{"id":1051,"date":"2024-04-08T16:17:54","date_gmt":"2024-04-08T19:17:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imagen.cl\/blog\/?p=1051"},"modified":"2024-04-08T16:17:54","modified_gmt":"2024-04-08T19:17:54","slug":"que-estas-haciendo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.imagen.cl\/blog\/index.php\/2024\/04\/08\/que-estas-haciendo\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo?"},"content":{"rendered":"\n<p>Richard Feynman fue un f\u00edsico te\u00f3rico reconocido como una de las mentes m\u00e1s brillantes e influyentes en la f\u00edsica del siglo XX. Obtuvo el Premio Nobel en 1965, por su trabajo en el desarrollo de la electrodin\u00e1mica cu\u00e1ntica. Esta teor\u00eda ha sido fundamental para el avance de la f\u00edsica de part\u00edculas. Feynman adem\u00e1s era un profesor excepcional.&nbsp;<strong><em>Parec\u00eda haberse impuesto el deber de ense\u00f1ar.<\/em><\/strong>&nbsp;Era capaz de explicar conceptos complejos de f\u00edsica de manera accesible y entretenida. Sus&nbsp;<strong><em>Lectures on Physics<\/em><\/strong>, originalmente dictadas a estudiantes de primer a\u00f1o en el Caltech, se han convertido en textos cl\u00e1sicos en la ense\u00f1anza de la f\u00edsica. Feynman se identificaba a s\u00ed mismo como&nbsp;<strong><em>un hombre que sent\u00eda curiosidad por todo.<\/em><\/strong>&nbsp;Un d\u00eda paseando por un parque, su padre se\u00f1al\u00f3 un p\u00e1jaro y le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>&#8220;\u00bfVes ese p\u00e1jaro? \u00bfQu\u00e9 tipo de p\u00e1jaro es?&nbsp;<\/em><\/strong><em>Es un Reinita de Spencer. Bueno, en italiano, es un Chutto Lapittida. En portugu\u00e9s, es un Bom da Peida. En chino, es un Chung-long-tah, en japon\u00e9s, es un Katano Tekeda.&nbsp;<strong>Puedes saber el nombre de ese p\u00e1jaro en todos los idiomas del mundo, pero cuando termines, no sabr\u00e1s absolutamente nada sobre el p\u00e1jaro.<\/strong>&nbsp;Solo sabr\u00e1s sobre humanos en diferentes lugares, y c\u00f3mo llaman al p\u00e1jaro.&nbsp;<strong>As\u00ed que miremos al p\u00e1jaro y veamos qu\u00e9 est\u00e1 haciendo \u2014 eso es lo que cuenta&#8221;.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Feynman ten\u00eda la habilidad de pensar cualquier problema con sencillez y claridad, y luego explicar con un lenguaje accesible cada argumento en una estructura l\u00f3gica y sin ambig\u00fcedad. Conceb\u00eda formas simples de representar visual y mentalmente las interacciones m\u00e1s complejas de la materia. Es recordado por su destacada participaci\u00f3n como uno de los miembros clave en la&nbsp;<strong><em>investigaci\u00f3n del desastre del transbordador espacial Challenger en 1986<\/em><\/strong>, donde explic\u00f3 utilizando un vaso de agua fr\u00eda, c\u00f3mo los anillos de sellado de la nave hab\u00edan fallado debido a las bajas temperaturas. Su enfoque poco convencional para resolver problemas y su filosof\u00eda de la curiosidad y la duda permanente lo han convertido en una figura legendaria en la ciencia, cuya influencia se extiende m\u00e1s all\u00e1 de su propia disciplina. Mariano Sigman, en su libro&nbsp;<strong><em>El poder de las palabras,&nbsp;<\/em><\/strong>relata que quienes tuvieron el privilegio de asistir a las clases de Feynman, experimentaron&nbsp;<strong><em>el summum de la experiencia educativa.<\/em><\/strong>&nbsp;Su capacidad para ense\u00f1ar era \u00fanica. Sin embargo,&nbsp;<strong><em>Feynman sosten\u00eda que no era que ense\u00f1ase bien porque pensaba con claridad, sino que pensaba con claridad porque ense\u00f1aba bien.<\/em><\/strong>&nbsp;Feynman aconsejaba a los educadores:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cNo solo ense\u00f1es<\/em><\/strong><em>&nbsp;a tus estudiantes a leer.&nbsp;<strong>Ens\u00e9\u00f1ales a cuestionar lo que leen y lo que estudian.<\/strong>&nbsp;<strong>Ens\u00e9\u00f1ales a dudar.<\/strong>&nbsp;Ens\u00e9\u00f1ales a pensar. Ens\u00e9\u00f1ales a cometer errores y aprender de ellos. Ens\u00e9\u00f1ales c\u00f3mo entender algo.&nbsp;<strong>Ens\u00e9\u00f1ales c\u00f3mo ense\u00f1ar a otros\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A S\u00e9neca se le atribuye la m\u00e1xima&nbsp;<strong><em>&#8216;docendo discimus&#8217;<\/em><\/strong>, es decir:&nbsp;<strong><em>ense\u00f1ando se aprende.<\/em><\/strong>&nbsp;Es lo que actualmente en sicolog\u00eda se conoce como el&nbsp;<strong><em>efecto Prot\u00e9g\u00e9<\/em><\/strong>. Este efecto sugiere que el acto de ense\u00f1ar no solo beneficia al aprendiz sino tambi\u00e9n al que instruye. Para poder ense\u00f1ar un concepto de manera efectiva, el que ense\u00f1a debe organizar y clarificar sus pensamientos sobre el tema, lo que conduce a una mejor comprensi\u00f3n y consolidaci\u00f3n de su conocimiento. Este proceso obliga al instructor a evaluar cr\u00edticamente su propio entendimiento, identificar posibles lagunas en su conocimiento y buscar maneras de presentar la informaci\u00f3n de manera coherente y comprensible. Adem\u00e1s, al prepararse para ense\u00f1ar, anticipa preguntas o dudas que puedan tener los aprendices, lo que le impulsa a explorar el tema con m\u00e1s profundidad y desde diferentes perspectivas. Otro componente importante del&nbsp;<strong><em>efecto Prot\u00e9g\u00e9<\/em><\/strong>&nbsp;es la retroalimentaci\u00f3n recibida durante el proceso de ense\u00f1anza. Las preguntas y perspectivas de los aprendices pueden ofrecer al instructor nuevas ideas o maneras de pensar sobre el tema, as\u00ed como la oportunidad de refinar su entendimiento al abordar dudas o malentendidos. En palabras de Sigman:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cHablar con otras personas aclara las ideas,<\/em><\/strong><em>&nbsp;ayuda a encontrar errores en los razonamientos propios y a identificar soluciones mejores. Tambi\u00e9n ayuda a aprender a dialogar mejor con uno mismo.&nbsp;<strong>En definitiva, es la herramienta m\u00e1s poderosa para pensar mejor\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Conversar con otros es la mejor manera de aprender a pensar.<\/em><\/strong>&nbsp;Sin embargo, esto no sucede en la mayor\u00eda de las conversaciones, ya que requiere que las conversaciones no se conviertan en un enfrentamiento ni en una batalla, sino en un proceso de descubrimiento y aprendizaje mutuo.&nbsp;<strong><em>Hablar para aprender, no para convencer.&nbsp;<\/em><\/strong>Charles Duhigg en su reciente libro&nbsp;<strong><em>Supercommunicators<\/em><\/strong>, realiza una amplia revisi\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre la conversaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n humana. En nuestro cerebro mientras conversamos, se activan diferentes redes neuronales y estructuras cerebrales. Cada tipo de conversaci\u00f3n recurre a un tipo de mentalidad y procesamiento mental espec\u00edfico. Simplific\u00e1ndolo enormemente, existen tres tipos de conversaci\u00f3n que priman en la mayor\u00eda de los di\u00e1logos.<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Conversaciones pr\u00e1cticas:&nbsp;<\/strong>Es cuando mantenemos una conversaci\u00f3n para analizar una situaci\u00f3n o elegir un curso de acci\u00f3n. Esta conversaci\u00f3n gira en torno a la pregunta:&nbsp;<strong><em>&#8216;\u00bfDe qu\u00e9 se trata esto realmente?&#8217;,&nbsp;<\/em><\/strong>que activa nuestra&nbsp;<strong><em>mentalidad de toma de decisiones.<\/em><\/strong>&nbsp;Este tipo de claridades no siempre son expl\u00edcitas en una conversaci\u00f3n, por lo que tenemos que evaluar las palabras que o\u00edmos, pero tambi\u00e9n considerar qu\u00e9 motivos o deseos pueden subyacer. Esta conversaci\u00f3n tiene dos objetivos:&nbsp;<strong><em>el primero es determinar sobre qu\u00e9 temas queremos hablar<\/em><\/strong>, lo que todo el mundo necesita de este di\u00e1logo. El segundo consiste en&nbsp;<strong><em>averiguar cu\u00e1les son las reglas y normas t\u00e1citas para llevar adelante la conversaci\u00f3n y c\u00f3mo tomaremos decisiones juntos.<\/em><\/strong>&nbsp;Este tipo de conversaci\u00f3n a menudo surge al comienzo de un di\u00e1logo, pero tambi\u00e9n puede emerger en plena conversaci\u00f3n, en especial cuando nos centramos en tomar decisiones, evaluar planes o decidir caminos a seguir. En toda conversaci\u00f3n hay una negociaci\u00f3n silenciosa, cuyo premio no consiste en ganar, sino en decidir qu\u00e9 quiere todo el mundo, para que pueda ocurrir algo significativo. En palabras de Dughigg:<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLa conversaci\u00f3n &#8216;\u00bfDe qu\u00e9 se trata esto realmente?&#8217; es esencial<\/em><\/strong><em>&nbsp;para pensar en el futuro, negociar opciones, debatir conceptos intelectuales y decidir de qu\u00e9 queremos hablar, nuestros objetivos para esta conversaci\u00f3n y c\u00f3mo deber\u00edamos mantenerla\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Conversaciones emocionales:&nbsp;<\/strong>Las emociones dan forma a todas las conversaciones, ya que gobiernan frecuentemente de forma inconsciente nuestro lenguaje, lo que decimos y el c\u00f3mo lo decimos, y tambi\u00e9n c\u00f3mo escuchamos. Toda conversaci\u00f3n trata, de alg\u00fan modo sobre la pregunta&nbsp;<strong><em>&#8216;\u00bfC\u00f3mo nos sentimos?&#8217;,&nbsp;<\/em><\/strong>que activa nuestra&nbsp;<strong><em>mentalidad emocional<\/em><\/strong>. Cuando hablamos sobre emociones, la forma de escuchar es esencial. Necesitamos prestar atenci\u00f3n a las vulnerabilidades, escuchar lo que se dice y sobre todo lo que no se dice.&nbsp;<strong><em>Aprender a escuchar permite revelar amplios mundos bajo la superficie de las palabras.<\/em><\/strong>&nbsp;Hay momentos, en muchas conversaciones, en el que alguien cuenta algo emocional, o revelamos nuestros propios sentimientos, o esperamos resolver un conflicto. Es entonces cuando podr\u00eda iniciarse una conversaci\u00f3n emocional, si lo permitimos. Una de las mejores maneras de empezar este tipo de conversaciones es formular&nbsp;<strong><em>una pregunta profunda<\/em><\/strong>. Las preguntas profundas son especialmente efectivas a la hora de crear intimidad porque requieren que la gente describa sus creencias, valores, sentimientos y experiencias de formas que pueden revelar alguna vulnerabilidad. Y esta provoca el contagio emocional, lo que nos lleva a conectarnos mejor. En palabras de Dughigg:<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><em>\u201cHacer&nbsp;<strong>preguntas profundas<\/strong>&nbsp;es m\u00e1s f\u00e1cil de lo que la mayor\u00eda de la gente cree, y&nbsp;<strong>m\u00e1s gratificante de lo que esperamos\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Conversaciones sociales:&nbsp;<\/strong>Un estudio publicado en la revista&nbsp;<strong><em>Human Nature<\/em><\/strong>&nbsp;mostr\u00f3 que el 70 por ciento de nuestras conversaciones son de \u00edndole social. Este tipo de conversaciones surge cuando hablamos de nuestras relaciones, de c\u00f3mo nos ven los dem\u00e1s y nos vemos a nosotros mismos. Estas conversaciones giran en torno a la pregunta&nbsp;<strong><em>&#8216;\u00bfQui\u00e9nes somos?&#8217;,<\/em><\/strong>&nbsp;que activa nuestra&nbsp;<strong><em>mentalidad social<\/em><\/strong>. Cuando, hablamos de pol\u00edtica, o descubrimos conocidos comunes, o explicamos c\u00f3mo nos influye nuestra religi\u00f3n, etnia o nuestro origen familiar, o cualquier otra identidad, estamos utilizando m\u00f3dulos cerebrales que influyen en c\u00f3mo pensamos acerca de otras personas, nosotros mismos y la relaci\u00f3n con todos los dem\u00e1s. Durante estos di\u00e1logos, la mentalidad social est\u00e1 configurando constantemente c\u00f3mo escuchamos y qu\u00e9 decimos. En una conversaci\u00f3n significativa, no solo nos exponemos a nosotros mismos en el di\u00e1logo, sino todo lo que nos ha conducido hasta este momento: nuestras historias y antecedentes, nuestras familias y amistades, las causas en las que creemos y los grupos a los que amamos o detestamos. Es fundamental, en este tipo de conversaciones, recordarnos a nosotros mismos que&nbsp;<strong><em>todos poseemos m\u00faltiples identidades<\/em><\/strong>: somos padres, pero tambi\u00e9n hermanos; expertos en algunos temas y principiantes en otros; amigos y compa\u00f1eros de trabajo, o personas que aman a los animales, pero odian el deporte. Somos todos ellos simult\u00e1neamente, as\u00ed que ning\u00fan estereotipo nos describe por completo.&nbsp;<strong><em>Todos contenemos multitudes<\/em><\/strong>&nbsp;que est\u00e1n esperando expresarse. En palabras de Dughigg:<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLas cosas en com\u00fan son lo que nos permite aprender unos de otros, salvar distancias, empezar a hablar, comprender y trabajar juntos.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Las conversaciones sobre identidad son lo que revela estas conexiones y nos permite compartir todo nuestro ser\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En un di\u00e1logo, entramos y salimos de estos tres tipos de conversaciones a medida que se desarrolla. Si pudi\u00e9semos asomarnos al interior de nuestro cerebro y el de nuestro interlocutor cuando tenemos una conversaci\u00f3n, frecuentemente ver\u00edamos que al principio se impone una&nbsp;<strong><em>mentalidad de toma de decisiones<\/em><\/strong>, luego prima una&nbsp;<strong><em>mentalidad emocional<\/em><\/strong>&nbsp;y luego es m\u00e1s preeminente una&nbsp;<strong><em>mentalidad social<\/em><\/strong>. En palabras de Dughigg:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLa mala comunicaci\u00f3n se produce cuando la gente mantiene distintos tipos de conversaci\u00f3n.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Si t\u00fa est\u00e1s hablando emocionalmente, mientras yo lo hago en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, estamos, en esencia,&nbsp;<strong>utilizando diferentes lenguajes cognitivos\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cada tipo de conversaci\u00f3n se rige por su propia l\u00f3gica y requiere un conjunto de habilidades para comunicarnos bien. Dughigg aconseja que, durante las&nbsp;<strong><em>conversaciones m\u00e1s significativas<\/em><\/strong>&nbsp;consideremos las siguientes pautas:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\" start=\"1\">\n<li><strong><em>Reconocer el tipo de conversaci\u00f3n<\/em><\/strong>&nbsp;que se produce.<\/li>\n\n\n\n<li><strong><em>Compartir nuestros objetivos<\/em><\/strong>&nbsp;y preguntar qu\u00e9 esperan los dem\u00e1s.<\/li>\n\n\n\n<li><strong><em>Preguntar por los sentimientos de los dem\u00e1s<\/em><\/strong>&nbsp;y compartir los nuestros.<\/li>\n\n\n\n<li><strong><em>Explorar si las identidades personales<\/em><\/strong>&nbsp;tienen importancia en esta conversaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Mantener conversaciones significativas es, en algunos sentidos, m\u00e1s urgente que nunca. Nuestro mundo est\u00e1 cada vez m\u00e1s polarizado y nos cuesta escuchar y que nos escuchen. Por lo que, aunque no podamos resolver todos los desacuerdos del mundo, aprender a conversar mejor, ya es un avance para aumentar la probabilidad de coexistir y progresar. En palabras de Duhigg:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn los di\u00e1logos m\u00e1s significativos, nuestro objetivo deber\u00eda ser mantener una&nbsp;<strong>&#8216;conversaci\u00f3n de aprendizaje&#8217;<\/strong>. En concreto,&nbsp;<strong>desear aprender c\u00f3mo ve el mundo la gente que nos rodea y, a cambio, ayudarles a comprender nuestra perspectiva\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Feynman estaba muy interesado en saber si sus alumnos estaban aprendiendo o no.<\/em><\/strong>&nbsp;No solo quer\u00eda que sus estudiantes aprendieran, sino que&nbsp;<strong><em>todos los estudiantes aprendieran.<\/em><\/strong>&nbsp;Poco despu\u00e9s de aceptar convertirse en profesor invitado en Brasil, comenz\u00f3 a aprender portugu\u00e9s, porque pensaba que un estudiante pod\u00eda aprender mejor en su lengua materna. En una conversaci\u00f3n de aprendizaje, nuestro objetivo central debiera ser comprender lo que ocurre en la cabeza de otras personas y compartir con ellos lo que est\u00e1 pasando en la nuestra. Una conversaci\u00f3n de aprendizaje nos impulsa a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n, a escuchar m\u00e1s, a hablar de forma m\u00e1s abierta y expresar lo que de otro modo quiz\u00e1 no dir\u00edamos. Sigman se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cEl m\u00e9todo de Feynman consta de un bucle que se repite. Elegir y definir bien un problema de estudio. Pensarlo. Explic\u00e1rselo a otra persona, idealmente a un ni\u00f1o.<\/em><\/strong><em>&nbsp;Encontrar todos los lugares donde la explicaci\u00f3n no fluye. Suelen detectarse estos puntos porque ah\u00ed balbuceamos o usamos palabras sofisticadas para disimular la confusi\u00f3n.&nbsp;<strong>Una vez identificados, volvemos a estudiarlos y repetimos la explicaci\u00f3n hasta que fluya de manera impecable. Solo cuando eso sucede, hemos entendido el problema\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Feynman encarn\u00f3 su creencia en el aprendizaje como un viaje que dura toda la vida. Su creencia en el poder de la curiosidad, la importancia de comprender el&nbsp;<strong><em>&#8216;por qu\u00e9&#8217;,<\/em><\/strong>&nbsp;la alegr\u00eda de ense\u00f1ar y aprender basado en un di\u00e1logo din\u00e1mico lleno de im\u00e1genes, analog\u00edas y bromas, son aplicables a todos los aspectos de nuestra existencia. Nos dej\u00f3 este consejo:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201c\u00a1Enam\u00f3rate de alguna actividad y hazla!<\/em><\/strong><em>&nbsp;Nadie sabe de qu\u00e9 se trata la vida, y no importa. Explora el mundo. Casi todo es realmente interesante si profundizas lo suficiente.&nbsp;<strong>Trabaja tan duro y tanto como quieras en las cosas que m\u00e1s te gusta hacer.&nbsp;<\/strong>No pienses en lo que quieres ser, sino en lo que quieres hacer.&nbsp;<strong>Mant\u00e9n una especie de m\u00ednimo con otras cosas para que la sociedad no te impida hacer nada en absoluto\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Richard Feynman fue un f\u00edsico te\u00f3rico reconocido como una de las mentes m\u00e1s brillantes e influyentes en la f\u00edsica del siglo XX. Obtuvo el Premio Nobel en 1965, por su trabajo en el desarrollo de la electrodin\u00e1mica cu\u00e1ntica. Esta teor\u00eda ha sido fundamental para el avance de la f\u00edsica de part\u00edculas. 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