{"id":1372,"date":"2025-07-21T15:33:48","date_gmt":"2025-07-21T18:33:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1372"},"modified":"2025-07-21T15:33:48","modified_gmt":"2025-07-21T18:33:48","slug":"lucha-interna","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2025\/07\/21\/lucha-interna\/","title":{"rendered":"Lucha interna"},"content":{"rendered":"\n<p>Martin Luther King Jr., en noviembre de 1957 dio el serm\u00f3n&nbsp;<strong>Loving Your Enemies,<\/strong>en que utiliz\u00f3 la&nbsp;<strong>met\u00e1fora del sur y el norte<\/strong>&nbsp;para representar aspectos opuestos de la naturaleza humana. Hist\u00f3ricamente, el sur de Estados Unidos estuvo asociado con la esclavitud y la resistencia al movimiento por los derechos civiles, mientras que el norte se ve\u00eda como m\u00e1s progresista y abierto al cambio. King se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una especie de guerra civil en curso dentro de la vida de todos nosotros.&nbsp;<strong>Un Sur recalcitrante que se rebela contra el Norte de nuestra alma<\/strong>.&nbsp;<strong>Y<\/strong>&nbsp;<strong>esta lucha se libra de manera permanente dentro de la estructura misma de cada vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>King afirmaba que&nbsp;<strong>reconocer esta \u2018lucha interna\u2019 dentro de nosotros era el primer paso para manejarla.&nbsp;<\/strong>Ya Arist\u00f3teles en su obra&nbsp;<strong><em>Pol\u00edtica<\/em><\/strong>&nbsp;(330-323 a.C.) defini\u00f3 al ser humano como un&nbsp;<strong>zoon politik\u00f3n logon echon,&nbsp;<\/strong>es decir un animal, social dotado de raz\u00f3n. Diversas tradiciones espirituales, filos\u00f3ficas y cient\u00edficas han interpretado nuestra tensi\u00f3n ps\u00edquica de m\u00faltiples formas: el cristianismo la asocia al pecado, el budismo la atribuye al apego y pensadores contempor\u00e1neos, desde psic\u00f3logos hasta neurocient\u00edficos, ofrecen explicaciones evolutivas y cognitivas de por qu\u00e9 nuestros impulsos, emociones y raz\u00f3n frecuentemente chocan dentro de nosotros. La lucha interna es un fen\u00f3meno universal y multifac\u00e9tico.&nbsp;<strong>Exploraremos diferentes enfoques de esta pugna y estrategias para manejarla.<\/strong>&nbsp;Dostoievski, en su novela&nbsp;<strong><em>El Idiota<\/em><\/strong>&nbsp;(1869) escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No hay que olvidar que las razones de las acciones humanas normalmente son infinitamente m\u00e1s complejas y diversas<\/strong>&nbsp;de lo que despu\u00e9s siempre solemos explicar, y rara vez se dibujan de una forma tan definida.<\/p>\n\n\n\n<p>Una premisa fundamental de la psicolog\u00eda evolutiva sostiene que&nbsp;<strong>el cerebro humano evolucion\u00f3 mediante selecci\u00f3n natural para maximizar la supervivencia y la reproducci\u00f3n<\/strong>, no necesariamente la felicidad. Robert Wright, en&nbsp;<strong><em>The Moral Animal<\/em><\/strong>&nbsp;(1994), argument\u00f3 que la moralidad, las emociones y el comportamiento humanos son productos de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, moldeados para asegurar el \u00e9xito reproductivo de nuestros genes. Utilizando este marco, Wright explica&nbsp;<strong>fen\u00f3menos como<\/strong>&nbsp;<strong>el altruismo, los celos, la b\u00fasqueda de estatus y la hipocres\u00eda moral como estrategias adaptativas ancestrales.<\/strong>&nbsp;Muchos conflictos internos actuales, surgen de estos mecanismos evolutivos: \u00fatiles en entornos pasados para competir o anticipar peligros, pero hoy nos generan ansiedad cr\u00f3nica o insatisfacci\u00f3n materialista.&nbsp;<strong>\u2018Nuestros cerebros han evolucionado para ayudarnos a sobrevivir, no para hacernos felices\u2019<\/strong>. En&nbsp;<strong><em>Why Buddhism is True&nbsp;<\/em><\/strong>(2017), Wright profundiza esta idea:&nbsp;<strong>la evoluci\u00f3n nos \u2018program\u00f3\u2019 con deseos insaciables&nbsp;<\/strong>como el ansia de az\u00facar, sexo o aprobaci\u00f3n social, que nos condenan a una b\u00fasqueda perpetua. Como soluci\u00f3n propone realizar una&nbsp;<strong>\u2018actualizaci\u00f3n de software\u2019<\/strong>&nbsp;mental a nuestro&nbsp;<strong>cerebro con \u2018hardware\u2019 evolutivo obsoleto.&nbsp;<\/strong>Algunos bi\u00f3logos evolutivos critican que Wright simplifica excesivamente la relaci\u00f3n entre adaptaci\u00f3n y felicidad, se\u00f1alando que atribuir el sufrimiento solo a la biolog\u00eda ignora factores sociales contempor\u00e1neos como la desigualdad econ\u00f3mica o alienaci\u00f3n que tambi\u00e9n alimentan nuestra infelicidad. Pese a ello,<strong>&nbsp;la tesis de Wright ofrece una explicaci\u00f3n profunda sobre la desconexi\u00f3n entre nuestro dise\u00f1o evolutivo y la b\u00fasqueda moderna de bienestar.&nbsp;<\/strong>Su m\u00e9rito radica en vincular la psicolog\u00eda evolutiva con la experiencia cotidiana de sufrimiento.&nbsp;<strong>Identifica los deseos insaciables como n\u00facleo del problema.&nbsp;<\/strong>Propone que la autorreflexi\u00f3n consciente, es la herramienta para mitigar el dominio de estos impulsos. Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por lo que parece, la selecci\u00f3n natural no \u2018quiere\u2019 que seamos felices; simplemente \u2018quiere\u2019 que seamos \u2018productivos\u2019<\/strong>&nbsp;[&#8230;]. Y la manera de conseguir que seamos productivos es hacer que la anticipaci\u00f3n del placer sea muy fuerte e intensa, pero que el placer en s\u00ed mismo no sea muy duradero.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta misma l\u00ednea, Daniel Kahneman y Amos Tversky revolucionaron el estudio de la toma de decisiones al demostrar que&nbsp;<strong>los humanos empleamos atajos mentales<\/strong>&nbsp;para abordar problemas complejos,&nbsp;<strong>generando errores sistem\u00e1ticos o sesgos cognitivos.<\/strong>&nbsp;Entre los m\u00e1s relevantes destacan: el&nbsp;<strong>sesgo de disponibilidad<\/strong>, valoramos la probabilidad de un evento seg\u00fan la facilidad para recordar ejemplos. El&nbsp;<strong>sesgo de anclaje<\/strong>, dependemos desproporcionadamente de la primera informaci\u00f3n recibida. La&nbsp;<strong>aversi\u00f3n a la p\u00e9rdida<\/strong>, experimentamos el dolor de una p\u00e9rdida como el doble que la alegr\u00eda por una ganancia equivalente. El&nbsp;<strong>efecto halo<\/strong>, un rasgo positivo influye en la evaluaci\u00f3n global de una persona o situaci\u00f3n. Estos hallazgos desafiaron radicalmente el modelo del&nbsp;<strong>\u2018homo economicus\u2019<\/strong>&nbsp;racional, revelando que&nbsp;<strong>las decisiones humanas son predeciblemente irracionales.&nbsp;<\/strong>En su obra&nbsp;<strong><em>Pensar r\u00e1pido, pensar despacio<\/em><\/strong>&nbsp;(2011), Kahneman model\u00f3 la cognici\u00f3n como una&nbsp;<strong>interacci\u00f3n din\u00e1mica conflictiva entre dos sistemas:&nbsp;<\/strong>El&nbsp;<strong>Sistema 1<\/strong>&nbsp;r\u00e1pido, intuitivo, autom\u00e1tico y emocional. Aunque variable, se estima que domina en casi el 95% de nuestras decisiones diarias y opera con heur\u00edsticas y bajo esfuerzo. Es eficiente evolutivamente, pero est\u00e1 propenso a sesgos. Por otra parte, el&nbsp;<strong>Sistema 2<\/strong>&nbsp;lento, reflexivo, deliberativo y l\u00f3gico interviene para corregir errores ya que&nbsp;<strong>es capaz de an\u00e1lisis riguroso, pero es \u2018perezoso\u2019.&nbsp;<\/strong>Seg\u00fan Kahneman el conflicto entre estos dos sistemas de pensamiento explica nuestra vulnerabilidad cognitiva. Las respuestas intuitivas del Sistema 1 suelen&nbsp;<strong>chocar con el an\u00e1lisis racional<\/strong>&nbsp;del Sistema 2. Sin embargo, la&nbsp;<strong>\u2018pereza\u2019<\/strong>&nbsp;del Sistema 2 hace que&nbsp;<strong>no siempre revise los impulsos del Sistema 1<\/strong>, perpetuando errores.&nbsp;<strong>Preferimos narrativas sencillas y gratificaci\u00f3n inmediata&nbsp;<\/strong>del Sistema 1, al esfuerzo de la reflexi\u00f3n profunda del Sistema 2. Kahneman advierte que estos mecanismos de pensamiento humano est\u00e1n&nbsp;<strong>\u2018optimizados para la acci\u00f3n r\u00e1pida, no para la precisi\u00f3n\u2019<\/strong>. La soluci\u00f3n radica en&nbsp;<strong>reconocer los l\u00edmites de la intuici\u00f3n&nbsp;<\/strong>como primer paso hacia una racionalidad robusta y&nbsp;<strong>\u2018pensar dos veces\u2019<\/strong>. Frenar impulsos, buscar datos estad\u00edsticos y activar nuestro Sistema 2. El modelo ha recibido algunas cr\u00edticas. No son sistemas f\u00edsicamente separados en el cerebro, sino una met\u00e1fora de modos de pensamiento. Adem\u00e1s, si el ser humano fuera tan irracional, \u00bfC\u00f3mo ha logrado ciencia, tecnolog\u00eda y sociedades complejas? No obstante,&nbsp;<strong>su poder explicativo del conflicto interno entre intuici\u00f3n y raz\u00f3n mantiene su vigencia<\/strong>. Escribi\u00f3 Kahneman<em>:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estando de buen humor, nos volvemos m\u00e1s intuitivos y creativos, pero tambi\u00e9n menos cautelosos y m\u00e1s propensos a los errores l\u00f3gicos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente, la mente humana se ha interpretado como una&nbsp;<strong>guerra entre la &#8217;emoci\u00f3n irracional&#8217; y la &#8216;cognici\u00f3n l\u00f3gica&#8217;<\/strong>. Sin embargo, la psic\u00f3loga y neurocient\u00edfica Lisa Feldman Barrett, en&nbsp;<strong><em>How Emotions Are Made<\/em><\/strong>&nbsp;(2017), desmantela esta dicotom\u00eda al demostrar que&nbsp;<strong>no existen emociones &#8216;puras&#8217; ni pensamientos &#8216;desencarnados&#8217;<\/strong>. Su&nbsp;<strong>\u2018Teor\u00eda de la Emoci\u00f3n Construida\u2019<\/strong>&nbsp;afirma que:&nbsp;<strong>&#8216;d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n muestran que ninguna parte del cerebro est\u00e1 dedicada exclusivamente a pensamientos o emociones. Ambos son producidos por todo el cerebro trabajando en conjunto&#8217;.&nbsp;<\/strong>Seg\u00fan Barrett&nbsp;<strong>\u2018las emociones son predicciones cerebrales que construyen significado a partir de sensaciones corporales, en un contexto espec\u00edfico, para guiar la acci\u00f3n\u2019<\/strong>. Nuestro cerebro&nbsp;<strong>construye emociones&nbsp;<\/strong>(miedo, ira, amor) integrando sensaciones corporales, experiencias pasadas y el contexto social. Por ejemplo: La taquicardia puede interpretarse como&nbsp;<strong>ansiedad<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>alegr\u00eda<\/strong>, seg\u00fan el contexto y patrones individuales previos. El conflicto interno surge cuando nuestras&nbsp;<strong>predicciones cerebrales autom\u00e1ticas<\/strong>&nbsp;chocan con&nbsp;<strong>metas conscientes.&nbsp;<\/strong>Las emociones&nbsp;<strong>no son intrusos que &#8216;secuestran&#8217; la raz\u00f3n<\/strong>, sino&nbsp;<strong>herramientas cognitivas que gu\u00edan la acci\u00f3n.<\/strong>&nbsp;Por ejemplo, la&nbsp;<strong>\u2018ira\u2019<\/strong>&nbsp;prioriza recursos para defenderse. La&nbsp;<strong>\u2018tristeza\u2019<\/strong>&nbsp;reduce el gasto energ\u00e9tico tras una p\u00e9rdida. Algunos cr\u00edticos se\u00f1alan que decirle a alguien con depresi\u00f3n&nbsp;<strong>\u2018tu cerebro est\u00e1 construyendo esa emoci\u00f3n, cambia tus conceptos\u2019&nbsp;<\/strong>puede ser poco efectivo. Sin embargo, Barrett&nbsp;<strong>no sugiere solo &#8216;cambiar conceptos&#8217;<\/strong>, sino realizar intervenciones concretas como mejorar el sue\u00f1o, nutrici\u00f3n, y ejercicio f\u00edsico para&nbsp;<strong>regular las se\u00f1ales corporales que el cerebro usa para construir emociones.<\/strong>&nbsp;Ampliar el vocabulario para precisar nuestros sentimientos, por ejemplo, distinguir entre&nbsp;<strong>agotamiento<\/strong>&nbsp;de&nbsp;<strong>desesperanza<\/strong>. Entrenar al cerebro con nuevas experiencias para&nbsp;<strong>construir significados alternativos.<\/strong>&nbsp;Barrett redefine la lucha interna como una&nbsp;<strong>gesti\u00f3n metab\u00f3lica.<\/strong>&nbsp;As\u00ed, cerebro, cuerpo y entorno colaboran para optimizar nuestros recursos finitos. Lejos de ser v\u00edctimas de&nbsp;<strong>\u2018emociones innatas&#8217;<\/strong>, podemos&nbsp;<strong>redise\u00f1ar activamente nuestra realidad emocional&nbsp;<\/strong>mediante la comprensi\u00f3n de nuestra fisiolog\u00eda. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las emociones no son reacciones al mundo; son tus construcciones del mundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reforzando esta idea, el psic\u00f3logo cognitivo Steven Pinker, en su obra&nbsp;<strong><em>Rationality<\/em><\/strong>&nbsp;(2021), define la raz\u00f3n como&nbsp;<strong>\u2018la capacidad de utilizar el conocimiento para alcanzar objetivos\u2019<\/strong>. Reconoce que nuestra arquitectura mental ha evolucionado con&nbsp;<strong>numerosos sesgos cognitivos<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>emociones disruptivas&nbsp;<\/strong>que distorsionan el juicio. Sin embargo, su tesis central es que,&nbsp;<strong>pese a estas limitaciones individuales, la humanidad ha logrado colectivamente avances civilizatorios extraordinarios<\/strong>. Pinker argumenta que, en los \u00faltimos siglos, a nivel global se han mejorado indicadores de sufrimiento humano como la violencia, pobreza, enfermedad y libertad. En su interpretaci\u00f3n, estos logros, son fruto de nuestra racionalidad. Seg\u00fan Pinker la cognici\u00f3n y la racionalidad son productos de la evoluci\u00f3n, pero su potencial se maximiza mediante&nbsp;<strong>valores ilustrados como la raz\u00f3n, ciencia y humanismo.&nbsp;<\/strong>Sin embargo, reconoce que&nbsp;<strong>\u2018muchas personas no quieren ser racionales, solo ganar la discusi\u00f3n\u2019<\/strong>, reflejando nuestro&nbsp;<strong>instinto tribal ancestral<\/strong>. Pero subraya que las instituciones ilustradas crean&nbsp;<strong>incentivos sist\u00e9micos&nbsp;<\/strong>para que la raz\u00f3n prevalezca a largo plazo, incluso cuando individuos act\u00faan con&nbsp;<strong>irracionalidad estrat\u00e9gica<\/strong>. Pinker propone que las herramientas clave son la educaci\u00f3n en herramientas racionales, el dise\u00f1o institucional antisesgos e impulsar la cultura de la raz\u00f3n.<strong>&nbsp;Las cr\u00edticas a la postura de Pinker se centran en tensiones entre su enfoque cuantitativo-optimista y dimensiones sociales, \u00e9ticas y estructurales de la irracionalidad.&nbsp;<\/strong>Pinker replica que&nbsp;<strong>reconocer progreso no es negar problemas, sino evitar el mito de que &#8216;todo tiempo pasado fue mejor&#8217;.<\/strong>&nbsp;Para Pinker, la lucha racionalidad-irracionalidad no es binaria, sino un&nbsp;<strong>proceso de refinamiento cultural<\/strong>. Concluye que, lejos del mito del&nbsp;<strong>\u2018cavern\u00edcola irracional\u2019<\/strong>, somos una especie capaz de refinar su naturaleza mediante&nbsp;<strong>c\u00edrculos virtuosos de retroalimentaci\u00f3n ilustrada.<\/strong>&nbsp;La obra de Pinker es un llamado a defender la racionalidad no como dogma, sino como&nbsp;<strong>herramienta de emancipaci\u00f3n humana.&nbsp;<\/strong>Escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El desacuerdo es necesario en las deliberaciones entre mortales.&nbsp;<\/strong>Como dice el refr\u00e1n, cuanto m\u00e1s discrepamos, m\u00e1s probable es que al menos uno de nosotros tenga raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al parecer, la herencia que nos hizo exitosos en el pasado, hoy amenaza nuestro futuro.<\/strong>&nbsp;Harvey Whitehouse, uno de los antrop\u00f3logos m\u00e1s destacados del mundo, en su libro&nbsp;<strong><em>Inheritance<\/em><\/strong>&nbsp;(2024) identifica tres&nbsp;<strong>\u2018fuerzas primarias\u2019<\/strong>&nbsp;que facilitaron nuestra supervivencia en grupos peque\u00f1os:&nbsp;<strong>el conformismo, la religiosidad ritual y el tribalismo<\/strong>, pero ahora generan&nbsp;<strong>disfunciones sist\u00e9micas<\/strong>&nbsp;en nuestra sociedad globalizada. En peque\u00f1os clanes de cazadores-recolectores, el conformismo a las normas garantizaba la cooperaci\u00f3n; la religiosidad compartida cohesionaba al grupo en torno a creencias comunes; y el tribalismo fomentaba la lealtad y la defensa frente a amenazas externas. El problema, es que, a escala masiva, estas tendencias pueden&nbsp;<strong>\u2018rasgar nuestro mundo actual\u2019<\/strong>. El conformismo irreflexivo puede perpetuar ideolog\u00edas da\u00f1inas o la difusi\u00f3n de falsas creencias; la religiosidad puede exacerbar sectarismos o fanatismos; y el tribalismo t\u00f3xico generar nacionalismos extremos, polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y conflictos \u00e9tnicos.&nbsp;<strong>\u2018La mente que ayud\u00f3 a los cazadores-recolectores a sobrevivir podr\u00eda estar causando la ca\u00edda de la sociedad moderna\u2019<\/strong>. Whitehouse afirma que no podemos negar nuestro tribalismo, pero podemos ampliar el c\u00edrculo con el que nos identificamos. Sugiere fomentar un sentimiento de&nbsp;<strong>\u2018tribu humana\u2019<\/strong>. Del mismo modo, canalizar el conformismo hacia normas constructivas compartidas, como un consenso cient\u00edfico o \u00e9tico mundial y aprovechar el impulso religioso para crear ceremonias c\u00edvicas o narrativas comunes que unan en lugar de separar. Algunos cr\u00edticos cuestionan cu\u00e1n efectivas o realistas son estas propuestas. Argumentan que el tribalismo humano, est\u00e1 profundamente arraigado y tiende a buscar diferenciarse; adem\u00e1s, \u00e9lites pol\u00edticas\/econ\u00f3micas explotan la divisi\u00f3n para mantener su poder, desincentivando la unidad global. Sin embargo, el objetivo no es homogeneizar, sino orientar nuestras&nbsp;<strong>\u2018fuerzas primarias\u2019<\/strong>&nbsp;heredadas hacia valores compartidos que eviten la autodestrucci\u00f3n colectiva. Whitehouse advierte:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A medida que los avances tecnol\u00f3gicos superan a nuestros instintos sociales, el futuro de nuestro planeta pende de un hilo.<\/strong>&nbsp;\u00bfPodr\u00e1n nuestras capacidades de cohesi\u00f3n y cooperaci\u00f3n a gran escala plantarles cara a nuestros&nbsp;<strong>impulsos destructivos de saqueo y devastaci\u00f3n?<\/strong>&nbsp;\u00bfPodr\u00e1 la psicolog\u00eda de nuestros antepasados recolectores adaptarse a un mundo en r\u00e1pida transformaci\u00f3n donde&nbsp;<strong>el conformismo, la religiosidad y el tribalismo puedan convertirse en aliados en lugar de en obst\u00e1culos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este recorrido multidisciplinario nos revela una conclusi\u00f3n fundamental: en cada ser humano coexisten impulsos heredados, emociones aprendidas y razonamientos conscientes, elementos que moldean constantemente nuestras decisiones y bienestar. El conflicto y el sufrimiento surgen cuando estos componentes se desequilibran o desconectan. Las estrategias m\u00e1s efectivas son aquellas que buscan la armon\u00eda. Como se\u00f1alaba Arist\u00f3teles,&nbsp;<strong>la virtud reside en el justo medio guiado por la raz\u00f3n<\/strong>. Nuestra&nbsp;<strong>\u2018lucha interna\u2019<\/strong>&nbsp;no es un defecto, sino el legado de estrategias evolutivas exitosas que debemos reconocer y adaptar a un contexto radicalmente nuevo.&nbsp;<strong>No se trata de reprimir la emoci\u00f3n con l\u00f3gica implacable, ni de entregarse ciegamente al instinto ignorando la raz\u00f3n<\/strong>. La verdadera integraci\u00f3n de instinto, emoci\u00f3n y raz\u00f3n exige aceptar su interdependencia. No son fuerzas en conflicto, sino componentes de una arquitectura cognitiva flexible donde cada uno aporta capacidades complementarias ante crisis personales o sociales. Nuestros instintos generan respuestas inmediatas; por ello, debemos cultivar&nbsp;<strong>la pausa reflexiva<\/strong>&nbsp;que canalice su energ\u00eda. Esta pausa permite&nbsp;<strong>reconstruir emociones<\/strong>, transformando la ansiedad en alerta o la ira tribal en indignaci\u00f3n \u00e9tica.&nbsp;<strong>Pensar bien trasciende la mera l\u00f3gica: es una cuesti\u00f3n de actitud y virtudes intelectuales.<\/strong>&nbsp;El desaf\u00edo es llevar esta comprensi\u00f3n a la pr\u00e1ctica cotidiana y colectiva, acerc\u00e1ndonos as\u00ed a lo que los antiguos llamaban un&nbsp;<strong>\u2018alma bien ordenada\u2019<\/strong>: un estado donde raz\u00f3n e instinto, esp\u00edritu y carne, mente y coraz\u00f3n conviven en paz. Como afirmaba Martin Luther King Jr., aunque todos enfrentamos esta batalla interior, tenemos la capacidad y la responsabilidad de elegir. Subrayaba que el cambio social requiere no solo transformaciones externas en leyes y pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n una metamorfosis interna en nuestras actitudes y valores. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La persona fuerte es aquella que puede romper la cadena del odio, la cadena del mal<\/strong>&#8230; e inyectar en la estructura misma del universo ese elemento fuerte y poderoso:&nbsp;<strong>el amor.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martin Luther King Jr., en noviembre de 1957 dio el serm\u00f3n&nbsp;Loving Your Enemies,en que utiliz\u00f3 la&nbsp;met\u00e1fora del sur y el norte&nbsp;para representar aspectos opuestos de la naturaleza humana. 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