{"id":452,"date":"2021-11-15T11:56:59","date_gmt":"2021-11-15T14:56:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=452"},"modified":"2021-11-15T11:56:59","modified_gmt":"2021-11-15T14:56:59","slug":"relatos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2021\/11\/15\/relatos\/","title":{"rendered":"Relatos"},"content":{"rendered":"\n<p>La batalla de Marat\u00f3n, fue determinante en la guerra entre Grecia y Persia. Al final de la batalla, los griegos derrotaron a los persas. Sin embargo, por precauci\u00f3n los generales atenienses enviaron un mensaje a Esparta por medio del mensajero Fil\u00edpides. Her\u00f3doto relata que Fil\u00edpides fue seleccionado para la misi\u00f3n porque era un profesional de la larga distancia. Recorri\u00f3 los 246 km que separaban Atenas de Esparta en dos d\u00edas, dio su mensaje y falleci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El 13 de julio de 1967, en el Tour de Francia, el brit\u00e1nico Tom Simpson, sali\u00f3 de Marsella rumbo al Mont Ventoux. Simpson pod\u00eda ganar esa etapa, pero a dos kil\u00f3metros de la meta con el extremo esfuerzo y calor, cabece\u00f3 comenz\u00f3 a zigzaguear y se cay\u00f3 de su bicicleta. Los asistentes de su equipo lo ayudaron a levantarse y sigui\u00f3 pedaleando, pero luego de 500 metros Simpson volvi\u00f3 a caer y nunca m\u00e1s se levant\u00f3. Muri\u00f3 en un helic\u00f3ptero rumbo al hospital. Sus \u00faltimas palabras fueron:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>P\u00f3nganme de nuevo sobre la bicicleta.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La tozudez terminal de Simpson es extrema pero refleja un rasgo humano, la persistencia m\u00e1s all\u00e1 de cualquier raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente la participaci\u00f3n en carreras de larga distancia, tanto de marat\u00f3n como de ultramarat\u00f3n y otras tantas modalidades de deportes de resistencia est\u00e1 creciendo r\u00e1pidamente. Los deportes b\u00e1sicos, f\u00e1ciles de realizar, como el ciclismo y la carrera se est\u00e1n masificando. Pero hoy en d\u00eda estas actividades ya no tienen nada que ver con simplemente&nbsp;<em>trotar<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>andar en bicicleta<\/em>. Estas pr\u00e1cticas deportivas han adquirido una connotaci\u00f3n de estilo de vida, promoci\u00f3n social y comercio acorde con los patrones de nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Strava es una red social enfocada en deportistas como corredores y ciclistas que ha organizado todo un negocio relacionado con la necesidad psicol\u00f3gica de los deportistas de mejorar su rendimiento y compararse con otros. En 2019, Strava realiz\u00f3 un estudio para entender por qu\u00e9 y quienes son las personas que corren. Encuest\u00f3 a 25.000 atletas de siete pa\u00edses. Blair Evans, de la Western University coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Nos centramos en la conexi\u00f3n entre el correr y el bienestar porque la gente a menudo ve el correr como algo m\u00e1s que una simple actividad f\u00edsica [\u2026] la gente a menudo ve correr como una parte de lo que son y como una actividad que enriquece sus vidas. Al comprender por qu\u00e9 la gente corre, podemos encontrar nuevas estrategias para promover la carrera y asegurarnos de que la carrera contribuya al bienestar.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este estudio evidenci\u00f3 que cada corredor ten\u00eda motivos diversos, pero el hilo conductor entre todos era que correr es una forma de satisfacer una o m\u00e1s necesidades b\u00e1sicas que contribuyen a vivir una vida&nbsp;<em>plena<\/em>. Necesidades b\u00e1sicas como: salud, conexi\u00f3n con otros, rutina diaria y sentido de control. Se encontr\u00f3 que muchas personas empiezan a correr con el objetivo de mejorar la salud o de&nbsp;<em>pertenecer<\/em>&nbsp;a una comunidad, pero luego de unos a\u00f1os perciben el correr como parte de su identidad personal. Sonja Friend-Uhl, se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>A trav\u00e9s de correr podemos agotar y refrescar nuestros cuerpos y nuestras mentes. Podemos aislarnos, pero tambi\u00e9n conectarnos. Podemos, por unos pocos y preciosos momentos o kil\u00f3metros, recuperar una sensaci\u00f3n de control sobre nuestras vidas que parecen estar fuera de nuestro control.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El impulso creciente de superaci\u00f3n personal, la preocupaci\u00f3n por la apariencia y el bienestar son factores que impulsan a las personas a realizar actividades deportivas de resistencia. Sin embargo, como advierte el fil\u00f3sofo Byung-Chul Han, en nuestra sociedad actual, frecuentemente nos&nbsp;<em>pasamos de rosca,&nbsp;<\/em>e incluso el&nbsp;<em>deporte aficionado&nbsp;<\/em>lo transformamos en otra forma de autoexplotaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ahora uno se explota a s\u00ed mismo figur\u00e1ndose que se est\u00e1 realizando; es la p\u00e9rfida l\u00f3gica del neoliberalismo que culmina en el s\u00edndrome del trabajador quemado [\u2026] Ya no hay contra quien dirigir la revoluci\u00f3n, no hay otros de donde provenga la represi\u00f3n [\u2026] Es la alienaci\u00f3n de uno mismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Simon Marshall y Lesley Paterson en su libro&nbsp;<strong><em>The Brave Athlete<\/em><\/strong>&nbsp;se ocupan de analizar la mentalidad de los deportistas y c\u00f3mo el deporte en algunos casos comienza a transformar profundamente la identidad de las personas y en algunos casos confundirla. Estos hallazgos no son solo aplicables al deporte, sino que en general a la din\u00e1mica con la que construimos nuestro autoconcepto.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hacemos deporte desarrollamos una identidad deportiva: aprendemos habilidades y t\u00e9cnicas, desarrollamos nuestra condici\u00f3n f\u00edsica e interactuamos con otros deportistas. Nuestro uso del lenguaje para definir nuestra identidad en el deporte es un indicio de que algo est\u00e1 cambiando:&nbsp;<em>Soy triatleta<\/em>.&nbsp;<em>Practico crossfit. Soy corredor<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras diferentes identidades alimentan nuestro&nbsp;<em>autoconcepto<\/em>, que es el relato que nos contamos a nosotros mismos sobre quienes somos, cu\u00e1les son nuestros atributos, y qu\u00e9 y por qu\u00e9 determinadas cosas son importantes para nosotros. Cuando hablamos de nuestro autoconcepto, no estamos haciendo referencia a qui\u00e9nes somos en realidad, sino a las narrativas con las que nos identificamos:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>No importo porque no valgo.<\/li><li>No puedo porque no sirvo.<\/li><li>No conf\u00edo en lo que hago a menos que me lo digan.<\/li><li>No consigo resultados porque soy incapaz.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Nuestro autoconcepto est\u00e1 determinado por la importancia relativa que concedemos a cada una de nuestras diferentes identidades o roles. Por ejemplo, si consideramos que ser un buen padre o madre, es m\u00e1s importante que ser un buen deportista, entonces nuestra identidad como padre o madre contribuye m\u00e1s a nuestro autoconcepto que nuestra identidad deportiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Marshall y Paterson, utilizan la met\u00e1fora del \u00e1rbol, para describir cuatro relatos fundamentales con los que construimos nuestro autoconcepto.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Primer relato: autoval\u00eda, nuestras ra\u00edces profundas.&nbsp;<\/strong>La autoval\u00eda es el relato que refleja los sentimientos m\u00e1s profundos sobre nuestras capacidades y sensaci\u00f3n de valor personal. No se trata de lo que hacemos, sino de qui\u00e9n somos: nuestros valores, \u00e9tica, pasiones y creencias fundamentales sobre nosotros mismos. Nuestra autoval\u00eda est\u00e1 determinada en gran medida por el grado en que nuestras necesidades emocionales y psicol\u00f3gicas fueron cubiertas en nuestra infancia, y los mensajes que interpretamos. Mario Alonso Puig en su libro&nbsp;<strong><em>Resetea tu Mente<\/em><\/strong>&nbsp;se\u00f1ala:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>La imagen distorsionada que ese ni\u00f1o tiene y que est\u00e1 escondida en su inconsciente se refuerza a base de esos mensajes que recibe y que le hacen sentirse torpe, incompetente o malo. Cuando ese ser humano, sea ni\u00f1o, adolescente o adulto, se sienta impotente ante un determinado obst\u00e1culo, dar\u00e1 por hecho que dicho sentimiento de impotencia se justifica perfectamente porque \u00e9l no es lo suficientemente inteligente y capaz para hacerle frente. Si lo que se siente es poco querido, lo justificar\u00e1 diciendo que es normal que se sienta as\u00ed porque en el fondo no merece ser querido.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El respeto por uno mismo, nuestra creencia sobre nuestro propio valor, es la convicci\u00f3n de que las caracter\u00edsticas y logros de uno son significativos, y que estamos a la altura de ciertos est\u00e1ndares \u00e9ticos. Esta es una de las formas m\u00e1s complejas de autocomprensi\u00f3n narrativa y reflexiva, depende de la autoevaluaci\u00f3n de uno mismo y del reconocimiento y la retroalimentaci\u00f3n positiva recibida de otras personas.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Segundo relato: autoestima, el tronco de nuestro \u00e1rbol.<\/strong>&nbsp;La autoestima es el relato influenciado por lo que creemos que hemos experimentado, conseguido o logrado. Refleja juicios emocionales generalizados sobre nosotros mismo. Estos&nbsp;<em>logros<\/em>&nbsp;pueden ser reales y tangibles, relaciones, trabajo deporte, etc. o imaginarios, por ejemplo, lo que nos han dicho. La fil\u00f3sofa Anna Bortolan en&nbsp;<strong><em>What lies behind your self-esteem?,&nbsp;<\/em><\/strong>sostiene que tendemos a juzgar nuestra autoestima en funci\u00f3n de medidas externas, principalmente de lo que los dem\u00e1s aprecian, pero esto no capta la naturaleza real de la autoestima que, seg\u00fan Bortolan, comienza con la&nbsp;<em>confianza en uno mismo<\/em>.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>La autoestima es m\u00e1s bien una forma espec\u00edfica de experiencia afectiva que influye profundamente en nuestra vida cognitiva y pr\u00e1ctica, estructurando la forma en que pensamos y sentimos sobre nosotros mismos, los dem\u00e1s y el mundo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La autoestima se caracteriza como una forma de confianza en las propias habilidades cognitivas, emocionales y de acci\u00f3n y, m\u00e1s espec\u00edficamente, en la capacidad de uno para hacer frente a las demandas, oportunidades y contratiempos de la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Tercer relato: la autoconfianza, nuestras diferentes ramas.<\/strong>&nbsp;La autoconfianza es un relato asociado a la percepci\u00f3n que tenemos de nuestra capacidad, tiene una orientaci\u00f3n futura y predice lo que intentaremos.&nbsp;<em>Confianza<\/em>&nbsp;viene del lat\u00edn fidere,&nbsp;<em>confiar<\/em>. Por lo tanto, autoconfianza se traduce en la cualidad de tener seguridad en nosotros mismos. Tener confianza en uno mismo es confiar en nuestra capacidad o aptitud para desempe\u00f1arnos adecuadamente. Una persona segura de s\u00ed misma est\u00e1 lista para enfrentar nuevos desaf\u00edos, aprovechar las oportunidades, lidiar con situaciones dif\u00edciles y asumir la responsabilidad si las cosas salen mal. As\u00ed como la confianza en uno mismo conduce a una experiencia exitosa, la experiencia exitosa conduce a la confianza en uno mismo. Neel Burton autor de&nbsp;<strong><em>Heaven and Hell<\/em><\/strong>&nbsp;se\u00f1ala:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>La autoconfianza se trata de su confianza en s\u00ed mismo y su capacidad para enfrentar desaf\u00edos, resolver problemas y relacionarse con \u00e9xito con el mundo. Uno puede tener una alta confianza en un \u00e1rea determinada, pero aun as\u00ed carece de un sentido saludable de autoestima.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cualquier experiencia exitosa contribuye a nuestra confianza general, sin embargo, es posible tener mucha confianza en un \u00e1rea, pero ser muy inseguro en otra.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Cuarto relato: la autoeficacia, nuestros frutos.<\/strong>&nbsp;La autoeficacia son los relatos que nos contamos respecto de la habilidad espec\u00edfica que tenemos para realizar una tarea. La autoeficacia hace referencia a nuestras creencias sobre nuestra capacidad de producir un nivel muy espec\u00edfico de rendimiento. Las creencias sobre la autoeficacia no tienen que estar basadas en la realidad: la autoeficacia consiste en lo que pensamos que podemos hacer, no en lo que en realidad podemos hacer. Puesto que los humanos tenemos la capacidad de realizar miles de tareas, nuestro \u00e1rbol tiene miles de ramas y de manera inconsciente a cada una le damos una puntuaci\u00f3n de autoeficacia. Neil Gibson en su libro&nbsp;<strong><em>Therapeutic Photography,&nbsp;<\/em><\/strong>se\u00f1ala:<\/li><\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>La autoeficacia se refiere a la creencia de nuestra capacidad para tener \u00e9xito en determinadas tareas.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es perfectamente normal tener una autoeficacia elevada para algunas tareas y cero para otras, mientras que la mayor\u00eda quedan en un punto medio. Nuestra autoeficacia para ejecutar una tarea determinada puede variar dependiendo de las circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p>Construimos estos relatos sobre nosotros desde ni\u00f1os y seguimos haci\u00e9ndolo durante toda nuestra vida. El mon\u00f3logo interior de nuestros relatos autobiogr\u00e1ficos es una especie de voz en off de nuestra conciencia, para darle sentido a nuestro autoconcepto.<\/p>\n\n\n\n<p>Charles Fernyhough en&nbsp;<strong><em>The Voices Within: The History and Science of How We Talk to Ourselves,&nbsp;<\/em><\/strong>sostiene que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>El lenguaje no es necesario para pensar; m\u00e1s bien es una herramienta que muchos humanos usamos durante gran parte del tiempo para pensar.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cada palabra o gesto no est\u00e1 relacionado con algo exterior a nosotros, sino con nuestro interior. Son nuestras acciones y las emociones que est\u00e1n en su base, las que especifican y dan a nuestras palabras su significado particular. El error que cometemos es que, una vez que nos hemos construido una identidad, creemos que no podemos ser ninguna otra cosa, que dicha identidad no se puede cambiar. Construir una narrativa sana de nuestro autoconcepto con sus cuatro relatos: autoval\u00eda, autoestima, autoconfianza y autoeficacia, frecuentemente implica conflicto. El conflicto, necesita negociaci\u00f3n y compromiso, lo que demanda ponerlas en perspectiva, ceder, modificar argumentos y ajustar ideas, incluso si se trata de discusiones internas.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar nuestros propios relatos y escuchar a aquellas personas con las que interactuamos. Escuchar las historias que nos contamos y las que no, las palabras que usamos y las que evitamos. A partir de ah\u00ed, nuestros relatos personales no se compondr\u00e1n solo de lo conocido y repetido, sino que se abrir\u00e1n a nuevas opciones, nuevas interpretaciones, quiz\u00e1 m\u00e1s saludables y poderosas. C\u00f3mo escrib\u00eda en su plegaria el te\u00f3logo Reinhold Niebuhr.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Dios, conc\u00e9deme la serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y sabidur\u00eda para reconocer la diferencia.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La batalla de Marat\u00f3n, fue determinante en la guerra entre Grecia y Persia. Al final de la batalla, los griegos derrotaron a los persas. Sin embargo, por precauci\u00f3n los generales atenienses enviaron un mensaje a Esparta por medio del mensajero Fil\u00edpides. Her\u00f3doto relata que Fil\u00edpides fue seleccionado para la misi\u00f3n porque era un profesional de la larga distancia. Recorri\u00f3 los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":453,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[34,99,100,95,18,90,84,83,85,101],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=452"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":454,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452\/revisions\/454"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/453"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}