{"id":461,"date":"2021-11-29T15:17:26","date_gmt":"2021-11-29T18:17:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=461"},"modified":"2021-11-29T15:17:26","modified_gmt":"2021-11-29T18:17:26","slug":"perro-estoico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2021\/11\/29\/perro-estoico\/","title":{"rendered":"Perro estoico"},"content":{"rendered":"\n<p>Alrededor de las 17:30 del 10 de diciembre de 1914, se produjo una explosi\u00f3n en Nueva Jersey. Diez edificios de la f\u00e1brica de Thomas Edison, se incendiaron.<\/p>\n\n\n\n<p>En un art\u00edculo aparecido en el&nbsp;<strong><em>Reader&#8217;s Digest<\/em><\/strong>&nbsp;en 1961, su hijo Charles, relata que Edison se acerc\u00f3 tranquilamente mientras observaba c\u00f3mo el fuego consum\u00eda el trabajo de toda una vida y le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ve a buscar a tu madre y a todos sus amigos. Nunca volver\u00e1n a ver un fuego como este.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Charles se opuso, Edison replic\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Est\u00e1 bien. Acabamos de deshacernos de un mont\u00f3n de basura.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la biograf\u00eda de Matthew Josephson, Edison perdi\u00f3 en el incendio el equivalente actual de 23 millones de d\u00f3lares. La tragedia fue de tales proporciones que incluso Nikola Tesla, le envi\u00f3 un telegrama, diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Como uno de sus millones de admiradores, le env\u00edo mi m\u00e1s sentido p\u00e9same [\u2026] No es s\u00f3lo una p\u00e9rdida personal y nacional, sino una p\u00e9rdida mundial, porque usted ha sido uno de sus mayores benefactores.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n de Edison frente a esta cat\u00e1strofe, no fue desesperaci\u00f3n. No llor\u00f3. No se enfureci\u00f3. No se arroj\u00f3 a las llamas. Sino que observ\u00f3, y se puso a trabajar. En una entrevista declar\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>He pasado por muchas cosas como esta. Evita que un hombre se vea afectado por el hast\u00edo [\u2026] Aunque tengo m\u00e1s de 67 a\u00f1os, empezar\u00e9 de nuevo ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Edison, reconoci\u00f3 que estaba agotado, pero cumpli\u00f3 su palabra. No despidi\u00f3 a ninguno de sus empleados. Con un pr\u00e9stamo de su amigo Henry Ford a la ma\u00f1ana siguiente comenz\u00f3 la reconstrucci\u00f3n de su f\u00e1brica. Convirti\u00f3 este desastre en un ejemplo de resiliencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro&nbsp;<strong><em>The Obstacle Is the Way<\/em><\/strong>, Ryan Holiday se\u00f1ala que la actitud de Edison se corresponde con la grandeza que Nietzsche denomina&nbsp;<em>Amor Fati<\/em>, que es una locuci\u00f3n latina que puede traducirse como&nbsp;<em>amor al destino<\/em>. En&nbsp;<strong><em>Ecce Homo<\/em><\/strong>, Nietzsche escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi f\u00f3rmula para expresar la grandeza en el hombre es amor fati: el no querer que nada sea distinto ni en el pasado ni en el futuro ni por toda la eternidad. No solo soportar lo necesario, y a\u00fan menos disimularlo \u2015todo idealismo es mentira frente a lo necesario\u2015 sino amarlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El consejo de Nietzsche es no esconderse frente al destino, no ocultarse, ni desear que sea diferente. El destino es lo que es, no lo que deseamos que sea, por lo que nos conviene aceptarlo. Hasta aqu\u00ed el consejo es razonable, sin embargo, Nietzsche va un paso m\u00e1s all\u00e1 y nos recomienda no solo aceptar con resignaci\u00f3n lo que nos ocurre, sino amarlo y abrazarlo. En&nbsp;<strong><em>La voluntad de poder<\/em><\/strong>, escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si afirmamos un solo momento, no s\u00f3lo nos afirmamos a nosotros mismos, sino tambi\u00e9n a toda la existencia. Porque nada es autosuficiente, ni en nosotros mismos ni en las cosas; y si nuestra alma ha temblado de felicidad y ha sonado como las cuerdas de un arpa una sola vez, toda la eternidad fue necesaria para producir ese \u00fanico momento y en este \u00fanico momento de afirmaci\u00f3n toda la eternidad se dio por buena, fue rescatada, justificada, afirmada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para Nietzsche cada momento de felicidad que hemos vivido, requiri\u00f3 que el mundo entero y toda la historia sucedieran. Sin esa historia, y todos los eventos asociados, no habr\u00edamos podido experimentar ese instante de felicidad. Entonces, resistirnos, odiar o quejarnos por nuestro destino, es resistirnos a la trama de la vida que sustenta nuestras circunstancias. Su invitaci\u00f3n es asumir y celebrar lo que nos ocurre, como parte de nuestra experiencia \u00fanica e intransferible, hasta el punto incluso de querer revivirla. Cualquier momento afrontado con autenticidad merece ser celebrado y revivido si es necesario. Al fin y al cabo, un evento o suceso que hoy nos parece tr\u00e1gico, tal vez en un futuro adquiera un sentido m\u00e1s profundo, enriquecedor e incluso preferible.<\/p>\n\n\n\n<p>Los fil\u00f3sofos estoicos estaban claros que no podemos controlar la vida. Que no podemos controlar el mundo. El mundo es inmenso, rebelde y se ocupa constantemente de record\u00e1rnoslo. Sin embargo, la forma en que interpretamos lo que nos ocurre, y las pasiones que experimentamos afectan nuestra calidad de vida. Por esta raz\u00f3n, los estoicos nos instan a ver el destino ni como bueno ni como malo. El destino sucede, eso es todo. Alcanzar este estado de indiferencia es el mayor desaf\u00edo para nuestra sabidur\u00eda. Pero es una batalla que vale la pena dar, porque en ella nos jugamos la felicidad misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Crisipo vivi\u00f3 entre 280 y 207 a. C. y antes de dedicarse a la filosof\u00eda se entren\u00f3 como corredor de larga distancia. Una sola met\u00e1fora suya, aclara el enfoque estoico frente al destino:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando un perro est\u00e1 atado a un carro, si quiere seguirlo, es arrastrado y lo sigue, haciendo coincidir su acto espont\u00e1neo con la necesidad. Pero si no quiere seguirlo, ser\u00e1 obligado en todo caso, a hacerlo. Lo mismo sucede con los hombres. Aunque no quieran seguir, se ver\u00e1n forzados a seguir lo que les est\u00e9 destinado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En esta met\u00e1fora estoica, el perro no tiene elecci\u00f3n porque est\u00e1 atado al carro, el carro es mucho m\u00e1s grande que el perro, por lo que si el carro se mueve, el perro se mover\u00e1 por las buenas o por las malas. Puede haber una ilusi\u00f3n de libertad para el perro, pero no es lo mismo ilusi\u00f3n con realidad. El perro no puede evitar estar atado al carro, la cuerda es simplemente su destino, es la situaci\u00f3n en que se encuentra. El mundo como el carro comienza a rodar en alg\u00fan sentido y el perro tiene dos opciones: puede luchar contra la cuerda y el carro, tirando, siendo arrastrado, gritando y luchando; o puede trotar alegremente junto al carro donde sea que vaya. Tal vez, incluso moviendo su cola.<\/p>\n\n\n\n<p>El perro va ad\u00f3nde va el carro. No hay forma de evitar eso. La \u00fanica opci\u00f3n es si va de buena gana y, por lo tanto, se hace la vida m\u00e1s f\u00e1cil y el instante m\u00e1s agradable, o bien se deja arrastrar peleando, mordiendo y tirando con todas sus fuerzas todo el camino. Triste, pero realista. El emperador romano Marco Aurelio, resumi\u00f3 la actitud estoica hacia la vida y el destino en un pasaje notable en sus&nbsp;<strong><em>Meditaciones<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Acepta las cosas a las que el destino te ata y ama a las personas con las que el destino te une, pero hazlo con todo tu coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPuede el perro estar feliz, condenado como est\u00e1 a trotar con el carro de un lado para otro? Para los estoicos, primero el perro debe aprender a ser indiferente a su destino. En lugar de luchar contra sus ataduras, deber\u00eda concentrar sus energ\u00edas en cultivar su tranquilidad. Estar atado a un carro no es, en \u00faltima instancia, ni bueno ni malo. Es la interpretaci\u00f3n que da a su destino la que decide el asunto. El perro estoico concentra sus energ\u00edas en el \u00fanico poder que tiene para fluir en paz con el mundo, el relato que se cuenta respecto de su condici\u00f3n, y su voluntad de seguir alegremente el paso del carro, asumiendo su destino en paz:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Al final, estar atado a este carro, es mi forma de vida!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estamos condicionados, por nuestra situaci\u00f3n y por nuestras circunstancias. Como escribi\u00f3 Ortega y Gasset en&nbsp;<strong><em>Meditaciones del Quijote<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ortega nos insta a reabsorber nuestra circunstancia. Lo que consiste en interpretarla y darle un sentido, con lo cual la salvamos, salv\u00e1ndonos a su vez a nosotros mismos. De hecho, \u00bfcu\u00e1l es la alternativa? Epicteto lo expres\u00f3 de esta manera:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No pretendas que las cosas ocurran como t\u00fa quieres. Desea, m\u00e1s bien, que se produzcan tal como se producen, y ser\u00e1s feliz.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los estoicos pretend\u00edan que el sabio es feliz en toda circunstancia, le ocurra lo que le ocurra. \u00bfSe ha incendiado tu casa? da igual: como eres sabio, \u00a1eres feliz! \u201cPero en la casa estaban mi esposa y mis hijos&#8230; \u00a1Todos murieron!\u201d Da igual: como eres sabio, eres feliz. Andr\u00e9 Comte-Sponville, en su libro&nbsp;<strong><em>La felicidad, desesperadamente<\/em><\/strong>, escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Confieso que me siento incapaz de este tipo de sabidur\u00eda. Ni siquiera me siento capaz de desearla verdaderamente. [\u2026]. Esta sabidur\u00eda, absoluta, inhumana o sobrehumana, no es m\u00e1s que un ideal que nos deslumbra al menos tanto como nos alumbra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como alternativa Comte-Sponville, propone que aspiremos a una sabidur\u00eda menos ambiciosa, o menos tremenda, una sabidur\u00eda de segunda fila, que nos permita ser feliz no cuando todo va mal, no pedimos tanto. Una sabidur\u00eda para la vida cotidiana, una sabidur\u00eda para todos los d\u00edas y para todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, el reciente viernes 26 de noviembre de 2021, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) declar\u00f3 su preocupaci\u00f3n por la aparici\u00f3n de una nueva mutaci\u00f3n del coronavirus de nombre&nbsp;<strong><em>\u00f3micron<\/em><\/strong>, ya que sugiere un mayor riesgo de reinfecci\u00f3n. Israel decidi\u00f3 cerrar sus fronteras a los viajeros de todo el mundo durante 14 d\u00edas. Otros pa\u00edses est\u00e1n implementando nuevas restricciones. A menos de un mes para navidad, para muchos esta nueva amenaza es inesperada, agotadora, sigue lloviendo sobre mojado.&nbsp;Sin embargo, como se\u00f1ala Margaret Heffernan en su charla TED talks&nbsp;<strong><em>The human skills we need in an unpredictable world<\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sabemos que habr\u00e1 m\u00e1s epidemias en el futuro, pero no sabemos d\u00f3nde ni cu\u00e1ndo ni qu\u00e9. Y no podemos planificar. Pero podemos prepararnos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Heffernan, en su libro&nbsp;<strong><em>Uncharted<\/em><\/strong>&nbsp;sostiene que somos adictos a la predicci\u00f3n, que vivimos desesperados por las certezas sobre el futuro, sin embargo, la \u00fanica certeza que tenemos es que vamos a morir, y la forma en que abordemos esa realidad impactar\u00e1 directamente el futuro de aquellos que dejamos atr\u00e1s. La preparaci\u00f3n, es decir, hacer todo lo que se pueda necesitar para un futuro impredecible, proporciona el ant\u00eddoto contra la pasividad, el miedo y la incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos predecir ni menos elegir lo que nos suceder\u00e1 en la vida, ni el impacto que tendremos al contemplar los restos humeantes de nuestros sue\u00f1os m\u00e1s queridos, ya sea por una enfermedad, una crisis existencial o econ\u00f3mica, pero siempre podemos elegir c\u00f3mo sentirnos y lo que vamos a hacer al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando aceptamos el momento presente y nos reconciliamos con la realidad, es decir, cuando asumimos que \u00e9sta es la situaci\u00f3n y dejamos de divagar, damos el primer paso para deshacernos de cargas enteras de miedo, angustia, ira, frustraci\u00f3n y desesperanza. Quedar atrapados en un estado de \u00e1nimo de angustia y de par\u00e1lisis es el peor posicionamiento que podemos adoptar para afrontar una crisis. La pregunta \u00bfpor qu\u00e9 a m\u00ed? no tiene respuesta y no nos ayuda en nada. Mario Alonso Puig en su libro&nbsp;<strong><em>Reinventarse<\/em><\/strong>&nbsp;propone que cuando enfrentamos una crisis nos hagamos otro tipo de preguntas, m\u00e1s poderosas:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfQu\u00e9 es lo que puedo hacer para superar esto?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 puede haber de positivo en lo que me est\u00e1 ocurriendo?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n es celebrar nuestras experiencias, soltar la culpa, el remordimiento, la rabia y la resignaci\u00f3n. Hacer las paces con el destino, cambiar la actitud, tomar decisiones y pasar a la acci\u00f3n, ojal\u00e1 con prontitud. Albert Camus es claro:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La vida es una suma de todas tus elecciones. Entonces, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1s haciendo hoy?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alrededor de las 17:30 del 10 de diciembre de 1914, se produjo una explosi\u00f3n en Nueva Jersey. 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