{"id":783,"date":"2023-03-06T10:45:29","date_gmt":"2023-03-06T13:45:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=783"},"modified":"2023-03-06T10:45:29","modified_gmt":"2023-03-06T13:45:29","slug":"ideas-claras","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/03\/06\/ideas-claras\/","title":{"rendered":"Ideas Claras"},"content":{"rendered":"\n<p>El genio de Charles Sanders Peirce est\u00e1 a la altura de Arist\u00f3teles y Kant. Quer\u00eda&nbsp;<strong><em>comprender los procesos de pensamiento y la ciencia<\/em><\/strong>, por lo que, a trav\u00e9s, de amplios estudios a lo largo de d\u00e9cadas construy\u00f3 una&nbsp;<strong><em>arquitectura de categor\u00edas filos\u00f3ficas<\/em><\/strong>&nbsp;capaz de dar cuenta de cualquier fen\u00f3meno del cosmos y de la experiencia humana. Max Fisch, en su ensayo&nbsp;<strong><em>Peirce, Semeiotic and Pragmatism<\/em><\/strong>, describe la importancia intelectual de Peirce como matem\u00e1tico, astr\u00f3nomo, qu\u00edmico, geod\u00e9sico, top\u00f3grafo, cart\u00f3grafo, metr\u00f3logo, espectroscopista, ingeniero, inventor; psic\u00f3logo, fil\u00f3logo, lexic\u00f3grafo, historiador de la ciencia, economista matem\u00e1tico, estudioso de la medicina; dramaturgo y actor; fenomen\u00f3logo, semi\u00f3tico, l\u00f3gico, ret\u00f3rico y metaf\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p>Peirce no solo era un te\u00f3rico, era un cient\u00edfico activo. Se gradu\u00f3 de Harvard como qu\u00edmico y durante aproximadamente 30 a\u00f1os trabaj\u00f3 para el&nbsp;<em>United States Coast and Geodetic Survey<\/em>. Hizo contribuciones en muchos campos. Fue asistente en el observatorio astron\u00f3mico de Harvard y realiz\u00f3 experimentos y asesor\u00edas cient\u00edficas en Europa. Fue el primero en tratar de determinar los contornos de la V\u00eda L\u00e1ctea. Fue el primero en medir el metro con la longitud de onda de la luz. Fue el primero en concebir el dise\u00f1o y la teor\u00eda de una computadora de circuitos de conmutaci\u00f3n el\u00e9ctrica, y el fundador de la investigaci\u00f3n econ\u00f3mica. En&nbsp;<strong><em>Essential Peirce<\/em><\/strong>, escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La empresa que este volumen inaugura es la de hacer una filosof\u00eda como la de Arist\u00f3teles, es decir, esbozar una teor\u00eda tan comprehensiva que, durante muchos a\u00f1os, toda la labor de la raz\u00f3n humana, en la filosof\u00eda de toda escuela y corriente, en matem\u00e1ticas, psicolog\u00eda, ciencia f\u00edsica, historia, sociolog\u00eda y en cualquier otra divisi\u00f3n que pueda haber, aparecer\u00e1 como una faena consistente en ir completando sus detalles.&nbsp;<strong>El primer paso hacia esto es el de hallar conceptos simples aplicables a toda cuesti\u00f3n.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Durante su vida, public\u00f3 dos libros,&nbsp;<strong><em>Photometric Researches<\/em><\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong><em>Studies in Logic<\/em><\/strong>, y al menos 800 art\u00edculos. Aunque, es en gran medida su obra in\u00e9dita, m\u00e1s de 100.000 p\u00e1ginas manuscritas, la base de su reputaci\u00f3n. Luego de jubilarse en 1887, se estableci\u00f3 en la ciudad de Milford en Pensilvania aislado de todo centro intelectual para continuar con su intenso y prol\u00edfico trabajo. A pesar de sus variados intereses e investigaciones en tantos y diversos campos, Peirce se consideraba a s\u00ed mismo un l\u00f3gico y un semi\u00f3tico:&nbsp;<strong><em>la ciencia de los signos<\/em><\/strong>. Dec\u00eda que sus logros se deb\u00edan a&nbsp;<strong><em>su peculiar forma de pensar<\/em><\/strong>, as\u00ed como a su&nbsp;<strong><em>m\u00e9todo de pensamiento<\/em><\/strong>. Escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La primera lecci\u00f3n que tenemos derecho a exigir que la l\u00f3gica nos ense\u00f1e es,&nbsp;<strong>c\u00f3mo aclarar nuestras ideas<\/strong>&nbsp;&#8230; saber lo que pensamos, dominar nuestra propia significaci\u00f3n, es lo que constituye el fundamento s\u00f3lido de todo pensamiento grande e importante.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La esencia de su propuesta se expres\u00f3 al formular la c\u00e9lebre&nbsp;<strong><em>m\u00e1xima pragm\u00e1tica<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Consid\u00e9rese qu\u00e9 efectos, que pudieran concebiblemente tener&nbsp;<strong>repercusiones pr\u00e1cticas<\/strong>, concebimos que tiene el objeto de nuestra concepci\u00f3n. Entonces, nuestra concepci\u00f3n de esos efectos constituye la totalidad de nuestra concepci\u00f3n del objeto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n de que nuestras concepciones est\u00e1n determinadas por sus efectos pr\u00e1cticos es de fundamental importancia para la forma en que Peirce abord\u00f3 su enfoque para entender el mundo. Los sistemas de categor\u00edas filos\u00f3ficas desarrolladas por Arist\u00f3teles y Kant serv\u00edan para orientar el proceso de conocer y categorizar el mundo. Peirce ley\u00f3&nbsp;<strong><em>La cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em><\/strong>&nbsp;en alem\u00e1n y la conoc\u00eda casi de memoria. Sin embargo, no la encontraba convincente. En sus palabras.<\/p>\n\n\n\n<p><em>apresurado, superficial, trivial, e incluso in\u00fatil, mientras que, a lo largo de su obra, por repleta que est\u00e9 de evidencias de su genio l\u00f3gico, se manifiesta una asombrosa ignorancia de la l\u00f3gica tradicional [\u2026] y esto me inspir\u00f3 a investigar de forma independiente el apoyo l\u00f3gico de<strong>&nbsp;los conceptos fundamentales que se llaman categor\u00edas.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su investigaci\u00f3n result\u00f3 en su esquema categorial. Nicole Everaert-Desmedt, en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>Le processus interpr\u00e9tatif,&nbsp;<\/em><\/strong>explica que, para Peirce, solo tres categor\u00edas son necesarias y suficientes para dar cuenta de toda la experiencia humana. Estas categor\u00edas corresponden a los ordinales primero, segundo y tercero. Las designa con los nombres de&nbsp;<strong><em>primeridad, segundidad, y terceridad.<\/em><\/strong>&nbsp;En palabras de Peirce:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La primeridad<\/em><\/strong><em>&nbsp;es el modo de ser de aquello que es tal como es, positivamente y sin referencia a cualquier otra cosa.&nbsp;<strong>La segundidad<\/strong>&nbsp;es el modo de ser de aquello que es tal como es con respecto a un segundo pero independiente de cualquier tercero.&nbsp;<strong>La terceridad<\/strong>&nbsp;es el modo de ser de aquello que es tal como es al poner en relaci\u00f3n entre s\u00ed un segundo y un tercero.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con estas formas de conocer relacionales, que tienen en cuenta la experiencia emocional, pr\u00e1ctica e intelectual, en forma individual y colectiva, Peirce construye un edificio filos\u00f3fico capaz de iluminar los matices m\u00e1s ef\u00edmeros de la experiencia humana. Darin McNabb, en su libro&nbsp;<strong><em>Hombre, signo y cosmos,<\/em><\/strong>&nbsp;las explica:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primeridad:<\/strong>&nbsp;consiste en la primera experiencia que tenemos frente a un fen\u00f3meno, tal cual como emerge, sin diferenciaci\u00f3n, sin an\u00e1lisis, antes de ser descrito y ordenado por la intuici\u00f3n y el entendimiento. El car\u00e1cter de esta categor\u00eda es inmediato, presente, prerreflexivo. A nivel psicol\u00f3gico, la primeridad es la categor\u00eda del sentimiento. La mayor\u00eda de los ejemplos son un aroma, un dolor, un sonido. En palabras de McNabb:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Todo fen\u00f3meno considerado como una simple totalidad consta de una cualidad (quale) que se aprehende mediante el sentir, una \u00abcualidad de sentimiento\u00bb, como dice Peirce, distingui\u00e9ndose as\u00ed de la percepci\u00f3n, la voluntad y el pensamiento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En la forma de conocer de la primeridad, concebimos los fen\u00f3menos en su totalidad e integridad, sin l\u00edmites ni partes, sin causa ni efecto. Es una experiencia emocional en el presente. En esta forma de conocer percibimos cualidades, identificamos&nbsp;<strong><em>caracter\u00edsticas ic\u00f3nicas<\/em><\/strong>&nbsp;que son meras posibilidades. En palabras de Peirce:<\/p>\n\n\n\n<p><em>un signo puede ser&nbsp;<strong>ic\u00f3nico<\/strong>, es decir, puede representar a su objeto principalmente por su similitud, sin importar su modo de ser.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Segundidad:<\/strong>&nbsp;esta forma de conocer es en relaci\u00f3n con otra cosa. Esta es la categor\u00eda que incluye lo individual, la experiencia, el hecho, la existencia y la acci\u00f3n-reacci\u00f3n. Por ejemplo, la piedra que se nos cae al suelo o el dolor que se siente a causa de un golpe. En palabras de McNabb:<\/p>\n\n\n\n<p><em>El choque o reacci\u00f3n en el que el hecho consiste [\u2026] En este \u00faltimo concepto encontramos la segundidad, porque \u00abuna ocurrencia es algo cuya existencia consiste en nuestro golpear contra ella. Un hecho bruto es del mismo tipo; es decir, es algo que est\u00e1 ah\u00ed, y que no puedo hacer desaparecer con el pensamiento, sino que estoy forzado a reconocerlo como un objeto o un segundo junto a m\u00ed\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En la forma de conocer de la segundidad, concebimos los fen\u00f3menos en relaci\u00f3n con otro. Es una experiencia que refiere al pasado. Esta forma de conocer tiene alguna relaci\u00f3n existencial con el objeto, opera como un&nbsp;<strong><em>\u00edndice<\/em><\/strong>&nbsp;que apunta a un hecho. En palabras de Peirce:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si un signo se relaciona con su objeto mediante una relaci\u00f3n existencial, es un&nbsp;<strong>\u00edndice<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Terceridad:<\/strong>&nbsp;esta forma de conocer refiere a las regularidades, generalizaciones y leyes. Se entiende en t\u00e9rminos de la<strong><em>&nbsp;mediaci\u00f3n colectiva<\/em><\/strong>. La generalidad de la terceridad est\u00e1 en el nivel de la necesidad, se relaciona con la predicci\u00f3n. La terceridad es la categor\u00eda del pensamiento, el lenguaje y la representaci\u00f3n, que hace posible la comunicaci\u00f3n y la cultura. La terceridad corresponde a la experiencia intelectual y social. En palabras de McNabb:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00c9ste es el oficio de un tercero, a saber, mediar entre un primero y un segundo para que el hecho que se d\u00e9 tenga lugar de forma esperada y regular [\u2026]&nbsp;<strong>Si el fen\u00f3meno constara s\u00f3lo de cualidades y hechos, nuestra experiencia estar\u00eda llena de sorpresas a cada paso<\/strong>. Sin embargo, lo que m\u00e1s se nota en la experiencia es la regularidad, la relativa falta de sorpresas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En la forma de conocer de la terceridad, concebimos los fen\u00f3menos en relaci\u00f3n con un colectivo. Es una experiencia que refiere al futuro y a la predicci\u00f3n. Esta forma de conocer tiene alguna relaci\u00f3n con una ley general, con&nbsp;<strong><em>car\u00e1cter simb\u00f3lico<\/em><\/strong>, raz\u00f3n, significado y argumento para una comunidad humana. En palabras de Peirce:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un&nbsp;<strong>s\u00edmbolo<\/strong>&nbsp;es un representamen cuya significatividad especial o aptitud para representar lo que de hecho representa no reside en m\u00e1s que&nbsp;<strong>el mismo hecho de haber un h\u00e1bito, disposici\u00f3n u otra regla general efectiva&nbsp;<\/strong>de que as\u00ed ser\u00e1 interpretado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Peirce siempre se preocup\u00f3 por comprender c\u00f3mo conocemos las cosas. Argument\u00f3 que la cognici\u00f3n, el lenguaje y, de hecho, todo el funcionamiento de la naturaleza se deriva de los signos.&nbsp;<strong><em>Para Peirce el hombre no es una sustancia mental llena de ideas que se expresa con signos, sino que el mismo hombre es un signo en desarrollo, como si fuera un nodo m\u00e1s en una red semi\u00f3tica.<\/em><\/strong>&nbsp;No podemos operar en aislamiento. Conocer el mundo es participar en \u00e9l. La finalidad de los signos es vivir en forma razonable. Se base en dialogar constructivamente con el mundo que nos rodea. Entonces \u00bfQu\u00e9 hacen los signos? Representan algo y significan algo. Lo que representan es el objeto y lo que significan es el interpretante. Para Peirce cada signo es una triada de&nbsp;<strong><em>signo, objeto e interpretante.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La principal innovaci\u00f3n de la semi\u00f3tica de Peirce es la inclusi\u00f3n de un tercer elemento:&nbsp;<strong><em>el interpretante<\/em><\/strong>. Lo que interesa es el sentido, el hecho de que una cosa signifique otra.&nbsp;<em>A<\/em>&nbsp;puede significar&nbsp;<em>B<\/em>, pero s\u00f3lo en el contexto de una determinaci\u00f3n. Un signo, es casi siempre una convenci\u00f3n cultural, es decir, deben ser referidos a un contexto particular e interpretados de manera particular. En palabras de McNabb:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un signo es genuino cuando la relaci\u00f3n entre los elementos es tri\u00e1dica, es decir, cuando el signo representa un objeto para un interpretante. [\u2026]&nbsp;<strong>el signo es un intermediario entre un objeto y un interpretante.<\/strong>&nbsp;A trav\u00e9s del signo el objeto y el interpretante se ponen en contacto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para Peirce, el signo representa al objeto, pero lo que significa es el interpretante que produce o determina. En palabras de Peirce:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Concedamos, entonces, que todo pensamiento es un signo.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Ahora bien, la naturaleza esencial de un signo es que media entre su Objeto, que se supone lo determina y que es, en alg\u00fan sentido, su causa, y su Significado [\u2026] el objeto y el interpretante siendo los dos correlatos de todo signo [\u2026] el objeto es el antecedente del signo y el interpretante el consecuente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de Peirce era extremadamente ambicioso. De hecho, a su muerte en 1914, a la edad de 74 a\u00f1os, hab\u00eda poca evidencia que hubiera logrado desarrollar su propio sistema aristot\u00e9lico. Fue solo despu\u00e9s de que Harvard, comprara sus documentos que la reputaci\u00f3n de Peirce comenz\u00f3 a crecer. Daniel Everett en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>The American Aristotle<\/em><\/strong>, escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>A medida que los estudiantes y acad\u00e9micos m\u00e1s maduros comenzaron a examinar esos documentos, comenzaron a darse cuenta de que, de hecho, Peirce podr\u00eda haber construido exactamente el sistema aristot\u00e9lico que hab\u00eda prometido.&nbsp;<strong>Hoy hay quien dir\u00eda que super\u00f3 a Arist\u00f3teles.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>John Kaag y Douglas Anderson en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>The Renegade Ideas Behind the Rise of American Pragmatism<\/em><\/strong>, se\u00f1alan que, para Peirce, las creencias eran ideas vivas que ayudaban a dar forma al mundo; no pertenec\u00edan a nadie ni a ning\u00fan tiempo ni lugar en particular. La historia del impacto de una idea no es la obra de una sola persona o de una sola cultura. El significado y la importancia de las ideas evoluciona y requiere el trabajo y participaci\u00f3n de muchas personas y culturas. Escriben:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Peirce nos recuerda que la filosof\u00eda connota la voluntad de vivir<\/em><\/strong><em>&nbsp;<strong>o morir, de vivir y morir, por nuestros pensamientos.<\/strong>&nbsp;Los pensamientos importan: pueden acelerar nuestro final o ayudarnos a sobrevivir, al menos por el momento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Peirce, pas\u00f3 gran parte de sus \u00faltimas dos d\u00e9cadas sin poder pagar la calefacci\u00f3n en invierno y subsistiendo con pan a\u00f1ejo que le regalaba el panadero del pueblo. No pod\u00eda comprar papel para escribir sus art\u00edculos, por lo que reutilizaba los manuscritos antiguos. Varias personas, incluido su hermano, sus vecinos y parientes lo ayudaban a subsistir.&nbsp;<strong><em>Muri\u00f3 de c\u00e1ncer y en la m\u00e1s extrema indigencia<\/em><\/strong>. Sin embargo, la perspectiva de Peirce sobre nuestro lugar en el mundo, nuestra necesidad de conocer nuestras limitaciones y la importancia de cuidar a los dem\u00e1s en una comunidad es instructiva para mirar el final de la vida.&nbsp;<strong><em>En \u00faltima instancia, opt\u00f3 por seguir escribiendo.<\/em><\/strong>&nbsp;El ego\u00edsmo, la presunci\u00f3n, la arrogancia y el inter\u00e9s propio ten\u00edan que ser eliminados para que la comunidad tuviera alg\u00fan \u00e9xito. Claramente, la filosof\u00eda de Peirce es el camino que no se tom\u00f3. Sin embargo, puede ser adecuada volver a considerarla como filosof\u00eda para el siglo XXI. Escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No es haciendo fr\u00eda justicia al c\u00edrculo de mis ideas que puedo hacerlas crecer<\/em><\/strong><em>, sino cuid\u00e1ndolas y cultiv\u00e1ndolas como lo har\u00eda con las flores de mi jard\u00edn.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Peirce afirmaba que&nbsp;<strong><em>cada uno de nosotros tiene un peque\u00f1o papel interconectado que desempe\u00f1ar en el crecimiento del universo.<\/em><\/strong>&nbsp;Cada uno de nosotros tenemos talentos que revelan nuestras responsabilidades y nos dan un lugar para operar en la mejora general de las cosas. Cada uno tiene sus propios modos de poder, pero estos deben liberarse dentro de su propio contexto. Y nuestra capacidad para desempe\u00f1ar los roles que se nos ofrecen depende de que vayamos m\u00e1s all\u00e1 de nuestros deseos inmediatos e intereses personales. En palabras de Peirce:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Ning\u00fan hombre puede ser l\u00f3gico si su deseo supremo es el bienestar de s\u00ed mismo o de cualquier otra persona o conjunto de personas.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El genio de Charles Sanders Peirce est\u00e1 a la altura de Arist\u00f3teles y Kant. Quer\u00eda&nbsp;comprender los procesos de pensamiento y la ciencia, por lo que, a trav\u00e9s, de amplios estudios a lo largo de d\u00e9cadas construy\u00f3 una&nbsp;arquitectura de categor\u00edas filos\u00f3ficas&nbsp;capaz de dar cuenta de cualquier fen\u00f3meno del cosmos y de la experiencia humana. 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