{"id":263,"date":"2021-02-15T10:52:34","date_gmt":"2021-02-15T13:52:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=263"},"modified":"2021-02-15T10:52:34","modified_gmt":"2021-02-15T13:52:34","slug":"memento-mori","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2021\/02\/15\/memento-mori\/","title":{"rendered":"Memento mori"},"content":{"rendered":"\n<p>Memento mori, es una expresi\u00f3n latina que puede traducirse como \u201crecuerda que morir\u00e1s&#8221; o &#8220;acu\u00e9rdate de morir&#8221;. La frase tiene una larga historia, atraviesa culturas, continentes, religiones y filosof\u00edas: desde la antigua Grecia hasta los generales romanos, los monjes budistas y los suf\u00edes isl\u00e1micos. Meditar sobre la muerte ha permitido a muchas personas enriquecer su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Memento mori se arraig\u00f3 como una tradici\u00f3n romana en que mientras un general atravesaba triunfante la ciudad, un esclavo le susurraba al o\u00eddo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Respice post te! Hominem te esse memento!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Mira tras de ti! Recuerda que eres un hombre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El prop\u00f3sito del mensaje era ayudar al victorioso general a mantener controlado su ego, y as\u00ed evitar que cometiera alguna estupidez ofensiva a los dioses.<\/p>\n\n\n\n<p>Walter Isaacson, el bi\u00f3grafo de Steve Jobs, narra que el cofundador de Apple, estaba en la c\u00faspide de sus logros empresariales cuando en 2004, a la edad de 49 a\u00f1os fue diagnosticado con c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas. Jobs, con su reconocida tendencia a distorsionar la realidad, pospuso la cirug\u00eda durante nueve meses en contra de los consejos de sus m\u00e9dicos y decidi\u00f3 tratar su enfermedad con una dieta macrobi\u00f3tica. Cuando finalmente fue operado, el c\u00e1ncer ya se hab\u00eda extendido.<\/p>\n\n\n\n<p>Jobs era budista y una persona espiritual cuyas creencias religiosas fueron alteradas profundamente por su diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer. Isaacson recuerda:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un d\u00eda nos sentamos en su patio trasero y \u00e9l comenz\u00f3 a hablar de Dios. Dijo: A veces creo en Dios, a veces no. Creo un 50-50. Pero desde que tuve c\u00e1ncer, he estado pensando m\u00e1s en eso. Y me encuentro creyendo un poco m\u00e1s. Quiz\u00e1s es porque quiero creer en una vida despu\u00e9s de la muerte. Que cuando mueras, no solo desaparece todo. La sabidur\u00eda que has acumulado. De alguna manera, sigue viva.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La conciencia de su mortalidad impuls\u00f3 a Jobs, en su \u00faltimo periodo de vida a crear algunos de los productos m\u00e1s innovadores de Apple; el iPhone y el iPad.<\/p>\n\n\n\n<p>Bronnie Ware, escritora australiana, trabaj\u00f3 por muchos a\u00f1os asistiendo a personas desahuciadas. A partir de esa experiencia, escribi\u00f3&nbsp;<strong><em>The Top Five Regrets of the Dying<\/em><\/strong>, libro en que sintetiza los sentimientos de sus pacientes frente a la inminencia de la muerte:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La gente crece mucho cuando se enfrenta a su propia mortalidad. Aprend\u00ed a no subestimar la capacidad de nadie para crecer. Algunos cambios fueron fenomenales. Cada uno experimenta una variedad de emociones, como es de suponer, negaci\u00f3n, miedo, enojo, remordimiento, m\u00e1s negaci\u00f3n y eventualmente aceptaci\u00f3n. Cada paciente individual encontr\u00f3 su paz antes de partir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Entre relatos de arrepentimiento y cosas que sus pacientes le narraban que hubieran querido haber hecho en forma distinta, identific\u00f3 cinco temas recurrentes:<\/p>\n\n\n\n<ol><li><strong>Ojal\u00e1 hubiera tenido la valent\u00eda de vivir la vida que quer\u00eda y no la vida que otros esperaban de m\u00ed.<\/strong>&nbsp;Cuando las personas reconoc\u00edan que su vida estaba llegando a su final, miraban hacia atr\u00e1s, y observaban sus sue\u00f1os truncados. La mayor\u00eda no concret\u00f3 ni la mitad de ellos y enfrentaban la muerte sabiendo que eso hab\u00eda sido debido a sus propias elecciones.<\/li><li><strong>Ojal\u00e1 no hubiera trabajado tan duro.<\/strong>&nbsp;Los pacientes varones, extra\u00f1aban no haber estado m\u00e1s presentes durante la juventud de sus hijos y disfrutar de la compa\u00f1\u00eda de sus parejas. Las mujeres tambi\u00e9n hablaron de este pesar. Pero como la mayor\u00eda pertenec\u00eda a una generaci\u00f3n mayor, muchas de ellas no hab\u00edan sido el sost\u00e9n econ\u00f3mico de su familia. Sin embargo, todos los hombres a los que cuid\u00f3, lamentaron profundamente haber pasado la mayor parte de sus vidas dedicados a su trabajo.<\/li><li><strong>Ojal\u00e1 hubiera tenido el valor de expresar mis sentimientos.<\/strong>&nbsp;Muchas personas reprimieron sus sentimientos para mantener la paz con los dem\u00e1s. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a expresar lo que realmente quer\u00edan. Algunos incluso desarrollaron enfermedades relacionadas con la amargura y el resentimiento.<\/li><li><strong>Ojal\u00e1 me hubiera mantenido en contacto con mis amigos.<\/strong>&nbsp;A menudo, no se daban cuenta realmente de todos los beneficios de los viejos amigos hasta sus \u00faltimas semanas y ya no siempre era posible localizarlos. Hubo muchos arrepentimientos profundos por no haber dado a las amistades el tiempo que merec\u00edan. Todos extra\u00f1an a sus amigos cuando est\u00e1n muriendo.<\/li><li><strong>Ojal\u00e1 me hubiera permitido ser m\u00e1s feliz.<\/strong>&nbsp;Este fue un arrepentimiento sorprendentemente com\u00fan. Muchos no se dieron cuenta hasta el final de sus d\u00edas que la felicidad es una elecci\u00f3n. Se hab\u00edan quedado atrapados en viejos patrones y h\u00e1bitos. El miedo al cambio los hac\u00eda fingir ante los dem\u00e1s y ante s\u00ed mismos que estaban contentos. Sin embargo, en lo profundo de s\u00ed, a\u00f1oraban haber disfrutado mucho m\u00e1s su vida.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Todos morimos de una enfermedad cr\u00f3nica llamada vida. Cada segundo que perdemos por dejaci\u00f3n, pereza, dilaci\u00f3n o indiferencia aporta a la muerte. Como dice el \u00eddolo musical de Steve Jobs, Bob Dylan; \u201c<em>Aquel que no est\u00e1 ocupado naciendo, est\u00e1 ocupado muriendo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el discurso de graduaci\u00f3n de 2005 en la Universidad de Stanford, Jobs record\u00f3 la importancia de contemplar el futuro para vivir mejor el presente, diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Me he mirado en el espejo todas las ma\u00f1anas y me he preguntado: si hoy fuera el \u00faltimo d\u00eda de mi vida, \u00bfquerr\u00eda hacer lo que voy a hacer hoy? Y siempre que la respuesta ha sido no durante demasiados d\u00edas seguidos, s\u00e9 que necesito cambiar algo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La muerte puede servir como un entrenador, que nos anima a vivir el presente con m\u00e1s confianza y menos miedo. La contemplaci\u00f3n de nuestra mortalidad, profundiza nuestra comprensi\u00f3n de lo que significa honrar la vida. Sin embargo, nuestra cultura occidental no nos anima a considerar la muerte mientras a\u00fan estamos vivos. Woody Allen, lo expresa notablemente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No es que tenga miedo de morir; \u00a1es solo que no quiero estar all\u00ed cuando suceda!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fred Kofman en&nbsp;<strong><em>The Meaning Revolution: Leading with the Power of Purpose<\/em><\/strong>, comenta que \u201cmorir antes de morir\u201d es el esfuerzo m\u00e1s importante que debemos hacer si queremos vivir plenamente. Sugiere que imaginemos el discurso de nuestro funeral, lo que dir\u00e1n de nosotros nuestros seres queridos o el texto de nuestra l\u00e1pida. Propone reflexionar profundamente sobre:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>\u00bfQu\u00e9 sue\u00f1os no hemos perseguido?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 miedos no hemos superado?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 amor no hemos expresado?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 resentimientos no hemos resuelto?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 disculpas no hemos pedido?<\/li><li>\u00bfQu\u00e9 regalos no hemos dado?<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>No hace falta enfrentar la muerte en un sentido literal, la invitaci\u00f3n es a examinar nuestra vida, hacer las paces con nuestra mortalidad e inspirarnos a vivir. Como dijo Steve Jobs a los estudiantes de Stanford:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Recordar que van a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya est\u00e1n desnudos. No hay ning\u00fan motivo para no hacer lo que les pide el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que la mayor\u00eda de nosotros teme no es realmente la muerte, sino nuestra idea de la muerte. En&nbsp;<strong><em>Meditaciones<\/em><\/strong>, Marco Aurelio aconseja:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Puedes dejar esta vida en cualquier momento; tenga esta posibilidad en su mente en todo lo que haga, diga o piense.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La muerte es la llamada a despertar definitiva. La muerte es un recordatorio de lo preciosa que es la vida y del tiempo limitado que tenemos para experimentarla y manifestarla. Cada momento encapsula posibilidades y decisiones. Cada momento abre oportunidades que se pueden aprovechar o descartar. Y esta apertura existencial caracteriza la vida humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Memento mori, es una reflexi\u00f3n oportuna para el complejo momento en que nos encontramos, permite abordar nuestros miedos, defectos y fracasos con una perspectiva m\u00e1s amplia. Con mayor conciencia de que este d\u00eda, esta hora, este momento es todo lo que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default\"><p> Cr\u00e9ditos de la imagen: De Acaben, cropped by Kyro &#8211; Flickr, CC BY-SA 2.0, <\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memento mori, es una expresi\u00f3n latina que puede traducirse como \u201crecuerda que morir\u00e1s&#8221; o &#8220;acu\u00e9rdate de morir&#8221;. La frase tiene una larga historia, atraviesa culturas, continentes, religiones y filosof\u00edas: desde la antigua Grecia hasta los generales romanos, los monjes budistas y los suf\u00edes isl\u00e1micos. Meditar sobre la muerte ha permitido a muchas personas enriquecer su vida. 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