estr\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que en las ratas,&nbsp;<strong><em>las experiencias estresantes en la infancia hacen que los humanos adultos sean menos capaces de lidiar con la adversidad.<\/em><\/strong>&nbsp;Meaney descubri\u00f3 que el perfil emocional de una persona surge de su predisposici\u00f3n gen\u00e9tica m\u00e1s la epigen\u00e9tica, lo que parece ser un importante mecanismo en el que la crianza ejerce su efecto. En palabras de Mlodinow:<\/p>\n\n\n\n<p><em>El trabajo de Meaney proporciona una gran esperanza para quienes padecen problemas emocionales y muestra que,&nbsp;<strong>incluso si existe una tendencia heredada, es posible cambiar el cerebro para superarla.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mike Tyson luego de la derrota con Douglas, pele\u00f3 cuatro veces m\u00e1s antes de ser condenado por violaci\u00f3n en 1991. Despu\u00e9s de salir de la c\u00e1rcel recuper\u00f3 los t\u00edtulos mundiales, pero los perdi\u00f3 frente a Holyfield y nunca m\u00e1s fue campe\u00f3n mundial. Pele\u00f3 espor\u00e1dicamente durante otra d\u00e9cada y se retir\u00f3 del boxeo en 2005. Seg\u00fan Forbes, Tyson fue uno de los boxeadores mejor pagados de la historia y sus ganancias pudieron haber llegado a 700 millones de d\u00f3lares. Lo perdi\u00f3 todo. Sin embargo, hoy se est\u00e1 recuperando con un pr\u00f3spero negocio de cannabis:&nbsp;<strong><em>Tyson 2.0.<\/em><\/strong>&nbsp;En una entrevista, declar\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi primer a\u00f1o como campe\u00f3n no fue muy bueno. Un mont\u00f3n de demandas. Fue abrumador para m\u00ed a los 20 a\u00f1os.&nbsp;<strong>Siempre quise lo que pasa ahora, pero no estaba preparado para ello.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Douglas conserv\u00f3 el t\u00edtulo de campe\u00f3n mundial de peso pesado durante ocho meses hasta que en su primera defensa fue derrotado por Holyfield. Se retir\u00f3 poco despu\u00e9s de la derrota. Aument\u00f3 de peso al extremo y un coma diab\u00e9tico lo tuvo al borde de la muerte. Volvi\u00f3 al boxeo entre 1996 y 1999 hasta que se retir\u00f3 definitivamente. Hoy tiene un gimnasio en Columbus, Ohio. Form\u00f3 una asociaci\u00f3n para desarrollar programas de capacitaci\u00f3n, diversidad y habilidades para j\u00f3venes en riesgo social. En una entrevista reciente coment\u00f3 que cuando ni\u00f1o sufri\u00f3 acoso escolar. Comenta:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Mi madre me ayud\u00f3 a superarlo.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Me enfrent\u00e9 al mat\u00f3n, y me di cuenta de que se pod\u00eda manejar. A veces f\u00edsicamente o a veces simplemente manteni\u00e9ndome en pie. Esto puede tener un efecto muy negativo y alterar la vida. Afortunadamente, pude superarlo y convertirme en el hombre que soy hoy.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Las experiencias en la infancia temprana pueden influir profundamente en nuestra fortaleza emocional.<\/em><\/strong>&nbsp;Pero se puede mejorar.&nbsp;Aprender a regular nuestras emociones, requiere analizar conscientemente nuestro archivo de emociones e identificar patrones. Detenernos el tiempo necesario, para observar nuestras reacciones emocionales pasadas y actuales con la mayor precisi\u00f3n posible, las recurrencias y tendencias, las reacciones positivas o negativas y por qu\u00e9 creemos que actuamos de tal o cual modo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Reconocer y regular nuestras emociones nos ayuda<\/em><\/strong>, entre otras cosas, a diferir nuestras reacciones autom\u00e1ticas, y abrirnos a la opci\u00f3n de explorar acciones m\u00e1s adecuadas. El factor tiempo en el procesamiento de las emociones, clarifica nuestra condici\u00f3n y minimiza la posibilidad de errores.&nbsp;<strong><em>Tomar distancia y tiempo es fundamental en un estado de alta carga emocional.<\/em><\/strong>&nbsp;Es preferible esperar lo necesario para ser capaces de analizar y reflexionar adecuadamente. La regulaci\u00f3n emocional posibilita no descontrolar ni desorganizar nuestra toma de decisiones ante emociones intensas. En las actuales circunstancias mundiales, un adecuado equilibrio entre la raz\u00f3n y la emoci\u00f3n es la \u00fanica alternativa para alcanzar el bienestar personal, social y planetario. La comprensi\u00f3n de nuestras emociones sigue siendo una asignatura pendiente. En su libro&nbsp;<strong><em>Emoci\u00f3n y Sentimientos<\/em><\/strong>, Daniel L\u00f3pez Rosetti, lo resume magistralmente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Podemos afirmar que tenemos una prehistoria emocional y una novedad racional. Hemos \u201csentido\u201d mucho tiempo antes que apareciera nuestro primer pensamiento.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mike Tyson observaba a su contrincante tendido en la lona.&nbsp;El 11 de febrero de 1990, defend\u00eda todos sus t\u00edtulos de campe\u00f3n del mundo de los pesos pesados, en el Tokio Dome de Jap\u00f3n. Era el octavo asalto. 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