{"id":1208,"date":"2024-11-25T17:17:22","date_gmt":"2024-11-25T20:17:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1208"},"modified":"2024-11-25T17:17:22","modified_gmt":"2024-11-25T20:17:22","slug":"mythos-y-logos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2024\/11\/25\/mythos-y-logos\/","title":{"rendered":"Mythos y logos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>El mito griego de Faet\u00f3n habla de un muchacho que descubri\u00f3 que era hijo de Helios, el dios del sol.<\/em><\/strong>&nbsp;Sus amigos no le creyeron y se burlaron de \u00e9l. Para demostrar su origen divino, Faet\u00f3n&nbsp;<strong><em>le exigi\u00f3 a su padre el privilegio de conducir el carro del sol.<\/em><\/strong>&nbsp;Helios le advirti\u00f3 a Faet\u00f3n que ning\u00fan humano pod\u00eda controlar los caballos celestiales que tiran del carro solar. Pero Faet\u00f3n insisti\u00f3 y su padre cedi\u00f3.&nbsp;<strong><em>Despu\u00e9s de elevarse orgullosamente en el cielo, Faet\u00f3n perdi\u00f3 el control del carro,&nbsp;<\/em><\/strong>el sol se desvi\u00f3 de su curso, quem\u00f3 toda la vegetaci\u00f3n, mat\u00f3 a numerosos seres y estaba a punto de destruir la tierra misma. Para evitar el desastre, Zeus tuvo que intervenir y golpe\u00f3 a Faet\u00f3n con un rayo.&nbsp;<strong><em>El humano vanidoso cay\u00f3 del cielo como una estrella fugaz.&nbsp;<\/em><\/strong>Los dioses reafirmaron su control del cielo y nuevamente salvaron al mundo de la estupidez humana.&nbsp;Yuval Noah Harari, en su libro&nbsp;<strong><em>\u2018Nexus: A Brief History of Information Networks from the Stone Age to AI\u2019&nbsp;<\/em><\/strong>escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cA lo largo de la historia,&nbsp;<strong>muchas tradiciones<\/strong>&nbsp;han cre\u00eddo que los humanos tenemos alg\u00fan&nbsp;<strong>defecto fatal<\/strong>&nbsp;que nos impulsa a&nbsp;<strong>buscar poderes que luego no podemos manejar\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Karen Armstrong en su libro&nbsp;<strong><em>\u2018Sacred Nature: Restoring Our Ancient Bond with the Natural World\u2019,&nbsp;<\/em><\/strong>afirma que, en la mayor\u00eda de las culturas premodernas hab\u00eda dos formas reconocidas de alcanzar la verdad. Los griegos las llamaban&nbsp;<strong><em>mythos&nbsp;<\/em><\/strong>y<strong><em>&nbsp;logos<\/em><\/strong>. Ambos enfoques eran fundamentales y cada uno ten\u00eda su esfera de competencia.&nbsp;<strong><em>El logos (raz\u00f3n; ciencia) era el modo pragm\u00e1tico de pensamiento que permit\u00eda controlar nuestro entorno y funcionar en el mundo.<\/em><\/strong>&nbsp;Por lo tanto, ten\u00eda que corresponder con precisi\u00f3n a las realidades externas. Sin embargo, el&nbsp;<em>logos<\/em>&nbsp;por s\u00ed solo no pod\u00eda dar sentido al mundo. Para lograr esto, en la antig\u00fcedad ten\u00edan el&nbsp;<strong>mythos<\/strong>, que se ocupaba de los aspectos m\u00e1s elusivos de la experiencia humana. Armstrong escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl&nbsp;<strong>mythos<\/strong>&nbsp;permit\u00eda que la gente entrara en contacto con realidades m\u00e1s profundas, proporcion\u00e1ndoles un contexto que no solo daba sentido a su dif\u00edcil y fr\u00e1gil existencia, sino que&nbsp;<strong>dirig\u00eda su atenci\u00f3n hacia aquello que es eterno y universal\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El mito era, sobre todo terap\u00e9utico<\/em><\/strong>; ya que no se asum\u00eda que ofreciera una explicaci\u00f3n precisa, sino que permit\u00eda sacar a la luz&nbsp;<strong><em>\u2018verdades\u2019<\/em><\/strong>&nbsp;sobre el modo en que funcionaban los humanos y el mundo, aunque sus conclusiones, como las del arte, no pudieran demostrarse racionalmente. Se recurr\u00eda a ellos en momentos de crisis o enfermedad, cuando las personas necesitaban dar sentido a sus circunstancias y experiencias. Escribe Armstrong:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cUn mito es esencialmente una gu\u00eda, pues nos indica lo que hemos de hacer para llevar una vida m\u00e1s plena y positiva.&nbsp;<\/em><\/strong><em>Los antiguos mitos sobre la naturaleza constitu\u00edan un intento de penetrar en la realidad oculta del mundo natural para vivir con eficacia y seguridad en nuestro entorno\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Por su parte, el logos avanza con determinaci\u00f3n, desarrolla nuevas perspectivas e innova.<\/em><\/strong>&nbsp;Nos valemos de nuestras facultades l\u00f3gicas cuando deseamos provocar una consecuencia, conseguir algo o convencer a otros de una determinada opini\u00f3n.&nbsp;<strong><em>Para bien o para mal, el logos tambi\u00e9n nos ayuda a controlar m\u00e1s y mejor el entorno natural.<\/em><\/strong>&nbsp;El problema es que al igual que el mito, el logos tiene limitaciones. Es incapaz de responder a los interrogantes que plantea el valor \u00faltimo de la vida humana. No puede aliviar nuestros pesares. Escribe Armstrong:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cAmbas formas de comprensi\u00f3n eran esenciales para entender la realidad:<\/em><\/strong><em>&nbsp;no solo no se opon\u00edan mutuamente, sino que eran&nbsp;<strong>dos maneras complementarias de alcanzar la verdad\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hace ya tres siglos que comenz\u00f3&nbsp;<strong><em>la era de la Ilustraci\u00f3n<\/em><\/strong>. Gracias al logos (raz\u00f3n) se impuls\u00f3 el progreso y crecimiento. Sin embargo, el logos cient\u00edfico tuvo tanto \u00e9xito que el mito fue desacreditado.&nbsp;<strong><em>El logos del racionalismo cient\u00edfico se convirti\u00f3 en el \u00fanico camino v\u00e1lido hacia la verdad<\/em><\/strong>. La salida de la inmadurez de la sociedad que deseaba Kant tuvo consecuencias inesperadas, transform\u00f3 al hombre en amo de la naturaleza y generamos nuevos problemas. En el documental de la Deutsche Welle&nbsp;<strong><em>\u2018\u00bfQui\u00e9n es responsable de la paz, la libertad y un mundo m\u00e1s justo?\u2019&nbsp;<\/em><\/strong>la fil\u00f3sofa Susan Neiman, se\u00f1ala dos problemas concretos que produjo este enfoque centrado \u00fanicamente en el logos:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cPrimero, la influencia omnipresente del capitalismo,&nbsp;<strong>con su habilidad casi siniestra de transformar todo &#8211; incluso lo bueno, incluso nosotros mismos &#8211; en una mercanc\u00eda.&nbsp;<\/strong>Segundo, el&nbsp;<strong>poder abrumador de la tecnolog\u00eda, que tiene la capacidad tanto de beneficiarnos como de causar da\u00f1o<\/strong>, tanto a nosotros como al planeta\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Aunque la revoluci\u00f3n cient\u00edfica ha producido muchos beneficios materiales, la perspectiva puramente racional y materialista omite el prop\u00f3sito y el valor, sin los cuales la vida pierde sentido.<\/em><\/strong>&nbsp;El siquiatra y neurocient\u00edfico brit\u00e1nico Iain McGilchrist se ha ocupado de buscar una visi\u00f3n expansiva y humana de nosotros y el cosmos. Su profunda comprensi\u00f3n de la forma en que los hemisferios cerebrales tratan con el mundo proporciona un marco \u00fatil para pensar en las debilidades del cientificismo. McGilchrist, explica que todos los animales enfrentan dos desaf\u00edos b\u00e1sicos:&nbsp;<strong><em>necesitan alimentarse y evitar ser comidos.<\/em><\/strong>&nbsp;Estas tareas requieren tipos de&nbsp;<strong><em>atenci\u00f3n&nbsp;<\/em><\/strong>muy diferentes. En el libro&nbsp;<strong><em>\u2018The Matter with Things\u2019<\/em><\/strong>, McGilchrist explica que nuestros dos hemisferios cerebrales evolucionaron de forma diferente para resolver estos desaf\u00edos y operar en forma simult\u00e1nea:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong><em>El hemisferio izquierdo presta atenci\u00f3n espec\u00edfica a los detalles<\/em><\/strong>&nbsp;que necesitamos manipular.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>\u00b7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong><em>El hemisferio derecho presta atenci\u00f3n amplia, abierta, sostenida, vigilante al entorno<\/em><\/strong>&nbsp;mientras nos enfocamos en lo que deseamos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Tenemos dos procesadores.<\/em><\/strong>&nbsp;Cada hemisferio crea un mundo con diferentes cualidades.&nbsp;<strong><em>El hemisferio izquierdo es fundamental para el an\u00e1lisis y la ejecuci\u00f3n de tareas espec\u00edficas, pero carece de una comprensi\u00f3n profunda del contexto, el prop\u00f3sito y el significado.<\/em><\/strong>&nbsp;Estos elementos, son el dominio del hemisferio derecho, que se especializa en la percepci\u00f3n hol\u00edstica, la empat\u00eda y la conexi\u00f3n con el todo. En palabras de McGilchrist:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cEl trabajo del hemisferio derecho es experimentar el mundo, el del hemisferio izquierdo es manipularlo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>McGilchrist, afirma que&nbsp;<strong><em>las diferentes sociedades a lo largo de la historia han privilegiado uno u otro hemisferio.<\/em><\/strong>&nbsp;En su libro&nbsp;<strong><em>\u2018The Master and His Emissary\u2019,&nbsp;<\/em><\/strong>revisa la historia occidental desde los griegos, pasando por los romanos, hasta el renacimiento, la reforma, la ilustraci\u00f3n, el romanticismo, la revoluci\u00f3n industrial, el modernismo y la posguerra.&nbsp;<strong><em>La civilizaci\u00f3n griega y romana<\/em><\/strong>&nbsp;comenzaron con un repentino estallido de florecimiento en el que&nbsp;<strong><em>los dos hemisferios trabajaron muy bien juntos<\/em><\/strong>. Pero con el tiempo, predomin\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s el&nbsp;<strong><em>punto de vista del hemisferio izquierdo antes que colapsara<\/em><\/strong>. En palabras de McGilchrist:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cCreo que esto se debe a que las civilizaciones tienden a extralimitarse.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Tienden a amasar un imperio, y luego todo tiene que ser controlado\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De la misma forma,&nbsp;<strong><em>en el Renacimiento se produjo un florecimiento<\/em><\/strong>&nbsp;del arte, las humanidades y las ciencias. Fue otro&nbsp;<strong><em>periodo de equilibrio entre el hemisferio derecho y el izquierdo,&nbsp;<\/em><\/strong>en que hubo grandes avances en diferentes aspectos de la vida.&nbsp;<strong><em>Desafortunadamente, con la ilustraci\u00f3n, la arrogancia de pensar<\/em><\/strong>&nbsp;que la ciencia hab\u00eda resuelto todos los problemas nos hizo sistematizar, racionalizar, y pretender manipular todo. En sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLa visi\u00f3n del hemisferio izquierdo<\/em><\/strong><em>&nbsp;de una construcci\u00f3n geom\u00e9trica bidimensional, mec\u00e1nica, sin vida,&nbsp;<strong>se ha expandido a nuestro alrededor hasta tal punto<\/strong>&nbsp;que cuando el hemisferio derecho verifica con su experiencia, se encuentra que el hemisferio izquierdo ya ha colonizado nuestra realidad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n cient\u00edfica, al priorizar el enfoque del hemisferio izquierdo, ha llevado a una visi\u00f3n del mundo que:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Omite el prop\u00f3sito y el valor:<\/strong>&nbsp;La ciencia, por dise\u00f1o, no aborda cuestiones sobre por qu\u00e9 estamos aqu\u00ed o qu\u00e9 deber\u00edamos hacer con nuestras vidas.&nbsp;<strong><em>Este vac\u00edo puede dejar a las personas sinti\u00e9ndose desconectadas<\/em><\/strong>, sin un marco para comprender su lugar en el mundo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Fragmenta la experiencia humana:<\/strong>&nbsp;Al descomponer la realidad en datos y hechos aislados, la perspectiva puramente cient\u00edfica no puede captar la riqueza de la totalidad.&nbsp;<strong><em>Esto reduce nuestra capacidad para experimentar la vida como significativa y trascendente.<\/em><\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Cosifica la naturaleza y la humanidad:<\/strong>&nbsp;La visi\u00f3n cient\u00edfica materialista tiende a ver el mundo y a las personas como objetos que pueden ser manipulados, en lugar de sujetos con intr\u00ednseco valor y prop\u00f3sito.&nbsp;<strong><em>Esto ha contribuido a la explotaci\u00f3n de la naturaleza y al utilitarismo en las relaciones humanas.<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo brit\u00e1nico Nicholas Maxwell en su libro&nbsp;<strong><em>\u2018The World Crisis \u2014 And What to Do About It\u2019<\/em><\/strong>, sostiene que el principal desastre de nuestro tiempo es que tenemos&nbsp;<strong><em>ciencia sin sabidur\u00eda<\/em><\/strong>. Nos hemos dedicado a la b\u00fasqueda de conocimientos y desarrollo de tecnolog\u00edas especializadas, en vez de ocuparnos por mejorar el mundo y la condici\u00f3n humana. Maxwell afirma que la ciencia y la tecnolog\u00eda deben cambiar su objetivo:&nbsp;<strong><em>en lugar de centrarse \u00fanicamente en la adquisici\u00f3n de conocimiento, deber\u00edan orientarse a la promoci\u00f3n de la sabidur\u00eda y el bienestar humano.<\/em><\/strong>&nbsp;La ciencia y la tecnolog\u00eda deben integrar consideraciones \u00e9ticas y sociales. La diferencia principal entre sabidur\u00eda y conocimiento es que&nbsp;<strong><em>la sabidur\u00eda implica una gran dosis de perspectiva<\/em><\/strong>&nbsp;y la capacidad de emitir juicios acertados sobre los desaf\u00edos que se nos presentan.&nbsp;<strong><em>Mientras que el conocimiento proviene del aprendizaje, la sabidur\u00eda proviene de la experiencia y la reflexi\u00f3n.&nbsp;<\/em><\/strong>En palabras de Maxwell:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLa sabidur\u00eda es el esfuerzo activo y la capacidad para descubrir y lograr lo que es deseable y valioso en la vida<\/em><\/strong><em>, tanto para uno mismo como para los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Seguimos siendo testigos de mitos cuyo car\u00e1cter extremadamente destructivo causa dolor y muerte.<\/em><\/strong>&nbsp;Necesitamos mitos positivos que nos ayuden a identificarnos con nuestros semejantes y no solo con quienes pertenezcan a nuestra particular tribu \u00e9tnica, nacional o ideol\u00f3gica.&nbsp;<strong><em>Los mitos no son creencias falsas. Son portadores de una verdad propia, inalcanzable para la explicaci\u00f3n racional del mundo.<\/em><\/strong>&nbsp;El mito nos ayuda a entrever nuevas posibilidades. Liberados de las limitaciones del logos, el pensamiento m\u00edtico permite concebir formas de expresi\u00f3n novedosas que enriquecen nuestras vidas.&nbsp;<strong><em>As\u00ed como las artes nos permiten acceder a una forma m\u00e1s intensa del ser y hacen que nos sintamos parte de algo m\u00e1s vasto, trascendente y completo que nosotros mismos, el mito llega donde la raz\u00f3n no alcanza. La verdad del mito reside en su eficacia.<\/em><\/strong>&nbsp;Quiz\u00e1 seamos incapaces de recuperar por entero la sensibilidad del pensamiento m\u00edtico premoderno, pero&nbsp;<strong><em>podemos ocuparnos de desarrollar una comprensi\u00f3n m\u00e1s sutil y matizada de los grandes mitos de nuestros antecesores que todav\u00eda tienen cosas que ense\u00f1arnos<\/em><\/strong>. En palabras de Armstrong:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cPara descubrir la relevancia y significado que tiene el mito es indispensable aportarle la energ\u00eda de la acci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mito griego de Faet\u00f3n habla de un muchacho que descubri\u00f3 que era hijo de Helios, el dios del sol.&nbsp;Sus amigos no le creyeron y se burlaron de \u00e9l. Para demostrar su origen divino, Faet\u00f3n&nbsp;le exigi\u00f3 a su padre el privilegio de conducir el carro del sol.&nbsp;Helios le advirti\u00f3 a Faet\u00f3n que ning\u00fan humano pod\u00eda controlar los caballos celestiales que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1209,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[158,109,28,409,48,332,52,160,153,58,448,31,456,295,19,319,84,47,85,76,59,53,51,49,144],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1208"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1208"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1208\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1210,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1208\/revisions\/1210"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1209"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}