{"id":498,"date":"2022-01-24T10:08:10","date_gmt":"2022-01-24T13:08:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=498"},"modified":"2022-01-24T10:08:10","modified_gmt":"2022-01-24T13:08:10","slug":"homo-faber","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2022\/01\/24\/homo-faber\/","title":{"rendered":"Homo Faber"},"content":{"rendered":"\n<p>Confiamos que la alarma del smartphone nos despertar\u00e1, que los frenos del auto funcionar\u00e1n, o que la ruta recomendada por Waze o Google Maps es la m\u00e1s adecuada. Es el sesgo de automatizaci\u00f3n. Tenemos una tendencia a confiar en las m\u00e1quinas y herramientas que fabricamos y usamos.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<strong><em>When, How, and Why Do We Trust Technology Too Much?&nbsp;<\/em><\/strong>Patricia Hardr\u00e9, de la Universidad de Oklahoma argumenta que generalmente carecemos de la capacidad de juzgar qu\u00e9 tan confiable es una herramienta o tecnolog\u00eda, escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>La confianza excesiva en la tecnolog\u00eda es un error de proporciones asombrosas.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En un experimento reciente, realizado en una reserva natural de chimpanc\u00e9s en Kenia, investigadores estudiaron la preferencia de los primates a confiar en una m\u00e1quina o en otro chimpanc\u00e9 para obtener una recompensa de comida. El estudio&nbsp;<strong><em>How chimpanzees decide in the face of social and nonsocial uncertainty<\/em><\/strong>&nbsp;demostr\u00f3 que los chimpanc\u00e9s ten\u00edan mayor confianza en la m\u00e1quina que en sus pares. Lou Haux, del Instituto Max Planck se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Dudaban mucho m\u00e1s cuando el compa\u00f1ero era otro chimpanc\u00e9 [..] se llama aversi\u00f3n a la traici\u00f3n. El miedo a ser enga\u00f1ado por otro humano [o chimpanc\u00e9], causa emociones m\u00e1s fuertes. [\u2026] Es un hallazgo emocionante, distinguen entre el mundo social y el mundo no social en los casos en que hay mucha incertidumbre.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El riesgo social juega un papel importante en la forma en que los chimpanc\u00e9s y los humanos navegamos por el mundo. Darby Proctor, del Instituto de Tecnolog\u00eda de Florida realiz\u00f3 pruebas similares, y en el art\u00edculo&nbsp;<strong><em>Chimpanzees (Pan troglodytes) Are More Averse to Social Than Nonsocial Risk<\/em><\/strong>, se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Con una m\u00e1quina, no hay implicaciones futuras. No tienes ese costo social potencial adicional. No es que tengamos confianza en que la m\u00e1quina nos dar\u00e1 mejores resultados, puede ser que no lo veamos emocionalmente relevante, por lo que tal vez estemos m\u00e1s inclinados a apostar o tomar riesgos con un objeto inanimado.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Durante millones de a\u00f1os, no hubo necesidad de desarrollar la capacidad de evaluar los riesgos con las herramientas o m\u00e1quinas con tanto cuidado como evaluamos a los miembros de nuestra misma especie. Pero hoy, en una sociedad altamente tecnologizada, comprender sus riesgos es vital.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<strong><em>Armas, g\u00e9rmenes y acero<\/em><\/strong>, el bi\u00f3logo y ge\u00f3grafo Jared Diamond relata una interesante conversaci\u00f3n que tuvo a principios de los a\u00f1os 70 en Nueva Guinea:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Caminaba por una playa con Yali un excepcional pol\u00edtico local, cando con una mirada penetrante de sus ojos relampagueantes, me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 ustedes, los blancos, desarrollaron tanto \u201ccargo\u201d y lo trajeron a Nueva Guinea, pero nosotros, los negros, ten\u00edamos tan poco \u201ccargo\u201d propio?<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n \u201ccargo\u201d, era utilizada por los neoguineanos para referirse a las cosas, bienes y avances tecnol\u00f3gicos que ve\u00edan que ten\u00edan los blancos, as\u00ed con esta pregunta, Yali quer\u00eda entender, la raz\u00f3n de la enorme diferencia que observaba entre la forma de vida del neoguineano medio y la del europeo o estadounidense medio.<\/p>\n\n\n\n<p>Los humanos, m\u00e1s que cualquier otra especie, nos constituimos a trav\u00e9s de la fabricaci\u00f3n y el uso de tecnolog\u00edas que dan forma a nuestras mentes y ampl\u00edan la capacidad de nuestros cuerpos. Las tecnolog\u00edas facilitan muchos aspectos de nuestra vida. A menudo podemos lograr m\u00e1s en menos tiempo, o hacer cosas que antes simplemente no pod\u00edamos hacer. Pero tambi\u00e9n las tecnolog\u00edas nos transforman, pueden afectar nuestro trabajo, nuestros talentos y nuestras vidas. Pueden estrechar nuestras perspectivas y limitar nuestras opciones. Pueden abrirnos a la vigilancia y a la manipulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fabricamos cosas que luego nos modifican a nosotros mismos. Los humanos y las cosas estamos&nbsp;<em>co-constituidos<\/em>. Tenemos una predisposici\u00f3n para&nbsp;<strong><em>la encarnaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y la creatividad<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En un reciente art\u00edculo titulado&nbsp;<strong><em>Homo faber Revisited&nbsp;<\/em><\/strong>Don Ihde y Lambros Malafouris profundizan en la habilidad de fabricaci\u00f3n de nuestra especie. Se\u00f1alan que lo que hace la diferencia no es solo el hecho de tener la capacidad de fabricar cosas. Sino en el efecto recursivo que las cosas que fabricamos, provocan en nosotros. Argumentan que somos&nbsp;<strong><em>Homo faber<\/em><\/strong>&nbsp;no solo porque hacemos cosas, sino tambi\u00e9n porque somos hechos por las cosas que usamos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde la prehistoria temprana, los humanos hemos estado moldeando nuestras mentes, constituy\u00e9ndonos y reinvent\u00e1ndonos a nosotros mismos a trav\u00e9s de las cosas que hacemos y las habilidades que desarrollamos al usarlas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los seres humanos, m\u00e1s que adaptarnos a nuestros entornos, tambi\u00e9n los estamos cambiando activamente, para bien o para mal, iniciando nuevos caminos co-evolutivos complejos y sinergias biosociales. Don Ihde, escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Los seres humanos no son meras criaturas de la &#8216;naturaleza&#8217; o la &#8216;biolog\u00eda&#8217;. Tampoco son \u00fanicamente productos de la &#8216;cultura&#8217;. M\u00e1s bien, el modo de ser humano puede describirse mejor como &#8216;un continuo de interrelaciones humano-pr\u00f3tesis&#8217;.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Toda tecnolog\u00eda es expresi\u00f3n de la voluntad humana. Con nuestras herramientas buscamos ampliar nuestro poder y control sobre nuestras circunstancias, sobre la naturaleza, sobre el tiempo, la distancia, sobre las personas. Nicholas Carr en&nbsp;<strong><em>The shallows<\/em><\/strong>, propone que podemos clasificar las tecnolog\u00edas en cuatro grandes grupos seg\u00fan su forma de complementar o ampliar nuestras capacidades humanas:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Tecnolog\u00edas que nos permite controlar o remodelar la naturaleza y el entorno:<\/strong>&nbsp;represas, ciudades, agricultura, carreteras. La actual competencia entre Estados Unidos y China, y privados como SpaceX y Blue Origin, para enviar humanos al espacio, la Luna y Marte, ha impulsado proyectos de investigaci\u00f3n como NEEMO de la NASA, que estudia el comportamiento de personas viviendo hasta tres semanas seguidas en una estaci\u00f3n submarina, o la estaci\u00f3n Concordia de la Ant\u00e1rtida, que con temperaturas de hasta -80 \u00b0C, se ocupa de simular misiones espaciales de larga duraci\u00f3n en condiciones extremas. El objetivo es que estos h\u00e1bitats sean lo m\u00e1s autosuficientes posible. Esto significa aprovechar los recursos locales, cultivar alimentos y crear entornos de circuito cerrado que reciclar\u00e1n su agua y aire y ser sostenibles a largo plazo. Los investigadores conf\u00edan que con todas las soluciones y tecnolog\u00edas que estas investigaciones producir\u00e1n, la humanidad podr\u00e1 convertirse en una especie interplanetaria y al mismo tiempo garantizar la supervivencia de nuestro planeta.<\/li><li><strong>Tecnolog\u00edas que aumentan nuestra fuerza y resistencia f\u00edsica:<\/strong>&nbsp;arado, avi\u00f3n, ropa. Stephen Hawking f\u00edsico te\u00f3rico, astrof\u00edsico, cosm\u00f3logo y divulgador cient\u00edfico brit\u00e1nico fue mundialmente conocido por sus trabajos en f\u00edsica te\u00f3rica. Muri\u00f3 a los 76 a\u00f1os luego de haber sufrido por m\u00e1s de 50 a\u00f1os una esclerosis lateral amiotr\u00f3fica, enfermedad que ataca las neuronas que controlan los movimientos voluntarios de los m\u00fasculos. En su silla de ruedas, se comunicaba eligiendo palabras de la pantalla de un computador, a trav\u00e9s, de los clics del mouse. Al principio pod\u00eda usar su pulgar. Pero a medida que la enfermedad avanzaba, sus lentes fueron equipados con un sensor de movimiento para que pudiera controlar el mouse contrayendo un m\u00fasculo en su mejilla derecha. Formaba sus oraciones a una velocidad de seis palabras por minuto, por lo que necesitaba d\u00edas o semanas para escribir un texto. Sin embargo, con todas esas limitaciones, se convirti\u00f3 en uno de los m\u00e1s brillantes&nbsp;<em>hombre-m\u00e1quina&nbsp;<\/em>de nuestra \u00e9poca, f\u00edsicamente funcional gracias a sus pr\u00f3tesis tecnol\u00f3gicas.<\/li><li><strong>Tecnolog\u00edas que extienden el alcance o la sensibilidad de nuestros sentidos<\/strong>: microscopio, amplificador, esc\u00e1ner. Michael Polanyi y Gregory Bateson en&nbsp;<strong><em>Steps to an ecology of mind<\/em><\/strong>, utilizan el ejemplo de una persona ciega con un bast\u00f3n. Se preguntan \u00bfd\u00f3nde termina el yo del ciego y comienza el resto del mundo? El bast\u00f3n, deja de ser un objeto para \u00e9l, y se hace parte de su sensibilidad, extiende el alcance y radio activo de su tacto. Al igual que otros ejemplos de pr\u00f3tesis, con el tiempo y la pr\u00e1ctica, el bast\u00f3n se incorpora en \u00e9l y se vuelve transparente. La sensaci\u00f3n t\u00e1ctil se proyecta de alguna manera sobre el punto de contacto entre la punta del bast\u00f3n y el entorno exterior. Los l\u00edmites de su cuerpo se extienden para absorber el bast\u00f3n, y su cerebro trata al bast\u00f3n como si fuera parte de su cuerpo. Este ejemplo redibuja la l\u00ednea que separa cerebros, cuerpos y cosas, permite desarrollar formas relacionales de pensar sobre las complejas interacciones entre el cerebro, el cuerpo, las cosas y el entorno. Tambi\u00e9n nos ayuda a reconceptualizar la encarnaci\u00f3n profunda, la ecolog\u00eda y la plasticidad de la mente humana.<\/li><li><strong>Tecnolog\u00edas intelectuales<em>,<\/em>&nbsp;abarcan todas las herramientas que utilizamos para ampliar o apoyar nuestra capacidad cognitiva:<\/strong>&nbsp;el libro, la escuela, el computador, Internet. Friedrich Kittler en&nbsp;<strong><em>Gramophone, Film, Typewriter<\/em><\/strong>, cuenta que Nietzsche cuando ten\u00eda 34 a\u00f1os, estaba desesperado porque sus problemas de salud empeoraban, su vista fallaba, y se hab\u00eda visto obligado a reducir su producci\u00f3n literaria. Se le ocurri\u00f3 comprar una m\u00e1quina de escribir. Aprendi\u00f3 a usarla, y fue capaz de escribir incluso con los ojos cerrados. Sus ideas volvieron a pasar desde su mente al papel. Un peri\u00f3dico de Berl\u00edn inform\u00f3 que Nietzsche se \u201cencuentra mejor que nunca\u201d y, gracias a su m\u00e1quina de escribir, \u201cha reanudado su actividad escritora\u201d. Pero el uso de su nuevo artefacto tecnol\u00f3gico afect\u00f3 su obra. El escritor y compositor Heinrich K\u00f6selitz, not\u00f3 un cambio en el estilo de la escritura de Nietzsche. Not\u00f3 que su prosa se hab\u00eda vuelto m\u00e1s estricta, m\u00e1s telegr\u00e1fica. Pero que tambi\u00e9n pose\u00eda m\u00e1s contundencia, como si la potencia de la m\u00e1quina se transmitiera a las palabras impresas. Nietzsche, le respondi\u00f3:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Nuestros \u00fatiles de escritura participan en la formaci\u00f3n de nuestros pensamientos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Nicholas Carr en&nbsp;<strong><em>The Glass Cage<\/em><\/strong>, afirma que el uso de cualquier tipo de herramienta puede influir en nuestros pensamientos y perspectivas, pero nuestras tecnolog\u00edas intelectuales ejercen el poder m\u00e1s grande y duradero sobre qu\u00e9 y c\u00f3mo pensamos. Son nuestras herramientas m\u00e1s \u00edntimas, las que utilizamos para la autoexpresi\u00f3n, para dar forma a la identidad personal y p\u00fablica, para cultivar nuestras relaciones con los dem\u00e1s. La experiencia de Nietzsche con su m\u00e1quina de escribir constituye un ejemplo particularmente interesante para mostrar la influencia de las tecnolog\u00edas intelectuales en nosotros: no s\u00f3lo hab\u00eda llegado a imaginar que su m\u00e1quina de escribir era algo \u201ccomo yo\u201d; tambi\u00e9n sent\u00eda estar convirti\u00e9ndose \u00e9l en una cosa como ella, que su m\u00e1quina de escribir estaba conformando sus pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>En su reciente trabajo&nbsp;<strong><em>The Code Breaker<\/em><\/strong>, Walter Isaacson sostiene que con la invenci\u00f3n de la tecnolog\u00eda CRISPR-Cas9 y la epidemia del COVID-19 se aceler\u00f3 una nueva revoluci\u00f3n. Las tecnolog\u00edas que manipulan nuestro c\u00f3digo gen\u00e9tico. Isaacson escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Por primera vez en la evoluci\u00f3n de la vida en este planeta, una especie ha desarrollado la capacidad de editar su propia composici\u00f3n gen\u00e9tica. Eso ofrece el potencial de maravillosos beneficios, incluida la eliminaci\u00f3n de muchas enfermedades mortales y anomal\u00edas debilitantes. Y alg\u00fan d\u00eda ofrecer\u00e1 tanto la promesa como el peligro de permitirnos, o a algunos de nosotros, fortalecer nuestros cuerpos y mejorar a nuestros beb\u00e9s para que tengan mejores m\u00fasculos, mentes, memoria y estados de \u00e1nimo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta nueva revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, ha permitido realizar ediciones heredables del genoma humano. El objetivo ya no es solo curar enfermedades, sino mejorar nuestras caracter\u00edsticas, o al menos las de los que puedan pagar. Seg\u00fan el&nbsp;<strong><em>MIT Technology Review<\/em><\/strong>, el joven cient\u00edfico chino He Jiankui, ha utilizado la tecnolog\u00eda CRISPR para dise\u00f1ar embriones humanos, y se sabe que han llegado al mundo al menos tres beb\u00e9s CRISPR.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy los humanos podemos seleccionar a voluntad las caracter\u00edsticas que deseamos transmitir a nuestros hijos, algo que definitivamente podr\u00eda transformar nuestra especie. Como se\u00f1al\u00f3 Vladimir Putin en un festival juvenil en 2017:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>El ser humano tiene la oportunidad de introducirse en el c\u00f3digo gen\u00e9tico creado por la naturaleza o, como dir\u00edan las personas religiosas, por Dios. Cabe imaginar que los cient\u00edficos podr\u00edan crear un individuo con los rasgos deseados. Este podr\u00eda ser un genio matem\u00e1tico, un m\u00fasico excepcional, pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser un soldado, una persona capaz de combatir sin miedo ni compasi\u00f3n, ni piedad ni dolor.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La fabricaci\u00f3n se encuentra en el centro de la condici\u00f3n humana. La gente est\u00e1 cambiando y es cambiada por la tecnolog\u00eda. Nuestras cosas, artefactos y tecnolog\u00edas que hacemos y utilizamos no son pasivas ni neutras, sino que configuran activamente lo que somos. El desaf\u00edo es comprender de qu\u00e9 manera y en qu\u00e9 medida estamos siendo formados y constituidos por lo que usamos y fabricamos. El actual desarrollo tecnol\u00f3gico hace urgente actualizar nuestra comprensi\u00f3n de lo que significa ser humano y delinear responsablemente nuestra propia co-evoluci\u00f3n. Plotino aconsejaba:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>No ceses de esculpir tu propia estatua. El trabajo del artista es la b\u00fasqueda de su verdadero yo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Confiamos que la alarma del smartphone nos despertar\u00e1, que los frenos del auto funcionar\u00e1n, o que la ruta recomendada por Waze o Google Maps es la m\u00e1s adecuada. Es el sesgo de automatizaci\u00f3n. Tenemos una tendencia a confiar en las m\u00e1quinas y herramientas que fabricamos y usamos. 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