{"id":1624,"date":"2026-08-03T12:35:24","date_gmt":"2026-08-03T15:35:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1624"},"modified":"2026-08-03T12:35:24","modified_gmt":"2026-08-03T15:35:24","slug":"salvo-quiza-ser-humano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2026\/08\/03\/salvo-quiza-ser-humano\/","title":{"rendered":"Salvo, quiz\u00e1, ser humano"},"content":{"rendered":"\n<p>En julio de 2026, Elon Musk, en una entrevista con la directora de&nbsp;<strong><em>The Economist<\/em><\/strong>&nbsp;describi\u00f3 el para\u00edso. En unos cinco a\u00f1os, dijo Musk, la inteligencia artificial superar\u00e1 la suma de toda la inteligencia humana. Hacia 2036, con ej\u00e9rcitos de robots humanoides la capacidad de producir bienes y servicios ser\u00e1 casi infinita por lo que no se necesitar\u00e1n personas que trabajen y el dinero dejar\u00e1 de tener sentido. Ser\u00e1 una era de&nbsp;<strong>abundancia asombrosa,<\/strong>&nbsp;<strong>donde cualquiera podr\u00e1 tener cualquier cosa que se le ocurra.<\/strong>&nbsp;Musk concedi\u00f3, que existe un 10 a 20 por ciento de probabilidad que esto termine en cat\u00e1strofe. Y solt\u00f3, a la pasada la frase:&nbsp;<strong>no habr\u00e1 nada que la IA no haga mejor que los humanos, salvo, quiz\u00e1, ser humano<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una profec\u00eda deslumbrante, Musk se present\u00f3 como una Casandra moderna:&nbsp;<strong>mejor que casi todos leyendo el futuro, pero condenado a que lo desestimen<\/strong>. Esta oferta no es nueva. Tiene tres mil a\u00f1os.&nbsp;<strong>Y el primero a quien se le hizo la rechaz\u00f3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el canto V de la&nbsp;<em>Odisea<\/em>, Odiseo lleva siete a\u00f1os retenido en la Isla de Ogigia por la ninfa Calipso. Ella deseaba&nbsp;<strong>\u201ctomarlo por esposo\u201d<\/strong>&nbsp;y le ofreci\u00f3 un trato:&nbsp;<strong>qu\u00e9date conmigo y te har\u00e9 inmortal, para siempre joven, libre de la vejez y de la muerte.<\/strong>&nbsp;Era una gran oferta, el fin de todo deseo porque todos los deseos estar\u00edan colmados. En Ogigia, no hay carencia, no hay trabajo, no hay riesgo:&nbsp;<strong>solo un presente perfecto que no se acaba nunca.<\/strong>&nbsp;Los dioses hom\u00e9ricos son precisamente eso,&nbsp;<em>rhe\u00eea z\u1e53ontes<\/em>,&nbsp;<strong>&#8220;los que viven f\u00e1cilmente&#8221;<\/strong>, inmortales, sin fatiga ni dolor, en un banquete eterno.&nbsp;<strong>Calipso le est\u00e1 ofreciendo a Odiseo convertirse en un dios. Sin embargo, \u00e9l, cada d\u00eda, se sienta en la orilla a llorar mirando el mar.<\/strong>&nbsp;Prefiere volver a \u00cdtaca, su peque\u00f1a isla pedregosa, con una esposa que envejecer\u00e1 y morir\u00e1, a vivir por siempre con una diosa sin arrugas, por lo que responde a Calipso:<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 muy bien que la prudente Pen\u00e9lope&nbsp;<strong>es inferior a ti en belleza y en estatura.<\/strong>&nbsp;<strong>Ella es mortal, mientras que t\u00fa eres inmortal y no envejeces.<\/strong>&nbsp;No obstante,&nbsp;<strong>deseo y anhelo cada d\u00eda volver a mi casa y ver el d\u00eda de mi regreso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La elecci\u00f3n de Odiseo es casi una tesis filos\u00f3fica. Prefiere lo limitado y perecedero a lo perfecto e ilimitado. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong>&nbsp;Porque intuye lo que el poema entero demuestra:&nbsp;<strong>que el sentido nace del l\u00edmite, no de la infinitud.<\/strong>&nbsp;La identidad divina es un estado fijo, mientras que la identidad humana es una construcci\u00f3n que se realiza continuamente.&nbsp;<strong>Calipso es siempre la misma, la que oculta, la diosa de la isla.<\/strong>&nbsp;Odiseo se hace a trav\u00e9s de sus pruebas, sus errores, su sufrimiento y sus elecciones.&nbsp;<strong>Un dios no puede ser h\u00e9roe, porque no puede arriesgar ni sacrificar nada. La astucia, el coraje, la paciencia de Odiseo solo valen porque se ejercen al filo de la muerte.<\/strong>&nbsp;Su fama imperecedera, el&nbsp;<em>kl\u00e9os<\/em>&nbsp;que Homero le concede al cantar sus haza\u00f1as, depende parad\u00f3jicamente de su mortalidad:&nbsp;<strong>solo una vida que termina puede ser una historia que se cuenta.<\/strong>&nbsp;Aceptar la inmortalidad de Calipso habr\u00eda sido dejar de ser Odiseo para convertirse en una presencia an\u00f3nima, sin trama, sin desenlace, sin prop\u00f3sito. Bernard Williams en su ensayo&nbsp;<strong><em>El caso Makropulos: reflexiones sobre el tedio de la inmortalidad&nbsp;<\/em><\/strong>(1973) argument\u00f3 que una vida infinita agotar\u00eda tarde o temprano los deseos que la hacen&nbsp;<em>m\u00eda<\/em>, y se hundir\u00eda en el tedio. La inmortalidad, vista de cerca, es una forma sutil de muerte.&nbsp;<strong>\u201cLa inmortalidad, o un estado en que no existe la muerte, no tendr\u00eda sentido; de alg\u00fan modo, la muerte es lo que da sentido a la vida\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El personaje m\u00e1s inteligente de la literatura griega, el de los mil recursos, es tambi\u00e9n el \u00fanico al que se le ofreci\u00f3 ser dios y dijo que no.<\/strong>&nbsp;Silicon Valley propone hoy universalizar la oferta de Calipso. Homero ya la puso a prueba, y prefiri\u00f3 la muerte en \u00cdtaca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Casandra profetizaba la verdad, nadie le cre\u00eda y no pod\u00eda hacer absolutamente nada para cambiar lo que ve\u00eda venir.&nbsp;<\/strong>Su maldici\u00f3n era la impotencia total ante el saber.&nbsp;<strong>Musk es su contrario.<\/strong>&nbsp;Es el hombre m\u00e1s rico, m\u00e1s financiado y m\u00e1s escuchado del planeta y sobre todo&nbsp;<strong>es el que&nbsp;<em>construye aquello que dice temer<\/em>.<\/strong>&nbsp;Es el que avisa del incendio mientras sostiene la antorcha. Fund\u00f3 una empresa de IA como contrapeso a otra que le preocupaba, y ha terminado acelerando la carrera que antes quer\u00eda frenar. Se\u00f1al\u00f3:&nbsp;<strong>&#8220;Todos los caminos llevan a la aceleraci\u00f3n de la IA\u2026 bueno, puedes simplemente ponerte triste por ello o unirte al club&#8221;<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Musk, encarna al empresario-profeta que anuncia la gravedad de un desastre que el mismo provoca. En la misma l\u00ednea, el director de&nbsp;<strong>Anthropic<\/strong>, Dario Amodei, advirti\u00f3 en 2025 que la IA podr\u00eda eliminar la mitad de los empleos administrativos de nivel inicial en cinco a\u00f1os mientras constru\u00eda los sistemas capaces de hacerlo. El propio Sam Altman y OpenAI, el 6 de abril de 2026, publicaron&nbsp;<strong><em>Industrial Policy for the Intelligence Age: Ideas to Keep People First<\/em><\/strong>, un documento de trece p\u00e1ginas que propone, entre otras medidas, un&nbsp;<strong>fondo de riqueza p\u00fablica<\/strong>&nbsp;financiado en parte por las propias empresas de IA, una reforma fiscal orientada a gravar la automatizaci\u00f3n, una semana laboral de cuatro d\u00edas como&nbsp;<strong>&#8220;dividendo de eficiencia&#8221;<\/strong>, redes de protecci\u00f3n social adaptativas y monitoreo de modelos peligrosos.<strong>&nbsp;Hasta Altman, al proponer repartir la abundancia, admite que no basta con producirla: hace falta pol\u00edtica, redistribuci\u00f3n, gobierno. La profec\u00eda es tambi\u00e9n su publicidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El otro profeta ciego de esta historia, Tiresias, tambi\u00e9n le habla al futuro de un hombre; pero le ense\u00f1a&nbsp;<em>c\u00f3mo terminar bien<\/em>: camina&nbsp;<strong>tierra adentro<\/strong>&nbsp;con un remo al hombro, le dice a Odiseo, hasta llegar donde nadie sepa qu\u00e9 es el mar, clava all\u00ed el remo y vuelve a casa a morir en paz, de una muerte dulce, en la vejez.&nbsp;<strong>La sabidur\u00eda de Tiresias es una pedagog\u00eda del final.<\/strong>&nbsp;La de Musk es abundancia sin l\u00edmites, dinero sin sentido, una vida que no necesita completarse porque no se acaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Yuval Noah Harari, ya en&nbsp;<strong><em>Homo Deus<\/em><\/strong>(2015) argumenta que conquistadas en buena medida el hambre, la peste y la guerra, la humanidad se ha fijado una agenda de dioses:&nbsp;<strong>vencer la muerte, fabricar la felicidad, adquirir poderes divinos.<\/strong>&nbsp;Aspira a convertir al&nbsp;<em>Homo sapiens<\/em>&nbsp;en un&nbsp;<em>Homo Deus<\/em>. Musk ejecuta ese programa.&nbsp;<strong>Pero podr\u00edamos, advierte Harari, alcanzar el poder de los dioses y perder por el camino lo que le da sentido a una vida.<\/strong>&nbsp;Hemos desacoplado&nbsp;<em>la inteligencia y la consciencia<\/em>:&nbsp;<strong>una m\u00e1quina puede ser incomparablemente m\u00e1s capaz que nosotros sin ser consciente de nada.<\/strong>&nbsp;Efectivamente, Musk habla \u00fanicamente de&nbsp;<em>inteligencia<\/em>: su analog\u00eda es comparar al chimpanc\u00e9 y el humano, una jerarqu\u00eda de c\u00f3mputo; jam\u00e1s de consciencia. Su propio residuo:&nbsp;<strong>&#8220;salvo, quiz\u00e1, ser humano&#8221;<\/strong>, es exactamente lo consciente, lo vivido, lo que la IA no toca. Nombra la excepci\u00f3n como una minucia.&nbsp;<strong>Pero, es el coraz\u00f3n del problema.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Harari advierte que la ret\u00f3rica de la abundancia barre bajo la alfombra: la&nbsp;<strong><em>clase in\u00fatil<\/em><\/strong>. El peligro es que las m\u00e1quinas nos vuelvan<strong>&nbsp;<em>irrelevantes<\/em><\/strong>: miles de millones de personas econ\u00f3micamente superfluas.&nbsp;<strong>Y lo peor, insiste, no es ser explotado; es ser innecesario.<\/strong>&nbsp;Una econom\u00eda de IA y robots que todo lo producen no promete dignidad: promete prescindibilidad con las necesidades cubiertas.&nbsp;<strong>Ogigia con Starlink<\/strong>. La abundancia material puede convivir perfectamente con la miseria del sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hannah Arendt vio esto venir en 1958. En&nbsp;<strong><em>La condici\u00f3n humana<\/em><\/strong>&nbsp;tem\u00eda el advenimiento de&nbsp;<strong>&#8220;una sociedad de trabajadores sin trabajo&#8221;<\/strong>: una humanidad liberada de la labor que ya no recuerda las actividades m\u00e1s elevadas para las que val\u00eda la pena esa libertad. Es el escenario de Musk descrito con setenta a\u00f1os de antelaci\u00f3n. Pero Arendt a\u00f1ade:&nbsp;<strong>liberarse de la necesidad no es una desgracia<\/strong>; la pregunta es<strong>&nbsp;<em>hacia qu\u00e9<\/em>&nbsp;se libera uno.<\/strong>&nbsp;Su respuesta fue la&nbsp;<em>acci\u00f3n<\/em>:&nbsp;<strong>aparecer entre iguales, iniciar algo nuevo, revelar qui\u00e9n se es en un mundo com\u00fan, la dimensi\u00f3n pol\u00edtica y creadora que ninguna m\u00e1quina puede vivir por nosotros.&nbsp;<\/strong>La visi\u00f3n de Musk no contiene ninguna teor\u00eda de la acci\u00f3n. Es consumo abundante, el banquete perpetuo de los dioses, que ni construye un mundo durable ni hace florecer a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en 1930, Keynes en su ensayo&nbsp;<strong><em>Posibilidades econ\u00f3micas para nuestros nietos<\/em><\/strong><em>,<\/em>&nbsp;imagin\u00f3 que en el futuro la humanidad resolver\u00eda la escasez material, por lo que tem\u00eda que una humanidad jam\u00e1s educada para el ocio sufriera una especie de&nbsp;<strong>crisis nerviosa colectiva<\/strong>&nbsp;al quedarse sin la lucha que estructuraba sus d\u00edas. Homero, Keynes, Arendt y Harari postulan una idea inc\u00f3moda:&nbsp;<strong>el gran enemigo del sentido no es la carencia, es la abundancia sin l\u00edmite.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces:&nbsp;<strong>\u00bfla gente liberada de la necesidad florece o se pudre?<\/strong>&nbsp;El mayor estudio reciente de renta garantizada, financiado por el propio Altman, entreg\u00f3 mil d\u00f3lares mensuales durante tres a\u00f1os a una muestra de 3.000 personas de bajos ingresos en Texas e Illinois. El estudio parti\u00f3 con la pregunta&nbsp;<strong>\u00bfLa gente se dedicar\u00e1 a holgazanear o usar\u00e1 el tiempo y el dinero para construir algo nuevo?<\/strong>&nbsp;El resultado desafi\u00f3 las expectativas.&nbsp;<strong>El grupo estudiado trabaj\u00f3, en promedio, 1,3 horas menos a la semana y gastaron el dinero extra, sobre todo, en lo b\u00e1sico: arriendo, comida, transporte.<\/strong>&nbsp;No hubo renacimiento de artistas y grandes ciudadanos como sue\u00f1an los optimistas, ni la legi\u00f3n de holgazanes que temen los agoreros. Ocurri\u00f3 algo mucho m\u00e1s gris y humano:&nbsp;<strong>gente que us\u00f3 un respiro econ\u00f3mico para estabilizar una vida precaria.&nbsp;<\/strong>La abundancia no revel\u00f3 una esencia;&nbsp;<strong>revel\u00f3 que casi todos estamos, antes que nada, apagando incendios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los dioses de Homero&nbsp;<strong>\u201cviven f\u00e1cilmente\u201d<\/strong>&nbsp;y los mortales mueren j\u00f3venes, de parto, de peste, en guerras. Buena parte del esfuerzo humano no es la noble resistencia que forja el car\u00e1cter, sino dolor puro y duro, el que con toda raz\u00f3n querr\u00edamos eliminar.&nbsp;<strong>Convertir la escasez en requisito del significado puede volverse un argumento para no aliviar el sufrimiento y la miseria del mundo.&nbsp;<\/strong>La postura honesta sostiene las dos cosas a la vez:&nbsp;<strong>que la abundancia amenaza realmente la arquitectura del sentido, y que la carencia extrema puede transformarse en crueldad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por muchos robots que fabriquen zapatos, la tierra, el tiempo y la atenci\u00f3n seguir\u00e1n siendo finitos y seguir\u00e1n teniendo un costo. Aun en la econom\u00eda casi infinita que profetiza Musk, la escasez que no se elimina es la hom\u00e9rica:&nbsp;<strong>el tiempo, la muerte, el hecho de que una vida termine y por eso pueda ser una historia memorable<\/strong>. El dinero quiz\u00e1 pierda su sentido en 2036. La mortalidad, no.&nbsp;<strong>Mientras haya un final, seguir\u00e1 habiendo un remo que clavar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tiresias le ense\u00f1\u00f3 a Odiseo c\u00f3mo terminar su vida: planta el remo, vuelve a casa, muere en paz.<\/strong>&nbsp;Musk le anuncia a la humanidad que no har\u00e1 falta terminar. Y, sin embargo, en la misma frase en que promete que las m\u00e1quinas lo har\u00e1n todo mejor que nosotros, el profeta de la abundancia nombra sin querer la \u00fanica excepci\u00f3n:&nbsp;<strong>ser humano<\/strong>, y la despacha con un&nbsp;<strong>&#8220;quiz\u00e1&#8221;<\/strong>. Ese&nbsp;<strong>&#8220;quiz\u00e1&#8221;<\/strong>&nbsp;es todo el poema.&nbsp;<strong>Es \u00cdtaca reducida a una nota al pie.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La aceleraci\u00f3n tecnol\u00f3gica puede traer curas, tiempo, holgura, y ser\u00eda una necedad despreciarlo; el propio Odiseo, hombre de mil recursos, no era enemigo de las herramientas. El punto es otro, y m\u00e1s antiguo:&nbsp;<strong>ninguna cantidad de abundancia contesta la pregunta de \u201cpara qu\u00e9\u201d.<\/strong>&nbsp;Esa sigue siendo tarea nuestra, intransferible, y quiz\u00e1 se vuelva m\u00e1s urgente, cuando ya no tengamos la excusa de la necesidad para posponerla. El poema m\u00e1s viejo de Occidente desech\u00f3&nbsp;<strong>ser un dios que vive f\u00e1cilmente, y prefiri\u00f3 ser hombre<\/strong>&nbsp;porque la mortalidad, lejos de ser una maldici\u00f3n, es el horizonte que&nbsp;<strong>confiere peso, urgencia y significado a la existencia.<\/strong>&nbsp;Ser hombre significa tener&nbsp;<strong>una historia que contar, un amor que construir, un error que enmendar y una muerte que recibir como consumaci\u00f3n, no como derrota<\/strong>. En esa elecci\u00f3n dej\u00f3 planteada la \u00fanica pregunta que una econom\u00eda casi infinita no puede responder por nosotros:&nbsp;<strong>cuando cualquiera pueda tener lo que se le ocurra, \u00bfqu\u00e9 quedar\u00e1 que merezca ser vivido?<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En julio de 2026, Elon Musk, en una entrevista con la directora de&nbsp;The Economist&nbsp;describi\u00f3 el para\u00edso. En unos cinco a\u00f1os, dijo Musk, la inteligencia artificial superar\u00e1 la suma de toda la inteligencia humana. 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