{"id":1390,"date":"2025-08-18T10:36:54","date_gmt":"2025-08-18T13:36:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1390"},"modified":"2025-08-18T10:36:54","modified_gmt":"2025-08-18T13:36:54","slug":"pesadilla-historica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2025\/08\/18\/pesadilla-historica\/","title":{"rendered":"Pesadilla hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u2018La Historia es una pesadilla de la que estamos intentando despertar\u2019<\/strong><em>.<\/em>&nbsp;La c\u00e9lebre reflexi\u00f3n de James Joyce en&nbsp;<strong><em>Ulises<\/em><\/strong>&nbsp;(1920) encuentra un eco tr\u00e1gico en eventos que marcan \u00e9pocas de&nbsp;<strong>transformaciones estructurales.<\/strong>&nbsp;Este ensayo sostiene que transformaciones tecnol\u00f3gicas o econ\u00f3micas&nbsp;<strong>r\u00e1pidas y desconectadas de instituciones<\/strong>&nbsp;tienden a degradar el bienestar, concentrar poder y erosionar la confianza.&nbsp;<strong>Rusia (1991\u20131998)<\/strong>&nbsp;ofrece un caso cr\u00edtico de&nbsp;<strong>\u2018terapia de shock\u2019<\/strong>&nbsp;desastrosa;&nbsp;<strong>la IA<\/strong>&nbsp;muestra rasgos an\u00e1logos cuando&nbsp;<strong>velocidad y captura privada<\/strong>&nbsp;desplazan a&nbsp;<strong>seguridad, equidad y deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a finales de 1991 sumi\u00f3 a Rusia en un vac\u00edo devastador, un caos econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social. Ante esta crisis, un grupo de reformistas liderados por Boris Yeltsin, asesorados por economistas occidentales como Jeffrey Sachs, implement\u00f3 un programa radical conocido como&nbsp;<strong>\u2018terapia de shock\u2019<\/strong>. Su objetivo declarado era lograr una transici\u00f3n acelerada&nbsp;<strong>de una econom\u00eda colectivista a una econom\u00eda de mercado<\/strong>&nbsp;mediante tres pilares:&nbsp;<strong>liberalizaci\u00f3n abrupta de precios, privatizaciones masivas y dr\u00e1sticos recortes fiscales<\/strong>. Hab\u00eda total confianza en la&nbsp;<strong>\u2018mano invisible\u2019<\/strong>&nbsp;de un mercado sin restricciones. La premisa ideol\u00f3gica era clara:&nbsp;<strong>el dolor econ\u00f3mico inicial dar\u00eda paso a una r\u00e1pida recuperaci\u00f3n y prosperidad.&nbsp;<\/strong>Esta fue una aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda econ\u00f3mica a una escala sin precedentes. Sin embargo, esta estrategia ignor\u00f3 deliberadamente las caracter\u00edsticas \u00fanicas de Rusia: una econom\u00eda hiperindustrializada dependiente del Estado, carente de instituciones democr\u00e1ticas maduras y de una sociedad civil fuerte que amortiguara el impacto.&nbsp;<strong>Las consecuencias no fueron una transici\u00f3n, sino un cataclismo sist\u00e9mico. Los datos cuantifican la magnitud de la hecatombe.<\/strong>&nbsp;Como documentan Ghodsee y Orenstein en&nbsp;<strong><em>Taking Stock of Shock<\/em><\/strong>&nbsp;(2021):<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>El PIB se contrajo un catastr\u00f3fico&nbsp;<strong>40%<\/strong>&nbsp;entre 1991 y 1998.<\/li>\n\n\n\n<li>La hiperinflaci\u00f3n alcanz\u00f3 un&nbsp;<strong>2.500% en 1992<\/strong>, evaporando ahorros de toda una vida y reduciendo salarios reales a la nada.<\/li>\n\n\n\n<li>La pobreza extrema pr\u00e1cticamente inexistente a finales de los 80 (2%), afect\u00f3 a&nbsp;<strong>74 millones de personas&nbsp;<\/strong>a mediados de los noventa.<\/li>\n\n\n\n<li>El colapso de los sistemas de salud y protecci\u00f3n social, unido al estr\u00e9s masivo, hizo que la esperanza de vida masculina&nbsp;<strong>cayera de 64 a 57 a\u00f1os<\/strong>, impulsada por el&nbsp;<strong>alcoholismo, los suicidios y las enfermedades prevenibles.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Las industrias locales colapsaron al no poder&nbsp;<\/strong>competir con las importaciones extranjeras. La&nbsp;<strong>producci\u00f3n industrial cay\u00f3 50% entre 1991-1998.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>El proceso de privatizaci\u00f3n, supuesto motor del cambio, se convirti\u00f3 en el mecanismo de un saqueo hist\u00f3rico.<\/strong>&nbsp;Mediante el sistema de&nbsp;<em>vouchers&nbsp;<\/em>y, sobre todo, las infames subastas de&nbsp;<strong>\u2018pr\u00e9stamos por acciones\u2019<\/strong>&nbsp;(1995-1996), una&nbsp;<strong>reducida \u00e9lite depredadora<\/strong>&nbsp;adquiri\u00f3 activos estatales valuados en miles de millones de d\u00f3lares a precios irrisorios. Esta transferencia masiva, plagada de corrupci\u00f3n y connivencia con grupos criminales, consolid\u00f3 un&nbsp;<strong>capitalismo cleptocr\u00e1tico<\/strong>. Greg Rosalsky en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>How &#8216;shock therapy&#8217; created Russian oligarchs and paved the path for Putin&nbsp;<\/em><\/strong>(2022), afirma que ya para&nbsp;<strong>1994, el 70% de los activos nacionales se hab\u00edan privatizado<\/strong>. En Rusia,<strong>&nbsp;el 1% m\u00e1s rico posee el 56% de la riqueza nacional<\/strong>, y ocupa el puesto 154 en el&nbsp;<strong>\u00cdndice de Percepci\u00f3n de Corrupci\u00f3n<\/strong>&nbsp;seg\u00fan Transparencia Internacional (2024).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Del Caos al Autoritarismo.&nbsp;<\/strong>Clara Mattei en&nbsp;<strong><em>The Capital Order<\/em><\/strong>&nbsp;(2022) explica que la&nbsp;<strong>\u2018terapia de shock\u2019<\/strong>&nbsp;no fue una medida t\u00e9cnica neutral, sino una&nbsp;<strong>herramienta pol\u00edtica<\/strong>. Su efecto fue&nbsp;<strong>suprimir alternativas democr\u00e1ticas y debilitar sistem\u00e1ticamente el poder laboral, priorizando la acumulaci\u00f3n acelerada de capital sobre cualquier noci\u00f3n de equidad.<\/strong>&nbsp;La industria rusa pas\u00f3 de ser un complejo diversificado y tecnol\u00f3gicamente avanzado, a un modelo desarticulado que facilit\u00f3 el saqueo olig\u00e1rquico. El caos social, la pobreza masiva y la profunda ilegitimidad generada por el shock crearon un vac\u00edo de poder. Fue en este contexto donde surgi\u00f3 la figura de Vladimir Putin, quien prometi\u00f3 y logr\u00f3&nbsp;<strong>\u2018restaurar el orden\u2019<\/strong>&nbsp;mediante la cooptaci\u00f3n de los oligarcas y el sacrificio de las libertades pol\u00edticas a cambio de una estabilidad autoritaria.&nbsp;<strong>Hoy, la econom\u00eda rusa depende cr\u00edticamente de la exportaci\u00f3n de recursos naturales.&nbsp;<\/strong>Como se\u00f1ala Mart\u00edn Ba\u00f1a en su art\u00edculo&nbsp;<strong><em>\u00bfQui\u00e9n extra\u00f1a al comunismo?<\/em><\/strong>&nbsp;(2021), este episodio dej\u00f3 una&nbsp;<strong>sociedad traumatizada<\/strong>, a\u00fan&nbsp;<strong>\u2018debatida entre la reactualizaci\u00f3n de un pasado imperial [&#8230;] y el dise\u00f1o de un futuro para todos\u2019.&nbsp;<\/strong>Paul Lawrence soci\u00f3logo de Harvard form\u00f3 parte de un grupo de acad\u00e9micos estadounidenses y rusos que realizaron estudios intensivos sobre las tensiones culturales, organizacionales y la toma de decisiones gerenciales rusas durante los 90. En su libro&nbsp;<strong><em>Driven&nbsp;<\/em><\/strong>(2002) reflexiona:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La conclusi\u00f3n general tendr\u00eda que ser que tal conjunto de cambios tomar\u00eda en el mejor de los casos muchos, muchos a\u00f1os.<\/strong>&nbsp;La gente necesitar\u00eda tiempo para aprender sus nuevos roles en un sistema totalmente nuevo.&nbsp;<strong>Cualquier enfoque racional para tal cambio tendr\u00eda que tomarse paso a paso con una secuencia y un cronograma cuidadosamente planificados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El desastre ruso no fue un fracaso inevitable del capitalismo, sino el resultado de una&nbsp;<strong>implementaci\u00f3n dogm\u00e1tica, acelerada y descontextualizada<\/strong>. Ignor\u00f3 deliberadamente lecciones de transiciones m\u00e1s graduales y reguladas, como el caso de China o las reformas con redes de seguridad como en Polonia. La cr\u00edtica central a este tipo de transformaciones, articulada por economistas como el Nobel Joseph Stiglitz, radica en que sus dise\u00f1adores&nbsp;<strong>ignoraron sistem\u00e1ticamente los impactos sociales y pol\u00edticos<\/strong>, tratando una sociedad compleja como un laboratorio para teor\u00edas abstractas.&nbsp;<strong>Stiglitz argumenta que este desprecio por lo humano es el tal\u00f3n de Aquiles de las transformaciones radicales.&nbsp;<\/strong>En una entrevista se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La inteligencia artificial y la robotizaci\u00f3n tienen el potencial de aumentar la productividad&nbsp;<\/strong>de la econom\u00eda y, en principio, eso podr\u00eda beneficiar a todos.<strong>&nbsp;Pero solo si se gestionan bien<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta advertencia sobre el&nbsp;<strong>&#8216;tal\u00f3n de Aquiles&#8217;<\/strong>&nbsp;de las transformaciones radicales&nbsp;<em>resuena con particular fuerza<\/em>&nbsp;hoy, al enfrentar&nbsp;<strong>la disrupci\u00f3n gigantesca de la IA, pero acelerada exponencialmente.<\/strong>&nbsp;Demis Hassabis, Premio Nobel de Qu\u00edmica 2024 y CEO de Google DeepMind, declar\u00f3 en&nbsp;<strong>The Guardian<\/strong>&nbsp;que&nbsp;<strong>\u2018la IA generar\u00e1 un impacto diez veces mayor que la Revoluci\u00f3n Industrial, a una velocidad diez veces superior\u2019<\/strong>. Su advertencia es profundamente ambivalente: mientras anuncia una potencial&nbsp;<strong>\u2018abundancia radical\u2019<\/strong>gracias a una&nbsp;<strong>\u2018productividad exponencial\u2019<\/strong>, confiesa:&nbsp;<strong>\u2018Si hubiera sido por m\u00ed, la habr\u00edamos dejado en el laboratorio m\u00e1s tiempo&#8230; quiz\u00e1 curado el c\u00e1ncer o algo similar\u2019<\/strong>. Esta tensi\u00f3n personifica el dilema central:&nbsp;<strong>\u00bfEstamos repitiendo el patr\u00f3n de la terapia de shock ahora con la IA?&nbsp;<\/strong>M\u00e1s que un parecido superficial, ambos procesos comparten tres mecanismos:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Reconfiguraci\u00f3n s\u00fabita de derechos de propiedad<\/strong>: activos estrat\u00e9gicos \u2194 datos\/modelos\/propiedad intelectual.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Desorganizaci\u00f3n de redes de seguridad<\/strong>: protecci\u00f3n social \u2194 pol\u00edticas de transici\u00f3n laboral y competencia.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Asimetr\u00edas de informaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;que permiten a actores con poder&nbsp;<strong>\u2018internalizar\u2019<\/strong>&nbsp;beneficios y&nbsp;<strong>\u2018externalizar\u2019<\/strong>&nbsp;costos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Con el lanzamiento de ChatGPT de OpenAI en 2022 el panorama de la IA cambi\u00f3 radicalmente. Hassabis comenta:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Apostaron por la escalabilidad, casi como si apostaran la casa,<\/strong>&nbsp;lo cual es impresionante, y quiz\u00e1 sea algo que una startup deba hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Sam Altman, el CEO de OpenAI, testific\u00f3 en 2023, ante un comit\u00e9 del Senado de Estados Unidos y se\u00f1al\u00f3:&nbsp;<strong>\u2018Mi peor miedo es que esta tecnolog\u00eda salga mal. Y si sale mal, puede salir muy mal\u2019.&nbsp;<\/strong>Pero, sigue posicionando a su empresa como el arquitecto indispensable del destino tecnol\u00f3gico de la humanidad. Recientemente afirm\u00f3 en una conferencia de la Reserva Federal que&nbsp;<strong>\u2018categor\u00edas laborales enteras desaparecer\u00e1n debido a la IA\u2019.&nbsp;<\/strong>La terapia de shock de la IA est\u00e1 en curso. Se evidencia en el&nbsp;<strong>despliegue acelerado y masivo de sistemas de IA avanzada sin los marcos regulatorios robustos, las salvaguardas \u00e9ticas ni los mecanismos de amortiguaci\u00f3n social necesarios.&nbsp;<\/strong>Las empresas tecnol\u00f3gicas tienen ahora tal poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico y de influencia que se han convertido en un factor geopol\u00edtico en s\u00ed mismas. Priorizanla velocidad de adopci\u00f3n y la ventaja competitiva sobre la seguridad, la equidad y la estabilidad colectiva.&nbsp;<strong>Los paralelos con el caso de Rusia son evidentes y profundos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Concentraci\u00f3n Extrema de Poder:&nbsp;<\/strong>As\u00ed como la privatizaci\u00f3n rusa cre\u00f3 oligarcas que capturaron activos nacionales, la IA est\u00e1 generando&nbsp;<strong>\u2018oligopolios tecnol\u00f3gicos\u2019&nbsp;<\/strong>que capturan datos, patentes e infraestructura cr\u00edtica. El 90% de la inversi\u00f3n global en IA se concentra en EE.UU. y China.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Desestabilizaci\u00f3n Socioecon\u00f3mica Masiva:&nbsp;<\/strong>El desempleo masivo pronosticado por el FMI: hasta el 40% de los empleos globales automatizables para 2030, amenaza con replicar y amplificar la pobreza extrema rusa de los 90. Sectores clave como manufactura, servicios, incluso profesiones creativas enfrentan disrupciones abruptas. Sin pol\u00edticas de transici\u00f3n, esto podr\u00eda actuar como un&nbsp;<strong>\u2018amplificador de crisis\u2019<\/strong>, convirtiendo recesiones en depresiones al fracturar mercados laborales y financieros simult\u00e1neamente. La historia econ\u00f3mica muestra que tecnolog\u00edas disruptivas como la electricidad tardaron d\u00e9cadas en impulsar un crecimiento amplio; la IA, por su velocidad, podr\u00eda causar&nbsp;<strong>caos inmediato sin una gobernanza adecuada<\/strong>.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Erosi\u00f3n de la Cohesi\u00f3n y la Confianza Social:<\/strong>&nbsp;Los sesgos algor\u00edtmicos incorporados en sistemas de IA podr\u00edan perpetuar y amplificar la discriminaci\u00f3n, replicando la corrupci\u00f3n sist\u00e9mica rusa en una nueva dimensi\u00f3n digital, erosionando la confianza en instituciones y entre ciudadanos. La polarizaci\u00f3n social podr\u00eda exacerbarse.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Los premios Nobel de Econom\u00eda 2024, Daron Acemoglu y Simon Johnson, plantean en<strong>&nbsp;<em>Poder y Progreso&nbsp;<\/em><\/strong>(2023)una tesis fundamental: \u2018<strong>la tecnolog\u00eda no es una fuerza aut\u00f3noma que garantice bienestar, sino un instrumento moldeado por relaciones de poder\u2019.&nbsp;<\/strong>Su an\u00e1lisis hist\u00f3rico revela un patr\u00f3n persistente: durante milenios, los beneficios del cambio tecnol\u00f3gico se han concentrado en \u00e9lites reducidas, mientras sus costos los paga la mayor\u00eda. En una entrevista reciente, Acemoglu alert\u00f3 sobre un obst\u00e1culo cr\u00edtico:&nbsp;<strong>\u2018Muchas decisiones se ven obstaculizadas por el \u201ctecnooptimismo\u201d, esa noci\u00f3n de que un cambio tecnol\u00f3gico impresionante conducir\u00e1 autom\u00e1ticamente a mejores resultados sociales\u2019<\/strong>. Este relato, promovido agresivamente por gigantes tecnol\u00f3gicos, sostiene que&nbsp;<strong>\u2018lo bueno para las corporaciones es bueno para todos\u2019<\/strong>, exigiendo desregulaci\u00f3n bajo la amenaza de frenar el&nbsp;<strong>\u2018progreso\u2019<\/strong>.&nbsp;<strong>La realidad es m\u00e1s compleja.&nbsp;<\/strong>Acemoglu explica:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La tecnolog\u00eda no es inherentemente beneficiosa o perjudicial; su impacto depende de c\u00f3mo se utiliza y de qui\u00e9n controla su implementaci\u00f3n.&nbsp;<\/strong>Tenemos herramientas fascinantes [&#8230;] que podr\u00edan potenciar todo lo que la humanidad es capaz de hacer, pero solo si conseguimos que trabajen por y para las personas<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n de la IA no es un fen\u00f3meno t\u00e9cnico, sino&nbsp;<strong>un proyecto pol\u00edtico que redefine el poder, el trabajo y la verdad.&nbsp;<\/strong>La lecci\u00f3n rusa es quecuando la transformaci\u00f3n estructural llega m\u00e1s r\u00e1pido que la capacidad institucional y cultural para absorberla, el resultado no es&nbsp;<strong>\u2018progreso autom\u00e1tico\u2019<\/strong>, sino&nbsp;<strong>\u2018trauma agregado\u2019<\/strong>, captura por \u00e9lites oportunistas y p\u00e9rdidas de confianza social. La IA, por magnitud y velocidad, corre ese riesgo si se despliega&nbsp;<strong>\u2018a choque\u2019<\/strong>&nbsp;sin salvaguardias. Por ello, Simon Johnson se\u00f1al\u00f3 en&nbsp;<strong><em>Behavioral Scientist&nbsp;<\/em><\/strong>(2024):<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El error es centrarse en la tecnolog\u00eda. La pregunta crucial es:&nbsp;<\/strong>\u00bfQu\u00e9 problema queremos resolver? \u00bfQu\u00e9 buscamos cambiar en nuestra sociedad?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La prosperidad tecnol\u00f3gica no es un destino inevitable: es una elecci\u00f3n deliberada.&nbsp;<\/strong>Los Nobel concluyen:&nbsp;<strong>\u2018Redirigir la tecnolog\u00eda exige identificar aplicaciones que maximicen beneficios colectivos\u2019<\/strong>. Esto demanda:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Desafiar narrativas corporativas&nbsp;<\/strong>que equiparan avance tecnol\u00f3gico con inter\u00e9s p\u00fablico.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Priorizar \u2018IA potenciadora\u2019&nbsp;<\/strong>sobre&nbsp;<strong>\u2018IA sustituidora\u2019<\/strong>.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Exigir marcos democr\u00e1ticos&nbsp;<\/strong>que aseguren que la tecnolog\u00eda sirva al bien com\u00fan.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Acemoglu advierte:&nbsp;<strong>\u2018La tecnolog\u00eda no es una fuerza, sino una herramienta. Depende de nosotros decidir si ser\u00e1 un instrumento de liberaci\u00f3n o de dominio\u2019.&nbsp;<\/strong>Evitar que la actual disrupci\u00f3n tecnol\u00f3gica se convierta en otra<strong>&nbsp;\u2018pesadilla hist\u00f3rica\u2019 exige un rechazo expl\u00edcito al dogmatismo acelerado que fracas\u00f3 en Rusia.&nbsp;<\/strong>La lecci\u00f3n es ineludible: sin&nbsp;<strong>marcos regulatorios robustos y \u00e9ticos, gobernanza multilateral efectiva, pol\u00edticas inclusivas de transici\u00f3n y una priorizaci\u00f3n absoluta del bienestar humano sobre la eficiencia capitalista descontrolada o la ambici\u00f3n geopol\u00edtica<\/strong>, la<strong>&nbsp;\u2018abundancia\u2019<\/strong>&nbsp;prometida por la IA corre el riesgo de convertirse,&nbsp;<strong>una vez m\u00e1s, en un sue\u00f1o roto y un trauma colectivo.&nbsp;<\/strong>La historia nos muestra el abismo; depende de nosotros elegir un camino distinto. Si aprendemos de Rusia, evitaremos que la IA sea otro experimento a golpe de shock; si no, repetiremos la pesadilla. La fil\u00f3sofa Adela Cortina autora de&nbsp;<strong><em>\u00bf\u00c9tica o ideolog\u00eda de la inteligencia artificial?<\/em><\/strong>&nbsp;(2024), en una entrevista con el diario&nbsp;<strong>El Pa\u00eds<\/strong>&nbsp;advierte:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La IA es un saber cient\u00edfico-t\u00e9cnico que hay que encaminar en alguna direcci\u00f3n.&nbsp;<\/strong>Si quienes lo controlan&nbsp;<strong>son grandes empresas que quieren poder econ\u00f3mico o pa\u00edses que quieren poder geopol\u00edtico<\/strong>, entonces no queda nada garantizado que sea bien usado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2018La Historia es una pesadilla de la que estamos intentando despertar\u2019.&nbsp;La c\u00e9lebre reflexi\u00f3n de James Joyce en&nbsp;Ulises&nbsp;(1920) encuentra un eco tr\u00e1gico en eventos que marcan \u00e9pocas de&nbsp;transformaciones estructurales.&nbsp;Este ensayo sostiene que transformaciones tecnol\u00f3gicas o econ\u00f3micas&nbsp;r\u00e1pidas y desconectadas de instituciones&nbsp;tienden a degradar el bienestar, concentrar poder y erosionar la confianza.&nbsp;Rusia (1991\u20131998)&nbsp;ofrece un caso cr\u00edtico de&nbsp;\u2018terapia de shock\u2019&nbsp;desastrosa;&nbsp;la IA&nbsp;muestra rasgos an\u00e1logos cuando&nbsp;velocidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1391,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[34,329,158,109,28,409,332,52,160,153,58,448,138,477,266,126,37,156,19,84,47,503,85,76,59,483,51,49,144],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1390"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1390"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1390\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1392,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1390\/revisions\/1392"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1391"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}