{"id":1473,"date":"2025-12-29T10:22:33","date_gmt":"2025-12-29T13:22:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1473"},"modified":"2025-12-29T10:22:33","modified_gmt":"2025-12-29T13:22:33","slug":"proposito-universal","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2025\/12\/29\/proposito-universal\/","title":{"rendered":"Prop\u00f3sito universal"},"content":{"rendered":"\n<p>Richard Leider en&nbsp;<strong><em>Repacking Your Bags<\/em><\/strong>&nbsp;(1995), narra sus experiencias de m\u00e1s de treinta a\u00f1os de conversaciones y caminatas en Tanzania con los&nbsp;<em>hadza&nbsp;<\/em>una de las \u00faltimas tribus de cazadores recolectores que siguen viviendo seg\u00fan sus tradiciones milenarias. En una conversaci\u00f3n que Leider sostuvo con un viejo sabio de nombre Kampala, sobre c\u00f3mo su pueblo hab\u00eda sobrevivido tantos a\u00f1os con ese estilo de vida, Kampala le pregunt\u00f3:&nbsp;<strong>\u201c\u00bfRichard, sabes cu\u00e1les son los dos d\u00edas m\u00e1s importantes en tu vida?\u201d<\/strong>. Leider, le dijo, claro: el nacimiento y la muerte. Kampala respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>Viniste hasta aqu\u00ed en un avi\u00f3n, conduces un Land Rover, est\u00e1s durmiendo en esa linda carpa, y&nbsp;<strong>\u00bfno sabes la respuesta a las dos preguntas m\u00e1s fundamentales?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primer d\u00eda es obvio: cuando naciste. Pero el segundo no es tan evidente. No es el d\u00eda que mueres, porque ese es el final del camino. No es el d\u00eda en que te casas, ni el que tienes tu primer hijo<strong>: todos son importantes, pero no definen tu vida<\/strong>.&nbsp;<strong>\u201cEl segundo d\u00eda m\u00e1s importante de nuestra vida es el d\u00eda en que nos damos cuenta para qu\u00e9 nacimos\u201d.&nbsp;<\/strong>Jean-Paul Sartre en&nbsp;<strong><em>El existencialismo es un humanismo<\/em><\/strong>&nbsp;(1946) fue contundente al afirmar que&nbsp;<strong>no hemos venido a nada en especial a esta vida, por lo que es nuestra labor decidir en qu\u00e9 queremos convertirnos y a qu\u00e9 queremos dedicarnos.<\/strong>&nbsp;En forma similar, en&nbsp;<strong><em>Flow&nbsp;<\/em><\/strong>(1990), el reconocido profesor de psicolog\u00eda de la Universidad de Claremont Mihaly Csikszentmihalyi escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es cierto que la vida no tiene ning\u00fan significado, si por eso entendemos una meta suprema inherente a la estructura de la naturaleza y la experiencia humana<\/strong>, una meta que sea v\u00e1lida para todos los individuos.&nbsp;<strong>Pero esto no implica que a la vida no podamos darle un significado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El prop\u00f3sito no es una meta. Una meta es algo que se puede alcanzar. Un prop\u00f3sito nunca se logra. Existe antes que nosotros y seguir\u00e1 luego que nos vayamos. El prop\u00f3sito es una direcci\u00f3n. Lo necesitamos para definir el curso de nuestra vida. Seg\u00fan este enfoque,&nbsp;el prop\u00f3sito tiene expresiones distintas en cada persona, ya que&nbsp;<strong>emerge de la interacci\u00f3n entre las posibilidades del contexto, talentos, pasiones y valores<\/strong>.&nbsp;Algunos, parece que nacen con una noci\u00f3n relativamente clara de su prop\u00f3sito, pero la gran mayor\u00eda debemos buscarlo.&nbsp;Sin embargo, no todos comparten esta visi\u00f3n.&nbsp;<strong>L<\/strong><strong>a idea de que el universo no es un mero accidente aleatorio, sino que est\u00e1 dirigido hacia ciertos fines o metas ha sido ampliamente debatido en la filosof\u00eda, la ciencia y la espiritualidad.<\/strong>&nbsp;Tiene ra\u00edces en argumentos&nbsp;<strong>\u201cteleol\u00f3gicos\u201d<\/strong>&nbsp;(del griego telos,&nbsp;<strong>&#8220;fin&#8221;<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>&#8220;prop\u00f3sito&#8221;<\/strong>). No implica necesariamente un dios, pero s\u00ed una direccionalidad inherente en la realidad. El especial de Netflix&nbsp;<strong>Famous Last Words: Dr. Jane Goodall<\/strong>&nbsp;(2025), fue grabado el pasado marzo, con el objetivo de ser emitido luego de la muerte de esta renombrada primat\u00f3loga y antrop\u00f3loga, lo que ocurri\u00f3 el 1 de octubre de 2025. Jane Goodall (1934-2025), naci\u00f3 en Londres y es considerada pionera en la etolog\u00eda de primates. Ha sido descrita como&nbsp;<strong>\u201cla experta en chimpanc\u00e9s m\u00e1s importante del mundo\u201d<\/strong>. Su prop\u00f3sito para ir a Africa a vivir con los animales surgi\u00f3 a los 10 a\u00f1os cuando ley\u00f3&nbsp;<strong><em>Tarz\u00e1n de los monos<\/em><\/strong>. Comenz\u00f3 su labor en Gombe, Tanzania a los 26 a\u00f1os. Investig\u00f3 por m\u00e1s de seis d\u00e9cadas la vida social y familiar de los chimpanc\u00e9s salvajes.&nbsp;<strong>Goodall demostr\u00f3 que los chimpanc\u00e9s comparten muchos rasgos con los humanos<\/strong>, como el uso de herramientas, tener emociones complejas, formar v\u00ednculos sociales duraderos, participar en guerras organizadas y transmitir conocimientos a lo largo de generaciones, lo que<strong>&nbsp;redefini\u00f3<\/strong>&nbsp;la visi\u00f3n tradicional de que&nbsp;<strong>los humanos son singularmente diferentes de otros animales<\/strong>. Pero Goodall, adem\u00e1s de cient\u00edfica, fue una incansable&nbsp;<strong>mensajera de esperanza<\/strong>&nbsp;<strong>y defensora de la naturaleza<\/strong>. En sus&nbsp;<strong>\u201c\u00faltimas palabras\u201d<\/strong>&nbsp;fue enf\u00e1tica al se\u00f1alar:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quiero que entiendan que somos parte del mundo natural. E incluso hoy, cuando el planeta est\u00e1 oscuro, todav\u00eda hay esperanza.&nbsp;<\/strong>No pierdan la esperanza. Si pierden la esperanza, se vuelven ap\u00e1ticos y no hacen nada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfTiene el universo en su conjunto alg\u00fan tipo de meta o direcci\u00f3n? \u00bfEs nuestra existencia parte de un plan mayor?<\/strong>&nbsp;<strong>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda nuestro prop\u00f3sito personal ser coherente con ese plan?<\/strong>&nbsp;Goodall, en su autobiograf\u00eda&nbsp;<strong><em>Reason for Hope<\/em><\/strong>&nbsp;(1999), cita al sacerdote jesuita, paleont\u00f3logo y fil\u00f3sofo Pierre Teilhard de Chardin al&nbsp;<strong>reflexionar sobre el sentido \u00faltimo de la vida.<\/strong>&nbsp;Ella contrasta la visi\u00f3n nihilista de Shakespeare, en la famosa l\u00ednea de&nbsp;<em>Macbeth<\/em>&nbsp;seg\u00fan la cual la vida no es m\u00e1s que&nbsp;<strong>\u201cun cuento narrado por un idiota\u201d<\/strong>, con la perspectiva esperanzadora de Teilhard. Parafraseando a Teilhard, Goodall sugiere que&nbsp;<strong>\u201chay algo en marcha en el universo, algo que parece una gestaci\u00f3n y un nacimiento; en otras palabras, un plan, un prop\u00f3sito en todo\u201d<\/strong>. Esta afirmaci\u00f3n encapsula la idea de que la evoluci\u00f3n del universo y de la vida no es un accidente absurdo, sino un proceso con sentido y direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Teilhard de Chardin (1881-1955) vivi\u00f3 en una \u00e9poca de grandes descubrimientos cient\u00edficos y convulsiones sociales.<\/strong>&nbsp;Naci\u00f3 en una familia aristocr\u00e1tica de Auvernia (Francia). Su padre fue un naturalista aficionado y su madre profundamente religiosa. A los 18 a\u00f1os, Teilhard ingres\u00f3 al noviciado jesuita. Durante la Primera Guerra Mundial sirvi\u00f3 como camillero, siendo condecorado por su valor. Se doctor\u00f3 en Ciencias Naturales en&nbsp;<strong>La Sorbona<\/strong>&nbsp;(1922) con una tesis sobre mam\u00edferos f\u00f3siles. Su primer viaje a China (1923) marc\u00f3 el inicio de su carrera internacional, donde particip\u00f3 en importantes hallazgos, como el&nbsp;<strong>Homo erectus pekinensis<\/strong>, y, a la vez, desarroll\u00f3 una profunda reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la evoluci\u00f3n. Teilhard se atrevi\u00f3 a proponer que&nbsp;<strong>la evoluci\u00f3n no es un proceso aleatorio carente de sentido<\/strong>, sino que m\u00e1s bien&nbsp;<strong>\u201ctiene una direcci\u00f3n definida hacia la complejidad y la conciencia\u201d<\/strong>. En su obra m\u00e1s conocida,&nbsp;<strong><em>El fen\u00f3meno humano<\/em><\/strong>&nbsp;(1955), Teilhard describi\u00f3 c\u00f3mo la materia, desde el Big Bang hasta la aparici\u00f3n de la vida y la mente humana, sigue una trayectoria ascendente: primero surge la&nbsp;<strong>geosfera<\/strong>&nbsp;(materia inerte), luego la&nbsp;<strong>biosfera<\/strong>&nbsp;(vida biol\u00f3gica) y finalmente la&nbsp;<strong>noosfera<\/strong>&nbsp;(la&nbsp;<strong>\u201cesfera\u201d<\/strong>&nbsp;de la mente y la consciencia humanas).&nbsp;<strong>Este crecimiento en complejidad viene acompa\u00f1ado por un aumento de la conciencia<\/strong>, en un proceso convergente que para Teilhard no se detiene en el ser humano actual, sino que&nbsp;<strong>apunta hacia un futuro<\/strong>&nbsp;<strong>punto de culminaci\u00f3n<\/strong>. Teilhard llam\u00f3 a ese estado final de la evoluci\u00f3n el&nbsp;<strong>\u201cPunto Omega\u201d<\/strong>. La unificaci\u00f3n plena de la consciencia, la materia y lo divino. En su visi\u00f3n, el Punto Omega representa&nbsp;<strong>\u201cla plenitud espiritual y la unidad de la humanidad con Dios\u201d<\/strong>. Teilhard ve\u00eda la historia c\u00f3smica como una&nbsp;<strong>gran narrativa con prop\u00f3sito<\/strong>, donde el universo entero evoluciona hacia un fin \u00faltimo de valor supremo. Aunque identificaba este punto en un sentido m\u00edstico como un atractor que diviniza al cosmos, incluso en t\u00e9rminos no teol\u00f3gicos se puede entender este punto como la&nbsp;<strong>meta de m\u00e1xima complejidad y consciencia<\/strong>&nbsp;hacia la cual tiende la evoluci\u00f3n. Esta teleolog\u00eda c\u00f3smica desafiaba las visiones materialistas puras de su \u00e9poca y le cost\u00f3 grandes tensiones con la Iglesia, lo que provoc\u00f3 que muchas de sus obras no pudieron publicarse libremente en vida. Sin embargo, con el tiempo su pensamiento ha ganado reconocimiento por su audaz intento de&nbsp;<strong>integrar ciencia y fe<\/strong>&nbsp;en una concepci\u00f3n unificada de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un elemento central del&nbsp;<strong>\u201cprop\u00f3sito universal\u201d<\/strong>&nbsp;propuesto por Teilhard es la idea de que&nbsp;<strong>el surgimiento de la vida consciente no es trivial<\/strong>. El cosm\u00f3logo y matem\u00e1tico George Ellis, en la revista&nbsp;<strong><em>Studies in History and Philosophy of Modern Physics<\/em><\/strong>&nbsp;(2014), afirma que el solo hecho de que el universo haya generado seres capaces de&nbsp;<strong>acci\u00f3n intencional y prop\u00f3sito consciente<\/strong>&nbsp;nos obliga a conectar la&nbsp;<strong>cosmolog\u00eda con el&nbsp;<em>significado<\/em>&nbsp;de la vida humana<\/strong>. Esto sugiere que el surgimiento de la inteligencia y la \u00e9tica forma parte de la historia natural del cosmos, y podr\u00eda insinuar cierto&nbsp;<strong>\u201ctelos\u201d<\/strong>&nbsp;(finalidad) en la evoluci\u00f3n. Teilhard destacaba este aspecto afirmando que la tarea del ser humano no es ajena a ese gran proceso, sino que debemos&nbsp;<strong>\u201cpresionar con todas nuestras fuerzas\u201d<\/strong>&nbsp;para avanzar la evoluci\u00f3n hacia su destino,&nbsp;<strong>\u201cno [solo] por nuestro peque\u00f1o yo o nuestra peque\u00f1a naci\u00f3n, sino por la salvaci\u00f3n y el \u00e9xito del universo\u201d.<\/strong>&nbsp;En sus escritos exhorta a la humanidad a organizar y canalizar la&nbsp;<strong>energ\u00eda humana<\/strong>&nbsp;para el progreso del mundo y la realizaci\u00f3n de ese prop\u00f3sito supremo. Vemos as\u00ed que el&nbsp;<strong>\u201cprop\u00f3sito universal\u201d<\/strong>&nbsp;en Teilhard no es \u00fanicamente una idea abstracta, sino una&nbsp;<strong>llamada \u00e9tica<\/strong>: cada persona, al aportar al desarrollo de la conciencia (conocimiento, amor, unidad), estar\u00eda contribuyendo a la gran meta c\u00f3smica. Esta postura confiere un profundo significado espiritual a los esfuerzos humanos por mejorar el mundo, cient\u00edficos o morales, pues todos ser\u00edan parte del proceso de&nbsp;<strong>\u201cconstruir la Tierra\u201d&nbsp;<\/strong>(t\u00edtulo de uno de sus ensayos). Al igual que Teilhard, Goodall percib\u00eda un&nbsp;<strong>prop\u00f3sito profundo entrelazado con la evoluci\u00f3n de la vida y la conciencia<\/strong>. En sus memorias describi\u00f3 momentos de asombro que la hicieron sentirse&nbsp;<strong>\u201cparte de algo m\u00e1s grande\u201d<\/strong>. Escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de \u00e9pocas de duda y desesperaci\u00f3n, mantuve la fe en un plan divino.<strong>&nbsp;Veo un prop\u00f3sito detr\u00e1s del surgimiento de la vida en este planeta. Esta convicci\u00f3n, le ha dado prop\u00f3sito a mi propio trabajo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En su \u00faltimo mensaje, Goodall quiso asegurarse de que las nuevas generaciones entiendan esto y se\u00f1al\u00f3:&nbsp;<strong>\u201ccada uno de ustedes tiene un papel que desempe\u00f1ar&#8230; puede que no lo sepan, puede que no lo encuentren todav\u00eda, pero su vida importa y est\u00e1n aqu\u00ed por una raz\u00f3n\u201d<\/strong>. Esta convicci\u00f3n de que&nbsp;<strong>\u201ctu vida importa\u201d<\/strong>&nbsp;est\u00e1 en l\u00ednea con la percepci\u00f3n de Teilhard de que cada persona es una part\u00edcula consciente en un vasto proceso evolutivo con significado.&nbsp;<strong>La vida de cada ser humano, y de cada forma de vida, importa en la gran trama de la creaci\u00f3n<\/strong>. Para Goodall, luchar por la conservaci\u00f3n, educar a las nuevas generaciones y promover la compasi\u00f3n eran formas concretas de cumplir con su prop\u00f3sito. Es una \u00e9tica de la esperanza activa, lo que ella llamaba&nbsp;<strong>\u201cesperanza en acci\u00f3n\u201d.&nbsp;<\/strong>Teilhard y Goodall nos invitan a vernos como participantes en una historia c\u00f3smica viva, donde nuestras acciones impactan profundamente. Teilhard dec\u00eda que el&nbsp;<strong>amor es la fuerza central de la evoluci\u00f3n: \u201cla m\u00e1s universal, la m\u00e1s tremenda y la m\u00e1s misteriosa de las energ\u00edas c\u00f3smicas\u201d&nbsp;<\/strong>y Goodall vivi\u00f3 en coherencia con ese mensaje de empat\u00eda hacia todos los seres. Las intuiciones de Teilhard y Goodall sobre un prop\u00f3sito en la trama de la vida siguen debati\u00e9ndose en la ciencia y filosof\u00eda actual. Por ejemplo, en cosmolog\u00eda, el&nbsp;<strong>\u201cajuste fino\u201d<\/strong>&nbsp;del universo es la proposici\u00f3n de que las condiciones que permiten la vida en el universo solo pueden ocurrir cuando ciertas constantes fundamentales se encuentran en un rango muy estrecho de valores, de modo que si alguna de esas constantes fuera ligeramente diferente, el universo probablemente no ser\u00eda propicio para el establecimiento y desarrollo de la materia, de las estructuras astron\u00f3micas, de la diversidad elemental y de la vida. El f\u00edsico Freeman Dyson en&nbsp;<strong><em>Disturbing the Universe<\/em><\/strong>&nbsp;(1979) escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuanto m\u00e1s examino el universo y los detalles de su arquitectura, m\u00e1s evidencia encuentro de que, en cierto sentido, el universo sab\u00eda que \u00edbamos a venir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el&nbsp;<strong>\u201cajuste fino\u201d<\/strong>&nbsp;no prueba un prop\u00f3sito deliberado, ciertamente alimenta la especulaci\u00f3n de que&nbsp;<strong>nuestra existencia no es una mera casualidad<\/strong>. Algunos cient\u00edficos, inc\u00f3modos con las implicaciones de prop\u00f3sito, han postulado la existencia de m\u00faltiples universos con diferentes constantes, de modo que nuestro universo ser\u00eda simplemente uno afortunado entre muchos. El debate sigue abierto. El fil\u00f3sofo Philip Goff en&nbsp;<strong><em>Why? The Purpose of the Universe<\/em>&nbsp;<\/strong>(2023), argumenta que ni el puro azar materialista ni la noci\u00f3n cl\u00e1sica de un Dios interviniendo explican adecuadamente la realidad. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La evidencia apunta a lo que llamo \u2018prop\u00f3sito c\u00f3smico\u2019<\/strong>, es decir, una&nbsp;<strong>especie de direccionalidad o meta fundamental<\/strong>&nbsp;en la realidad, existente sin necesidad del Dios tradicional de Occidente<\/p>\n\n\n\n<p>Goff sustenta su postura por el ya mencionado&nbsp;<strong>ajuste fino<\/strong>&nbsp;de las leyes f\u00edsicas y la aparici\u00f3n de la&nbsp;<strong>conciencia<\/strong>. As\u00ed como en el siglo XVI cost\u00f3 aceptar que la Tierra no era el centro del universo, hoy nos cuesta imaginar que la&nbsp;<strong>mente y los valores<\/strong>&nbsp;puedan ocupar un lugar fundamental en la estructura del cosmos. Quiz\u00e1s la ciencia nos est\u00e9 empujando nuevamente a ampliar nuestra visi\u00f3n. En vez de un universo estrictamente indiferente, podr\u00edamos estar inmersos en un universo que&nbsp;<strong>tiende hacia ciertos fines<\/strong>, como la emergencia de la vida y la conciencia.&nbsp;<strong>Hay preguntas de&nbsp;<em>significado<\/em>&nbsp;a las que la ciencia por s\u00ed sola no puede responder.<\/strong>&nbsp;La ciencia moderna nos muestra un universo extraordinariamente especial en sus condiciones; la filosof\u00eda contempor\u00e1nea reconsidera la posibilidad de la<strong>&nbsp;teleolog\u00eda<\/strong>; y la espiritualidad sigue buscando un&nbsp;<strong>sentido que unifique nuestra experiencia.<\/strong>&nbsp;En esta encrucijada, la visi\u00f3n de Teilhard y Goodall es m\u00e1s oportuna que nunca. Su mensaje podr\u00eda resumirse:&nbsp;<strong>la evoluci\u00f3n del universo ha producido seres capaces de amor y responsabilidad, lo que sugiere que nuestra tarea es cooperar con ese flujo evolutivo creador.<\/strong>&nbsp;Si existe un&nbsp;<strong>\u201cProp\u00f3sito Universal\u201d<\/strong>, probablemente se manifiesta&nbsp;<strong>a trav\u00e9s de nosotros<\/strong>, de nuestra libertad para&nbsp;<strong>elegir el bien y cuidar de la vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy enfrentamos desaf\u00edos formidables, crisis clim\u00e1tica, p\u00e9rdida de biodiversidad, desigualdades sociales, crisis de sentido, que a veces nublan el panorama de la humanidad. En este contexto de urgencia ecol\u00f3gica y b\u00fasqueda de significado personal y colectivo, retomar la idea de un&nbsp;<strong>Prop\u00f3sito Universal<\/strong>&nbsp;puede ofrecernos aliento y orientaci\u00f3n. No se trata de retroceder a visiones pre-cient\u00edficas, sino de&nbsp;<strong>ampliar nuestro marco<\/strong>: reconocer, como lo hizo Goodall, que&nbsp;<strong>\u201csomos parte del mundo natural\u201d<\/strong>&nbsp;y dependemos de \u00e9l, y que nuestra conexi\u00f3n con la naturaleza puede ser fuente de sentido. Significa tambi\u00e9n, al estilo de Teilhard, ver la crisis actual como un&nbsp;<strong><em>tramo<\/em><\/strong>dif\u00edcil pero importante en la gran narrativa evolutiva. T<strong>eilhard ten\u00eda fe en el progreso espiritual de la humanidad pese a las oscuridades intermedias.&nbsp;<\/strong>Volviendo a la conversaci\u00f3n de Leider con Kampala,&nbsp;<strong>un prop\u00f3sito personal es m\u00e1s poderoso cuanto m\u00e1s concuerda con los valores superiores que nos definen.<\/strong>&nbsp;Todo empe\u00f1o humano significativo, tiene ideales comunes. Goodall, nos dej\u00f3 un encargo similar:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cada uno tiene un papel que desempe\u00f1ar.&nbsp;<\/strong>Puede que no lo sepan, puede que no lo encuentren, pero su vida importa, y est\u00e1n aqu\u00ed por una raz\u00f3n. Y espero que esa raz\u00f3n se manifieste mientras vivan. Quiero que sepan que, encuentren o no ese papel que se supone que deben desempe\u00f1ar, su vida s\u00ed importa, y que cada d\u00eda que viven, marcan una diferencia en el mundo. Y pueden elegir la diferencia que marcan.<strong>No se rindan. A\u00fan hay esperanza\u2026 Hagan todo lo que est\u00e9 en su poder para dejar un mundo mejor a los que vienen.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Richard Leider en&nbsp;Repacking Your Bags&nbsp;(1995), narra sus experiencias de m\u00e1s de treinta a\u00f1os de conversaciones y caminatas en Tanzania con los&nbsp;hadza&nbsp;una de las \u00faltimas tribus de cazadores recolectores que siguen viviendo seg\u00fan sus tradiciones milenarias. En una conversaci\u00f3n que Leider sostuvo con un viejo sabio de nombre Kampala, sobre c\u00f3mo su pueblo hab\u00eda sobrevivido tantos a\u00f1os con ese estilo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1474,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[158,17,109,28,409,48,332,334,52,160,153,95,278,58,448,138,477,126,37,31,125,19,411,84,47,85,76,59,51,314,49,321],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1473"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1473"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1473\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1475,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1473\/revisions\/1475"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1474"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}