{"id":516,"date":"2022-02-14T14:54:45","date_gmt":"2022-02-14T17:54:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=516"},"modified":"2022-02-14T14:54:45","modified_gmt":"2022-02-14T17:54:45","slug":"efecto-nocebo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2022\/02\/14\/efecto-nocebo\/","title":{"rendered":"Efecto nocebo"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace unos d\u00edas, Julia Haas y Ted Kaptchuk publicaron el estudio&nbsp;<strong><em>Frequency of Adverse Events in the Placebo Arms of COVID-19 Vaccine Trials<\/em><\/strong>, que presenta los resultados de su an\u00e1lisis sobre una docena de ensayos cl\u00ednicos en relaci\u00f3n a las reacciones observadas frente a vacunas contra el Covid. En este caso, las personas estudiadas pertenec\u00edan a grupos placebo, es decir, se les inyect\u00f3 una soluci\u00f3n salina inactiva. No la vacuna.<\/p>\n\n\n\n<p>Los investigadores encontraron que m\u00e1s del 35 % de las personas que estaban en los grupos placebo experimentaron dolor de cabeza y fatiga, y el 16 % inform\u00f3 dolor, enrojecimiento o hinchaz\u00f3n en el brazo. Los t\u00edpicos s\u00edntomas que informan las noticias y los medios. Los investigadores calculan que alrededor de dos tercios de los efectos secundarios en los ensayos de la vacuna contra el Covid fueron provocados por el&nbsp;<strong><em>efecto nocebo<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El efecto nocebo, es el fen\u00f3meno en el que sustancias inertes o simples sugestiones provocan efectos negativos concretos. Es tan poderoso que podr\u00eda incluso matar. En un estudio de caso, los investigadores observaron a una persona que intent\u00f3 suicidarse tragando 26 pastillas, lo que no sab\u00eda, era que esas pastillas eran inofensivas. Pero como el suicida cre\u00eda que hab\u00eda ingerido una sobredosis mortal, comenz\u00f3 a experimentar una presi\u00f3n arterial peligrosamente baja, y fue necesario estabilizarlo cl\u00ednicamente. Esta reacci\u00f3n biol\u00f3gica extrema, fue fruto de su creencia. Cuando se le revel\u00f3 que hab\u00eda ingerido pastillas de az\u00facar, sus s\u00edntomas comenzaron a desaparecer.<\/p>\n\n\n\n<p>La extra\u00f1a interrelaci\u00f3n entre el cuerpo y la mente a menudo opera de formas impredecibles y contrarias a la intuici\u00f3n. Lo que se nos mete en la cabeza puede acabar haci\u00e9ndose realidad. Si hay algo que podemos aprender del efecto nocebo es que las ideas nunca son inocentes. C\u00f3mo escrib\u00eda Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, es una&nbsp;<em>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El historiador holand\u00e9s Rutger Bregman, hace unos a\u00f1os sacudi\u00f3 la escena con su libro&nbsp;<strong><em>Utop\u00eda para realistas<\/em><\/strong>. En \u00e9l, desafi\u00f3 con ideas como el ingreso b\u00e1sico universal, la semana laboral comprimida y un mundo sin fronteras. Seg\u00fan el mismo relata, parti\u00f3 hablando a j\u00f3venes anarquistas y termin\u00f3 explicando sus ideas en Davos y enfrentando cara a cara a los super ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en su nuevo trabajo&nbsp;<strong><em>Dignos de ser humanos<\/em><\/strong>, Bregman propone una idea a\u00fan m\u00e1s radical.&nbsp;<em>Afirma que la imagen que tenemos del ser humano opera como un nocebo<\/em>. Si nos convencemos que las personas son poco confiables, as\u00ed las trataremos. Y, con ello, hacemos que aflore lo peor de cada uno.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En \u00faltima instancia, hay pocas ideas que tengan una influencia tan decisiva en el mundo como nuestra imagen del ser humano. Lo que damos por supuesto en los dem\u00e1s es lo que acabamos encontrando en ellos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Bregman afirma que todos tenemos un lado bueno y un lado malo, y el resultado depende de cu\u00e1l de los dos lados estamos dispuestos a desarrollar. Sin embargo, por alguna raz\u00f3n nuestra cultura y sistemas sociales se han ocupado de transmitir y reforzar la idea que somos ego\u00edstas, poco confiables y malos. La encuesta mundial de valores que abarca a m\u00e1s de 100 pa\u00edses, lo evidencia. Frente a la pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En t\u00e9rminos generales, \u00bfcrees que la mayor\u00eda de las personas son dignas de confianza o piensas que hay que ser muy precavido en el trato con los dem\u00e1s?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en todos los pa\u00edses, la mayor\u00eda de la gente piensa que no podemos confiarnos de los dem\u00e1s. Bregman identifica algunas influencias que potencian esta idea:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Las noticias:<\/strong>&nbsp;En las noticias, el lado malo del ser humano gana por goleada al lado bueno, porque lo malo es excepcional y llamativo, mientras que lo bueno es corriente y aburrido. Las noticias y las redes sociales se han convertido en una especie de droga a la que la mayor\u00eda somos adictos. De hecho, el novelista suizo Rolf Dobelli, escribe:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><em>Las noticias son para la mente lo que el az\u00facar es para el cuerpo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>La filosof\u00eda:&nbsp;<\/strong>En Occidente la idea de nuestra supuesta naturaleza ego\u00edsta no es nueva. Pensadores como Tuc\u00eddides, Maquiavelo, Hobbes, Burke, Bentham, Nietzsche entre mucho otros compart\u00edan una visi\u00f3n c\u00ednica del hombre. Ya en la Grecia cl\u00e1sica, se refleja esta idea en la obra de Tuc\u00eddides, cuando describe una guerra civil:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><em>Al ver perturbadas las convenciones ordinarias de la vida civilizada, la naturaleza humana, siempre dispuesta a delinquir incluso all\u00ed donde impera la ley y el orden, mostr\u00f3 orgullosa su verdadero car\u00e1cter.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>La religi\u00f3n:&nbsp;<\/strong>La imagen negativa del hombre cal\u00f3 en el cristianismo desde el comienzo. Agust\u00edn de Hipona, contribuy\u00f3 a difundir la idea de que el ser humano es un pecador cong\u00e9nito:&nbsp;<em>Nadie est\u00e1 libre de pecado, ni siquiera el ni\u00f1o que ha vivido un solo d\u00eda<\/em>. La noci\u00f3n del pecado original conserv\u00f3 su vigencia incluso tras la Reforma. Seg\u00fan Juan Calvino:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><em>La naturaleza humana no solo est\u00e1 vac\u00eda de bien, sino que es f\u00e9rtil en todo g\u00e9nero de males.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>La econom\u00eda:&nbsp;<\/strong>El&nbsp;<em>Homo economicus<\/em>, es un ser que solo piensa en su propio inter\u00e9s y act\u00faa impulsado por su ego\u00edsmo y conveniencia, sobre estos cimientos los economistas han construido teor\u00edas y modelos que han servido de base para infinidad de leyes y regulaciones. El economista Robert Frank concluy\u00f3 que cuanto m\u00e1s tiempo sus alumnos llevaban estudiando teor\u00edas econ\u00f3micas basadas en esta idea, se volv\u00edan m\u00e1s ego\u00edstas. Concluye:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><em>Somos lo que nos ense\u00f1an.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>La ciencia:<\/strong>&nbsp;En la ciencia tambi\u00e9n, ha predominado una imagen negativa del ser humano. Obras como&nbsp;<strong><em>El gen ego\u00edsta<\/em><\/strong>,&nbsp;<strong><em>Machos demoniacos<\/em><\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong><em>The Murderer Next Door&nbsp;<\/em><\/strong>han expandido esta idea. En biolog\u00eda se observa el mismo sesgo. El bi\u00f3logo Michael Ghiselin, en&nbsp;<strong><em>The Economy of Nature and the Evolution of Sex<\/em><\/strong>, escribe:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><em>Lo que parece cooperaci\u00f3n es en realidad una mezcla de oportunismo y explotaci\u00f3n [\u2026] Ara\u00f1a a un altruista y ver\u00e1s c\u00f3mo sangra un hip\u00f3crita.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Bregman advierte que la continuidad en el pensamiento occidental de esta imagen negativa de la naturaleza humana es muy llamativa. Por ejemplo, Nicol\u00e1s Maquiavelo, fundador de la ciencia pol\u00edtica, escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En general, se puede decir que el ser humano es desagradecido, veleidoso e hip\u00f3crita.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>John Adams, uno de los fundadores de la democracia en Estados Unidos, se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Todos los hombres ser\u00edan tiranos si tuvieran la oportunidad de serlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sigmund Freud, padre del psicoan\u00e1lisis, pensaba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Descendemos de una serie interminable de generaciones de asesinos que llevaban en la sangre el placer de matar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, cada vez son m\u00e1s los investigadores que, trabajando desde disciplinas y puntos de vista completamente distintos, llegan a la conclusi\u00f3n de que nuestra imagen negativa del ser humano requiere una profunda revisi\u00f3n. Durante mucho tiempo hemos partido de la idea de que somos ego\u00edstas, salvajes o cosas peores. Hemos cre\u00eddo que la civilizaci\u00f3n no es m\u00e1s que una fina capa de barniz que se resquebraja a la m\u00ednima ocasi\u00f3n para dejar al descubierto nuestra&nbsp;<em>real&nbsp;<\/em>naturaleza perversa. Los hechos y los datos, sin embargo, demuestran que esa imagen del ser humano y esa lectura de la historia no se corresponden con la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Bregman revisa, deconstruye y reinterpretar diferentes estudios e investigaciones y con esa evidencia concluye que al parecer la evoluci\u00f3n de nuestra especie se basa m\u00e1s en la supervivencia del m\u00e1s amistoso que el m\u00e1s apto. As\u00ed nos eleva a la categor\u00eda de&nbsp;<strong><em>Homo Cachorrito<\/em><\/strong>. Yuval Noah Harari coment\u00f3 al respecto:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Me ha hecho ver la humanidad desde una perspectiva novedosa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Bregman opina que creer en la bondad y el altruismo humanos es en realidad una forma mucho m\u00e1s realista de pensar, y lo propone como fundamento para lograr un verdadero cambio en nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que creemos que somos es lo que acabamos siendo. Lo que buscamos es lo que encontramos. Y lo que predecimos es lo que acaba ocurriendo. En 1963, Robert Rosenthal, psic\u00f3logo de la Universidad de Harvard, separ\u00f3 a ratas de laboratorio en dos jaulas. En una puso un letrero que indicaba que eran ratas inteligentes y especialmente entrenadas. En la otra jaula, el cartel indicaba que eran ratas torpes y lentas. Rosenthal les encarg\u00f3 a sus estudiantes que metieran las ratas en un laberinto y observaran cu\u00e1nto tiempo tardaban en encontrar la salida. Lo que los estudiantes no sab\u00edan era que ninguna de las ratas estaba especialmente entrenada ni era m\u00e1s inteligente que las dem\u00e1s. Todas eran ratas comunes y corrientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los resultados fueron sorprendentes, las ratas que los estudiantes cre\u00edan que eran m\u00e1s inteligentes y r\u00e1pidas ganaron por paliza. Parece magia. Las ratas supuestamente&nbsp;<em>m\u00e1s inteligentes<\/em>, lograron resultados casi dos veces mejores que las&nbsp;<em>ratas torpes<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosenthal descubri\u00f3 que esto no era magia, sino que se produjo por la forma en que los estudiantes se relacionaron y trataron a las&nbsp;<em>ratas inteligentes.&nbsp;<\/em>Las acariciaron con m\u00e1s delicadeza y depositaron en ellas mayores expectativas, lo que influy\u00f3 en el comportamiento de los animales e hizo que obtuvieran mejores resultados.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1968, Robert Rosenthal y Lenore Jacobsen replicaron este estudio en una escuela de California. Los resultados fueron los mismos, y demostraron que las expectativas tienen un impacto directo en el desempe\u00f1o de una persona. O como lo describe Rosenthal:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Lo que una persona espera de otra puede convertirse en una profec\u00eda autocumplida<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosenthal lo llam\u00f3&nbsp;<em>efecto Pigmali\u00f3n<\/em>, en referencia al personaje mitol\u00f3gico que se enamora de tal forma de la mujer que \u00e9l ha esculpido en m\u00e1rmol, que los dioses deciden darle vida a la estatua. Dov Eden, en&nbsp;<strong><em>Self-Fulfilling Prophecy And Te Pygmalion Effect in Management<\/em><\/strong>, se\u00f1ala que el efecto Pigmali\u00f3n se ha puesto a prueba en cientos de ocasiones en todo tipo de contextos, y una y otra vez ha demostrado que las expectativas son influencias extremadamente significativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por desgracia, la otra cara del efecto Pigmali\u00f3n se conoce como&nbsp;<strong><em>efecto G\u00f3lem<\/em><\/strong>, que hace referencia a la leyenda jud\u00eda del coloso de barro que crearon los ciudadanos de Praga para protegerse, pero que termin\u00f3 transform\u00e1ndose en un monstruo. Cuanto menores son nuestras expectativas de alguien, menos lo miramos, mayor distancia guardamos con \u00e9l, menos le sonre\u00edmos y le consideramos. Hacemos, en definitiva, lo mismo que hicieron los estudiantes de Rosenthal con las ratas supuestamente torpes del experimento del laberinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Franklin Silverman, en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>The Monster Study<\/em><\/strong>, reporta que, en 1939, el psic\u00f3logo Wendell Johnson dividi\u00f3 a veinte hu\u00e9rfanos de Davenport, Iowa, en dos grupos. A unos les dijeron que hablaban muy bien y ten\u00edan grandes aptitudes comunicativas, y a los otros, que iban a acabar siendo tartamudos. El impacto fue tal, que varios ni\u00f1os del estudio, desarrollaron trastornos del habla que no fueron capaces de superar en toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El efecto G\u00f3lem es un tipo de nocebo que tiene consecuencias devastadoras: los malos alumnos quedan cada vez m\u00e1s atr\u00e1s del grupo, los pobres abandonan toda esperanza de mejorar, los trabajadores de bajo desempe\u00f1o siguen de mal en peor, etc. Aquellos de quienes menos se espera obtienen peores resultados, lo cual redunda en un nuevo descenso de las expectativas y, por tanto, en resultados a\u00fan peores. Caemos en un c\u00edrculo vicioso. John Edwards, William McKinley y Gyewan Moon, en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>The enactment of organizational decline: Te self-fulfilling prophecy<\/em><\/strong>, reportan que el efecto G\u00f3lem puede demoler organizaciones enteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro lenguaje corporal revela continuamente todo tipo de expectativas. Mis expectativas sobre ti determinan mi actitud contigo, y mi forma de comportarme contigo, a su vez, influye en tus expectativas sobre m\u00ed, las cuales determinan tu actitud conmigo. Es la esencia de las relaciones humanas. Estamos continuamente sintonizados con las se\u00f1ales que env\u00edan los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo explica David Livingstone en su libro&nbsp;<strong><em>On Inhumanity: Dehumanization and How to Resist It<\/em><\/strong>, los seres humanos somos una especie ultrasocial. No hay otro animal que sea tan implacablemente sociable como nosotros, y dado este hecho, cualquier descripci\u00f3n de la historia, la psicolog\u00eda y la sociedad que no otorgue a esta caracter\u00edstica un lugar central es, en el mejor de los casos, incompleta y, en el peor, profundamente enga\u00f1osa.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a que somos ultrasociales, no estamos dispuestos a hacer violencia a los dem\u00e1s. Pero tambi\u00e9n al ser animales tan inteligentes, reconocemos el valor instrumental de matar y explotar a otros, y hemos desarrollado pr\u00e1cticas culturales para cortocircuitar nuestras inhibiciones viscerales contra la perpetraci\u00f3n de tales actos. La cultura es decisiva aqu\u00ed. Una gran parte de la naturaleza humana es nuestra capacidad de utilizar la cultura para dise\u00f1ar nuestra propia naturaleza humana, para bien o para mal. Somos en gran medida los arquitectos de nuestra propia naturaleza. Tanto nuestro legado evolutivo como primates ultrasociales como nuestra capacidad para trascender los l\u00edmites que este legado nos impone son aspectos de lo que significa ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Bregman, nos anima a actualizar nuestra visi\u00f3n de la naturaleza humana. Ya con eso, creo que su propuesta aporta y mucho. Esa visi\u00f3n tiene implicaciones fundamentales. C\u00f3mo escrib\u00eda Ana Frank:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Es un milagro que no haya abandonado mis ideales. Parecen tan absurdos e inalcanzables&#8230; Pero me aferro a ellos porque, a pesar de todo, sigo creyendo que las personas son buenas en el fondo de su coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, Julia Haas y Ted Kaptchuk publicaron el estudio&nbsp;Frequency of Adverse Events in the Placebo Arms of COVID-19 Vaccine Trials, que presenta los resultados de su an\u00e1lisis sobre una docena de ensayos cl\u00ednicos en relaci\u00f3n a las reacciones observadas frente a vacunas contra el Covid. 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