{"id":779,"date":"2023-02-27T10:35:05","date_gmt":"2023-02-27T13:35:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=779"},"modified":"2023-02-27T10:35:05","modified_gmt":"2023-02-27T13:35:05","slug":"cabezas-rectas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2023\/02\/27\/cabezas-rectas\/","title":{"rendered":"Cabezas rectas"},"content":{"rendered":"\n<p>Daniel Everett creci\u00f3 en el sur de California cerca de la frontera con M\u00e9xico. A los 17 a\u00f1os se convirti\u00f3 al cristianismo. Conoci\u00f3 a Keren, hija de una familia de misioneros que hab\u00edan trabajado en Brasil. Se casaron, y la joven pareja decidi\u00f3 que tambi\u00e9n ser\u00edan misioneros. Ambos se capacitaron en el&nbsp;<strong><em>SIL International<\/em><\/strong>, una organizaci\u00f3n cristiana protestante cuyo objetivo es estudiar y documentar idiomas poco conocidos, traducir la Biblia y evangelizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Everett, fue invitado a Brasil a trabajar con un pueblo conocido como los pirah\u00e3, una remota y aislada tribu de unas 400 personas que viven en la ribera del Maici, afluente del rio amazonas. Existen registros de buscadores de oro portugueses que hab\u00edan avistado esta tribu hace m\u00e1s de 300 a\u00f1os, pero se negaban a toda influencia del exterior y se manten\u00edan aislados. Los pirah\u00e3 se llaman a s\u00ed mismos&nbsp;<em>hiaitiihi<\/em>,&nbsp;<strong><em>cabezas rectas<\/em><\/strong>, y a los extranjeros los llaman&nbsp;<strong><em>cabezas torcidas<\/em><\/strong>. Su idioma no est\u00e1 relacionado con ning\u00fan otro idioma conocido y nadie lo hab\u00eda podido descifrar. En 1977, Everett, su esposa, y sus tres hijos viajaron a Brasil, estudiaron portugu\u00e9s por un a\u00f1o, y luego se mudaron a vivir con el pueblo pirah\u00e3. Everett en su libro&nbsp;<strong><em>Don&#8217;t Sleep, There are Snakes<\/em><\/strong>, relata su experiencia transformadora de m\u00e1s de 30 a\u00f1os con este pueblo tan especial. Fue a convertirlos, y el convertido fue \u00e9l. En una entrevista coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><strong><em>Fui a hablarles de Dios, y de la necesidad de ser salvos para que pudieran ir al cielo y no al infierno<\/em><\/strong><em>, pero lo que encontr\u00e9 fue un pueblo para el cual la mayor\u00eda de las cosas que eran importantes para m\u00ed parec\u00edan irrelevantes.\u00a0<strong>No pod\u00edan entender por qu\u00e9 pensaba que ten\u00eda derecho a decirles c\u00f3mo vivir<\/strong>, aunque se esforzaron mucho por entenderme porque me trataban con respeto. Y\u00a0<strong>no entend\u00edan por qu\u00e9 yo pod\u00eda pensar que alguien a quien nunca hab\u00eda visto<\/strong>, nunca hab\u00eda conocido, a quien nadie que yo conociera hab\u00eda visto ni conocido jam\u00e1s, podr\u00eda ser la base para ense\u00f1arles c\u00f3mo deb\u00edan vivir.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Everett descubri\u00f3 que la calidad de vida de los pirah\u00e3 era mejor en la mayor\u00eda de los aspectos que las de las personas que conoc\u00eda en el&nbsp;<strong><em>mundo civilizado<\/em><\/strong>. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>No pude, despu\u00e9s de un tiempo, justificarme a m\u00ed mismo la idea de que yo sab\u00eda m\u00e1s sobre c\u00f3mo vivir que ellos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los pirah\u00e3 no creen en fen\u00f3menos fant\u00e1sticos y milagrosos. El concepto de pecado no existe para ellos; no necesitan \u201cenmendarse\u201d, ni ellos ni la humanidad. En general, aceptan las cosas tal como son. No temen a la muerte. Su fe est\u00e1 en s\u00ed mismos, ya que conocen profundamente su entorno. Los pirah\u00e3 son unos empiristas radicales, amantes del&nbsp;<strong><em>carpe diem<\/em><\/strong>. En este contexto a Everett se le hizo muy dif\u00edcil justificar sus creencias religiosas.<strong><em>&nbsp;El joven misionero cristiano que hab\u00eda llegado de 25 a\u00f1os a evangelizar a los pirah\u00e3, se hizo ateo<\/em><\/strong>. Este cambio provoc\u00f3 otro terremoto personal para Everett, signific\u00f3 el final de su matrimonio de m\u00e1s de treinta a\u00f1os. Relata que lo m\u00e1s doloroso, fue que sus hijas no le hablaran durante a\u00f1os. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><strong><em>Todav\u00eda es dif\u00edcil para mis hijas.<\/em><\/strong><em>\u00a0Van y vienen entre hablarme y no hablarme. Pero realmente cre\u00eda y sigo creyendo que ten\u00eda que decir la verdad tal como la entend\u00eda y asumir las consecuencias.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En 1984 Everett trabajaba como investigador en el MIT, muy cerca de Noam Chomsky, uno de los ling\u00fcistas m\u00e1s importantes de la historia. Seg\u00fan Chomsky, lo que distingue la comunicaci\u00f3n humana es la capacidad de emplear la gram\u00e1tica. Por d\u00e9cadas hab\u00eda argumentado que el lenguaje humano era inducido por una estructura cong\u00e9nita o&nbsp;<strong><em>gram\u00e1tica universal<\/em><\/strong>. Para Chomsky este sistema era biol\u00f3gico, producto de la evoluci\u00f3n gen\u00e9tica y habr\u00eda aparecido probablemente hace unos 50.000 a 65.000 a\u00f1os. En 2002 Chomsky, junto con Hauser y Fitch, publicaron su teor\u00eda de la recursividad, que es una capacidad que supuestamente caracteriza a la gram\u00e1tica universal humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando en sus investigaciones y descubrimientos con los pirah\u00e3, en 2005, Everett public\u00f3 el art\u00edculo&nbsp;<strong><em>Cultural Constraints on Grammar and Cognition in Pirah\u00e3<\/em><\/strong>&nbsp;en que concluy\u00f3 que el lenguaje de los pirah\u00e3,&nbsp;<strong><em>contradice la teor\u00eda de Chomsky sobre la gram\u00e1tica universal y en particular la recursividad.<\/em><\/strong>&nbsp;Que el paradigma aceptado desde hac\u00eda 50 a\u00f1os por la ling\u00fc\u00edstica fuese puesto en duda por un desconocido misionero-antrop\u00f3logo, gracias a un trabajo en terreno en condiciones dur\u00edsimas con un pueblo ind\u00edgena de 400 personas remeci\u00f3 la ortodoxia acad\u00e9mica prevaleciente. En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><strong><em>Mi concepto del lenguaje es m\u00e1s amplio que el de muchos te\u00f3ricos<\/em><\/strong><em>. Para m\u00ed el lenguaje es mucho m\u00e1s que la gram\u00e1tica. La gram\u00e1tica es simplemente la forma en que tomamos, por ejemplo, palabras y las juntamos en oraciones. Ese es un componente simple. Pero el lenguaje para m\u00ed incluye todas las cosas de las que hablamos y las formas en que hablamos de ellas [\u2026]\u00a0<strong>la gram\u00e1tica misma est\u00e1 moldeada por la cultura.<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los pirah\u00e3, no solo se expresan<strong><em>&nbsp;hablando, sino que, tambi\u00e9n silbando, tarareando, cantando y gritando.<\/em><\/strong>&nbsp;No usan n\u00fameros, ni tiempos verbales, ni pronombres. En su lenguaje no existen conjunciones, consta \u00fanicamente de tres vocales y ocho consonantes en el caso de los hombres, y tres vocales y siete consonantes en el caso de las mujeres. Estas diferencias con el resto de los idiomas conocidos tienen profundas implicaciones en la forma de entender la vida, sus relaciones interpersonales y el mundo.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Viven exclusivamente en el presente.<\/strong>&nbsp;No utilizan conceptos o ideas como \u201cpasado\u201d o \u201cfuturo\u201d. Solo les interesa lo que est\u00e1 ocurriendo en el ahora. Hablan en forma literal, en voz activa y en presente.<\/li><li><strong>Se basan en la evidencia.<\/strong>&nbsp;El principio de inmediatez de la experiencia significa que las historias que uno cuenta son irrelevantes si no las ha vivido directamente. Los pirah\u00e3 son relativamente impermeables a los mitos ya que no encajan en su exigencia de pruebas directas.<\/li><li><strong>No tienen memoria hist\u00f3rica individual y colectiva.<\/strong>&nbsp;A excepci\u00f3n de lo que ocurri\u00f3 hace d\u00edas, semanas o puede que meses, no se interesan por lo que ocurri\u00f3 \u201chace mucho\u201d y por tanto su lenguaje no tiene necesidad de expresarlo. Ning\u00fan pirah\u00e3 recuerda los nombres de sus cuatro abuelos.<\/li><li><strong>No tienen el concepto de Dios.<\/strong>&nbsp;No entienden la necesidad de algo superior que vele por ellos porque lo que les est\u00e1 ocurriendo es lo que saben que est\u00e1 ocurriendo. No tienen la necesidad de trascendencia sino solo expresar lo que ocurre en el presente.<\/li><li><strong>No aceptan la existencia de un cielo o un infierno.<\/strong>&nbsp;Los pirah\u00e3 no creen que exista un cielo o un infierno, ni que valga la pena morir por ninguna causa abstracta. Han establecido un firme compromiso con el concepto de utilidad pr\u00e1ctica.<\/li><li><strong>No tienen n\u00fameros ni colores.<\/strong>&nbsp;Investigaciones del MIT proponen que puede ser la \u00fanica tribu que no posee aritm\u00e9tica. Esta ins\u00f3lita falta de numerales y cuantificadores podr\u00eda tener su origen en el principio de inmediatez de la experiencia. Los colores al igual que los n\u00fameros implican generalizaciones. Perciben los colores de su entorno como cualquier persona, pero no codifican sus experiencias crom\u00e1ticas con generalizaciones r\u00edgidas. Utilizan expresiones compuestas. La carencia de estas palabras es porque no los necesitan. Una madre no sabe si tiene 2 o 3 hijos, el n\u00famero no es importante para ella, pero sabe perfectamente c\u00f3mo se llaman, c\u00f3mo son y los ama.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Abderram\u00e1n III fue un califa cordob\u00e9s con una profunda curiosidad intelectual, lo que le llev\u00f3 a explorar m\u00faltiples campos del saber, desde el derecho a la poes\u00eda, y le impuls\u00f3 a construir la bella ciudad de Medina Azahara y a convertirla en un foco cultural desde el que se irradi\u00f3 el conocimiento a toda Europa. Cuando estaba a punto de morir, escribi\u00f3 en su diario las cuentas de su felicidad personal:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><strong><em>He reinado durante m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os<\/em><\/strong><em>\u00a0en victoria o en paz, he sido amado por mis s\u00fabditos, temido por mis enemigos y respetado por mis aliados.\u00a0<strong>He tenido acceso a riquezas y honores, a poder y placer<\/strong>, y no parece que ninguna bendici\u00f3n terrenal haya quedado fuera de mi alcance.\u00a0<strong>Al final, he contado diligentemente los d\u00edas de felicidad pura y genuina que he disfrutado, y en total suman catorce.<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Si quien fuera considerado el hombre m\u00e1s feliz del mundo, tanto por los dem\u00e1s como por s\u00ed mismo, solo pudo disfrutar de catorce d\u00edas de felicidad plena (y no seguidos), parece claro que para los humanos la empresa de ser feliz no es tan sencilla. Sin embargo,&nbsp;<strong><em>los pirah\u00e3 son considerados el pueblo m\u00e1s feliz del mundo.<\/em><\/strong>&nbsp;Se r\u00eden por cualquier cosa. Se r\u00eden de su mala suerte, por ejemplo, cuando una tormenta destruye sus chozas, o incluso si saben que van a morir. Cuando pescan muchos peces se r\u00eden. Cuando no pescan ninguno se r\u00eden. Se r\u00eden cuando se hartan de comer y cuando tienen hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Everett la felicidad de los pirah\u00e3 es cultural y se debe a que no se preocupan por el pasado o el futuro.&nbsp;<strong><em>No hay en su idioma una palabra que signifique preocupaci\u00f3n.&nbsp;<\/em><\/strong>Sienten que son capaces de hacerse cargo de sus necesidades del presente. Desde ni\u00f1os son autovalentes.&nbsp;<strong><em>No quieren cosas que no pueden proporcionarse por s\u00ed mismos. No son materialistas.&nbsp;<\/em><\/strong>Valoran poder viajar r\u00e1pido y ligero. Un grupo de psic\u00f3logos del departamento de ciencias cognitivas y del cerebro del MIT, se\u00f1al\u00f3 que parec\u00edan las personas m\u00e1s felices que hab\u00edan visto jam\u00e1s. Una forma de verificaci\u00f3n que utilizaron era medir el tiempo promedio que los pirah\u00e3 pasan riendo y sonriendo, y compararlo con otras sociedades. Los pirah\u00e3 ganan por goleada. En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Esa es una evidencia superficial de la felicidad.\u00a0<strong>Pero tampoco encuentras un pirah\u00e3 sentado deprimido y llorando.\u00a0<\/strong>No encuentras s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica. No encuentras el suicidio. El concepto de suicidio les es ajeno. Nunca he visto evidencia de ninguno de los trastornos mentales que asociamos con la depresi\u00f3n, la tristeza y la falta de felicidad entre los pirah\u00e3.\u00a0<strong>Simplemente trabajan, llegan a casa y hablan.<\/strong>\u00a0Est\u00e1n contentos. Cantan por la noche. Y se levantan y lo vuelven a hacer.\u00a0<strong>Es simplemente un grado asombroso de satisfacci\u00f3n sin necesidad de drogas o estados que alteren la conciencia.<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Everett en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>Dark Matter of the Mind<\/em><\/strong>, sostiene que la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n por s\u00ed sola no es suficiente para explicar c\u00f3mo los seres humanos llegamos a ser como somos. Superficialmente somos similares en muchos aspectos, pero al mismo tiempo,&nbsp;<strong><em>somos una especie variada, formados de manera profunda por nuestras experiencias de vida,<\/em><\/strong>&nbsp;con enormes diferencias individuales incluso dentro de las mismas culturas. La creencia en la rigidez de la naturaleza humana es evidente en una variedad de teor\u00edas, desde la gram\u00e1tica universal de Chomsky hasta las estructuras modulares del cerebro propuestas por la psicolog\u00eda evolutiva. La hip\u00f3tesis de la rigidez es, en \u00faltima instancia, la idea de que todos los humanos nacemos con un conocimiento universal compartido. En el otro extremo, la flexibilidad cognitiva, es la idea de que los humanos nacemos sin conocimientos innatos. En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Mi opini\u00f3n es que\u00a0<strong>los seres humanos son claramente una mezcla<\/strong>\u00a0de limitaciones y habilidades neuronales\u00a0<strong>r\u00edgidas<\/strong>\u00a0y cableadas junto con una tremenda\u00a0<strong>flexibilidad<\/strong>\u00a0cognitiva.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para Everett nuestra identidad emerge, de la suma total de las experiencias, interpretadas a trav\u00e9s de los valores culturales, junto con las interpretaciones individuales de esos valores. Y la naturaleza humana es la uni\u00f3n de recuerdos y valores percibidos. En nuestra especie la evidencia apoya la tesis de que&nbsp;<strong><em>la cultura ejerce una influencia mucho m\u00e1s fuerte en el pensamiento y el comportamiento humanos que la biolog\u00eda.<\/em><\/strong>&nbsp;En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La evoluci\u00f3n nos ha equipado para construir y vivir por la cultura en lugar de simplemente por las neuronas.&nbsp;<strong>El cerebro est\u00e1 en un cuerpo en una cultura.<\/strong>&nbsp;La cognici\u00f3n surge de un individuo completo formado a partir de la acci\u00f3n f\u00edsica, la vida cultural y la percepci\u00f3n individual.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Everett,&nbsp;<strong><em>nuestros idiomas son asociaciones de sonidos, significados y arreglos secuenciales que se ajustan a las necesidades culturales locales,<\/em><\/strong>&nbsp;ya sean esas necesidades relacionadas con la caza y la recolecci\u00f3n o la agricultura y la ciencia. Los idiomas empaquetan significados diferentes, seg\u00fan las propias experiencias y necesidades culturales. En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>El lenguaje es producto de la sinergia entre los valores de una sociedad, la teor\u00eda de la comunicaci\u00f3n, la biolog\u00eda, la fisiolog\u00eda, la f\u00edsica (de las limitaciones inherentes tanto a nuestro cerebro como a nuestra fon\u00e9tica) y el pensamiento humano.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn investigador en bioqu\u00edmica y biolog\u00eda molecular, en su libro&nbsp;<strong><em>La vida en cuatro letras<\/em><\/strong>, comenta que hace doscientos mil a\u00f1os, unos aventureros africanos quisieron experimentar la profunda emoci\u00f3n de descubrir, por lo que iniciaron una gran expedici\u00f3n que los llev\u00f3 a colonizar el planeta tierra. El resultado fueron muchos experimentos sociales unidos por un af\u00e1n com\u00fan,&nbsp;<strong><em>la conquista de la felicidad<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida para los pirah\u00e3, es pescar un pez, remar en una canoa, re\u00edr con los hijos, amar a los hermanos y morir de malaria. Muchos antrop\u00f3logos se empe\u00f1an en insinuar que eso los hace m\u00e1s primitivos, pero la evidencia muestra que tal vez seamos nosotros los&nbsp;<strong><em>\u201ccabezas torcidas\u201d<\/em><\/strong>, los primitivos. Los pirah\u00e3 nos dan la oportunidad de conocer un ejemplo concreto de c\u00f3mo es el lenguaje y vida de personas sin absolutos, culpas, miedos y la obsesiva b\u00fasqueda del \u00e9xito. En palabras de Everett:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los pirah\u00e3 han construido su cultura en torno a lo que es \u00fatil para la supervivencia. No les preocupa lo que no conocen, y tampoco creen que puedan hacerlo ni saberlo todo. De la misma forma, no codician los productos o las soluciones de conocimientos ajenos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Everett creci\u00f3 en el sur de California cerca de la frontera con M\u00e9xico. A los 17 a\u00f1os se convirti\u00f3 al cristianismo. Conoci\u00f3 a Keren, hija de una familia de misioneros que hab\u00edan trabajado en Brasil. Se casaron, y la joven pareja decidi\u00f3 que tambi\u00e9n ser\u00edan misioneros. 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