{"id":1667,"date":"2026-10-13T10:51:44","date_gmt":"2026-10-13T13:51:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1667"},"modified":"2026-10-13T10:51:44","modified_gmt":"2026-10-13T13:51:44","slug":"renacimiento-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2026\/10\/13\/renacimiento-de-dios\/","title":{"rendered":"Renacimiento de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p>El 12 de junio de 1946, Pierre Teilhard de Chardin, reci\u00e9n llegado a Par\u00eds, anot\u00f3 en su diario: <strong>\u201cLa muerte de Dios (Nietzsche) y el renacimiento de Dios (Omega)\u201d<\/strong>. Teilhard, sacerdote jesuita y paleont\u00f3logo, volv\u00eda de China, donde hab\u00eda pasado buena parte de dos d\u00e9cadas trabajando en f\u00f3siles, incluidas las excavaciones del Hombre de Pek\u00edn. <strong>Sus superiores jesuitas, bajo presi\u00f3n de Roma, le hab\u00edan prohibido publicar sus escritos filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos. <\/strong>Regres\u00f3 a un Par\u00eds que hablaba el idioma del existencialismo: <strong>un universo sin fundamento, donde el ser humano estaba obligado a inventarse a s\u00ed mismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La frase de Teilhard parece escrita para nosotros.<\/strong> Nunca supimos tanto sobre la materia, la vida y la mente y nunca las instituciones religiosas tuvieron menos autoridad sobre la vida p\u00fablica de Occidente. Y, sin embargo, preguntas que hace un siglo pertenec\u00edan a la teolog\u00eda: <strong>d\u00f3nde empieza la mente, de d\u00f3nde vienen las formas, si la materia persigue algo parecido a prop\u00f3sitos,<\/strong> reaparecen hoy en laboratorios de investigaci\u00f3n biol\u00f3gica. Al mismo tiempo, <strong>decenas de millones de personas conf\u00edan sus secretos m\u00e1s \u00edntimos a aplicaciones de IA entrenadas con textos sagrados<\/strong>, y una de ellas recibe, como pregunta m\u00e1s frecuente, si al otro lado est\u00e1 Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En el actual contexto tecnocient\u00edfico, la cuesti\u00f3n ya no es solo si Dios existe, sino si <strong>un universo como el que conocemos admite todav\u00eda un horizonte de trascendencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que muri\u00f3 en 1882<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el aforismo 125 de <strong><em>La gaya ciencia<\/em><\/strong> (1882), un loco entra al mercado con <strong>una linterna encendida en pleno d\u00eda<\/strong> y anuncia que <strong>Dios ha muerto y que nosotros lo hemos matado<\/strong>. Nadie se escandaliza. Los presentes, que ya no creen, se r\u00eden de \u00e9l. El loco concluye que <strong>ha llegado demasiado pronto: <\/strong>los asesinos a\u00fan no han tomado conciencia de lo que han hecho.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nietzsche hac\u00eda un diagn\u00f3stico cultural. Se derrumbaba el Dios que garantizaba la verdad, el orden moral y el sentido de la historia. <\/strong>Cop\u00e9rnico hab\u00eda desplazado el centro del cosmos, Darwin hab\u00eda sacado al ser humano de un plan preestablecido y la cr\u00edtica hist\u00f3rica le\u00eda los textos sagrados como documentos humanos. Por eso el loco se pregunta si, para estar a la altura de semejante acto, <strong>no tendremos que convertirnos nosotros mismos en dioses.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los datos confirman la tendencia y tambi\u00e9n sus l\u00edmites. El informe de <strong>Pew Research Center<\/strong> de junio de 2025 muestra que e<strong>l cristianismo no sigui\u00f3 el ritmo del crecimiento demogr\u00e1fico mundial entre 2010 y 2020<\/strong>, sobre todo porque <strong>muchos criados como cristianos dejaron de identificarse como tales.<\/strong> El islam fue el grupo de mayor crecimiento, pero por razones demogr\u00e1ficas, una poblaci\u00f3n m\u00e1s joven y con m\u00e1s hijos, no por conversiones. Y otro estudio de Pew, de febrero de 2025, indica que en Estados Unidos el declive cristiano parece haberse estabilizado, al menos por ahora, desde 2019. <strong>La secularizaci\u00f3n en Occidente es real, pero no es un destino universal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Biolog\u00eda de frontera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Michael Levin dirige en la Universidad de Tufts uno de los laboratorios m\u00e1s comentados de la biolog\u00eda actual.<\/strong> Estudia la bioelectricidad, las se\u00f1ales con que las c\u00e9lulas coordinan la construcci\u00f3n de un cuerpo. Manipul\u00e1ndolas, su equipo ha hecho crecer ojos en lugares ins\u00f3litos de renacuajos y ha creado organismos sint\u00e9ticos como <strong>\u201cxenobots\u201d<\/strong>, con c\u00e9lulas de rana y <strong>\u201canthrobots\u201d<\/strong>, con c\u00e9lulas de tr\u00e1quea humana, que se organizan y se desplazan de maneras que ninguna evoluci\u00f3n seleccion\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2022 public\u00f3 su marco te\u00f3rico <strong>TAME <\/strong>(Technological Approach to Mind Everywhere), en que sostiene que <strong>la mente ser\u00eda un continuo que va de las redes qu\u00edmicas a las c\u00e9lulas, de los tejidos a los organismos y las sociedades.<\/strong> Cada sistema tendr\u00eda un <strong>\u201ccono de luz cognitivo\u201d<\/strong>, que delimita el tama\u00f1o de las metas que puede perseguir, por lo que <strong>la evoluci\u00f3n consistir\u00eda en ampliarlo<\/strong>: c\u00e9lulas con fines simples se integran en colectivos con fines mayores. En este lenguaje, <strong>el c\u00e1ncer ser\u00eda lo contrario, c\u00e9lulas que se desconectan del proyecto colectivo y act\u00faan en su propio inter\u00e9s<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En su <em>preprint<\/em> de 2025, <strong><em>Ingressing Minds<\/em><\/strong>, Levin da un paso metaf\u00edsico. Propone que formas y tipos de mente no se explican solo por genes y entorno, sino que <strong>\u201cingresan\u201d<\/strong> desde un espacio no f\u00edsico de patrones, al que llama provisionalmente <strong>espacio plat\u00f3nico<\/strong>. Los cuerpos, el software de IA y las m\u00e1quinas, ser\u00edan interfaces por donde esos patrones se manifiestan, y que <strong>ofrecer\u00edan a los seres vivos soluciones de dise\u00f1o sin el costo de la selecci\u00f3n natural.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un bi\u00f3logo experimental de primera l\u00ednea recurre a formas preexistentes para explicar la vida.<\/strong> El texto, a\u00fan sin revisi\u00f3n por pares, ha suscitado discusi\u00f3n. Algunos cr\u00edticos se\u00f1alan que la hip\u00f3tesis es dif\u00edcil de refutar, porque cualquier conducta inesperada de un <em>xenobot<\/em> puede atribuirse tanto a una <strong>\u201cingresi\u00f3n\u201d<\/strong> como a una emergencia f\u00edsica que a\u00fan no entendemos. El fil\u00f3sofo Matthew Segall, interlocutor cercano de Levin, acepta su cr\u00edtica al reduccionismo gen\u00e9tico, pero rechaza convertir los patrones en agentes y los cuerpos en terminales.<\/p>\n\n\n\n<p>Levin responde que sus patrones son din\u00e1micos y no inmutables, y que la cuesti\u00f3n de si existen o no es emp\u00edrica. <strong>Su programa de investigaci\u00f3n est\u00e1 recuperando tres ideas que la modernidad hab\u00eda desterrado<\/strong>: que la finalidad podr\u00eda ser real, que la mente no se agota en la materia y que podr\u00edan existir patrones causales m\u00e1s all\u00e1 de la gen\u00e9tica y el entorno. <strong>Sus experimentos desaf\u00edan la imagen de una materia pasiva, pero la existencia de un espacio plat\u00f3nico es, por ahora, una hip\u00f3tesis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un Dios que todav\u00eda no es<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si Levin busca un espacio plat\u00f3nico desde el laboratorio, la franciscana Ilia Delio, doctora en farmacolog\u00eda, catedr\u00e1tica de teolog\u00eda en la Universidad de Villanova y una de las int\u00e9rpretes m\u00e1s influyentes de Teilhard, hace el movimiento inverso: <strong>renuncia a lo inmutable.<\/strong> Su premisa es que <strong>la evoluci\u00f3n no es el decorado de la historia humana, sino la historia misma.<\/strong> En <strong><em>The Not-Yet God<\/em><\/strong> (2023), Dios deja de ser un ser supremo acabado que contempla el mundo desde fuera y pasa a ser una realidad que se va haciendo con la materia. Lo llama <strong>\u201cteoholog\u00eda\u201d<\/strong> (del griego <em>theos<\/em>, Dios, y <em>holos<\/em>, todo): <strong>Dios y mundo como un todo relacional en devenir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta tiene una virtud evidente: hace hablar a la teolog\u00eda el lenguaje de la ciencia contempor\u00e1nea. Pero tiene un precio. <strong>Un Dios que se redefine cada vez que la ciencia cambia de paradigma deja de ser un fundamento para convertirse en un reflejo de nuestras hip\u00f3tesis provisionales<\/strong>. Si Dios es el futuro del proceso, <strong>\u00bfqu\u00e9 queda de \u00e9l si el proceso se estanca o se destruye?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La dificultad m\u00e1s profunda es la p\u00e9rdida de la trascendencia.<\/strong> Si Dios se hace con el mundo y en el mundo, \u00bfen qu\u00e9 se diferencia de \u00e9l? \u00bfPuede un Dios que <strong>\u201ca\u00fan no es\u201d<\/strong> escuchar una oraci\u00f3n, perdonar un pecado, consolar a un moribundo? La tradici\u00f3n cristiana ha insistido durante siglos en que Dios no es el mundo, precisamente para que Dios pueda ser interlocutor y no solo proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Delio tiene respuesta. Su posici\u00f3n suele describirse no como un pante\u00edsmo, que identifica a Dios con el mundo, sino como un <strong><em>panente\u00edsmo<\/em><\/strong>: todo est\u00e1 en Dios, sin que Dios se agote en el todo. Y la teolog\u00eda del proceso a la que adscribe, sostiene que Dios recibe y conserva cada experiencia del mundo, tambi\u00e9n la de quien reza. Pero la frontera es fr\u00e1gil, y la propia Delio lo reconoce: en 2024 contaba que estaba repensando la cuesti\u00f3n del pante\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<p>En <strong><em>El fen\u00f3meno humano<\/em><\/strong> (1955), Teilhard sosten\u00eda que Omega no es solo el t\u00e9rmino futuro de la evoluci\u00f3n: para atraer al universo hacia s\u00ed, debe ser ya actual, aut\u00f3nomo y trascendente. <strong>Imagin\u00f3 un Dios de la evoluci\u00f3n, pero nunca renunci\u00f3 a un Dios que la precede.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Levin necesita formas que preexisten a la materia para explicar la mente, y Delio necesita un Dios que se hace en el tiempo. Uno se vuelve plat\u00f3nico y la otra renuncia a lo eterno. Ambos rechazan el materialismo reduccionista y coinciden en que <strong>la realidad no es una suma de piezas inertes, pero no describen el mismo mundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Roma frente a la IA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 25 de mayo de 2026, Le\u00f3n XIV present\u00f3 su primera enc\u00edclica, <strong><em>Magnifica Humanitas<\/em><\/strong>, dedicada al cuidado de la persona en tiempos de la inteligencia artificial. El papa la firm\u00f3 el 15 de mayo, aniversario de <strong><em>Rerum Novarum<\/em><\/strong>, la carta con que Le\u00f3n XIII respondi\u00f3 a la <strong>Revoluci\u00f3n Industrial<\/strong>. El texto pide <strong>\u201cdesarmar\u201d<\/strong> la IA para impedir su dominio sobre lo humano, denuncia la concentraci\u00f3n de datos y poder en unos pocos y sostiene que estos sistemas no tienen vivencias ni conciencia moral. Para Le\u00f3n, <strong>el problema no es solo \u00e9tico, sino antropol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Delio hab\u00eda criticado a la Iglesia antes de la enc\u00edclica.<\/strong> En agosto de 2025, a prop\u00f3sito del documento vaticano <strong><em>Antiqua et nova<\/em><\/strong>, public\u00f3 en el <strong><em>National Catholic Reporter<\/em><\/strong> <strong>\u201cToo little, too late\u201d<\/strong> (\u201cDemasiado poco, demasiado tarde\u201d). All\u00ed afirmaba que <strong>el Vaticano carece de un modelo de integraci\u00f3n de ciencia y religi\u00f3n<\/strong> capaz de evaluar la influencia de la tecnolog\u00eda, y que <strong>el tren de la IA parti\u00f3 hace d\u00e9cadas sin la Iglesia a bordo.<\/strong> Tras <strong><em>Magnifica Humanitas<\/em><\/strong> reconoci\u00f3 que el texto hace las preguntas correctas, pero objet\u00f3 que concibe al ser humano como una esencia terminada que debe <strong>\u201cpermanecer\u201d<\/strong>, cuando la evoluci\u00f3n sugiere que est\u00e1 por hacerse. En una entrevista con el <strong><em>Bulletin of the Atomic Scientists<\/em><\/strong> a\u00f1adi\u00f3 que, a su juicio, la enc\u00edclica no cita a ning\u00fan autor contempor\u00e1neo de tecnolog\u00eda o f\u00edsica, sino a Agust\u00edn, Tom\u00e1s de Aquino y B\u00e9rulle.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La instituci\u00f3n que silenci\u00f3 a Teilhard produce uno de los documentos religiosos m\u00e1s ambiciosos sobre tecnolog\u00eda, y una de las int\u00e9rpretes m\u00e1s reconocidas de Teilhard la acusa de no escuchar a la ciencia<\/strong>. El papa present\u00f3 la enc\u00edclica junto a expertos en IA, entre ellos Christopher Olah, cofundador de Anthropic, y Delio confes\u00f3 que esa elecci\u00f3n le despert\u00f3 sospechas. Otros lectores, como el obispo Robert Barron, advierten que <strong>reducir la enc\u00edclica a la IA es perder su reflexi\u00f3n sobre la dignidad humana<\/strong>. El desacuerdo no enfrenta a la ciencia con la fe, sino a dos maneras de pensar su relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un dios comercializado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras te\u00f3logos y bi\u00f3logos discuten la arquitectura de lo real, la espiritualidad cotidiana se comercializa. En septiembre de 2025, <strong><em>The New York Times<\/em><\/strong> inform\u00f3 que <strong>Bible Chat<\/strong> superaba los 30 millones de descargas y que la aplicaci\u00f3n cat\u00f3lica <strong>Hallow<\/strong> hab\u00eda desplazado brevemente a Netflix, Instagram y TikTok en la App Store. El director de <strong>ChatWithGod<\/strong> cont\u00f3 que <strong>sus usuarios preguntan sobre todo si realmente hablan con Dios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estos asistentes se construyen sobre modelos que tienden a validar al usuario. Heidi Campbell, de la Universidad de Texas A&amp;M, advierte que nos dicen lo que queremos o\u00edr. <strong>Un producto optimizado para retener al usuario dif\u00edcilmente le pedir\u00e1 conversi\u00f3n, renuncia o perd\u00f3n al pr\u00f3jimo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente a\u00f1ade una paradoja. El 26 de mayo de 2026, un d\u00eda despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n de la enc\u00edclica, un consorcio de cuatro universidades confesionales: Brigham Young, Baylor, Notre Dame y Yeshiva, present\u00f3 en Atenas estudios seg\u00fan los cuales los modelos de uso general mencionan la religi\u00f3n apenas entre un 5 % y un 16 % de las veces ante preguntas sobre duelo, culpa o perd\u00f3n, y orientan sutilmente las consultas sobre conversi\u00f3n. El dato admite m\u00e1s de una lectura: <strong>puede revelar un sesgo, o la prudencia de no ofrecer orientaci\u00f3n espiritual que nadie pidi\u00f3.<\/strong> Pero el contraste es elocuente: <strong>la misma tecnolog\u00eda que en una aplicaci\u00f3n halaga al creyente, en otra lo ignora.<\/strong> En ambos casos, el resultado converge en <strong>una religi\u00f3n sin comunidad ni exigencia, que confirma en lugar de transformar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>C\u00edrculo de cuidado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los dos par\u00e9ntesis de Teilhard, Nietzsche de un lado y Omega del otro, resumen dos maneras de interpretar el universo:<strong> materia indiferente que el ser humano debe llenar de valores inventados, o un proceso que tiende, desde dentro, hacia m\u00e1s conciencia y m\u00e1s uni\u00f3n. <\/strong>Ni Levin ni Delio resuelven el dilema. Los experimentos del primero hacen <strong>menos plausible una materia inerte, pero no prueban un espacio de formas<\/strong>; la teolog\u00eda de la segunda muestra <strong>el atractivo de un Dios en devenir y el costo de alejarse de la trascendencia<\/strong>. Ambos, sin embargo, <strong>devuelven la pregunta por<\/strong> <strong>lo divino al terreno de lo que se discute con fundamento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La diversidad de inteligencias que la biolog\u00eda sint\u00e9tica y la IA empiezan a producir vuelve urgente un criterio.<\/strong> Propongo uno, inspirado en una analog\u00eda del propio Levin. <strong>Si la inteligencia crece cuando se ampl\u00eda el horizonte de lo que a un sistema le importa, y el c\u00e1ncer es la c\u00e9lula que deja de cuidar el organismo al que pertenece<\/strong>, cualquier espiritualidad, religiosa o laica, puede medirse por si ensancha o estrecha nuestro <strong>c\u00edrculo de cuidado<\/strong>. No es una gu\u00eda completa, sino <strong>un criterio para orientarnos en un mundo en el que humanos, organismos sint\u00e9ticos e IA tendr\u00e1n que convivir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En lo individual, la pregunta es simple y exigente: <strong>\u00bfesta pr\u00e1ctica, esta aplicaci\u00f3n, esta rutina me abre a otros o me devuelve mi propia voz amplificada?<\/strong> La oraci\u00f3n, la lectura lenta o la ciencia hecha en com\u00fan suelen ensanchar ese c\u00edrculo; la confirmaci\u00f3n perpetua lo estrecha. En lo colectivo, el criterio vale para instituciones y algoritmos: <strong>\u00bfintegran o fragmentan, distribuyen poder o lo concentran?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nietzsche tem\u00eda que, sin Dios, tendr\u00edamos que convertirnos en dioses. Hoy la tentaci\u00f3n ha tomado forma t\u00e9cnica: <strong>dise\u00f1ar organismos, redise\u00f1ar cuerpos, optimizar vidas, hablar con m\u00e1quinas a las que atribuimos divinidad. <\/strong>Tal vez el renacimiento de Dios que Teilhard anot\u00f3 en su diario no consista en restaurar al antiguo soberano, sino en aprender lo que la biolog\u00eda y la m\u00edstica parecen decir a la vez: <strong>que ninguna parte se basta a s\u00ed misma, y que crecer es ampliar aquello que amamos.<\/strong> El loco de Nietzsche lleg\u00f3 demasiado pronto. Quiz\u00e1 Teilhard tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 12 de junio de 1946, Pierre Teilhard de Chardin, reci\u00e9n llegado a Par\u00eds, anot\u00f3 en su diario: \u201cLa muerte de Dios (Nietzsche) y el renacimiento de Dios (Omega)\u201d. 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