{"id":1516,"date":"2026-02-23T12:06:40","date_gmt":"2026-02-23T15:06:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1516"},"modified":"2026-02-23T12:06:40","modified_gmt":"2026-02-23T15:06:40","slug":"objeto-politico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2026\/02\/23\/objeto-politico\/","title":{"rendered":"Objeto pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"\n<p>El pasado lunes, China aprovech\u00f3 la&nbsp;<strong>Gala de la Fiesta de la Primavera<\/strong>&nbsp;(<strong>Chunwan<\/strong>), el programa de televisi\u00f3n m\u00e1s visto del mundo, para desplegar un poder\u00edo tecnol\u00f3gico que trascendi\u00f3 el mero espect\u00e1culo. El despliegue fue total: desde el sketch&nbsp;<strong>\u201clo favorito de la abuela\u201d<\/strong>, que mostraba el potencial de la IA en una sociedad que envejece, hasta una exhibici\u00f3n de guerreros&nbsp;<em>kung-fu&nbsp;<\/em>realizada por ni\u00f1os y robots humanoides. En el art\u00edculo&nbsp;<strong>\u201cLos guerreros robots de China, un alarde de poder\u00edo tecnol\u00f3gico que va m\u00e1s all\u00e1 del espect\u00e1culo de A\u00f1o Nuevo\u201d<\/strong>&nbsp;(2026), publicado en&nbsp;<strong><em>El Pa\u00eds<\/em><\/strong>, el experto en rob\u00f3tica y automatizaci\u00f3n Georg Stieler, se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un robot que hace una voltereta sigue siendo m\u00e1s espectacular que uno que sujeta con cuidado un vaso de pl\u00e1stico con agua<\/strong>, aunque este \u00faltimo es t\u00e9cnicamente mucho m\u00e1s exigente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que distingui\u00f3 esta gala de otros eventos comparables fue la conexi\u00f3n directa entre la pol\u00edtica industrial y el espect\u00e1culo en horario de m\u00e1xima audiencia.&nbsp;<\/strong>En enero de 2019, el polit\u00f3logo australiano John Keane, imparti\u00f3 una conferencia en Pek\u00edn que titul\u00f3&nbsp;<strong>\u201cTenemos que hablar de robots\u201d<em>.&nbsp;<\/em><\/strong>Keane afirm\u00f3 que los efectos de la rob\u00f3tica y la IA no solo son tecnol\u00f3gicos sino tambi\u00e9n&nbsp;<strong>profundamente pol\u00edticos y democr\u00e1ticos.<\/strong>&nbsp;Argument\u00f3 que&nbsp;<strong>estas tecnolog\u00edas cambian las relaciones de poder y plantean importantes preguntas respecto de nuestra sociedad.<\/strong>&nbsp;En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los humanos tienen un talento colectivo para el antropomorfismo, la desafortunada costumbre de perderse en sus propias creaciones.&nbsp;<\/strong>Es como si sufrieran una especie de&nbsp;<strong>autohipnosis narcisista.<\/strong>&nbsp;A menudo de manera inconsciente,&nbsp;<strong>los humanos se proyectan a s\u00ed mismos en el mundo de los objetos que han creado.<\/strong>&nbsp;<strong>Entonces los alaban y culpan de ser la fuente de su felicidad y liberaci\u00f3n, o de su mala suerte y desgracias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su argumento, el problema no es solo psicol\u00f3gico, sino pol\u00edtico: al&nbsp;<strong>&#8220;perdernos&#8221;<\/strong>&nbsp;en las m\u00e1quinas, desplazamos hacia ellas, y no hacia las&nbsp;<strong>instituciones que las dise\u00f1an y gobiernan<\/strong>, nuestras expectativas, miedos y debates sobre&nbsp;<strong>trabajo, desigualdad y democracia<\/strong>. Este art\u00edculo explora que&nbsp;<strong>el robot humanoide no es solo una tecnolog\u00eda; es un \u201cobjeto pol\u00edtico\u201d que organiza percepciones p\u00fablicas sobre agencia, progreso y destino social<\/strong>. Ese poder simb\u00f3lico, alimentado por nuestra tendencia al antropomorfismo, puede oscurecer preguntas decisivas sobre&nbsp;<strong>qui\u00e9n controla la tecnolog\u00eda, qui\u00e9n captura sus beneficios y qui\u00e9n asume sus costos.<\/strong>&nbsp;Frente a ello, propongo un marco de&nbsp;<strong>&#8220;alfabetizaci\u00f3n tecnopol\u00edtica&#8221;<\/strong>&nbsp;que nos permita interrogar cr\u00edticamente estos artefactos y los discursos que los acompa\u00f1an.<\/p>\n\n\n\n<p>La tesis de Keane encaja con una l\u00ednea robusta de investigaci\u00f3n. Nicholas Epley, Adam Waytz y John Cacioppo, en su art\u00edculo&nbsp;<strong>\u201cOn seeing human: a three-factor theory of anthropomorphism\u201d&nbsp;<\/strong>(2007), propusieron que la atribuci\u00f3n de rasgos humanos a agentes no humanos se potencia cuando:&nbsp;<strong>a)<\/strong>&nbsp;es factible atribuir conocimiento humano, es decir, cuando el objeto se parece a nosotros;&nbsp;<strong>b)<\/strong>&nbsp;buscamos eficacia explicativa, esto es, necesitamos comprender y predecir el comportamiento de algo; y&nbsp;<strong>c)<\/strong>&nbsp;tenemos motivaci\u00f3n de afiliaci\u00f3n social, un deseo de conectar con otros.&nbsp;<strong>Los robots humanoides activan simult\u00e1neamente estos tres factores: su forma hace accesible el conocimiento humano, su comportamiento (aparentemente) aut\u00f3nomo exige explicaci\u00f3n, y su presencia como &#8220;compa\u00f1ero&#8221; potencial satisface necesidades de conexi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un segundo cuerpo de evidencia, cl\u00e1sico en comunicaci\u00f3n<\/strong>, muestra que bastan se\u00f1ales m\u00ednimas para gatillar respuestas sociales. En el paradigma&nbsp;<strong>&#8220;computers as social actors&#8221;<\/strong>, sistematizado por Byron Reeves y Clifford Nass en&nbsp;<strong><em>The Media Equation<\/em><\/strong>&nbsp;(1996), plantearon que las personas aplican guiones sociales, cortes\u00eda, reciprocidad, trato diferenciado por voz, incluso cuando&nbsp;<strong>&#8220;saben&#8221;<\/strong>&nbsp;que interact\u00faan con m\u00e1quinas. La forma humanoide intensifica este efecto:&nbsp;<strong>no necesitamos que el robot sea realmente consciente para tratarlo como si lo fuera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Heather Gray, Kurt Gray y Daniel Wegner, en su art\u00edculo&nbsp;<strong>\u201cDimensions of mind perception\u201d<\/strong>&nbsp;(2007), identificaron dos dimensiones con las que juzgamos&nbsp;<strong>&#8220;qui\u00e9n tiene mente&#8221;<\/strong>:&nbsp;<strong>agencia&nbsp;<\/strong>(capacidad de planificar, autocontrolarse, actuar) y&nbsp;<strong>experiencia&nbsp;<\/strong>(capacidad de sentir dolor, placer, emociones). Estas dimensiones predicen juicios morales distintos y no se distribuyen uniformemente. Los robots humanoides, por su forma y comportamiento, tienden a ser percibidos como dotados de agencia, aunque carezcan de experiencia, lo que nos lleva a adjudicarles intencionalidad y, potencialmente, responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tres l\u00edneas explicativas convergen en una conclusi\u00f3n \u00fatil para el debate p\u00fablico:&nbsp;<strong>cuando una tecnolog\u00eda adopta forma humanoide y se presenta como &#8220;trabajador&#8221;, &#8220;compa\u00f1ero&#8221; o &#8220;agente aut\u00f3nomo&#8221;, activa sesgos cognitivos que estructuran nuestra interpretaci\u00f3n antes de que evaluemos evidencia concreta.&nbsp;<\/strong>Por ejemplo:&nbsp;<strong>\u00bfcu\u00e1nto percibe realmente?, \u00bfcu\u00e1nta autonom\u00eda tiene?, \u00bfen qu\u00e9 condiciones funciona?<\/strong>&nbsp;Ese&nbsp;<strong>&#8220;salto&#8221;<\/strong>&nbsp;interpretativo es exactamente la&nbsp;<strong>&#8220;autohipnosis&#8221;<\/strong>&nbsp;que denuncia Keane:&nbsp;<strong>primero proyectamos humanidad; luego adjudicamos salvaci\u00f3n o amenaza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la Gala de la Fiesta de la Primavera, el antropomorfismo no fue un error marginal: fue el&nbsp;<strong>mecanismo de \u201clegibilidad p\u00fablica\u201d<\/strong>. Los robots humanoides, eran&nbsp;<strong>f\u00e1cilmente interpretables, comprensibles y significativos para su audiencia masiva no especializada<\/strong>, sin necesidad de mediaci\u00f3n t\u00e9cnica ni explicaciones complejas. Stieler, sostiene que los robots humanoides&nbsp;<strong>&#8220;empaquetan&#8221;<\/strong>&nbsp;capacidades (IA, hardware, manufactura) en un formato narrativo&nbsp;<strong>&#8220;legible&#8221;<\/strong>&nbsp;para el p\u00fablico y los trabajadores. La atenci\u00f3n medi\u00e1tica se vuelve as\u00ed en un recurso estrat\u00e9gico: aparecer en este escenario trae recompensas tangibles: \u00f3rdenes gubernamentales, atracci\u00f3n de inversionistas y acceso al mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo,<strong>&nbsp;la autonom\u00eda no es binaria.<\/strong>&nbsp;En rob\u00f3tica, se reconocen niveles que van desde la&nbsp;<strong>teleoperaci\u00f3n remota (nivel 0)<\/strong>&nbsp;hasta la&nbsp;<strong>autonom\u00eda plena en entornos no estructurados (nivel 5)<\/strong>. Lo que vimos en Chunwan se sit\u00faa t\u00edpicamente en niveles medios:&nbsp;<strong>rutinas preprogramadas ejecutadas en entornos controlados, con supervisi\u00f3n humana y, en muchos casos, teleoperaci\u00f3n parcial<\/strong>. La&nbsp;<strong>&#8220;magia&#8221;<\/strong>, la aportamos nosotros con nuestra tendencia a antropomorfizar, ya que interpretamos estos despliegues como si fueran fruto de plena autonom\u00eda. Por ejemplo, en 2025 la empresa china Unitree patent\u00f3 un&nbsp;<strong>sistema de control articular basado en equipos de captura de se\u00f1ales que permite transferir movimientos humanos a robots con alta precisi\u00f3n.<\/strong>&nbsp;Este sistema convierte datos de rotaci\u00f3n articular humana en comandos ejecutables para el robot, logrando una reproducci\u00f3n fiel de movimientos naturales. La patente explicita que busca resolver la falta de&nbsp;<strong>&#8220;mecanismos efectivos para la colaboraci\u00f3n humano-robot e interacci\u00f3n intuitiva&#8221;<\/strong>. Es decir, gran parte de lo que el p\u00fablico interpreta como autonom\u00eda es, en realidad, una&nbsp;<strong>sofisticada coreograf\u00eda teleoperada.<\/strong>&nbsp;Con estos despliegues medi\u00e1ticos, el debate p\u00fablico suele oscilar entre dos extremos:&nbsp;<strong>la tecno-euforia&nbsp;<\/strong>(<strong>&#8220;reemplazo masivo inminente&#8221;<\/strong>) y el&nbsp;<strong>tecno-escepticismo<\/strong>&nbsp;(<strong>&#8220;solo marketing&#8221;<\/strong>). La evidencia sugiere una imagen intermedia: la automatizaci\u00f3n es real y aumenta, pero el salto hacia&nbsp;<strong>&#8220;un mundo poblado por robots humanoides generalistas&#8221;<\/strong>&nbsp;es lejano; y en esa&nbsp;<strong>brecha florece la narrativa antropom\u00f3rfica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>International Federation of Robotics<\/strong>&nbsp;report\u00f3 m\u00e1s de 4,6 millones de&nbsp;<strong>robots industriales<\/strong>&nbsp;operando en f\u00e1bricas en 2024. Este dato sugiere dos cosas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00b7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La automatizaci\u00f3n con robots ya forma parte del capitalismo contempor\u00e1neo a escala de&nbsp;<em>millones<\/em>&nbsp;de unidades;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00b7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sin embargo, el orden de magnitud de los robots humanoides est\u00e1 muy lejos de los&nbsp;<strong>&#8220;miles de millones&#8221;<\/strong>&nbsp;que algunos proyectaron.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Foro Econ\u00f3mico Mundial del mes pasado Elon Musk se\u00f1al\u00f3 que&nbsp;<strong>\u201cChina es muy buena en IA y en manufactura, y sin duda ser\u00e1 la competencia m\u00e1s dura para Tesla\u2026 Que sepamos, no vemos competidores importantes fuera de China\u201d<\/strong>. Tesla, anunci\u00f3 que iniciar\u00e1 la producci\u00f3n masiva del robot Optimus Gen 3 a fines de 2026, para lo cual est\u00e1 transformando su planta de veh\u00edculos el\u00e9ctricos de Fremont para dedicarla exclusivamente al robot. Aspira a producir un mill\u00f3n de unidades anuales a largo plazo, con un precio de unos 20.000 d\u00f3lares. Independientemente de la factibilidad t\u00e9cnica, que muchos expertos cuestionan, el punto tecnopol\u00edtico es que la forma humanoide facilita que estos n\u00fameros se reciban como&nbsp;<strong>&#8220;destino casi natural&#8221;<\/strong>&nbsp;y no como&nbsp;<strong>apuesta empresarial<\/strong>&nbsp;que requiere trabajo humano, recursos, cadenas de suministro, regulaci\u00f3n e incentivos. Los datos de cierre de 2025 permiten dimensionar con precisi\u00f3n el fen\u00f3meno. Seg\u00fan informes del sector, la producci\u00f3n global de robots humanoides alcanz\u00f3 cerca de&nbsp;<strong>18.000 unidades en 2025<\/strong>, un incremento del 508% respecto al a\u00f1o anterior, con un valor de mercado aproximado de 440 millones de d\u00f3lares.&nbsp;<strong>Los fabricantes chinos concentraron alrededor del 90% de los env\u00edos mundiales.<\/strong>&nbsp;La producci\u00f3n masiva permiti\u00f3 a Unitree comercializar su robot G1 por 13.500 d\u00f3lares, muy por debajo de los costos estimados de robots occidentales equivalentes. En octubre de 2025, la empresa china Noetix Robotics lanz\u00f3 el robot humanoide Bumi por cerca de 1.400 d\u00f3lares. La&nbsp;<strong>&#8220;ventaja en integraci\u00f3n de cadena de suministro<\/strong>&nbsp;<strong>china\u201d<\/strong>&nbsp;se traduce en acceso a escala global, exportando no solo el objeto, sino todo el ecosistema industrial chino.&nbsp;<strong>El precio tambi\u00e9n se convierte en un arma geopol\u00edtica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es justo se\u00f1alar aqu\u00ed que existen voces tecno-optimistas calificadas que ofrecen argumentos m\u00e1s matizados. Erik Brynjolfsson, investigador de Stanford, se\u00f1al\u00f3:&nbsp;<strong>&#8220;Tener m\u00e1quinas que imitan principalmente a los humanos reduce los salarios; tener m\u00e1quinas que los complementan los potencia&#8221;<\/strong>. Desde esta perspectiva, el problema no es la tecnolog\u00eda en s\u00ed, sino las decisiones institucionales sobre c\u00f3mo desplegarla. Incluir esta voz no debilita la cr\u00edtica, sino que la enriquece: el debate no es entre&nbsp;<strong>&#8220;tecnolog\u00eda buena&#8221;<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>&#8220;tecnolog\u00eda mala&#8221;<\/strong>, sino entre&nbsp;<strong>modelos de despliegue<\/strong>&nbsp;alternativos. En el&nbsp;<strong>Consumer Electronics Show<\/strong>&nbsp;(CES) 2026 celebrado en Las Vegas, de las 38 empresas expositoras en la categor\u00eda de rob\u00f3tica humanoide, 21 eran chinas, pero lo m\u00e1s interesante fue la divergencia de estrategias:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>China:&nbsp;<\/strong>Apuesta por la producci\u00f3n masiva de robots humanoides de prop\u00f3sito general. Su objetivo es dominar la manufactura y construir un ecosistema capaz de operar en diversos entornos industriales y cotidianos.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Estados Unidos:&nbsp;<\/strong>Se centra m\u00e1s en la funcionalidad espec\u00edfica que en la forma humanoide. Empresas como Richtech Robotics (robot barista) o Mammotion (cortador de pasto) priorizan la utilidad sobre la apariencia.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Corea:&nbsp;<\/strong>Boston Dynamics (propiedad de Hyundai) con su robot Atlas, apuesta por la integraci\u00f3n en plataformas industriales.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>El gobierno chino formaliz\u00f3 su respaldo al sector<\/strong>. En enero de 2026, el viceministro de Industria y Tecnolog\u00eda de la Informaci\u00f3n, Zhang Yunming, revel\u00f3 que durante 2025 se lanzaron m\u00e1s de 330 modelos de robots humanoides y que el n\u00famero de empresas fabricantes supera las 140. En sus palabras, los robots humanos ya pueden&nbsp;<strong>&#8220;estar de pie, caminar firmes y correr r\u00e1pido&#8221;<\/strong>, y est\u00e1n acelerando la transici\u00f3n&nbsp;<strong>&#8220;de moverse en el escenario y correr en la pista a ser utilizados en el hogar y trabajar en las f\u00e1bricas&#8221;<\/strong>. En cuanto a propiedad intelectual, la ventaja china es igualmente contundente. Seg\u00fan un informe de Morgan Stanley de diciembre de 2025, en los \u00faltimos cinco a\u00f1os entidades chinas presentaron 7.705 patentes relacionadas con robots humanoides, frente a 1.561 en Estados Unidos. La forma humanoide es una apuesta industrial china consciente para dominar la pr\u00f3xima plataforma tecnol\u00f3gica. Pero, como advierte&nbsp;<strong><em>The Guardian<\/em><\/strong>, el desempe\u00f1o en el escenario se logra tras entrenar rutinas cientos o miles de veces y&nbsp;<strong>&#8220;no equivale&#8221;<\/strong>&nbsp;a robustez industrial en entornos no estructurados.&nbsp;<strong>La automatizaci\u00f3n industrial muestra otra dimensi\u00f3n: cuando el robot&nbsp;<em>no<\/em>&nbsp;es humanoide, el debate p\u00fablico suele ser menos &#8220;m\u00edtico&#8221; y m\u00e1s pragm\u00e1tico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La tesis de Keane puede traducirse a riesgos democr\u00e1ticos concretos. Si antropomorfizamos, tendemos a adjudicar agencia moral y causalidad donde deber\u00edamos rastrear cadenas de decisi\u00f3n humanas (<strong>intencionalidad pol\u00edtica, dise\u00f1o estrat\u00e9gico, incentivos, despliegue, regulaci\u00f3n<\/strong>). Esto produce al menos cuatro efectos problem\u00e1ticos. Cuando un sistema h\u00edbrido (teleoperaci\u00f3n + automatizaci\u00f3n parcial) se presenta como&nbsp;<strong>&#8220;robot que trabaja&#8221;<\/strong>, la audiencia puede concluir que la m\u00e1quina&nbsp;<strong>&#8220;decide&#8221;<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>&#8220;responde&#8221;&nbsp;<\/strong>como un agente generalista. La evidencia de estos eventos medi\u00e1ticos sugiere precisamente esa ambig\u00fcedad interpretativa. En China, especialistas advierten que una rutina ensayada, aunque impresionante, implica baja percepci\u00f3n al contexto y no demuestra adaptabilidad fuera del guion. La literatura sobre interacci\u00f3n&nbsp;<strong>humano-m\u00e1quina<\/strong>&nbsp;distingue entre uso adecuado y fallas por&nbsp;<strong>&#8220;misuse&#8221;<\/strong>&nbsp;(uso excesivo o indebido),&nbsp;<strong>&#8220;disuse&#8221;<\/strong>&nbsp;(subutilizaci\u00f3n) y&nbsp;<strong>&#8220;abuse&#8221;<\/strong>&nbsp;(dise\u00f1o organizacional que automatiza sin considerar consecuencias). Raja Parasuraman y Victor Riley en su art\u00edculo&nbsp;<strong>\u201cHumans and Automation: Use, Misuse, Disuse, Abuse\u201d<\/strong>&nbsp;(1997) advierten que la automatizaci\u00f3n cambia roles, carga cognitiva y patrones de confianza, con implicaciones de seguridad y desempe\u00f1o. En clave tecnopol\u00edtica: el antropomorfismo puede actuar como acelerador de&nbsp;<strong>&#8220;misuse&#8221;,<\/strong>&nbsp;porque&nbsp;<strong>cuando atribuimos intencionalidad y competencia humana, relajamos la supervisi\u00f3n sobre l\u00edmites y condiciones de operaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El debate social puede degradarse a:&nbsp;<strong>&#8220;los robots nos salvar\u00e1n&#8221;<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>&#8220;los robots nos quitar\u00e1n el trabajo&#8221;<\/strong>. Este es exactamente el patr\u00f3n que critica Keane:&nbsp;<strong>&#8220;tememos a nosotros mismos y disfrazamos la fuente del miedo atribuy\u00e9ndosela a ellos&#8221;<\/strong>. Esto vuelve opaca la pregunta decisiva:&nbsp;<strong>\u00bfqui\u00e9n decide qu\u00e9 se automatiza, con qu\u00e9 criterios y para beneficiar a qui\u00e9n?&nbsp;<\/strong>Las proyecciones de&nbsp;<strong>PwC<\/strong>&nbsp;respaldan esta preocupaci\u00f3n: la IA podr\u00eda agregar 15,7 billones de d\u00f3lares a la econom\u00eda global para 2030, pero China y Estados Unidos concentrar\u00edan cerca del 70% de ese impacto. David Autor del MIT en su art\u00edculo&nbsp;<strong>\u201cAI and the future of work\u201d&nbsp;<\/strong>(2025), muestra que el efecto hist\u00f3rico de la automatizaci\u00f3n no es tanto la desaparici\u00f3n de profesiones como su recomposici\u00f3n. Esta distinci\u00f3n importa porque permite pasar de una pregunta fatalista&nbsp;<strong>&#8220;\u00bflos robots nos reemplazar\u00e1n?&#8221;<\/strong>&nbsp;a una pregunta pol\u00edtica&nbsp;<strong>&#8220;\u00bfqu\u00e9 tareas decidimos automatizar?, \u00bfcu\u00e1les preservar como humanas?, y \u00bfc\u00f3mo distribuimos las ganancias de productividad?&#8221;<\/strong>. Una lectura cr\u00edtica no implica rechazar la rob\u00f3tica: implica rechazar la autohipnosis.&nbsp;<strong>Si el antropomorfismo es un reflejo cognitivo y cultural, la tarea democr\u00e1tica es construir contra-reflejos: preguntas p\u00fablicas que vuelvan visible lo que el espect\u00e1culo tiende a ocultar.&nbsp;<\/strong>La evidencia citada sugiere que<strong>&nbsp;la forma humanoide aumenta la legibilidad social y la utilidad propagand\u00edstica, pero no garantiza robustez en contextos reales.&nbsp;<\/strong>Por eso, cada vez que veamos un&nbsp;<strong>&#8220;robot humanoide&#8221;<\/strong>&nbsp;en un escenario corporativo o estatal, conviene exigir informaci\u00f3n en cuatro planos:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\" start=\"1\">\n<li>\u00bfQu\u00e9 porcentaje de la conducta fue&nbsp;<strong>\u201cteleoperada\u201d<\/strong>? \u00bfEn qu\u00e9 condiciones? \u00bfQu\u00e9 grado concreto de autonom\u00eda tiene?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfLa tarea se resolvi\u00f3 en entorno no estructurado o es rutina repetida? \u00bfHay evidencia de adaptaci\u00f3n a imprevistos?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfCu\u00e1nto trabajo humano (recolecci\u00f3n, anotaci\u00f3n, teleoperaci\u00f3n) requiere el&nbsp;<strong>&#8220;aprendizaje&#8221;<\/strong>&nbsp;del sistema?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQui\u00e9n captura las ganancias? \u00bfQui\u00e9n absorbe costos (desempleo, precarizaci\u00f3n, presi\u00f3n salarial)? \u00bfCu\u00e1l es el impacto ambiental? \u00bfQu\u00e9 regulaciones lo gobiernan?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>La pregunta&nbsp;<strong>&#8220;\u00bflos robots reemplazar\u00e1n a los humanos?&#8221;<\/strong>&nbsp;es demasiado pobre. Una pregunta m\u00e1s adecuada podr\u00eda ser&nbsp;<strong>&#8220;\u00bfqu\u00e9 decisiones institucionales har\u00e1n que la tecnolog\u00eda complemente o sustituya, empodere o precarice?&#8221;<\/strong>. Esta preocupaci\u00f3n atraviesa el debate que sintetizaron Daron Acemo\u011flu y Simon Johnson en&nbsp;<strong><em>Power and Progress<\/em><\/strong>&nbsp;(2023):&nbsp;<strong>el progreso no es autom\u00e1tico, sino resultado de elecciones sociales y correlaciones de poder. La tecnolog\u00eda no es una fuerza externa que nos impacta; es una herramienta desarrollada para apoyar las agendas de quienes detentan el poder.&nbsp;<\/strong>La expansi\u00f3n de robots industriales (millones en operaci\u00f3n) sugiere que&nbsp;<strong>la transformaci\u00f3n productiva comenz\u00f3 hace muchos a\u00f1os; la &#8220;novedad&#8221; de los robots humanoides es, en parte, su potencia simb\u00f3lica.<\/strong>&nbsp;En la industria, el debate gira en torno a costos, productividad y mano de obra, no a mitolog\u00edas. Esta lecci\u00f3n es valiosa:&nbsp;<strong>podemos discutir la automatizaci\u00f3n sin caer en la autohipnosis<\/strong>. Los cuatro planos anteriores pueden sintetizarse en una&nbsp;<strong>gu\u00eda de bolsillo para la alfabetizaci\u00f3n tecnopol\u00edtica<\/strong>, utilizable en contextos educativos, period\u00edsticos y de activismo.&nbsp;<strong>Ante un robot humanoide, pregunte:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfCu\u00e1nto de lo que ve es aut\u00f3nomo y cu\u00e1nto es control remoto o rutina ensayada?<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfFuncionar\u00eda igual si el entorno cambiara imprevisiblemente?<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfCu\u00e1ntas personas y en qu\u00e9 condiciones trabajaron para que el robot&nbsp;<strong>&#8220;aprenda&#8221;<\/strong>?<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfQui\u00e9n se beneficia y qui\u00e9n podr\u00eda perder con su despliegue?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong>&nbsp;La imagen de un ni\u00f1o practicando kung fu con un robot en la televisi\u00f3n china es una met\u00e1fora perfecta de nuestro tiempo: es asombrosa, es entra\u00f1able y, para algunos, inquietante. Demuestra un progreso tecnol\u00f3gico imparable, una integraci\u00f3n de la m\u00e1quina en el tejido cultural y social, y una carrera geopol\u00edtica por dominar la pr\u00f3xima gran plataforma industrial. Pero el asombro no debe paralizar el pensamiento cr\u00edtico. China no solo lidera en narrativa, sino en volumen de fabricaci\u00f3n y en propiedad intelectual.<\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n rob\u00f3tica no es un fen\u00f3meno natural, sino una construcci\u00f3n social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica. El hecho de que China lidere en escala industrial y Estados Unidos en innovaci\u00f3n algor\u00edtmica no es solo una curiosidad empresarial: definir\u00e1 qu\u00e9 tipo de robots dominar\u00e1n el mundo, qui\u00e9n poseer\u00e1 los datos que generan y c\u00f3mo se redistribuir\u00e1 (o no) la riqueza producida. La investigaci\u00f3n muestra que la tendencia a humanizar se entrena desde edades tempranas a trav\u00e9s del juego y la interacci\u00f3n social.&nbsp;<strong>El antropomorfismo no se elimina; se gobierna.<\/strong>&nbsp;Y gobernarlo es una tarea tecnopol\u00edtica.&nbsp;<strong>Implica insistir en evidencia (autonom\u00eda, desempe\u00f1o, costos), iluminar la infraestructura humana detr\u00e1s del &#8220;robot&#8221;, y reabrir el debate democr\u00e1tico sobre qu\u00e9 tipo de progreso queremos, y para qui\u00e9n, antes de que el espect\u00e1culo lo decida por nosotros.<\/strong>&nbsp;En palabras de Keane:<\/p>\n\n\n\n<p>El debate se ha centrado en c\u00f3mo la tecnolog\u00eda nos deshumaniza o transforma el trabajo,&nbsp;<strong>pero hay todav\u00eda pendiente una importante discusi\u00f3n sobre la democracia.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado lunes, China aprovech\u00f3 la&nbsp;Gala de la Fiesta de la Primavera&nbsp;(Chunwan), el programa de televisi\u00f3n m\u00e1s visto del mundo, para desplegar un poder\u00edo tecnol\u00f3gico que trascendi\u00f3 el mero espect\u00e1culo. El despliegue fue total: desde el sketch&nbsp;\u201clo favorito de la abuela\u201d, que mostraba el potencial de la IA en una sociedad que envejece, hasta una exhibici\u00f3n de guerreros&nbsp;kung-fu&nbsp;realizada por ni\u00f1os [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1517,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[511,329,158,305,459,109,28,332,52,160,153,6,58,138,477,554,227,31,522,523,19,455,319,248,84,304,553,47,85,76,59,51,144],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1516"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1516"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1516\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1518,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1516\/revisions\/1518"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1517"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}